EN FINCA CORTESIN CON MAHOU

He repetido por segundo año consecutivo como maestro de ceremonias de la Copa Mahou de golf, que en su tercera edición se desplazó hasta las instalaciones de la espectacular Finca Cortesín de Casares, Málaga.

Bajo la dirección y control de Katia Aznar, Eider Bolinaga y José Aguila, el evento ha resultado un verdadero éxito. Los invitados de Mahou seguro que seguirán fieles al consumo de la maravillosa cerveza, al menos mientras les dure el recuerdo de estos dos días…que les va a durar. Y por allí estaban los representantes de IFA, ZENA, GRUPO VIPS,…, y Miguel de Los Remos y La Trainera, Armando de La Española (con proyectos en Colombia), Antonio Galán de La Misión ( !a ver que haces con el reloj¡), Jose Miguel de Currito,…, y muchos más invitados que disfrutaron de lo lindo.

El torneo de golf se celebró el Viernes 1 en un día maravilloso, que al menos amortiguó las dificultades comentadas de un campo de por sí difícil. Paralelamente se organizó un clinic para aquellos invitados que quisieran iniciarse en esto del golf. La entrega de premios se celebró durante la espectacular cena organizada en torno a una de las piscinas del hotel, donde además de degustar los maravillosos platos diseñados por el Chef Shilo, los invitados pudieron ver el espectáculo acuático realizado por cinco de las componentes del Equipo Nacional de Natación Sincronizada, que interpretaron en el agua, fresquita, la pieza con la que España se alzó con el oro en el Mundial del año pasado (“Stairways to Heaven”). Además, venidas desde Francia, las componentes (con un varón entre ellas) de las Goldsingers, interpretaron y versionaron a la perfección canciones de moda. Los ojos de Linda espectaculares.

La cena acabó con un generoso sorteo, donde tengo que destacar la valiosísima colaboración de JuanJo Madariaga (mucha suerte con tu Marcilla!!), que evitó que me tuviera que lanzar a la piscinita a por más nombres de afortunados. Me estoy recuperando todavía de un corte en un dedo, pero lo considero parte de los gajes del oficio.

Y no me quiero olvidar del maravilloso montaje de mi gran amigo (por amistad no por tamaño…) Ramiro Jofre. Una gozada trabajar con él…y eso que nos conocemos bien. Pepe Lumbreras estuvo al tanto de todo y es un fenómeno como anfitrión. Hasta consiguió convencerme que el color de la pisicina no era debido a la falta de cloro…Por otro lado Iván Llanza y Valeriano, mis ex-compañeros en Osborne, aderezaron los  dos días con el inigualable jamón y lomo 5J de Sánchez Romero Carvajal, la filial del grupo portuense. Tuvieron tiempo de conocer los misterios del Spa, donde por poco se quedan a “vivir” en el cuarto del hielo. Una especia de sauna…pero al revés.

En definitiva, que a veces pienso que mi trabajo es un privilegio. Hago lo que me divierte (mi mini concierto de piano final no lo cuento) y encima me pagan. Que la cosa dure.