CINE: “THE PARTY”.

the_party-386869577-large“The Party”, de Sally Potter (“Orlando“), es una interesante comedia ácida repleta de diálogos inteligentes rodada a buen ritmo y en blanco y negro. Tan buen ritmo que te puede parecer hasta corta…y es que dura apenas setenta minutos. Mucho humor negro y buenas interpretaciones para esta peli de corte teatral. Todo ocurre en el mismo espacio, la casa de la prota. Ella es Janet (Kristin Scott Thomas, “El hombre que susurraba a los caballos“), que acaba de ser nombrada ministra del gobierno por lo que reúne en su casa a amigos para celebrarlo. Lo que debería ser una velada de fiesta torna en una serie de anuncios y descubrimientos que derivan en una reunión todo menos que placentera. Se tocan varios palos. Política, homosexualidad, infidelidades, drogas, capitalismo, intelectualidad,…El resto de personajes: Bill (Timothy Spall, “El último samurái“), el marido amante de la música (buen jazz de ambiente) que tiene algo que comunicar…; April (Patricia Clarkson, “La librería“), la cínica íntima amiga y su pareja Gottfried (Bruno Ganz, “El hundimiento“), el extranjero espiritualista; Tom (Cillian Murphy, “Dunkerque“), el ejecutivo agresivo; y la peculiar pareja formada por Martha (Cherry Jones, “La tormenta perfecta“) y Jinny (Emily Mortimer, “Match Point“). Recomendable verla en su versión original.

CINE: “LA FORMA DEL AGUA”.

the_shape_of_water-856013521-largeEs la gran favorita en la próxima edición de los Oscars con sus trece nominaciones. “La forma del agua”, de Guillermo del Toro (“El laberinto del fauno“), es sin duda una buena película que nos enseña en formato de cuento fantástico (cuento para adultos), una inverosímil historia de amor, con toques de thriller, una comicidad elegante y algo de sensualidad. Todo lo anterior situado en un momento histórico tenso (la Guerra Fría ruso/yanqui), con una fotografía muy apropiada que crea un ambiente de cine clásico maravilloso (la música sixties también acompaña). Es decir, muy completa e ideal para disfrutar. Porque la historia además es bien sencilla. En un recinto de superseguridad, las autoridades dirigidas por el malo malísimo Richard Strickland (Michael Shannon, “Revolutionary Road“), guardan un secreto muy importante: un ser anfibio. Mientras le hacen todo tipo de experimentos, tienen que evitar que el enemigo (los rusos aparecen por ahí…) se entere de su preciada posesión. Con lo que no cuentan es que una limpiadora muda y muy poca cosa, Elisa (magnífica Sally Hawkins, “Blue Jasmine“), le coja tanto cariño al “monstruo” que intente cualquier cosa con tal de evitar que sigan haciéndole daño. Peli muy original con grandes interpretaciones donde destacaría además de los ya mencionados a Octavia Spencer (“Criadas y señoras“), como Zelda, la compañera de Elisa; Richard Jenkins (“El visitante“), el vecino de Elisa, que se cuidan mutuamente (ambos viven en el ático de un cine); Michael Stuhlbarg (recientemente visto en las también nominadas “Call Me By Your Name” y “Los archivos del Pentágono“), se pone la bata de investigador; o Doug Jones, que se mete en la piel del hombre anfibio, como ya hizo con otros personajes de del Toro (Abe Sapien en “Hellboy II: The Golden Army“). Dice Beatriz Martínez de Fotogramas: “Del Toro vuelve a evidenciar que es un portentoso creador de imágenes. Su imaginería resulta desbordante, y su virtuosismo formal sirve para envolver al espectador en una espiral de sensualidad. (…)”. Por ponerle un pero, un poco ida de olla con el numerito musical…pero bueno. En un mundo fantástico todo cabe. Muy recomendable.

CINE: “THE FLORIDA PROJECT”.

the_florida_project-258077575-largeEl mejor argumento para recomendar esta maravillosa muestra del típico cine independiente (menos recursos, pocas estrellas de relumbrón,…), “The Florida Project”, de Sean Baker (“Tangerine“), es la portentosa actuación y presencia de una niña/actriz como Brooklynn Prince (“Robo-Dog: Airborne“), que te enamora desde la primera secuencia en la que aparece. Por su desparpajo. Por su simpatía en un entorno dramático. Se mete en el papel de Moonee, que vive en una especie de Motel cutre con su madre, Halley (Bria Vinaite…en su estreno como actriz), una colgada que no tiene donde caerse muerta que va pagando como puede la habitación a base de vender perfumes de extranjis y no se que otras cosas. En esa comunidad de gente humilde, Moonee se divierte (casi ajena a la dura realidad) con sus amigos Jancey (Valeria Cotto) o Scooty (Christopher Rivera), cuya madre Ashley (Mela Murder), trabaja en el típico restaurante de fast food y les provee de comida basura para su supervivencia. Todo lo que allí ocurre está supervisado por Bobby (Willem Dafoe, “Platoon“, en un gran papel nominado a los próximos Oscars), un gerente con gran corazón. Un crudo retrato de un entorno yanqui decadente, intencionadamente situado al lado de un Parque Disney, para así mostrar más los contrastes (esos helicópteros despegando y aterrizando…). Es de esas rarezas de la cartelera que merecen mucho la pena ver.

CINE: “15:17 TREN A PARIS”.

the_15_17_to_paris-554840004-largeCon el respeto que le tengo al gran Clint Eastwood (“Sin perdón“, “Million Dollar Baby“,…y tantas otras maravillas), me va a costar criticar “15:17 Tren a París”, su último largometraje como director. Pero creo que para esta peli no tenía mucha chicha. Me explico. El acto heroico (basado en un hecho real y en el libro que escribieron sus protagonistas) del que trata esta peli es el atentado frustrado que tuvo lugar en el tren Amsterdam-París en Agosto de 2015. Y el acto en si, en el que tres jóvenes norteamericanos (dos de ellos soldados) y un británico redujeron a un terrorista islámico que iba armado suficientemente para hacer un gran estropicio, dura como dos minutos. Así que para rellenar ha tenido que retroceder a la infancia del trío protagonista (un simpático retrato de como eran tres chavales rebeldes en un entorno familiar y escolar muy yanqui), y desarrollar brevemente como evoluciona su amistad, hasta llegar al punto donde deciden hacer un viaje en plan mochilero por Europa, acabando en el tren fatídico. Los momentos previos de ese viaje se muestran de manera mecánica y sinceramente es la parte más tediosa. Pocos momentos de emoción/tensión. Lo más interesante es que los tres personajes están protagonizados por ellos mismos. Así, Anthony Sadler, Alek Skarlatos y Spencer Stone (estos dos últimos soldados), han tenido la experiencia de actuar a las órdenes del gran mito. No se si les da para dedicarse a la interpretación. El tiempo dirá. Como madres de los dos últimos si aparecen dos caras conocidas como son Jenna Fischer (“Carta blanca“) y Judy Greer (“Wilson“). En definitiva, una peli muy yanqui, correctamente rodada (con oportunas imágenes reales entremezcladas), a quienes les encantan los héroes cotidianos, que pasa a englobar la obra de Clint Eastwood…sin ser ni mucho menos una de sus obras maestras, que las tiene.

CINE: “DEJATE LLEVAR”.

lasciati_andare-746685326-large“Déjate llevar”, de Francesco Amato (“Cosimo e Nicole“), es una comedia italiana que no pasará a la historia, que se sostiene por la presencia de Toni Servillo (“La Gran Belleza“), que se ha convertido en una especie de actor de culto, y la frescura y desparpajo que aporta a la cinta Verónica Echegui (“La niebla y la doncella“). Comedieta tonta, algo previsible, con algunos secundarios que más que cómicos son ridículos (como Ettore, Luca Marinelli, “Slam“, el novio recluso). Tiene algún “gag” que merece la pena pero vamos…del montón. Elia (Servillo) es un psicoanalista judío (no practicante), tan agarrado que vive en la puerta de al lado de su ex Giovanna (Carla Signoris, “Happy Family“), para que le siga lavando la ropa, que un día decide por recomendación médica empezar a ir al gimnasio (sitio que detesta…). Allí conoce a una alocada entrenadora personal, Claudia (Echegui), con bastantes secretos que tardaremos poco en descubrir, y una gran facilidad para acumular ex amantes. La irrupción de Claudia en la vida de Elia es el eje de esta cinta. El resto de subtramas que pretenden darle algo más de contenido (el tesoro oculto…), se las podían haber ahorrado. También interviene en la peli Valentina Carnelutti (“Arianna“). Lo dicho, una comedia más.

CINE: “EL HILO INVISIBLE”.

phantom_thread-546159231-largeCada fin de semana nos van llegando con cuentagotas las películas aspirantes a llevarse algún Oscar en la próxima edición. Y de la que me toca hablar ahora, “El hilo invisible”, de Paul Thomas Anderson (“Puro vicio“), está nominada ni más ni menos que a seis estatuillas, incluyendo mejor película, mejor director y mejor actor protagonista, Daniel Day-Lewis (“El último mohicano“). Day-Lewis además ha dicho que deja el cine…una treta para darle más misterio a su ya rara personalidad, y promocionar su “última” peli. Una película preciosista que se recrea en los primeros planos de la pareja protagonista, y en los detalles del mundo de la sastrería. Con una buena fotografía, una envolvente música (nominada…) y un (no podía ser de otra manera…) maravilloso vestuario (nominado…). Dicho lo anterior a mi se ha hecho pesada, larga, y si no es por un discreto giro de guión en la trama (cuando el amor se tambalea…), pasada la hora y pico de metraje, me hubiera quedado “sobao”. Ya sabéis que el género de pelis románticas no es mi fuerte. Tengo que decir que la crítica (profesional), en general, la ha puesto por las nubes (no me extraña…muy típico de estas pelis…), pero yo soy más en este caso de la opinión de Carlos Boyero, El Pais: “Todo aspira a poseer un halo de misterio e interpretaciones múltiples. No es contagioso en mi caso. Los sofisticados personajes y su retorcida relación me desinteresan (…) permanezco como un témpano de principio a fin.”. Y la peli va de esa “retorcida” relación entre el diseñador de moda Reynolds Woodcock (Day-Lewis), que dirige junto a su protectora y estirada hermana Cyril (Lesley Manville, “Maléfica“, también nominada), la casa de moda top de la época, y la camarera Alma (Vicky Krieps, “Hanna“, con su carita de modosita todo el rato). El es un maniático de pelotas, raro de cojones (lo borda Daniel), y la irrupción del amor en su vida, es un trastorno que afecta a sus rutinas y quehaceres. Lo dicho, un pasteleo con categoría.

 

CINE: “EL PASAJERO”.

the_commuter-335933258-largeHa llegado a las pantallas otra colaboración más entre el director español Jaume Collet-Serra y la estrella Liam Neeson, que tras haber protagonizado alguna de las grandes producciones de la historia del cine como “La lista de Schindler“, entrado ya en los sesenta (tiene 65), se ha reconvertido y especializado en pelis de acción interpretando al típico tío normal que se convierte en héroe (“Venganza” y secuelas), no sin dejar de sufrir (la cantidad de “piñas” que recibe…). De esta “sociedad” ya vimos “Sin identidad“, “Non-Stop” y “Una noche para sobrevivir“. En “El pasajero”, Neeson es Michael MacCauley, un expolicía (esta condición le avala para tener habilidades fuera de lo normal…) metido a gestor de seguros que tiene una vida rutinaria. Uno de esos días, de vuelta en el tren que habitualmente coge, y tras haber sido despedido de su trabajo, recibe una oferta misteriosa de una mujer, Joanna (Vera Farmiga, “Up in the Air“), que, no por casualidad, se sienta a su lado. O cumple esa misión antes de que el tren llegue al final del recorrido, o su familia (Elisabeth McGovern, “Gente corriente“, como su mujer) corre peligro. A partir de ahí empieza un “no parar”…nunca mejor dicho. Habilidosa trama para crear varios sospechosos y mantener la tensión hasta el final. Es un thriller de acción trepidante…y va de menos a más, con algunas escenas agobiantes. Una peli más en el subgénero de pelis de trenes (“Imparable“, “Asalto al tren Pelham 1,2,3“,…). Entre otros de los actores/actrices participantes destacaría a la española Clara Lago (“Ocho apellidos vascos“), como una enfermera que viaja en el mismo tren, al igual que Jonathan Banks (veterano secundario visto en multitud de series como “Falcon Crest“), otro habitual compañero de ruta, así como Colin McFarlane (“Batman Begins“), el supervisor. Del lado de la policía, los ex compis de MacCauley, destacar la presencia de Sam Neill (“Parque Jurásico“) como el capitán con el que no se llevaba muy bien, y Patrick Wilson (“Insidious“), su amigo ex colega. Puro entretenimiento.

CINE: “C´EST LA VIE!”.

le_sens_de_la_fete-636256896-largeEric Toledano y Olivier Nakache triunfaron sin duda con una gran comedia como es “Intocable“. Con este referente in mentis, han estrenado “C´est la vie!”, otra comedia divertida ambientada en el mundo de las bodas, mundo que ha dado mucho juego al séptimo arte. Valga por delante decir que, como digo, es divertida, pero no es tan completa como “Intocable“, donde además de su original humor, entremezclaba una maravillosa emotividad. Aquí lo cómico es indudable, con momentos descacharrantes (la entrevista al nuevo camarero sin experiencia, SamyAlban Ivanov, “Patients“), el  más cachondo de todos), y situaciones divertidas a causa de malentendidos, diferencias culturales (esos friegaplatos pakistaníes…), y por algunos personajes, que ya solo por cómo son, te hacen reir, como Julien, el cuñado del jefe (Vincen Macaigne, “Tonnerre“), por pena, o Guy, el fotógrafo (Jean-Paul Rouve, “La Vie en Rose“), por jeta. Lo emotivo, por otro lado, escasea. La boda en cuestión es la que van a celebrar el sobrado Pierre (Benjamin Lavernhe, “Rupture pour tous“) y la triste Hélèna (Judith Chemla, “Hédi & Sarah“). El responsable de toda la orgánica, y protagonista de la cinta, Max (Jean-Pierre Bacri, “Look at Me”), tendrá que conseguir que todo funcione a la perfección, a pesar de las dificultades que se le presentan, para que la boda, celebrada en un castillo espectacular del siglo XVII, resulte del gusto del exigente novio. Tendrá que lidiar con personajes como los mencionados, y con otros como James (Gilles Lelouche, “Thérèse“), el cantante de orquesta endiosado; Adele (Eye Haidara, “Les gorilles“), su mano derecha…de poca mano izquierda; Josiane (Suzanne Clément, “Mommy“), su amante provocadora; o la madre del novio (Hélène Vincent, “Tres colores: azul“). Buena música. En definitiva, correcta para pasar un rato entretenido. Un pero. La boda va de boda de nivel, y los invitados por lo general tienen todos una pinta hortera brutal. El vestuario mejorable.

CINE: “CALL ME BY YOUR NAME”.

call_me_by_your_name-865431375-largeTengo que aclarar una vez más que yo soy más de un cine de acción, comedia, …, cine facilón. Me aburren por lo general las que me hacen pensar demasiado, las que llaman de culto, las premiadas en festivales, las de terror, las románticas pastelosas,…Y es por eso que mis seguidores más acérrimos suelen ir al cine en formato “brainless“…y a pasar el rato (tengo alguna excepción que espero se de por aludido). Dicho lo anterior, “Call Me By Your Name”, de Luca Guadagnino (“Yo soy el amor“), que viene avalada por cuatro nominaciones a los Oscars (increíblemente a Mejor Película entre ellas…y por eso fui a verla), y buenas críticas, es una bonita historia de amor (un rollo de verano), pero que a mí me ha parecido un coñazo. La fotografía, el entorno (Italia rural), la música (mucho piano…y una canción nominada…”Mistery of love“),…, todo es maravilloso y ocurre en el lugar perfecto para una historia como esta. Pero me aburrí como una ostra (admito mi insensibilidad nata…). Esa historia es la de un jovenzuelo, Elio (creo que nos vamos a hartar de ver a Timothée Chalamet, “Interstellar“), que vive en una mansión familiar del norte de Italia, dedicado a la música y a leer, y a pasar el rato con su pandi, especialmente con su amiga Marzia (Esther Garrel, “Camille redouble“). En el verano de 1983 llega a la casa Oliver (Armie Hammer, “El llanero solitario“), un investigador veinteañero que viene para colaborar con el padre de Elio, Mr. Perlman (Michael Stuhlbarg, “El caso Sloane“), en temas de antigüedades y similares. Entre Elio y Oliver surgirá algo más que una amistad. Pues todo lo anterior a mi me ha dado mucha pereza, es larga, y encima como que falta intensidad dramática. Ni chicha ni limoná. Algún punto cómico me sacó de mi abulia (generalmente provocados por la calentura del prota…). Buenas interpretaciones eso sí, destacando el padre citado y su buen carácter. Entrañable personaje. Aparte destacaría a Amira Casar (“Kandisha“) como la madre. Está basada en la novela de André Aciman y el guionista es el afamado director James Ivory (“Lo que queda del día“). Lo dicho, recomendada a aquellos que tengan algo más de sensibilidad que yo…que o es difícil.

CINE: “LOS ARCHIVOS DEL PENTAGONO”.

the_post-171811926-largeReconozco que debe haber pocas pelis de Steven Spielberg que no haya visto (“La lista de Shindler”, “Tiburón”, “E.T.”, “El color púrpura”, “Salvar al soldado Ryan”, etc, etc, etc). Me declaro fan de este director que está rellenando varias páginas de la historia del séptimo arte. “Los archivos del Pentágono” son una muestra más de su impecable labor. Un ejercicio maravilloso como alegato al verdadero periodismo y a la libertad de prensa. Una visión nostálgica al periódico tradicional (el de papel), que las nuevas tecnologías parecen querer cargarse (yo sigo comprando cuatro periódicos todos los días). Además de poner sobre la mesa otros temas (algunos de rabiosa actualidad todavía) como la presencia de la mujer en la empresa (el machismo reinante en la época), o la injerencia de los que mandan en cualquier estamento de la sociedad. Es una peli muy bien ambientada en la época (principios de los años 70), que, eso sí, es bastante previsible y sencilla en su argumento…y no porque se trate de un hecho real, que también. A pesar de esto, Spielberg le dota de tensión dramática (de menos a más), muy bien acompañada por la música del mítico John Williams (“Superman“, “Star Wars“,…). La historia es la del periódico The Washington Post, cuyos directivos se ven en la encrucijada de publicar o no unos papeles que llegan a sus manos y que incluyen secretos que incumben a varios presidentes de los EEUU y sus decisiones por ejemplo con la fatídica Guerra de Vietnam. Las consecuencias de publicarlos pueden ser nefastas para el futuro empresarial del periódico. Las de no hacerlo derribarían muchas conciencias y afectarían a la profesionalidad de los periodistas. Ahí está el debate. Muy buena química la que existe entre Meryl Streep (“Los puentes de Madison“) y Tom Hanks (“Forrest Gump“), que se meten en la piel de la editora del periódico, Kay Graham, y en la su director, Ben Bradlee. Por cierto, primera vez que trabajan juntos estos dos actorazos. Están muy bien acompañados entre otros por Sarah Paulson (“12 años de esclavitud“), como la mujer de Ben; Bob Odenkirk (“Nebraska“), como Ben Bagdikian, redactor que tiene un papel importante en conseguir el “material”; Tracy Letts (“La gran apuesta“), como Fritz Beebe, del lado de no publicar; Bruce Greenwood (“El último bailarín de Mao“), como el Secretario McNamara; Jesse Plemons (“El puente de los espías“), uno de los abogados; Matthew Rhys (“Una buena receta“), como Daniel Ellsberg; o Michael Stuhlbarg (“Un tipo serio“), como director de The New York Times, el periódico competidor que publicó primero papeles comprometidos. Sin duda interesante.