CINE: “POR LA CARA”.

“Por la cara”, dirigida por Seth Gordon (“Como acabar con tu jefe”), es el tipo de comedia que a mi hermano Cosme no le gustan porque considera que no se puede ser tan torpe ni en la ficción. Y aunque la peli parte de un supuesto delictivo que es un hecho real para millones de afectados, el uso fraudulento de la identidad de otro para beneficio propio, muchas situaciones que se presentan son inverosímiles, como la afinidad que surge entre defraudadora y defraudado. Una especie de síndrome de Estocolmo poco creible. Sandy Patterson (Jason Bateman, “Up in the Air”), es un contable felizmente casado que en el  momento en que un cambio de trabajo puede solucionar sus estrecheces económicas, descubre que está en blanca, aparte de perseguido por la policía. Pronto descubre que alguien (Melissa McCarthy, nominada a los oscars por “La boda de mi mejor amiga”) ha suplantado su personalidad y se está pegando una vidorra a su costa. La única solución posible a sus problemas es ir a buscarla y traerla ante su jefe (John Cho, “American Pie”) para que no le despidan. No le cuesta encontrarla pero la vuelta a casa (se convierte en una “road movie”) está plagada de incidentes provocados por ellos mismos o por sus perseguidores (Robert Patrick, el  malo que se deshacía en mercurio en “Terminator 2″ por un lado, y la guapa Génesis Rodríguez, hija de Jose Luis Rodríguez “El Puma”, vista en “Al borde del abismo”, que junto a su compañero siguen las órdenes desde la cárcel del veterano secundario Jonathan Banks, “Superdetective en Hollywood”). La desfachatez de la protagonista (su registro exagerado, en todos los sentidos, tiene un periodo de caducidad cortito) provoca situaciones cómicas divertidas, pero poco más. La insistencia en utilizar la ambigüedad del nombre Sandy como “gag” resulta cansina. Aparecen además Eric Stonestreet (en un registro opuesto al que le ha hecho popular en “Modern Family”), Amanda Peet (como mujer de el auténtico Sandy) y Jon Favreau (Director, productor y actor en “Iron Man”). “Pa” echar el rato.

CINE: “UNA BALA EN LA CABEZA”.

Siempre he reconocido mi admiración por la saga “Rocky”, por “Acorralado” y las siguientes peripecias de John Rambo,… piezas históricas del cine mundial. Incluso esperé ansioso la vuelta de Sylvester Stallone en “Los Mercenarios” (y ya hay dos de estas…). Pero después de ver “Una bala en la cabeza”, reconozco que Sly debería ir centrándose en papeles más profundos (…de buzo…). Y es que ya cercano a los 70 (“…no estás mal de reflejos vejestorio…”) sigue haciendo de lo de siempre, el cachas que puede con todo el mundo. Y la verdad es que se conserva muy bien el mamón. Pero ya da un poquito de grima…esa cara. Y si encima su personaje se llama Bobo, Jimmy Bobo,…esto no ayuda a tomárselo en serio. En este caso hace de un asesino a sueldo al que los mismos que le han contratado matan a su compañero (con él no pudieron claro…), por lo que empieza su sangrienta venganza, para lo que no tiene más remedio que aliarse con un poli coreano, Taylor Kwon (Sung Kang, de la saga “Fast & Furious”) que también busca a los malos, liderados por Morel (Adewale Akkinuoye-Agbaje, “G.I.Joe: The Rise of Cobra”), que cuenta con los servicios del despiadado sicario Keegan (Jason Momoa, el último “Conan”). Cuando encima secuestran a su hija Lisa (Sarah Shahi, vista en varias series televisivas), el cabreo se vuelve monumental. No aporta nada novedoso, pero al menos esta “buddy movie” (peli de colegas) no se alarga y mantiene un buen ritmo de tiros, persecuciones y choques. Para algo está dirigida por un veterano del cine de acción como Walter Hill, que ya demostró sus capacidades en este tipo de pelis en los 80 con la mítica “Límite: 48 horas”, con Nolte y Murphy. Otro integrante importante de esta adaptación de la novela gráfica de Matz es Joel Silver, productor de otra inolvidable saga de “buddy movies” como “Arma Letal”. También aparece en la cinta Christian Slater, que ha hecho cosas más interesantes desde que despuntó “En el nombre de la Rosa”. Difícil encontrar una sala que la ponga.

CINE: “EL CHICO DEL PERIODICO”.

A pesar del importante elenco de actores que componen esta nueva película de Lee Daniels (cuyo “Precious” tuvo algunas nominaciones a los Oscars años atrás), no es fácil encontrar una sala en el centro de Madrid donde echen “El Chico del períódico”. Tratando sobre la posible inocencia de un reo condenado a muerte, no tiene nada que ver con pelis tipo “Cadena Perpetua”, “La Milla Verde”,…, donde el foco está más puesto en el reo y su entorno. En este caso cuenta los esfuerzos de un reportero de Miami, Ward Jansen (Matthew McConaughey en registro serio, más tipo “El inocente” que sus comedias románticas), que acompañado de un colega de color, Yarley (David Oyelowo, visto en “Lincoln”), intentan demostrar que el condenado a muerte (John Cusack, “Shangai”, en modo locuno exagerado…) no es culpable del asesinato del popular sheriff local. Cuentan con el apoyo de la excéntrica amante epistolar del condenado (Nicole Kidman, que tras el bluff de “Bajo Amenaza” con Nicolas Cage, vuelve en un atrevido registro), y del hermano de Ward, Jack (Zach Effron hace doblete en cartelera con “Amor y Letras”), en funciones de chófer y enamorado de la Kidman. El largo mezcla drama, thriller, romance, ambiente carcelario,…, en una sucesión de diálogos directos (no se corta el guionista) que transcurren a ritmo frenético. Si se le añade referencias con connotaciones racistas, homosexuales, de fracaso personal,…, puede resultar un poco liosa, pero no tanto porque no se entienda, sino por la excentricidad de algunos personajes y situaciones. También aparecen la cantante Macy Gray como Anita, la asistenta de los Jansen, y el veterano Scott Glenn (“Silverado”) como el padre de los chicos. Buena música sesentera.

 

CINE: “AMOR Y LETRAS”.

Al cine hay que ir a ver de todo porque uno puede llevarse sorpresas agradables como con “Amor y Letras”, película de corte independiente aclamada en el Festival de Sundance (ya sabéis lo que opino por lo general de las pelis de festivales…aunque Sundance es otra cosa), y dirigida, escrita y protagonizada por Josh Radnor (conocido televisivamente por “Cómo conocí a vuestra madre” y que dirigió “Happythankyoumoreplease”, su primer largo que tuvo buen acogida). Esta comedia dramática con toques románticos, combina perfectamente las angustias y comidas de coco de sus protagonistas con un fino y delicado sentido del humor. Jesse (Radnor), es un lector empedernido metido en los treinta, aparentemente con una vida anodina en NY. La llamada desde Ohio de su antiguo profesor, Peter (un Richard Jenkins que no para. Sólido secundario que fué nominado hace un par de años por “The Visitor”), para que participe en su cena de despedida, le anima a volver a su mundo universitario. Allí conoce a Zibby (Elisabeth Olsen, “Marta Marcy May Marlene”, que pronto dejará de ser la hermana pequeña de las gemelas Olsen), estudiante, y mucho más joven que él, y entre los que surje algo especial. La diferencia de edad en la relación, la madurez e inmadurez en la misma, la maravillosa relación epistolar (a uno le entran ganas de volver a escribir cartas…malditos emails y sms!!), están contadas maravillosamente. Además se plantean asuntos que dan a uno que pensar (dependiendo de la edad) sobre como afrontar determinadas etapas de la vida. Completan el reparto Allison Janney, como la profesora Fairfield, un ejemplo de soledad en la madurez; John Magaro como Dean, el superinteligente alumno con tendencias suicidas y la superestrella Zac Efron (en cartelera también con “El Chico del periódico”, por cierto con escasa distribución) como una especie de duende bueno personificado en un chalado de campus. Muy interesante.

CINE: “EN LA NIEBLA”.

Hace dos “posts” me refería a lo osado que es meterte en un cine a ver una película checa, como ejemplo de cine complicado. Pues ayer vi una bielorrusa…y también es complicado. “En la niebla” se sitúa en plena II Guerra Mundial (quizás fue esto lo que me atrajo, ya que está demostrada mi afición por el cine bélico) y concretamente en Bielorrusia durante la ocupación nazi. Los partisanos luchan contra el invasor y entre ellos, dirimiendo supuestas traiciones. Dicho lo anterior no se ven muchas batallas, bueno, ninguna. Tiros los justitos, y de fondo la mayoría. Es una película de silencios, de miradas, de largas tomas,…, vamos, un pelín densa. A través de la historia personal de un partisano al que acusan de traidor injustamente sus compatriotas, y de su capturador, se puede entrever las miserias que produjo el gran conflicto. Una película de las que yo llamo típicas de Festival (de hecho le dieron el Premio FIPRESCI en el Festival de Cannes 2012), que por lo general son raritas, poco comerciales. Y esta lo es. Por dar algún dato técnico, el director es Sergei Loznitsa, y se basa en la novela homónima de Vasily Vladimirovich Bykov. Los protagonistas son Vladimir Svirskiy y Vlad Abashin…os habéis quedado como yo.

CINE: “LOS AMANTES PASAJEROS”.

Después de muchos años Pedro Almodóvar vuelve a la comedia más tipo “Mujeres al borde de un ataque de nervios” con “Los amantes pasajeros”. Eso sí, manteniendo sus peculiaridades y temas recurrentes (como la pluma…que en este caso se sale de la pantalla). Esta especie de “Aterrizas como puedas” muy particular (como la define Alicia G. Montano en la Revista Fotogramas n. 2033, yo diría alocada…) reune a lo mejorcito del elenco actoral patrio en un tipo camarote de los Hermanos Marx, en forma de cabina de avión retro, para deleite de los fans del director manchego. Yo sin serlo, creo que ha hecho una de sus pelis más flojas, a pesar de toda las alaracas que suelen traer detrás sus pelis (y algo debe funcionar porque la taquilla le ha respondido a las primeras de cambio). Mucho humor escatológico y situaciones absurdas (las conversaciones a través del teléfono del avión que pueden escuchar todos) provocan alguna sonrisa, pero muy lejos de ser una comedia desternillante. Incluye referencias a temas muy en boga como el banquero estafador (que además se apellida Más…), el aeropuerto de Ciudad Real, etc, para parecer actual. Como decía, la presencia de muchas caras conocidas quizás sea el mejor reclamo. El trío de azafatos gays embutidos en uniformes de David Delfín compuesto por Javier Cámara, Carlos Areces y Raúl Arévalo sacan de sus adentros todo lo femenino que puedan tener para componer los personajes más graciosos de la peli. Destacaría también a Blanca Suárez, pero reconozco que es por debilidad personal. Posiblemente la cara más guapa de los últimos años (y encima es buena actriz). También están, entre otros, Antonio de la Torre (piloto…gay por supuesto), Hugo Silva (copiloto…también), Carmen Machi (portera charlatana), Miguel Angel Silvestre (novio caliente), Cecilia Roth (una dominatrix) o Lola Dueñas (visionaria virgen), además de las breves apariciones de nuestras figuras más internacionales: Antonio Banderas, Penélope Cruz y Paz Vega. No faltan cameos habituales como el de su hermano Agustín. Me ha llamado la atención que la presencia del supuesto actorcillo, Guillermo Toledo, haya pasado desapercibida en la promoción de la película. ¿Tendrían miedo a que se viera afectada la taquilla?.

CINE: “LAS FLORES DE LA GUERRA”.

Hace unos años decir que ibas a ver (o habías visto) una película china, resultaba “exótico”…es como decir hoy en día “voy a ver una peli checa”. Pero desde hace unos años, su aperturismo y cada vez menos disimulado giro hacia el capitalismo encubierto, nos ha hecho recibir grandes superproducciones al estilo “hollywoodiense”. “Acantilado Rojo” o “Ciudad de Vida y Muerte” son dos ejemplos. “Las Flores de la Guerra” comparte con la segunda citada, temática: la invasión japonesa de China en la primera mitad del siglo XX. Vamos conociendo a través de estas películas las atrocidades que cometieron los japoneses entonces (al menos eso dice la historia desde el punto de vista chino). En este caso, nos encontramos en la ciudad de Nankin en 1937, con un maquillador de cadáveres, John Miller (la primera vez que los chinos contratan a una superestrella americana como lo es Christian Bale, el Bruce Wayne de los últimos “Batman”), que sin quererlo se encuentra protegiendo en una iglesia católica a unas jovencitas estudiantes y a un grupo de prostitutas que también han recalado en el sagrado recinto huyendo de las hordas niponas. La relación del protagonista con los dos grupos tan dispares, las diferencias entre ellas, el terror que provocan los “japos”, y la angustia por sobrevivir, mantienen la tensión en esta larga (casi dos hora y media) producción, dirigida por Zhang Yimou (“Amor bajo el espino blanco”, “La casa de las dagas voladoras”,…). Esta adaptación de la novela “La 13 mujeres de Nankin” (Yan Geling), tiene sitio para tratar sobre heroicidades, celos, traiciones,…, eso si, se nota que es desde el punto de vista chino, como dije antes, porque cuesta pensar que los invasores eran tan crueles…o no. A Bale le acompaña un elenco mayoritariamente oriental, destacando la guapa actriz Ni Ni, líder del grupo de prostitutas. Una buena ambientación (buena fotografía), buenos efectos y la correcta recreación del caos que debió ser aquello, ayudan a sobrellevar este largo que se pasa en metraje pero despierta el interés de una parte de la historia al menos poco conocida para mí.

 

CINE: “PARKER”.

Aporta poco esta nueva aparición en la gran pantalla de Jason Statham (“Transporter”), el heredero de Bruce Willis como héroe (o antihéroe) de las películas de acción. Este incluso sonríe menos (…y tiene menos sentido del humor…). “Parker” es un ladrón de buen corazón (a las primeras de cambio lo deja claro, además de disfrazarse de cura…) al que sus colegas de fechorías le traicionan dándole por muerto. El resto, previsible. No estaba muerto…y tras una rápida y milagrosa recuperación (es increíble las palizas que reciben estos tíos sin que les pase nada…) planea la venganza con la ayuda de una agente inmobiliaria de buen ver (Jennifer López  muestra trasero). Al menos el ritmo de la película es trepidante y las escenas de acción están conseguidas (Statham ha declarado que él realiza sus propias escenas de acción…). La presencia de Nick Nolte, aunque breve, le da un pelín de categoría a la cinta de Taylor Hackford (“Ray”), que además cuenta con Michael Chiklis ( “Los 4 Fantásticos”) y Clifton Collins jr (“Star Trek”) en el lado de los malotes. “Parker” es una nueva adaptación del personaje literario que creó Donald Westlake y que ya interpretó el gran Lee Marvin en los años 60. Si funciona en taquilla me temo habrá secuelas…

CINE: “UN ASUNTO REAL”.

El cine danés parece que está haciendo las cosas bien. Si hace dos años se llevó el Oscar a Mejor Película Extranjera “En un mundo mejor”,  ahora tenemos en cartelera “Un asunto real”, nominada en la misma categoría este año, aunque claudicó ante la favorita, “Amor”, austriaca. La película de Nikolaj Arcel (guionista de la primera parte de la adaptación nórdica de la famosa “Millennium”) recrea un hecho histórico de gran relevancia en Dinamarca. Es la historia real del triángulo formado por el Rey Christian VII, a quien apodaban El Rey Loco (y la interpretación de Mikkel Boe Folsgaard no deja dudas de que estaba como una chota), su esposa, la aristócrata inglesa Carolina Matilde (Alicia Vikander), entre quienes hay una relación de conveniencia, y el médico personal del Rey, Johann Friedrich Struensee (un Mads Mikkelsen, cuyo enigmático rostro ha traspasado las fronteras danesas, “Casino Royale”). La dependencia del Rey de su médico, la historia de amor de este con la Reina, y la influencia que el galeno alemán tuvo en el devenir político del pais (y las envidias y celos que su poder provocó), convierten este drama histórico/romántico en un relato interesante y de cierta actualidad (intrigas en palacio, espías,…hasta se habla de recortes!!), a pesar de tener lugar en la segunda mitad del siglo XVIII. La película está muy bien ambientada (palacios, carruajes, vestuarios,…) y eso se destaca además por una también muy bien conseguida fotografía. Se le puede criticar que se pasa un pelín de metraje. Cuenta además con el aval como productor de, posiblemente, uno de los más importantes cineastas del cine nórdico, Lars Von Trier. Interesante.

CINE: “UN PLAN PERFECTO”.

Remato la semana (los fines de semana hay mucha gente comiendo palomitas en los cines y no lo soporto) yendo a ver “Un plan perfecto”, de Michael Hoffman (“La última estación”), remake de la película protagonizada en 1966 por Michael Caine y Shirley Mclaine. No he visto el original pero seguro que en este caso la nueva versión no lo supera. Me pareció una comedia bastante plana con pocos, por decir alguno (Harry en habitación hotel con señora), momentos que provocaran una carcajada (y las comedias están para eso…). Hay muchas mejores pelis sobre “planes perfectos” para robar. Desde “La Pantera Rosa” (de donde parece copiar la musiquilla del momento tensión que tan famosa se hizo en peli y dibujos animados), hasta la reciente “Al borde del abismo”, pasando por la saga iniciada por “Ocean´s Eleven”. Y lo curioso es que cuenta con un gran plantel y el guión de los hermanos Coen, lo que suele ser buen presagio. El contenido y torpe experto en arte Harry Dean (un Colin Firth, oscarizado por “El discurso del Rey”, haciendo caja) decide timar a su tirano jefe (Alan Rickman, el malo de la primera “Jungla” sigue haciendo de malo…) colándole un cuadro falso como original. Para ello contará con la colaboración de una guapa reina del rodeo, PJ (Cameron Diaz mantiene su belleza desde que deslumbró en “La Máscara”), cuyo abuelo se hizo con el cuadro durante la guerra mundial, y con un amigo suyo pintor experto en réplicas (el veterano Tom Courtenay a quien todavía podemos ver en cartelera en “El Cuarteto”). También hace una breve aparición Stanley Tucci (“El Diablo se viste de Prada”). Creo que se podían haber aprovechado más algunas cosas como las diferencias entre el paradito Harry y la explosiva PJ, o la sugerida historia de amor entre ellos que no es tal. Al menos dura poco más de 80 minutos. Prescindible.