CINE: “INFILTRADO EN EL KKKLAN”.

blackkklansman-928120403-large
Una historia real (…) que le permite a Spike Lee mezclar elementos que maneja con autoridad, el sentido del humor negro, el ritmo potente, la injusticia racial y el choque de supremacías bien captadas siempre por su cámara” . Estoy de acuerdo con Oti Rodríguez Marchante, ABC, con estas palabras que resalta Filmaffinity sobre “Infiltrados en el KKKlan”, del peculiar director Spike Lee (“Malcolm X“). Lo sorprendente es que se base en unos hechos reales (el guión está basado en el libro que escribió el propio personaje protagonista, Ron Stallworth, interpretado por John David Washington, “Monsters and Men“), y que esos hechos sean que un policía de color (el primero que ingresa en el cuerpo en Colorado Springs) consiguió infiltrarse en la racista organización del Ku Klux Klan, con la intención de evitar un atentado. Esa “infiltración” tenía su truco porque en los casos que tenía que dar la cara, usaba a su compañero blanco Flip Zimmerman (Adam Driver, “Paterson“). En todo caso, una vez más se nos recuerda que no hace mucho, en el país en teoría más poderoso de la tierra, existía un racismo extremo que las nuevas generaciones no creo que acaben de entender. Desgraciadamente la peli también se encarga de dejar claro que todavía hay racistas pululando por ahí en unas escenas finales más propias de un documental. Se puede hacer un poco larga (la manía de hacer pelis de más de dos horas), pero el buen ritmo, una música muy apropiada, y ese humor negro (nunca mejor dicho…), mantienen el interés, además de los puntitos de intriga que se dotan a la trama. Se caricaturiza en demasía a algunos de los racistas, liderados por David Duke (Topher Grace, “Traffic“). Además podemos ver a Alec Baldwin (“Infiltrados“) y Harry Belafonte (“Kansa City“), además de a Laura Harrier (“Fourth Man Out“), con ese pelo afro espectacular que se llevaba en la época (el del prota no le va a la zaga).

CINE: “BOHEMIAN RHAPSODY”.

bohemian_rhapsody-748186150-large
La música dirige la historia y eso ya basta para que fans de Queen y todos los que conocen, aunque no quieran, las letras de cada uno de sus éxitos, puedan pasar un buen rato que acaba en lo más alto“, Irene Crespo, Cinemanía. No puedo estar más de acuerdo en que “Bohemian Rhapsody”, de Brian Singer (“X-Men“, muy apropiado el apellido del director…) es un homenaje a la música, a Queen, y sobre todo a Freddy Mercury, una de las celebrities más importantes de la música de los últimos tiempos. Un correcto biopic del artista (interpretado de manera grimosa y magnética por Rami Malek, “The Master“), que va desde sus orígenes humildes hasta su subida a la cima. En lo primero se pasa de puntillas, y lo segundo se escenifica en la participación del grupo en uno de los festivales de música más míticos que uno recuerda, el Live Aid para ayuda a los pobres de Etiopía, que se hizo simultáneamente en Londres y Filadelfia. Un broche de oro para una película que va transcurriendo con ritmo (nunca mejor dicho…) entre los distintos procesos creativos del grupo cada vez que quieren reinventarse, las trifulcas entre ellos y sus representantes (tampoco se llega a ninguna situación dramática…), y la evolución personal del protagonista en lo físico y lo emocional (tiene algún punto emotivo…ayudado por la música adecuada…). Quizás se ralentice un poco la trama en algunos momentos más íntimos de Freddie. Pero por otro lado nos permite conocer un poco más al peculiar personaje. El resto de los componentes del grupo está interpretado por Gwilym Leen (“The Tourist“), como Brian May; Ben Hardy (“Héroes en el infierno“), es Roger Taylor; y Joseph Mazzello (“La red social“) es John Deacon. Los dos primeros han participado en la producción de la peli. Además podemos ver a Lucy Boynton (“Sing Street“), como Mary Austin, su gran amiga; Aidan Gillen (“Blitz“) y Tom Hollander (“In the loop“), como sus representantes; y a un irreconocible Mike Myers (“Austin Powers“), como otro de sus managers. Aunque solo sea por la música (temas inolvidables), merece la pena verla.
 

CINE: “EL MAYOR REGALO”.

el_mayor_regalo-570883824-largeTuve la suerte ayer de asistir al preestreno de “El mayor regalo”, un película/documental de Juan Manuel Cotelo (“La última cima“) que seguro no te va a dejar indiferente. Una propuesta valiente con un mensaje claro: la importancia de saber pedir perdón, y más importante si cabe, la de saber perdonar. Y no hablamos de perdones necesarios en situaciones cotidianas de nuestro día a día. Hablamos de conflictos de la envergadura de lo ocurrido en Ruanda o Colombia, donde, aunque parezca increíble, ha existido la reconciliación entre partes enfrentadas. Las distintas historias reales que sirven de apoyo al mensaje del perdón son variopintas, pero todas impresionantes. Muy cercana nos queda la experiencia de Irene Villa y su madre, víctimas de un atentado terrorista que las mutiló de por vida. Es sobrehumana su actitud ante la adversidad. Son un verdadero ejemplo. Como recuerda María León en su post de Instagram, en palabras de Irene, “Yo perdono porque me quiero y quiero ser feliz“. No quiero desvelar más de la cuenta, pero los testimonios del pandillero francés o del terrorista irlandés no se quedan atrás.  Y el director ha elegido una forma simpática de unir las distintas historias, utilizando el rodaje de una peli del oeste en clave cómica (muy necesario el humor para contrarrestar tanta emoción, destacando la presencia de Santi Rodríguez, el frutero de “Siete vidas“), donde el propio Cotelo, hace las veces de director (cine dentro del cine), y de aventurero en busca de un final feliz. Sabiendo que no es una peli comercial al uso, espero que en su distribución (ellos mismos se encargan, con el apoyo de los espectadores) consigan suficientes salas para que tengáis la oportunidad de verla a partir de este fin de semana.

CINE: “EL ANGEL”.

el_angel-322953087-large“El ángel”, de Luis Ortega (“Caja negra“), es una inquietante e interesante película basada en los hechos reales que provocó un personaje sui géneris: Carlos Robledo Puch (genial Lorenzo Ferro en su debut ante la gran pantalla). Carlitos, como se hacía llamar, era un estudiante que ya desde pequeño tenía una “manía”…le gustaba robar. Cuando se cruza en el instituto con Ramón (Chino Darín, “Las leyes de la termodinámica“), da un salto de calidad en sus “habilidades”, al formar panda con este último y sus padres (Daniel Fanego, “Betibú“, y Mercedes Morán, “Luna de Avellaneda“). Incorpora a su repertorio los asesinatos, lo que le hace ser el delincuente más popular (o impopular) de ese Buenos Aires de principios de los 70. En ese trayecto sangriento, Carlitos permanece siempre impasible. Parece que no va con él. Insisto en el acierto de elegir al novato Ferro, cuya cara de ángel oculta una monstruosa personalidad a pesar de su edad. La que sufre es su madre (Cecilia Roth, “Todo sobre mi madre“), que no acaba de creerse que tenga un hijo tan jodidamente perverso. Una buena película gracias en gran parte a lo hipnótico que resulta el personaje. Engancha. ¿Cómo se puede ser tan cabrón?. Además la música es la más adecuada (y algún baile…también especial). Podemos ver también a Malena Villa (“Mariposa“), en un doble papel, como las hermanas gemelas, novias de ambos cafres. En la producción están acreditados los hermanos Almodóvar. Buen estreno.

CINE: “¡A GANAR!”.

the_miracle_season-583106361-largePelícula convencional típica de las sobremesas de fin de semana, en la que destacaría que está basada en un hecho real. “¡A ganar!”, de Sean McNamara (“Soul Surfer“), es un dramón con el que, eso sí, te vas a “jartar” de llorar. Sensiblera tela que sabe tocar la fibra de los espectadores (sí…se que te lo estás preguntando…yo eché mis lagrimitas…en una esquina y sin que me vieran…soy grande pero tengo mi corazoncito). Una historia sobre superación tras una tragedia, con el deporte (voleibol) como eje de la trama. La historia es la de un equipo de voleibol juvenil femenino, el West High School, que tiene que recomponerse (sobre todo emocionalmente) tras la muerte de su capitana y líder, la carismática Caroline “Line” Found (Danika Yarosh, “Jack Reacher: nunca vuelvas atrás“). Para ello tendrá que dar un paso al frente la que era su mejor amiga y compañera, Kelley (Erin Moriarty, “Captain Fantastic“), con el apoyo de la aparentemente dura y fría entrenadora, Kathy Bresnahan (Helen Hunt, “Mejor…imposible“), y el padre de Line, Ernie (William Hurt, “Fuego en el cuerpo“). Aunque previsible en algunos aspectos, consigue emocionar. Como dato patrio, la música del español Roque Baños (“Resucitado“) ayuda al llanto. Y como anécdota, contar que coincidí en la sala de los Conde Duque Santa Engracia con un equipo de voleibol infantil de un colegio de Madrid, que según me contó uno de los padres, disfrutaron (y supongo llorarían como magdalenas) de la peli.

CINE: “LA BUENA ESPOSA”.

the_wife-847352130-large
Me ha gustado este drama familiar, “La buena esposa”, que hace un magnífico retrato del típico personaje de éxito, donde todo a su alrededor (en el plano más íntimo) no es tan guay, y sobre todo, el retrato de su esposa que “lucha entre la esposa que ella ha elegido ser y la mujer que ella habría deseado ser“, leído en las notas del director, Björn Runge (“Mun mot mun“). Ellos son los Castleman. El, Joe (Jonathan Pryce, “El mañana nunca muere“), un escritor de éxito al que acaban de comunicar que ha sido premiado con el Premio Nóbel de Literatura. Ella, Joan (Glenn Close, “Las amistades peligrosas“), una abnegada mujer que dejó sus ilusiones de ser escritora por dedicarse enteramente a su marido. El viaje a Estocolmo supondrá un renacer de recuerdos y sentimientos (mediante unos oportunos flashbacks) que pueden acabar provocando que se destape el gran secreto. La presencia de un “metemeentodo” periodista, Nathaniel Bone (Christian Slater, “El nombre de la rosa“), no va ayudar a calmar la cosa precisamente.  Como dice Javier Ocaña, de El País: “Ante la evidente irregularidad con cierto encanto de la película, hay que quedarse con dos aspectos incontestables: la reivindicación feminista de la historia y la formidable interpretación de Glenn Close“. Y es que es verdad que la Close está genial en su admirable contención, y por supuesto se destaca el machismo de la época (mitad del siglo XX). Es de esas pelis con ramalazos teatrales (con escenas de mucho diálogo en espacios cerrados), que puede desesperar a los amantes del cine de acción (un 90% de mis seguidores). Pero tiene pinceladas cómicas dentro del drama que la hacen interesante y entretenida.  Como anécdota, el papel de Joan de joven lo hace la hija de CloseAnnie Starke (“Albert Nobbs“). El de joven es Harry Lloyd (“La teoría del todo“). También podemos ver a Max Irons (“La dama de oro“), como el hijo de la pareja protagonista, cabreado con la vida…y con su padre; y a la veterana Elizabeth McGovern (“Gente corriente“), como escritora rebelde. Lo dicho, interesante propuesta.

CINE: “LA CASA DEL RELOJ EN LA PARED”.

the_house_with_a_clock_in_its_walls-877364040-large“La casa del reloj en la pared”, de Eli Roth (“El justiciero“), es una peli dentro del género de cine fantástico, y si me apuráis, del subgénero de magos, que si no es por el gancho de Jack Black (“Escuela de Rock“), un actor que me divierte un huevo, y, sobre todo, por la oscarizada Cate Blanchett (“Blue Jasmine“), la iba a ir a ver el tato. Y aún así me pareció un pequeño truño, a pesar de la buena producción (chulos efectos especiales/digitales). También es verdad que no soy yo muy aficionado al cine de brujas y similares. La historia es la de Lewis (Owen Vaccaro, “Felix día de la madre“) que al quedar huérfano se va a vivir con su tío Jonathan (Black), quien resulta ser un hechicero que vive en una casa que guarda varios misterios (el reloj y esas cosas…). Saltándose las normas impuestas por su tío, Lewis provoca que reaparezcan en escena su antiguo socio, Isaac Izard (Kyle Maclachlan, serie “Twin Peaks“, con exceso de maquillaje), y su esposa Selena (Renée Elise Goldsberry, “A tiro limpio“), que no tienen muy buenas intenciones. Con la ayuda de la vecina, también maga, Florence (Blanchett), intentarán que el matrimonio Izard no se salga con la suya. Los amantes de Harry Potter la podrán disfrutar por la similitud de “niño con poderes” con pinta de repelente niño Vicente. Hoy no tengo mucho más que decir. Prescindible.

CINE: “FIRST MAN”.

first_man-847792912-largeEstoy de acuerdo con Sergi Sánchez, de La Razón: “Austera recreación existencial de Armstrong (…) A veces ‘First Man’ titubea (…) Y luego parece contagiarse de una cierta monotonía narrativa, de una falta de intensidad emocional que está grabada en granito en el rostro de Ryan Gosling.” “First Man”, de Damien Chazelle (“La, la, land“), es una propuesta interesante, pero que puede pecar de demasiado intimista a veces, con silencios que ralentizan un poco el ritmo de la peli. Vamos, que se puede hacer pesada. Aunque es verdad que, en el lado positivo, se puede entender lo arriesgado que eran aquellas aventuras espaciales, con algunas escenas donde la tensión llega a máximos. Se siente la angustia. Y es verdad que Ryan Gosling (“Drive“), tiene cara de impávido, es poco expresivo el chaval. No es un biopic (sobre Neil Amstrong/Gosling) al uso, ya que se centra en los años en que la carrera por llegar a la luna (o por conquistar el espacio) estaba en su punto álgido, y donde el famoso astronauta fue un importante protagonista. Repasa esos años en el que las distintas misiones espaciales se encadenaban una tras otra, persiguiendo el triunfo (sobre los rusos), a pesar de la oposición de buena parte de la opinión pública. En el lado más íntimo también se desarrolla la relación de Amstrong con sus compañeros de trabajo (Buzz Aldrin, Corey Stoll, “Ant-Man“, Ed White, Jason Clarke, “El amanecer del planeta de los simios“, o Mike Collins, Lukas Haas, “Unico testigo“), con sus celos y desavenencias incluidas (rivales y/o camaradas), o su situación familiar, con una mujer sufridora, Janet (Claire Foy, serie “The Crown“), pero con un par de huevos. Hay imágenes espaciales que me recuerdan algo a “Gravity“, con la que tiene en común esos silencios. La producción (donde entre otros aparece Steven Spielberg) es de una indudable solvencia. Se puede ver también a Ciarán Hinds (“El topo“) y a Kyle Chandler (“Super 8“) en puestos de mando. Peli interesante, pero algo descompensada.

CINE: “COLD WAR”.

zimna_wojna-793668067-large
Cuando hago plan de cine con mis amigos Moni y Ramiro (una excepción a mis preferencias de soledad en la sala), sé que tengo muchas papeletas de acabar viendo una de esas pelis que yo llamo…difíciles…vamos…complicaitas. Y si os digo que me llevaron a ver una peli polaca, en versión original y en blanco y negro…os podéis hacer una idea de la aventura. Pues eso, “Cold War”, del oscarizado Pawel Pawlikowski (“Ida“), cumplió las expectativas…de Mónica. Peli que ha recibido las mejores críticas. Un ejemplo: “Otra obra maestra [de Pawlikowski] (…) Desde el insólito arranque hasta, en uno de los desenlaces más hermosos que he visto en el cine, esta película resulta imprevisible, poderosa, lírica, compleja y veraz.“, Carlos Boyero, El País. “Obra maestra de principio a fin (…) El arranque es deslumbrante (…) No será este año cuando vean una película mejor. (…)“, Oti Rodríguez Marchante, ABC. “Una ultraconmovedora historia de amor con fondo musical, formalmente deslumbrante (…) una película fuera del tiempo, desde ya inmortal (…) Cero impostura, todo emoción.”, Philipp Engel, Fotogramas. Pues a mis amigos de cerebro plano en estas lides del séptimo arte (como yo) prefiero recomendarles otras opciones. Esta es una peli de silencios, gestos, primeros planos. Bonita fotografía en blanco y negro. Maravillosa música (desde cantos regionales al jazz). Dinámica y que va al grano (lo mejor es que no llega a hora y media de metraje). Pero dicho lo anterior…es una peli densa. Es una historia de amor tóxico (Rambis dixit). Un amor imposible entre el profesor de una especie de escuela tipo “Fama” en la Polonia de la postguerra, Wiktor (Tomasz Kot, “Dioses“), y una de sus alumnas más aventajadas, Zula (Joanna Kulig, “Kler“, maravillosa en su descaro). La evolución de su amor y desamor se va contando a brochazos (con fundidos en negro para marcar cada paso). Con lo dicho creo que os podréis hacer una idea. “Cold War II” la va a ver un romano.

 

CINE: “LA SOMBRA DE LA LEY”.

la_sombra_de_la_ley-276809710-largeGrata sorpresa la de “La sombra de la ley”, de Dani de la Torre (“El desconocido“), una peli que podríamos enmarcar en el género de cine de gánsters/mafiosos, con la peculiaridad que ocurre en la Barcelona de los años 20 (justo antes de que el General Primo de Rivera viniera a salvar al país del caos….esto es cosecha mía, que al bisabuelo ni lo mencionan…). Muy bien ambientada (se nota que hay recursos en esta producción  patria), el largometraje tiene un aire de cine clásico, y me atrevería a decir que algunas semejanzas visuales a clásicos como “Los intocables de Elliot Ness“, salvando las distancias por supuesto. Rodada con ritmo, la acción está bien resuelta (los coches de época iban más despacio…), y además tiene algún giro de guión que te hace mantener el interés. Por lo tanto nos encontramos con un solvente thriller con trasfondo histórico. Y la historia es la del policía Aníbal Uriarte (Luis Tosar,Celda 211“), un policía que es enviado a Barcelona a colaborar con la Brigada de Información en la investigación de un robo de armas en un tren militar. Allí tendrá que lidiar con las mafias locales (El Barón, Manolo Solo, “La Isla Mínima“), los trabajadores reivindicativos (Salvador, Paco Tous, serie “Hombres de Paco“), los anarquistas violentos (León, Jaime Lorente, serie “La casa de papel“), las feministas (Sara, Michelle Jenner,Julieta“), y hasta con la corrupción de sus propios compañeros, liderados por el Inspector Rediú (Vicente Romero, “Entrelobos“). Con ese mix se crea esta peli de dos horas y un correcto resultado. Destacaría la presencia además de Ernesto Alterio (“Perfectos desconocidos“), en un registro un pelín exagerado como poli corrupto, o la de Adriana Torrebejano (serie “Cuerpo de élite“), como carabetera sufridora (no falta el Cabaret como ingrediente básico en toda peli de mafiosos). Lo dicho, una buena propuesta de cine español.