CINE: “EL CASO FISCHER”.

pawn_sacrifice-769383934-largeInteresante biopic (biografía “peliculada”) sobre uno de los personajes más peculiares de la historia de los Estados Unidos. Y es que Bobby Fischer (Tobey Maguire, “Spider-Man“, hace un magnífico trabajo), aunque su actividad, el ajedrez, pueda parecer de poco impacto más allá de ese mundo de peones y “jaques mate”, trascendió mucho más allá, y fue idolatrado por los americanos como una verdadera estrella de rock (más tarde las propias autoridades USA no lo consideraron tan bien…). “El caso Fischer”, de Edward Zwick (“El último samurái“), se centra sobre todo en el enfrentamiento que tuvo con el gran maestro ruso Boris Spassky (Liev Schreiber, “X-Men orígenes: Lobezno“), que parecía invencible. Un enfrentamiento que no solo quedó en la considerada “partida del siglo” (que tuvo lugar en Reikiavik, Islandia), sino que supuso un verdadero duelo Estados Unidos-Rusia, que entonces estaban (a principios de los 70) con las relaciones un pelín frías. La peli nos muestra esa personalidad de Fischer que rayaba (si no traspasaba) la locura. Maniático, caprichoso, obsesionado con los rusos,…, vamos que estaba como las maracas de Machín. El perfil típico de un genio loco. Todo está contado a buen ritmo y, aunque parezca un contrasentido, hay momentos de verdadera tensión en el desarrollo del juego del ajedrez (aparentemente calmado y pausado). Acompañan al protagonista, Peter Sarsgaard (“An Education“) como el Padre Bill Lombardy, exajedrecista que pretende ayudarle; Michael Sthulbarg (“Un tipo serio“), un abogado que representa los intereses patrios; Lily Rabe (“Todas las cosas buenas“), como su hermana Joan; y Robin Weigert (“Las sesiones“), como su madre. Una buena música (“Travelin Band” de Creedence Clearwater Revival por ejemplo…) una buena ambientación, y apropiadas imágenes reales de la época bien entremezcladas, ayudan a ver con agrado este largometraje. Recomendable.

CINE: “LOS CABALLEROS BLANCOS”.

les_chevaliers_blancs-740816858-largeRetomo mis reseñas cinéfilas tras el parón veraniego con este drama belga “inspirado libremente” en un caso real. La peli, “Los Caballeros Blancos”, de Joachim Lafosse (“Perder la razón“), el caso real, El Arca de Zoé, de 2007. Aborda el mundo de las ONGs, de la cooperación, de una manera que te hace pensar si vale todo para conseguir los fines que uno se plantea. O como dice Philipp Engel en su crítica en Fotogramas nº 2.074: “¿quienes somos nosotros para decidir qué es una vida mejor?”. Y es que este largo nos cuenta como Jacques Arnault (Vincent Lindon, “Cruzando el límite“), lidera una ong, Move for Kids, que pretende recoger niños huérfanos con la excusa de que les van a dar una vida mejor en el orfanato que han construido allí mismo (nos situamos en el Chad), cuando la realidad esconde un plan para llevarse esos niños a Francia para darlos en una adopción previamente pactada con los futuros padres, que son quienes financian esta aventura. La peli va desgranando los entresijos de este proyecto, entre disensiones internas y conflictos de entendimiento con los locales. A ello hay que sumarle las movidas de coco de los protagonistas, que en buena medida pueden ser trasladables a los espectadores (“¿y yo qué haría en su caso?“). Otros personajes que cobran protagonismo son la periodista Françoise (Valérie Donzelli, “Declaración de guerra“), que con su incómoda cámara fiscaliza lo que está ocurriendo; la cooperante Laura (Louise Bourgoin, “Un feliz acontecimiento“), pareja y mayor apoyo de Jacques…aunque no siempre opinen igual; y Xavier (Reda Kateb, “La noche más oscura“), una especie de conseguidor local. Película interesante y valiente por la temática que toca. Esta no es de las pelis divertidas y acción…es de las que te hace pensar un poquito.

CINE: “THE NIGHT WATCHMAN. LA MINA”.

la minaTermino mi curso (en Agosto me despisto de las salas de cine) con la reseña de uno de los estrenos de mañana (gracias a Impala y a Eduardo Sainz de Vicuña por permitirme verla antes del estreno…). “The night watchman. La Mina”, de Miguel Angel Jiménez (“Chaika“), es una producción española (pero con apariencia de producción yanqui) de terror. Reconozco que no es uno de mis géneros favoritos (será porque soy muy cagueta…), pero en este caso el terror se complementa con una mayor dosis de suspense, que lo convierte también en un thriller de calidad. Me adelanto a decir que ya solo por la tensión final (y no digo nada…), merece la pena verla. Nos cuenta la historia de Jack (el novel Matt Horan) un exconvicto que vuelve a su casa con la intención de redimirse. Para ello cuenta con la ayuda de su hermano Mike (Jimmy Shaw, visto en la serie “El ministerio del tiempo“), reconvertido en el predicador del pueblo, y que le consigue un puesto como vigilante nocturno de una mina abandonada, propiedad de la parroquia, y donde trabajó el padre de ambos. En el pueblo también se va a reencontrar con su mujer Alma (Kimberley Tell, de la serie “Buscando el norte“) y su hijo sordomudo Raymond (Haritz Bisquert). Un reencuentro complicado. El cóctel de los misterios que guarda la mina, las movidas del pasado, tanto familiar como personal del protagonista, y su adaptación al presente, dotan de argumentos a una trama interesante. Muy bien ambientada en la américa más profunda (algo de música country lo adereza…), perfecta para ese clima de tensión que se respira. También aparece Denis Rafter (“Bellas durmientes“), como un veterano de la mina que ahora se encarga de mantenerla. Recomendable.

CINE: “LA LEYENDA DE TARZAN”.

the_legend_of_tarzan-818526097-largeYo siempre asociaré Tarzán a la figura del mítico Johnny Weissmuller, que es con quien conocí a este maravilloso personaje. Se han hecho otras aproximaciones al mismo con más o menos éxito. “Greystoke, la leyenda de Tarzán“, de 1984, con Christopher Lambert al frente, fué un acercamiento novedoso (para mí), pues sacaba a Tarzán de la selva (…con excepciones como “Tarzán en Nueva York“) para vincularlo a sus orígenes nobles y al mundo civilizado. Y en “La leyenda de Tarzán”, de David Yates (“Harry Potter y la Orden del Fénix“), parte ya de esa etapa civilizada, como John Clayton (Alexander Skarsgard, “Battleship“). La historia que ahora nos cuentan, es el intento del gobierno belga, a través de su representante Leon Rom (Christoph Waltz, “Malditos bastardos“, se está ganando a pulso el título del “malo” de referencia), de entregar en el Congo al protagonista, mediante engaño, al jefe Mbonga (Djimon Hounsou, “Gladiator“), y así conseguir los preciados diamantes que puedan saldar la inmensa deuda de los belgas. Ese engaño lleva de nuevo a Tarzán a su hábitat natural y así poder recordar sus orígenes, que se nos enseñan mediante flashbacks que se van intercalando. Ese viaje de vuelta lo hará acompañado de la también mítica Jane (Margot Robbie, “El lobo de Wall Street“), y de un emisario americano, George Washington Williams (Samuel L. Jackson, “Pulp Fiction“, pone las notas de humor), que sospecha desde el principio de las intenciones belgas. La peli está bien ambientada, utiliza los medios digitales correctamente (con los animales sobre todo), es entretenida porque tiene acción, incluyendo inverosimilitudes/fantasmadas como esos vuelos de liana interminables,…, pero sinceramente, el actor es un posturitas inexpresivo, y este largo no aporta nada nuevo. Así que quien quiera verla para echar el rato, vale. Pero poco más.

CINE: “PREMONICION”.

solace-466161745-largeEstoy dando mis últimos coletazos cinéfilos antes de mi habitual parón veraniego, y, la verdad, pocas obras maestras me estoy topando en la cartelera. “Premonición”, de Afonso Poyart (“2 Coelhos“), es un thriller con ramalazos psicológicos sobre dos agentes, Joe y Katherine (Jeffrey Dean Morgan, “Watchman“, y Abbie Cornish, “Sucker Punch“), que deciden valerse de un científico retirado del mundo, con dotes de vidente, John Clancy (Anthony Hopkins, “El silencio de los corderos“, con cara de cansado), para resolver una serie de asesinatos en serie que guardan siempre un mismo patrón. El asesino, y no desvelo nada, Charles Ambrose (Colin Farrell, “Alejandro Magno“), parece que esté jugando con sus perseguidores, o que sea capaz de cortocircuitar las videncias de Clancy. Peli bastante ventajista con eso de utilizar las habilidades de adivinar el futuro (y el pasado…) por parte de sus protagonistas. Eso, y la intercalación de imágenes oníricas o premonitorias (de ahí el título en su versión castellana), le restan puntos a esta, ya de por si, vulgar peli, a pesar de la presencia de un grande como Hopkins. Poco más que añadir. Prescindible.

CINE: “600 MILLAS”.

600_millas_600_miles-856097340-large“600 Millas”, la ópera prima del mejicano Gabriel Ripstein (hijo de Arturo Ripstein, “El coronel no tiene quien le escriba“), es de esas pelis que yo califico de complicaditas. Carne de festivales, como así lo avalan sus distintos premios en la Berlinale y otros. Largometraje (no muy largo…menos mal) poco comercial, de largos silencios, de pocos personajes, de ambientación escasa (que parece no se han gastado mucho en atrezzo). Vamos, pesadita. En definitiva, peli difícil de digerir por parte de mis seguidores, más afines a un cine más facilón. Eso sí, no niego su calidad (planos secuencia interesantes, cámara al hombro dando esa sensación de movimiento, etc), que seguro es admirada por algún sector de un público más, llamémosle, profundo. Dicho lo anterior, existe una trama. Un veterano agente de la ATF, Hank Harris (Tim Roth, “Pulp Fiction“), y un atolondrado joven delincuente traficante de armas, Arnulfo Rubio (Kristyan Ferrer, “Días de gracia“), comparten, contra su voluntad, un tenso viaje por la frontera (a modo de road movie), donde sus diferencias en principio irreconciliables, se irán acercando, por necesidad. Interesante observar, por la desgraciada actualidad que nos ocupa, la facilidad con la que se compran armas en los EE.UU.. Aparte de eso y la presencia se un siempre correcto Tim Roth, me remito a lo dicho antes. Durita.

CINE: “INDEPENDENCE DAY: CONTRAATAQUE”.

independence_day_resurgence-838937149-mmedRemato una semana de cine muy comercial con esta secuela tan esperada. Roland Emmerich (“Godzilla“), vuelve a poner en peligro la tierra, veinte años después de “Independence Day“, con Independence Day: Contraataque“. Una peli de ficción llena de espectaculares efectos especiales y acción, con recurrentes citas a la primera entrega y similitudes con otros clásicos del género como “La Guerra de las Galaxias“. Tengo que decir que este tipo de pelis son bastante previsibles. La humanidad vuelve a ser atacada por una nave inmensa que se posa en la faz de la tierra (ocupa medio planeta el bicharraco…) trayendo el caos y la desesperación. Parece que nada se puede hacer ante rival tan superior (nada nuevo…), pero rápidamente un grupo de valientes se coordinan para lo que parece una tarea imposible (¿verdad que esto se pude aplicar a otras pelis?). Se mantienen algunos de los personajes de hace dos décadas, como el Presidente Whitmore (Bill Pullman, “Casper“), ahora ex; el doctor Levinson (Jeff Goldblum, “Parque Jurásico“), y su padre Julius (Judd Hirsch, “Una mente maravillosa“); o el Dr. Okun (Brent Spiner, “The Midnight Man“), que despierta de un largo letargo. Se incorporan Liam Hemsworth (“Los juegos del hambre“), como Jake, un valiente piloto pelín rebelde, novio de Patricia (Maika Monroe, “Echoes of War“), también piloto e hija del ex presidente; Jessie T. Usher (“When the game stands tall“), como Dylan Hiller, piloto e hijo del héroe de la primera entrega que interpretaba Will Smith; Sela Ward (“El fugitivo“), como la actual Presidenta; William Fichtner (“Black Hawk derribado“), como el General que se pone al frente del ejército salvador; o Charlotte Gainsbourg (“Nymphomaniac“), otra científica metida en el ajo. Por lo tanto, típica peli para pasar un rato entretenido con un correcto espectáculo de luz y sonido, que entremezcla algún punto cómico y notas sentimentales para rellenar.

CINE: “BUSCANDO A DORY”.

finding_dory-418749314-largeUna experiencia ir al cine con mi sobrino Beltrán y su amigo Pablo, de 4 y 5 años respectivamente. La incontinencia urinaria a media peli, la preguntita reiterada “¿queda mucho para terminar?”, las pataditas al de “alante”, la verborrea del vecindario femenino de su misma quinta (“Tio Michi, ¿esas niñas porqué no se callan?”), etc , etc, etc…lo dicho. Cuando haga el servicio militar le vuelvo a llevar al cine. A pesar de todo les pregunté, al finalizar mi tortura, si les había gustado “Buscando a Dory”, de Andrew Stanton (“Buscando a Nemo“) y Angus Maclane (novel en la dirección, con experiencia en la animación), y dijeron que si…aunque yo creo que no se enteraron de nada. Yo si me enteré (lo intenté para escribir hoy…) y el sello Disney Pixar vuelve a traernos un largo de animación de una calidad exquisita. Ya estamos acostumbrados con obras de arte en ese campo como “Cars“, “Toy Story“, “Up“, y muchas más. La trama es muy infantil y así como en otras ocasiones el cine de animación atrae a toda la familia por su amplitud de mensajes, en este caso los adultos van a disfrutar menos. La historieta, mas que “Buscando a Dory“, es Dory (Anabel Alonso le pone voz en la versión doblada. En la versión original es la presentadora Ellen DeGeneres) buscando a sus padres. Y en esos más de cien minutos (las pelis infantiles habría que reducirlas al máximo…), la protagonista se empeña en su misión, con la ayuda de Marlin (Jose Luis Gil, el presidente de “Aquí no hay quien viva“/Albert Brooks), a quien ya ayudó a encontrar a Nemo, y otros personajes como un pulpo, una ballena o un tiburón. La mejor opción para llevar a los menores de la casa.

CINE: “MI AMIGO EL GIGANTE”.

the_bfg-626121729-largeCualquier cosa que firme Steven Spielberg (Desde “Tiburón” a “Salvar al soldado Ryan“) merece la pena verla. Es uno de los grandes del cine. Así, cuando se anuncia “Mi amigo el gigante”, adaptación de una obra de Roald Dahl, no dudo en agendarlo. Y la peli es de una factura maravillosa, eso sí, dirigida a un público infantil/preadolescente. Porque no deja de ser un cuento. Una historia de sueños y fantasías. Y aquí Spielberg mezcla personajes reales con los gigantones recreados por la técnica de “captura en movimiento” que ya utilizó en “Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio“. Sofía (La novel Ruby Barnhill, que te engatusa desde el principio), una espabilada e insomne huérfana, es secuestrada del orfanato por un gigante bonachón (Mark Rylance,”El puente de los espías“, caracterizado), The BFG (Big Friendly Giant en la versión original), cazador de sueños, que se la lleva al país de los gigantes, donde convive con otros gigantones que abusan de él, y que, a diferencia también de él, sí comen pequeños humanos. Sofía y BFG se ponen de acuerdo para pedir ayuda a la Reina (Penelope Wilton, “Match Point“) e intentar evitar que los malotes sigan comiéndose a sus paisanos. Lo que así escrito suena como un terrible drama, no lo es tanto si mucho menos. Como dije antes, la historia está enfocada a un público joven y mezcla la ternura y la acción, con dosis de comicidad infantil (la visita al Palacio Real tiene momentos muy divertidos). Aparte de otros actores que se meten en el papel de los gigantes como Jemaine Clement (“Men in Black 3“), como Zampamofletes, también podemos ver a Rebeca Hall (“The Town“), como ayudante de la Reina, o a Rafe Spall (“La vida de Pi“), como Mr Tibbs, el mayordomo real. Lo dicho: Spielberg es mucho Spielberg.

CINE: “UN ESPIA Y MEDIO”.

central_intelligence-570952557-large“Un espía y medio”, de Rawson Marshall Thurber (“Somos los Miller“), es una vulgar (y no muy original) comedia de esa categoría llamada buddie movies, en la que un par de colegas, ya sean polis, ex convictos, o lo que sea, se juntan, generalmente contra natura (o de caracteres opuestos), para solucionar la movida que sea. Hay algunas míticas en este género como “Límite: 48 horas” o “Arma letal”. La que nos toca ahora no pasará a la historia. Aquí Bob Stone (Dwayne Johnson, “Fast & Furious 6“), el antiguo pelele del colegio, es ahora, veinte años después, un fortachón agente de la CIA, que se encuentra con su excompañero de instituto, Calvin Joyner (Kevin Hart, “El gurú de las bodas“), que si entonces era el mejor alumno de la promoción, ahora es un anodino contable, casado con la que era la guapa de la clase, Maggie (Danielle Nicolet, vista en series como “Born Again Virgin“). El encuentro, propiciado por el aniversario de su clase, esconde un interés por parte de Bob, para que Calvin le ayude a descifrar un peligroso entuerto. La pareja protagonista nos muestra un buen rollo entre ellos (hay química), aunque La Roca se mueve en un registro entre alelado y superagente poco consistente, y Hart, tira de verborrea para darle la réplica. Tiene algún parto bueno, pero poco más. Otras caras conocidas completan el plantel actoral. Amy Ryan (“Birdman“), es la persistente e incansable agente Harris; Jason Bateman (“Cómo acabar con tu jefe“), era el capullo del colegio, triunfador de mayor…pero igual de capullo; Aaron Paul (“Espías desde le cielo“), es el compañero de la CIA de Bob; y Melissa McCarthy (“Cuerpos especiales“), se ha convertido en imprescindible en la comedia americana aunque sea con cameos como este. Como dato, en la producción aparece Ed Helms, el gafitas de “Resacón en las Vegas“. Prescindible.