!!VAYA SEMANITA¡¡

Ha sido la pasada una semana movidita por aquello de las fiestas prenavideñas.
Tuvimos un año más la celebración de la Diáspora Jerezana, en la que yo ejerzo como maestro de ceremonias, donde le dimos un merecido homenaje a Mauricio González Gordon Diez, Marqués de Bonanza, y miembro de una de las familias con más solera en Jerez. Hubo record de asistencia y el almuerzo acabó, como no podía ser de otra manera, con una copita, de Lepanto en la mayoría de las ocasiones, tocando el piano un servidor para amenizar a los diasporeros rezagados.
El Miércoles repetí por segundo año consecutivo “performance” pianístico en el Hotel Ritz, en la cena Moet Chandon organizada por Carlos García Calvo, que como siempre nos da un homenaje navideño de altura. Centré mi repertorio en clásicos de Elvis y alguna pincelada de rith&blues.
EL Jueves se celebró la cena de CUARZO donde pasé un rato muy agradable y tuve la oportunidad de conocer a más gente del maravilloso equipo que forman los miembros del Programa de AR.
La mañana del viernes, algunos con resaca, presentamos el Calendario benéfico del Programa, que ya se puede conseguir llamando al 902012444. Os recuerdo que es a beneficio de un colegio en Nicaragua, y que el proyecto se gestiona a través deI Infancias sin Fronteras.
Aprovecho estas líneas para felicitaros las Navidades y desearos que tengáis un gran 2009 a pesar de como nos lo están pintando.

Artículo que publicaré en AJE (primicia)

“Salta al ruedo preparado”

 

No les descubro nada si lo que les planteo en este artículo es que, ante lo que para algunos es una gran “papeleta”, como es enfrentarse a tener que dar un discurso, lo más importante es no dejar nada a la improvisación. Yo les diría más. Prepárese incluso las improvisaciones.

 

Y además quiero hacerles ver que no hay tema “tostón”. Hay que pensar siempre en que “lo que les voy a contar les va a entretener”. No, “vaya peñazo de tema les voy a contar”. En este segundo caso es mejor mandar un memorandum, un e-mail…o colgar una nota en el tablón de anuncios de la cafetería. Independientemente del público a quien se dirija (empleados, clientes, periodistas,…), y de la densidad del contenido, piense que es una gran oportunidad para enseñar el espíritu de la empresa que representa.

 

Y es por esa responsabilidad de ser el espejo de su empresa por lo que no debe dejar ningún cabo suelto. No confíe en sus conocimientos para no escribir, reescribir, leer, releer, ensayar, corregir, volver a leer, lo que en un futuro cercano va a tener que contar a su audiencia.

 

Pídale a una persona de confianza que le haga de “sparring” y ensaye con él a viva voz el discurso. Pero que sea alguien dispuesto a criticarle y corregirle. Aquí no vale un adulador que le diga “que bien le va a quedar su discurso señor presidente”. Que sea capaz de marcarle las pausas, de decirle si se está acelerando, de indicarle donde conviene enfatizar o remarcar una palabra o frase, que sean el mensaje principal de su disertación. Porque recuerde que los mensajes que calan al final son muy pocos por lo que conviene dejar claro cuáles son éstos a base de reiterarlos oportunamente en el transcurso del “speech”.

 

En el lado técnico le diría que se escribiera las palabras en una letra grande, separando los párrafos y resaltando en negrita las palabras clave de cada uno, lo que le permitirá poder recitar parte de su discurso sin necesidad de leer, si de verdad se lo ha preparado. Porque esas palabras hacen las veces de guía y le pueden traer a su memoria lo que tantas veces a leído y releído. Pero no tenga miedo en leer, siempre que lo haga pausadamente y no dejando de levantar la cabeza de vez en cuando y mirar a su público. Es un acto de consideración además de un pequeño receso necesario para mantener un ritmo adecuado.

 

Dicho lo anterior, muchos de ustedes pensarán que es fácil decir estas cosas, pero que a la hora de la verdad el famoso “miedo escénico” es un muro insalvable para aquellos que “prefieren morir antes que tener que hablar en público”. Definitivamente estos, que no hablen. Todo menos tener que sufrir una baja en la empresa por el empeño. Los que se atrevan, que salgan al escenario con humildad y con la capacidad de poder reirse de sus previsibles errores y de sus reconocidos nervios. Pero sobre todo, “salte al ruedo preparado”.

Presentación del Proyecto Stela

Ayer viví uno se esos días en los que al finalizar una presentación se te queda tan buen cuerpo, que ni un par de whiskies con hielo evitan sentirse como en una nube. Me refiero a la satisfacción de compartir mi trabajo como presentador con chicos y chicas con discapacidad intelectual, concretamente, con los pertenecientes al Proyecto Stela, presentado ayer en el Hipódromo de Madrid ante más de 800 empresarios.

El Proyecto Stela persigue concienciar a los empresarios para que den una oportunidad a las personas con discapacidad intelectual ofreciéndoles un puesto de trabajo. Es un proyecto maravilloso promovido por la CEIM e impulsado por la Fundación Síndrome Down de Madrid. El acto fué presidido, efímeramente, por la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en uno de sus primeros actos post-experiencia hindú. Compartieron presidencia, Arturo Fernández y Salvador Santos Campano, tembién supervivientes de la aventura de Bombay.

La oportunidad de compartir cena y de escuchar a chicos/as con síndrome de down y otras discapacidades, o capacidades diferentes como apuntó Juan Mato, homenajeado por su labor en el pasado, es una experiencia única que le hace a uno pensar en el orden de prioridades de las cosas de este mundo. El esfuerzo con el que estas personas se quieren integrar en la sociedad a través de un trabajo es admirable. Y por eso es importante que se apoyen iniciativas como estas.

Para mí fué además motivo de doble satisfacción compartir escenario con mi admirado Bertín. Un grande, en todos los sentidos, de la comunicación, que supo dejarme mi sitio, y que no tuvo reparos en ocultar su gran humanidad emocionándose al referirse a los verdaderos protagonistas de la noche.

Doy las gracias a los responsables del Proyecto Stela (Hilario, Carlos, Begoña, Ricardo, Julia,…) y a los miembros de la FSDM (María, Ignacio,…) por permitirme colaborar con ellos aportando mi granito de arena con lo que yo se hacer, o al menos eso creo, que es hablar.