SUBASTA BENEFICA DE LA FSDM.

Dejo algunas fotos de la Exposición y Subasta Benéfica que organizó la Fundación Síndrome Down de Madrid en Fortuny, Madrid, el pasado 22 de Mayo, para recaudar fondos para los distintos proyectos educativos que viene desarrollando la fundación para personas con síndrome de down y otras discapacidades intelectuales. Para más información y por si alguien está interesado en comprar alguna de las obras que allí se expusieron, consultar www.downmadrid.org. El acto estuvo apadrinado por el gran Vicente del Bosque, muy implicado, junto a su mujer Trini, en las actividades de la FSDM.

CINE: “FAST & FURIOUS 6″.

Está claro que los artífices de la saga “Fast & Furious” (“A todo gas”) han dado con un filón en estas pelis de acción trepidante con los coches como eje central. Y la sexta entrega que ahora está en pantallas no será la última, porque la taquilla vuelve a responderles (aparte del guiño final habitual…en este caso con Jason Statham…la séptima entrega promete). Aparecen todos los protagonistas que han hecho, con idas y venidas, de estas pelis un éxito comercial, para los amantes de la velocidad extrema y las acciones inverosímiles (o fantasmadas…que hay muchas…pero se les permiten…como la incomprensible longitud de la pista de despegue en la escena final…). Así, al frente están el cachitas con cara de lerdo, Dom Toretto (Vin Diesel…espero que no lea mi blog), y el guaperas expoli Brian (Paul Walker), “arrejuntado” con su hermana Mia (la guapa Jordana Brewster). En esta ocasión, y tras la movida en Río de Janeiro de la quinta entrega (hay que reconocerles el mérito de darle cierta continuidad y criterio a la saga…aunque no es fundamental verlas todas para entender lo que pasa…tampoco hay mucho que pensar), la banda de Dom se encuentra desperdigada por el mundo (son prófugos de la justicia), pero ante la petición de ayuda del hercúleo poli Hobbs (a Dwayne Johnson, “El Rey Escorpión”, le van como anillo al dedo estos papeles), los amigos se vuelven a reunir para luchar contra una banda de malvados liderados por Owen Shaw (Luke Evans, “Inmortals”), ex-soldado al que solo le falta conseguir un “componente” para hacerse el amo del mundo. Las peleas y carreras entre ambos bandos la verdad que están muy bien conseguidas, y si bien los diálogos aquí son lo de menos, se agradecen las comentarios irónicos y momentos cómicos que sobre todo aportan Roman y Tej (Tyrese Gibson y Ludacris). Reaparece un básico de la serie, Letty (Michelle Rodríguez, “Machete”), aunque en el bando equivocado, y también podemos volver a ver a nuestra Elsa Pataky en el papel de Elena, aunque con poquita presencia esta vez. Para añadir más “acción”, si es que hacía falta, se incorpora, como ayudante de Hobbs, Gina Carano (“Indomable”) una campeona de lucha en la vida real a la que quieren convertir en heroína del celuloide. Le va a costar. Como dato curioso, aunque la mayoría de la acción transcurre en Londres, Tenerife muestra los encantos y belleza de sus paisajes.

IRENE VILLA Y “GENTE EXTRAORDINARIA”.

Pocas veces un programa, de radio este caso, tiene tanta justificación en llamarse como se llama, como “Gente Extraordinaria”, el programa emitido (sábados de 9,00 a 10,00 am) por Gestiona Radio (108.0 FM y en Madrid también 94.8 FM) y promovido por la Fundación Síndrome Down de Madrid. Y no lo digo sólo por los profesionales que lo lideran, Fede Cuenca e Iria González (dos fenómenos), sobre todo lo aclamo por sus “contertulios”, chicos y chicas de la FSDM que desarrollan todo su desparpajo y salero con sus preparadas preguntas (porque se lo curran) a los invitados de turno. Y ya que he mencionado a los invitados, decir que estos también son “extraordinarios”. O “superlativos”, como Irene Villa, esa gran mujer que dejó una vez más maravillados, no solo a sus entrevistadores, sino a todos los que pasábamos por allí. Solo deseo que se me pegue algo…aunque solo sea un poquito de todos ellos.

CINE: OBJETIVO LA CASA BLANCA.

Yo nunca he ocultado mi afición a las pelis de mamporros y tiroteos (en detrimento de los coñazos de Haneke o Malick), y “Objetivo: La Casa Blanca” (no han querido arriesgarse a una traducción literal del título original, “Olympus has fallen”, que hace referencia a ese idioma tan “guay” que tienen los seguratas), de Antoine Fuqua (con experiencia en pelis de acción como “Training Day” o “El Rey Arturo”), ofrece todos los ingredientes para pasar un buen rato agarrado a la butaca: acción trepidante (el asalto al domicilio presidencial espectacular), armas de todo tipo, despliegue de efectivos, etc. Dicho esto, la historia no es que aporte muchas novedades. Ya hemos visto a grandes del celuloide como Bruce Willis luchar ellos solos contra el mundo (“La Jungla de Cristal”) o superar un fracaso personal para volver por sus fueros (Clint Eastwood en “En la línea de fuego”). En este caso Mike Banning (Gerald Butler no para desde “300″), agente apartado del servicio de seguridad del Presidente Asher (Aaron Eckhart, “El Caballero Oscuro”) por un accidente del pasado, se convierte en la única oportunidad que tiene el gobierno norteamericano para liberar a Asher y el resto de rehenes, que han sido secuestrados en la propia Casa Blanca por unos terroristas norcoreanos (liderados por Rick Yune, el malo de “Muere otro día” de la saga 007). Lo que si cuenta la peli es con un importante plantel de actores/actrices que le dan algo de categoría al “filme”. Por ahí podemos ver a veteranos como el gran Morgan Freeman (“Million Dollar Baby”) o Robert Forster (“Jackie Brown”); Dylan Mcdermott (“The Blue Iguana”); Ashley Judd (“El coleccionista de amantes” donde coincidió con Freeman); Melissa Leo (“The Fighter”); Angela Basset (“Malcolm X”); Radha Mitchell (“Los sustitutos”); el joven Finley Jacobsen como hijo del presidente; Cole Hauser (lo vimos en la última de la saga “La Jungla”); e incluso la efímera aparición del otrora actor fetiche de pelis de acción a lo Norris, Michael Dudikoff. Lo dicho, entretenida, con los típicos mensajes “americanistas” de que “nadie podrá con nosotros”, y mucha bandera norteamericana (en eso les tengo envidia).

CINE: “EL GRAN GATSBY”.

Esta nueva adaptación al celuloide de la popular novela de inicios del siglo XX  de Francis Scott Fitzgerald, “El Gran Gatsby”, es un espectáculo visual que recrea con todo el glamour y en un formato que por momentos parece un video clip o un musical, los locos años 20 en los Estados Unidos. Por algo su director, Baz Luhrmann, es el creador de “Moulin Rouge”. Y es que además este largo (demasiado largo by the way…) cuenta con una banda sonora espectacular (la música es muy importante) donde músicas y bailes de la época se transforman en los ritmos más actuales (Lana del Rey, Beyoncé,…, forman parte del elenco musical). Todo lo anterior para contar una historia un pelín chorra (yo no he leido el libro). Un enigmático millonario, Jay Gatsby (hay que reconocer que Leonardo Di Caprio es muy bueno), que celebra unas fiestas espectaculares, utiliza a su humilde vecino Nick Carraway (a Tobey Maguire, “Spiderman”, le van estos papeles como de amigo pardillo…que no lo es tanto), para acercarse a su amada Daisy (de Carey Mulligan, “An Education”, podría decir lo mismo que de Maguire sobre papeles, en este caso, de mujeres frágiles, tristonas…), ahora casada con el mujeriego Tom Buchanan (un Joel Edgerton, “Rey Arturo”, más refinado….). Y si la trama es bastante chorra y predecible (mete algunos giros para darle emoción), la peli retrata muy bien las diferencias sociales de la época, la superficialidad de las relaciones,… todo ello contado a modo “flashback” por Nick, el verdadero único amigo del protagonista, e intercalando oportunamente referencias al pasado de los personajes para que no nos perdamos nada. Entretenida. Un poco cargante tanto “compañero”…

CINE: “7 CAJAS”.

Tenía curiosidad por ver “7 Cajas”, la película paraguaya más taquillera de todos los tiempos en su país (no se si este es un dato alentador…), que ha llegado a nuestras pantallas (las que quedan…) con buena crítica y el aval de haber sido premiada en el Festival de Cine de San Sebastián (Premio Cine en Construcción) y nominada en los pasados Goya a Mejor Película Extranjera de Habla Hispana. Y me he encontrado con un largometraje (demasiado largo…) hecho con un ritmo y una calidad muy correcta. Salvando las distancias enormes, tiene “cosas” de “Slumdog Millionaire” o de cualquier thriller americano. Cuenta como un “carretillero” (los que se ofrecen a llevar mercancías en el Mercado 4 de Asunción) con aires de estrella de cine, Victor (el desconocido Celso Franco, una especie de Rafa Nadal rechoncho en su época de camiseta sin mangas…), acepta el encargo de llevar siete cajas a un punto concreto al que le irán llevando por medio de llamadas al “celular” que le han prestado (los teléfonos móviles dan mucho juego en la peli, incluso para los pocos momentos de humor que se cuelan). Todo eso a cambio de 100 dólares (billete del que le dan la mitad al principio con la promesa de entregarle la otra mitad a la entrega de la mercancía) y sin saber el contenido de las cajas. Lo que parece un encargo sencillo se complica bastante cuando le roban una de las cajas o cuando otros “carretilleros” pretenden hacerse con el encargo, por el supuesto valor del mismo. En ese claustrofóbico ambiente de repente todo el mundo persigue a Victor. La tensión de la persecución está relativamente bien conseguida. Paralelamente hay sitio para otras historias, relacionadas entre si, donde se reflejan las penurias y necesidades de esa sociedad. Los directores son Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori. Me han llamado la atención los efectos de sonido y los diálogos (en castellano, guaraní y coreano…lo último no es cachondeo). Todos los ruidos (sonido de ambiente) se escuchan perfectamente menos las conversaciones, que por momentos están silenciadas (la mayoría) y funciona como una película muda (con sus subtítulos por supuesto…). Todavía tengo la duda si algo estaba estropeado en los Verdi…

CINE: DOS COMEDIAS “GRANDES”…

Y no digo que sean “grandes” por su calidad artística, si no porque incluyen el término “gran” en su título. La primera, “La Gran Boda”, de Justin Zackham, comedia en torno a una boda, tema que creo ya se merece un género específico, con tanta peli sobre bodorrios, casi todas en clave de humor (desde la ya clásica “Cuatro bodas y un funeral”, pasando por la divertidísima “Mi gran boda griega”, hasta la más reciente “La boda de mi mejor amiga”…también existe “La boda de mi mejor amigo”….con Julia Roberts y Cameron Díaz). Y es que un casamiento da mucho juego…y lo digo por experiencia…como invitado. En este caso se acerca la fecha de la boda de Alejandro (Ben Barnes, “Las Crónicas de Narnia”) y Missy (Amanda Seyfried, “Los Miserables”), y ante la llegada de la madre biológica de él (Patricia Rae), este pide a sus padres adoptivos (Robert de Niro, con experiencia en papeles similares, “Los padres de ella”, y Diane Keaton), ahora divorciados, que aparenten estar juntos para no herir la sensibilidad de la tradicional madre. Esa situación ficticia (más los conflictos interfamiliares, las diferencias de culturas, etc) da pie a situaciones cómicas que hacen de esta, una comedia agradable, donde destacan veteranos actores y actrices, además de los citados, como Robin Williams como el peculiar (en Williams todo es peculiar…y genial) cura que tiene que casarles, o Susan Sarandon como actual pareja de De Niro, que no se toma muy bien lo de tener que dejar de serlo por unos días. También aparecen Katherine Heigl (“27 Vestidos”) como hermana del novio con sus propios problemas o Topher Grace (“Spiderman 3″) como el madurito hermano virgen que se enamora de la hermanastra brasileña (Ana Ayora). Además su metraje no llega a la hora y media, duración recomendable para cualquier largometraje.

Y la otra es “Un gran equipo”, de Olivier Dahan, una comedia francesa con el fútbol como eje central. Patrick Orbéra (Jose García, “Su majestad Minor”), el que fué una gran estrella de fútbol de su país, ahora arruinado y hecho un desastre, tiene que aceptar el puesto de entrenador de un equipo de categorías inferiores en una isla de la Bretaña francesa, que necesita ganar los siguientes partidos para subsistir, ya que la conservera que les patrocina está a punto de quebrar. Ante tal panorama, Patrick recurre a sus antiguos colegas, ahora todos pasados de vueltas (uno deprimido, otro actor frustrado, el colgado, el macarra,…). También el fútbol da mucho juego para la comedia, y sobre todo si nos encontramos con ex estrellas que intentan recuperar sus viejos laureles, con unos kilos de más, y muchas neuronas de menos. Una historia de perdedores que triunfan. También hay margen para emocionarse con las historias paralelas de cada uno, sobre todo la del propio protagonista. Podemos ver a caras conocidas como Omar Sy, imparable después de “Intocable”, y Gad Elmaleh, un pelín histriónico esta vez. Una buena banda sonora ayuda a ver con agrado esta pasable peli. Originales los créditos finales.