CINE: “LAS LEYES DE LA TERMODINAMICA”.

las_leyes_de_la_termodinamica-948974287-largeEl planteamiento de “Las leyes de la termodinámica”, de Mateo Gil (“Proyecto Lázaro“), pretende ser original (y lo es…), pero la fórmula (nunca mejor dicho), “cómo pueden influir las leyes de la física (la termodinámica) en las emociones humanas“, acaba siendo cansina y enseguida la trama se vuelve algo farragosa con tanta teoría. Creo que se les ha ido la mano en la parte pseudo documental, para quitarle peso a la comedia romántica que hubiera funcionado mejor con menos bucles argumentales. Destacaría en todo caso el buen retrato de un celoso compulsivo, controlador y algo neurótico de manual que es el protagonista. Este, Manel (cara triste Vito Sanz, “Casi 40“…un clon de Roberto Benigni…), es un profesor de física, que, en contra de todo lo previsible, empieza a salir con una supermodelo, Elena (Berta Vázquez, “Palmeras en la nieve“), dejando a su pareja, Raquel (Irene Escolar, “La corona partida“). La relación parece idílica pero con esa manía que tiene de comparar todo con sus teorías “inteligentes”, hasta las relaciones personales, el asunto se va complicando de manera gradual. Entre medias está su amigo Pablo (Chino Darín, “En fuera de juego“), un publicista guaperas y ligón, y la última (y definitiva?) conquista de este, Eva (Vicky Luengo, “Blue Rai“). Otras caras conocidas son las de Jose María Pou (“Abracadabra“), como el Profesor Amat, y Juan Betancour (“Desalia, la película“), como Lorenzo, actor compañero de rodaje de Elena. “Película (…) de insólitos y valientes planteamiento y formato, pero desestabilizada por su propio dispositivo, llevado hasta extremos casi delirantes. (…) Como si su escrupuloso sentido del orden la hubiera acabado arrastrando hasta el caos.”, Javier Ocaña, El País. “La tesis es brillante, y su desarrollo, impecable, consecuente hasta el detalle. La única pega es que en pantalla el resultado se antoja demasiado cerebral.” Oti Rodríguez Marchante,  ABC. “El problema es que pone tanto interés en las leyes físicas que se olvida de las leyes de la comedia (…) Mucha física y poca química. (…)”, Rubén Romero, Cinemanía.

 

CINE: “LA DELGADA LINEA AMARILLA”.

la_delgada_linea_amarilla-288736136-largePor sugerencia de mi amiga Moni, ayer hice de esos ejercicios de riesgo a los que a veces me atrevo en mi hobby cinéfilo. Ir a ver una peli poco convencional, de escaso apoyo comercial, y que encima venía avalada por algún festival (las pelis que ganan conchas, osos, espigas y similares suelen ser todas muy raritas). Y para colmo llega con retraso. Es de 2015. Pues bien, la mejicana “La delgada línea amarilla”, la ópera prima de Celso García (ándale…como los grandes almacenes), tiene su punto. No es una peli para todo el mundo, pero es un maravilloso ejercicio de personajes. No es fácil (tiene sus silencios…), pero despierta emociones. Hay golpes simpáticos, tensiones, y algún giro de guión interesante en una aparente trama pausada. Porque la trama, así en breve, trata sobre cinco personas a los que les encargan pintar la línea amarilla de la carretera que une dos poblados mejicanos que distan un poco más de 200 kilómetros. Lo interesante es ir conociendo a cada uno de ellos, sus historias personales (dramáticas por lo general), la relación entre ellos. La marcha sirve para que desnuden su alma. Al frente de todos ellos Toño (Damián Alcázar, “Magallanes”), recién despedido de su trabajo como vigilante (velador) de un desgüace, y con un punto de amargura. El resto lo conforman Gabriel (Joaquín Cosío, “Quantum of Solace”), antiguo chófer de camiones; Mario (Gustavo Sánchez Parra, “Amores perros”), con un pasado oscuro; Atayde (Silverio Palacios, “Matando Cabos”), con pasado cirquense; y Pablo (Américo Hollander, “La vida después”), el joven del grupo. A todos ellos los contrata el Ingeniero (Fernando Becerril, “La leyenda del zorro”). Me entero en los créditos finales que Guillermo del Toro es uno de los productores…y no sale ningún bicho raro. Lo dicho, interesante rareza de la cartelera en formato “road movie” (más “road” que nunca), al que se le puede dedicar la hora y media aprox que dura.

CINE: “EL BUEN MAESTRO”.

les_grands_esprits-577881341-largeEl asunto del conflicto en las aulas se ha tratado con bastante frecuencia en la cinematografía universal. La primera referencia que me viene a la cabeza es “Mentes peligrosas“, con Michelle Pfeiffer al frente. “El buen maestro”, del novel Olivier Ayache-Vidal, no va a aportar nada nuevo a este subgénero. Ni es original, por consecuente algo previsible, ni profundiza en lo dramático de la situación, ni exagera lo cómico que pudiera desarrollarse con el tema. En definitiva, ni chicha ni limoná. Eso si, se ve con facilidad, sin alteraciones, destacando la relación entre los protagonistas, profe y alumno, notándose la falta de tablas de este último. El profe al que me refiero es François Foucault (Denis Podalydès, “Caché“), que ejerce en un instituto de mucho prestigio en la capital francesa. Por razones que no quedan muy claras (hay ligerezas y olvidos en el guión), es destinado como profesor de lengua en un colegio de los suburbios parisinos, con la presumible intención de hacer un informe sobre la realidad en la educación en zonas más deprimidas. Su radical cambio no va a ser fácil porque se va a encontrar con un alumnado bastante rebelde, y un profesorado que tampoco le va a poner las cosas fáciles. Entre sus alumnos le llama sobre todo la atención Seydou (se estrena Abdoulaye Diallo), que se duerme en clase, le lleva la contraria, etc. El típico que le va a dar dolores de cabeza si no toma medidas. “La cinta se limita a reproducir, con sencillez y buen tono, el patrón anglosajón del maestro que, de repente, descubre que las reglas, las de siempre, no sirven. (…) Todo es evidente, sí; pero oportuno. (…)”, Luis Martínez, de El Mundo. “Historia con más corazón que tripa, y desde luego entretenida, equilibrada en el drama y la comedia, útil y didáctica. (…) consigue conmover y mantener, aunque cálido, su frescor gracias al grupo de jóvenes actores (…)“, Oti Rodríguez Marchante, de ABC. Destacaría además la presencia de la novel Pauline Huruguen como Chloé, una compañera profesora con la que tiene buen feeling…no tanto con su pareja también profe; Léa Drucker (“Custodia compartida“), como su hermana Caroline; y otra debutante, Tabono Tandia, como Maya, la “novia” de Seydou. En definitiva, !!que a ver si se anima la cartelera!!.

 

CINE: “JUEGO DE LADRONES: EL ATRACO PERFECTO”.

den_of_thieves-258335369-largeHoy estoy perezoso. Lo noto cuando me pongo a escribir de una peli que tampoco es que haya despertado mis pasiones cinéfilas. Entonces soy breve, me limito a reseñar y tiro de referencias externas. Empiezo por lo último: “La acción, a cada momento más espectacular, hace irrelevante el juego de astucia delictiva. Se ve con interés pese a su duración exagerada y a un empeño inútil en dar dramatismo psicológico a los protagonistas“, Francisco Marinero, El Mundo. “Juego de ladrones: el atraco perfecto”, del debutante Christian Gudegast, es eso. Una correcta peli de atracos, de robos, o como queráis calificarla. Muy decente producción y bien solventada la acción Pero creo que se toma más de una licencia de guión (o es que hay algo que se me escapó) para que la trama fluya. Una trama que básicamente es el enfrentamiento entre una banda de ladrones superpreparados, liderados por el cara de malo Merrimen (Pablo Schreiber, “El chico de la burbuja“), y los polis de Los Angeles superguays liderados por el borrachuzo y poco ortodoxo Nick (Gerald Butler, “300“). Estos últimos quieren evitar (es su curro) que los primeros atraquen la Reserva Federal, algo que nadie ha conseguido antes. Algunos giros de guión interesantes mantienen el interés de esta larga peli. Un poco exagerado y forzado a veces el enfrentamiento al estilo “quien la tiene más larga” entre los dos cabecillas. Otras caras que se pueden ver son las de Evan Jones (“El libro de Eli“), O´Shea Jackson Jr (“Ingrid Goes West“) y 50 Cent (“Plan de escape“), por los malos, y Brian Van Holt (“Black Hawk derribado“), en el otro bando. Interesante sin más.

CINE: “PETER RABBIT”.

peter_rabbit-719043688-largeHe tenido un fin de semana muy “sobrinil“, y entre las distintas tareas que me han sido encomendadas recibí con agrado el encargo de llevarme a Beltrán a ver “Peter Rabbit”, de Will Gluck (“Annie“). Una entretenida historia que mezcla con maestría digital la animación y la vida real. Ideal para un público infantil (no se sin tan infantil como una niña de dos años que teníamos a nuestro lado que no calló en ningún momento…una tortura). A Bel, de seis años, aparentemente le gustó (es casi tan expresivo como su padre), y mostró interés por algunas cosas que ocurrían en la pantalla (“¿y lo va a matar?”). También es verdad que a falta de tres cuartos de hora ya empezó a preguntar….”¿cuánto queda?”. Luego entendí que esto último se debía al ansia que tenía por ver mi colección de cromos del Mundial (tiene cromoalgia, la enfermedad del cromo), y que las escenas más sentimentales de los personajes reales no le divertían. La historia es la de Peter (la voz en la versión original se la pone el divertido presentador James Corden; en la doblada, Dani Rovira, “Ocho apellidos vascos“), un conejo y su familia que, ante la muerte de un viejo gruñón (un irreconocible Sam Neill, “Parque Jurásico“), cuyo huerto invadían cada dos por tres, se creen que van a poder campar a sus anchas en las propiedades del fallecido. A pesar de contar con el apoyo de la vecina pintora, Bea (Rose Byrne, “Una madre imperfecta“), todo se tuerce con la llegada del heredero del viejo, Thomas (Domhnall Gleeson, “Invencible“), un maniático ex empleado de Harrods al que no le gustan mucho los conejitos…ni el campo en general. A partir de ahí todo transcurre entre enfrentamientos, acercamientos y sobresaltos. Un buen entretenimiento para llevar a los sobrinos…pequeños.

CINE: “CAMPEONES”.

campeones-981723931-largePocas veces he salido de una sala de cine con tan buen rollo después de ver una peli. Y es que “Campeones”, de Javier Fesser (“Camino“), es una maravillosa comedia (mi Jefa se despelotaba a mi lado), que tiene momentos tronchantes (la presentación del equipo es genial), su punto emotivo, y sobre todo el mensaje de que las personas con discapacidad intelectual (DI), o mejor dicho, con capacidades diferentes, nos hacen ser mucho mejor personas a los que nos consideramos “normales“. Maravilloso el tratamiento que se da, por natural, a las personas con discapacidad. Naturalidad porque son personas como nosotros. Con sentimientos, dicen tacos, tienen sentido del humor, son hipocondríacos, etc. Eso sí, todo lo hacen y sienten de verdad. No hay maldad. Javier Gutiérrez (“El autor“), vuelve a estar cumbre en este caso como Marco Montes. Marco, es el segundo entrenador de un importante equipo de basket, que es condenado a hacer trabajos en la comunidad por conducir borracho y enfrentarse a la autoridad. Su pena la tendrá que cumplir entrenando a un equipo de baloncesto formado por personas con distintas discapacidades intelectuales. Su carácter pesimista y negativo con todo lo que le rodea irá cambiando según vaya conociendo a sus pupilos. Aparte de los miembros del equipo, verdaderos protas de la cinta (no desvelo nada porque merece la pena sorprenderte con cada uno de ellos), otros personajes que aparecen son el de la mujer de Marco (Athenea Mata, “Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo“), su madre (Luis Gavasa, “Incierta gloria“), Julio, responsable de los chicos (Juan Margallo, “Hablar“), su primer entrenador (Daniel Freire, “Lucía y el sexo“), o el parlanchín compañero de su mujer (Luis Bermejo, “La tribu“). Sin duda muy recomendable para cualquier edad a partir de tener algo de entendederas. Ya estás tardando.

CINE: “READY PLAYER ONE”.

ready_player_one-508487059-largeVuelvo a la carga con mis reseñas, ni más ni menos que con la última peli de uno de los grandes, Steven Spielberg (“E.T.”, “Tiburón”, “Salvar al soldado Ryan”,…y tantas otras obras de arte). “Ready Player One”, es una impecable producción de ciencia ficción, pero que creo va más dirigida a un público juvenil. A los amantes de los videojuegos. Porque no deja de ser eso. Un videojuego hecho peli (como ya ha pasado con otros más conocidos…”Resident Evil”, “Tomb Raider”,…), aunque en este caso el origen es una novela (Ernest Cleine). Magníficos efectos digitales (lo de decir efectos especiales no se si queda como antiguo…), espectacularidad en la acción, brillante imaginación para crear personajes,…, lo tiene todo para pasar un rato entretenido. Aunque a mí se me ha hecho un poco larga (entre que dura 140 minutos y que la ciencia ficción no es mi fuerte lo podréis entender…). Al menos hay algunos toques de humor, interesantes referencias cinéfilas (“El resplandor”) y musicales, y un incipiente toque romántico que humanizan y aligeran un poco el asunto. Este nos sitúa en el año 2045, donde la gente se evade de la cruda realidad metiéndose en el mundo de la realidad virtual. Es aquí donde existe “Oasis“, una especie de mundo paralelo donde puede ocurrir de todo. Su creador, Halliday (Mark Rylance, “El puente de los espías“), deja dicho, después de muerto, que dará toda su fortuna a quien consiga un tesoro para el que hay que pasar una serie de pruebas (lo más parecido a un videojuego…). Uno de los participantes en esa carrera por hacerse multi es Wade Watts (Tye Sheridan, “Mud“), que comparte vida virtual con otros avatares, y donde conoce a Samantha (Olivia Cooke,Ouija“). Pero el premio es tan jugoso que hasta la corporación competidora de Hallyday, dirigida por el malvado Sorrento (Ben Mendelsohn, “Animal Kingdom“), hará lo posible por hacerse con el premio, sin reparar en medios, tanto en lo virtual como en la vida real. También podemos ver a Simon Pegg (de la saga “Misión imposible“), como el socio de Hallyday. Interesante en todo caso.

CINE: “LA TRIBU”.

la_tribu-479920701-largeEstá flojita la cartelera de estrenos. Suele pasar. La resaca de los Oscars. Con este panorama vi ayer “La tribu”, de Fernando Colomo (“Los años bárbaros“), que a pesar de las advertencias de Fer mi brother, cumple con el objetivo de entretener. Comedia facilona, con música pegadiza y actual, dos actores protagonistas que tienen el favor del público, algunos gags divertidos, otros personajes secundarios reseñables,…, en definitiva, una fórmula que funciona si lo que vas es a pasar un rato agradable. No importa que sea previsible y que los números musicales a lo Bollywood sean mejorables. Además se agradece un metraje de hora y media y que no se meta en berenjenales políticos ni en temas escatológicos. Virginia (Carmen Machi, “Ocho apellidos vascos“), es una limpiadora de hotel que en sus ratos libres tiene un grupo de “streetdancing” con sus amigas, que se hacen llamar “Las Mamis“. Siendo muy joven tuvo que dar a su hijo Fidel (Paco León, “Toc Toc“) en adopción, y ahora va a encontrarse con él treinta y tantos años después. El encuentro se ve afectado por un accidente de él que le provoca una amnesia pasajera. A partir de ahí Virginia va a cuidar de su hijo, que guarda un pasado complicado…que él mismo ha “olvidado”. En esas tareas de cuidar al “enfermo” involucra al padre biológico (Luis Bermejo, “Kiki, el amor se hace“). Aparecen otras caras conocidas como la de Julián López (“Pagafantas“), el presentador de televisión Manel Fuentes (“Tu cara me suena“), haciendo de presentador, o la bailarina Maribel del Pino (profesora de baile en el televisivo “Fama“).

CINE: “LA MUERTE DE STALIN”.

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“La muerte de Stalin”, de Armando Iannucci (“In the Loop“) es una divertidísima comedia que se toma a coña el hecho real de la  muerte del gran tirano y carnicero (Adrian McLoughlin, de la serie “Kingdom“). Compone una sátira de un humor negro genial sobre las circunstancias que ocurrieron en torno al deceso de uno de los ídolos de los podemitas. Por cierto, no les ha hecho mucha gracia en Rusia donde creo ha sido prohibida. La noche previa, el hecho luctuoso, las difíciles decisiones, las peleas internas por la sucesión, el traslado del cuerpo, el funeral, las conspiraciones,…, todo se lo toman aquí como de cachondeo con diálogos y situaciones llenas de humor absurdo tipo “slapstick” (payasadas). Una caricatura de un momento que debió ser dramático. Lo interesante además es que la cinta se intenta ajustar a los hechos reales…a su manera. “Grandiosa sátira (…) Los diálogos, la electricidad entre personajes y momentos, la sencillez sin pretensiones de la puesta en escena y la juerga tragicómica sobre el personaje y sus aledaños son devastadores. (…)” según Oti Rodríguez Marchante, de ABC. Además el reparto es muy interesante y todos están bien…en su registro más gamberro. Steve Buscemi (“Fargo“), como Khrushchev; Simon Russell Beale (“Into the Woods“), genial como el malvado Beria; Jeffrey Tambor (“¿Conoces a Joe Black?”), es Malenkov; Michael Palin (“La vida de Brian“), Molotov; Jason Isaacs (“El patriota“), el general Zhukov; Andrea Riseborough (“Birdman“) y Rupert Friend (“Hitman: Agente 47″), son sus hijos Svetlana y Vasily; Paddy Considine (“Blitz“); y Olga Kurylenko (“Centurión“), como una pianista rebelde. Sin duda el estreno más divertido de la semana, que además te puede despertar un cierto interés en lo que ocurrió en la Rusia de mitad del siglo pasado.

CINE: “LA ULTIMA BANDERA”.

last_flag_flying-218390364-large“La última bandera”, de Richard Linklater (“Boyhood“), es una historia triste contada con grandes dosis de comicidad. Larry “Doc” Shepherd (Steve Carell, “Foxcatcher“), acaba de perder a su hijo en la guerra de Irak y acude a sus compañeros de otra guerra maldita, la de Vietnam, Sal Nealon (genial Bryan Cranston, “Trumbo“) y el Reverendo Richard Mueller (Laurence Fishburne, “Matrix“), para que le acompañen a recibir el cuerpo de su hijo y darle sepultura. Con esta premisa se crea una peli entre “road movie” y “buddy movie“, donde destacan los momentos en que los tres recuerdan sus asuntos. Hace treinta años que no se ven y han cambiado mucho pero sigue existiendo esa complicidad. Tiene ese punto tierno y emotivo. Cuando se enganchan a la nostalgia. Interesante la mezcla de personalidades. “Doc” es el tristón. Mueller es el pastor, con pasado no tan santo. Y Sal, ahora dueño de un bar cutre, es el borrachín, rebelde y deslenguado. Película de diálogos íntimos que van descubriendo algunos secretos del pasado. Se puede hacer un poco pesada en un momento dado, ya que se va a las más de dos horas que parece ser vamos a tener que acostumbrarnos. Peli muy yanqui. Mucha bandera (que envidia!), pero también alguna crítica. Dice Fausto Fernández, de Fotogramas: “”La última bandera” se viste de comedia, agridulce y tabernaria para acompañar, en una vigilia de reflexiones y amistad, a unos niños grandes que saben que todavía no estamos en la oscuridad.”. Interesante en todo caso.