CINE: “2 GUNS”.

“2 Guns” es una peli policíaca de acción violenta (los defensores de los gallos estarán trinando por las esquinas…) en clave de comedia, que se sustenta sobre todo en la relación tirante de sus dos protagonistas: Denzel Washington (“El vuelo”) y Mark Wahlberg (“El luchador”) forman una divertida pareja…como ya hemos visto en anteriores “buddy movies” tipo “Límite 48 horas” con Nolte y Murphy (aunque es este caso el gracioso es el blanco),  o Stallone/Russell en “Tango y Cash”, Gibson/Glover en la saga “Arma Letal”,…, y muchas más. Fórmula que ha funcionado siempre bien. En este caso dos agentes encubiertos, Bobby/Washington (de la DEA) y Stig/Wahlberg (de Inteligencia Naval), que desconocen cada uno la verdadera identidad del otro, intentan capturar a un importante jefe de la droga mejicano, Papi Greco (el inolvidable Edward James Olmos…el teniente Castillo de “Miami Vice”), para lo que deciden atracar el banco donde este se supone tiene a buen recaudo su dinero. El problema llega cuando el dinero que se llevan no es precisamente de Greco. Ahora les persigue todo el mundo por lo que no tendrán más remedio que seguir juntos a pesar de sus diferencias y sus sospechas. Cualquier crítica velada de corrupción hacia las más altas esferas queda en un segundo plano, primando aquí el “show” del dúo protagonista, que no me extraña repitan papel pues la dupla funciona. Sin aportar mucha novedad al género, la película entretiene. La belleza la pone la guapa Paula Patton (“Misión Imposible: Protocolo fantasma.”) y la veteranía, el gran actor de carácter Fred Ward (“Más Allá del Valor”, “La fuga de Alcatraz”,…) en un breve papel. Además podemos ver a Bill Paxton (“Apolo 13″) haciendo muy bien de malo, o a James Marsden (el Cyclops de “X-Men”) pegando tiros a mansalva. El director es el islandés Baltasar Kormátur, que ya trabajó con Wahlberg en “Contraband”. Entretenida.

DOCUMENTAL: “SALIR DEL POZO”.

El pasado miércoles asistí en el auditorio de Casa de Vacas (Retiro, Madrid), al pase del documental “Salir del pozo”, sobre la figura del carismático Padre Jaime Garralda. Como vino a decir Carmen Aguilar, la joven periodista que ha dirigido el mismo, hacer una película sobre un cura no parecía lo más oportuno, por poco actual. Pero una vez conocida la personalidad del Padre Garralda y su inmensa labor humana y solidaria, su opinión y la de todos los que se involucraron en este proyecto, “hecho sin dinero”, cambió radicalmente. Y es que Jaime Garralda es la leche. A sus 93 años sigue dedicándose en cuerpo y alma a los más marginados. “A una viejita todo el mundo la quiere, a una maltratada todo el mundo la acoge,…, pero a un drogadicto todo el mundo lo rechaza”. Tiene una personalidad arrolladora y un discurso directo. “Los curas y políticos en muchos casos predican pero no comunican”. Pero Jaime predica con humildad y comunica con efectividad. Y esa efectividad se ve reflejada en todo lo que hace su Fundación Horizontes Abiertos- Padre Garralda (para más info www.horizontesabiertos.org). Y todo lo hace con un espíritu incansable. “Lo que tardaría en quejarme lo empleo en buscar…y es más rentable”. Y además todo lo hace con un sentido del humor y una cercanía, que si hubiera muchos más curas como él, creo que la sociedad sería un poquito mejor.

En el acto de presentación del documental, el Padre Garralda estuvo acompañado por María Matos, presidenta de la Fundación Horizontes Abiertos, Angel Yuste, Secretario General de Instituciones Penitenciarias y Lola Navarro, Delegada de Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Madrid, que ejerció de anfitriona, además de la ya mencionada Carmen Aguilar. En la poca más de media hora que dura este interesante documental (la vida de Jaime Garralda daría para un largometraje…muy largo) podemos verle en acción desde muy joven (con esa porte de galán de Hollywood y siempre una sonrisa en la cara), desde Granada a Panamá, llegando a nuestros días en plena forma y siempre pendiente de los demás. Testimonios de personas que se han beneficiado de su labor atestiguan su bondad y generosidad. A destacar su labor con las mujeres en las cárceles, y, especialmente, con los hijos pequeños de esas mujeres (las Unidades de Madre, los Hogares de Acogida, los Campamentos de Verano,…). “Ellos no son culpables de lo que han hecho sus madres”.

Un gran hombre y un gran ejemplo para todos los que tenemos la suerte de conocerle.

CINE: “RUSH”.

“Rush” se basa en el enfrentamiento real que tuvieron, tanto dentro como fuera de los circuitos, en los años 70, dos de los mejores pilotos de Fórmula 1 de la historia, Niki Lauda y James Hunt (Lauda tiene mejor palmarés, habiendo sido tres veces campeón del mundo por un campeonato de Hunt). Así, utilizando las totalmente opuestas personalidades de los dos protagonistas, un Lauda metódico, tocapelotas, rayando en el típico tío coñazo (muy bien mimetizado por el actor nacido en Barcelona, Daniel Brühl, “Malditos Bastardos”), y un Hunt “bon vivant”, ligón y juerguista (el dios “Thor” Chris Hemsworth, se pone en su papel), el oscarizado director Ron Howard (“Una mente maravillosa”), compone esta especie de biopic parcial que posiblemente guste a los nostálgicos del deporte rey de las cuatro ruedas, echando de menos aquellos momentos tan competitivos, que hoy se han perdido un poco con el dominio aplastante de Vettel. Es por lo tanto una peli sobre todo para aficionados a la Fórmula 1 (el drama, los sentimientos, el humor,…son un complemento), unos para recordar, y otros para que descubran, los más jóvenes, dos de las más llamativas personalidades de la historia de este deporte. Si es verdad que la historia de superación de Lauda tras su brutal accidente trasciende el ámbito deportivo. Salen nombres como Mario Andretti, Ronnie Peterson, Jacky Ickx, Carlos Reutemann o Clay Regazzoni (con papelito menor), que sonarán a más de uno. Correctas la ambientación (el vestuario) y las escenas de carreras, !aunque cuesta creer que los “pit stops” de entonces fueran tan lentos!. La guapa Olivia Wilde (“In time”) aparace como mujer de Hunt y en la parte técnica hay nombres importantes como el compositor Hans Zimmer (“El llanero solitario” y “El hombre de acero”, dos de sus últimas composiciones”) o el gran productor Brian Grazer.

CINE: “ASALTO AL PODER”.

A pesar de tener reciente en la memoria (y en mi blog…) “Objetivo: La Casa Blanca” (en este caso con Gerald Butler como héroe), con un argumento muy parecido, me entretení mucho viendo las más de dos horas que dura “Asalto al poder”, una peli de acción trepidante en manos de un experto en crear grandes catástrofes (no es la primera vez que se cepilla la casa blanca…) como Roland Emerich (“Independence Day”, “2012″, “El día de mañana”, “Godzilla”,…). Un policia del capitolio, John Cale (el guaperas de moda, Channing Tatum, “Magic Mike”), está de visita en la Casa Blanca con su hija Emily (Joey King, “Oz, un mundo de fantasía”), cuando esta es asaltada por unos terroristas liderados por el malvado Stenz (Jason Clarke, “La noche más oscura”). El asalto busca apresar al Presidente Sawyer (Jamie Foxx, “Ray”, haciendo de Obama…), que coincide está en “el castillo” (divertida toda la parafernalia de la seguridad presidencial…”colibrí”…). Al final el mundo, y la vida del Presidente USA, estarán en manos de Cale. Así que, sin ser muy original, a base de unos muy correctos efectos especiales, una acción frenética (violenta en muchos casos), se consigue la tensión perfecta para que la peli se pase en un suspiro. Además está muy bien aderezada por momentos con diálogos divertidos (ej: el guía de la Casa Blanca, la complicidad entre los dos protas,…) para rebajar la citada tensión. Es verdad por otro lado, que algunos personajes son un poco de coña, como dos de los terroristas (el listillo y el macarra que se encarga de los rehenes). Otras caras que suenan completan el plantel, como el veterano James Woods (“Contra todo riesgo”), como el jefe de seguridad el Presidente; el también veterano secundario Richard Jenkins (“The Visitor”) como Presidente de la Cámara; o Maggie Gyllenhaal (“El Caballo Oscuro”), la fiel ayudante de Sawyer. Los americanos son expertos en generar patriotismo a través de sus producciones. Y en esta no faltan las barras y estrellas por doquier. Muy entretenida.

CINE: “LA GRAN FAMILIA ESPAÑOLA”.

Tenía ganas de ver “La Gran Familia Española”, de Daniel Sánchez Arévalo, tras su maravillosa “Primos”, una de las mejores comedias que he visto en los últimos años. Y no me ha defraudado para nada. Esta también es una brillante comedia, en este caso perfectamente mezclada con una buena dosis de drama (y es que la circunstancia principal de la trama es un dramón…) y de romances de todo tipo. En definitiva una peli que te hace reir y llorar al mismo tiempo. Y todo lo anterior bajo el paragüas de una boda ya rarita de por sí, el día que se celebraba la final del Mundial de Sudáfrica, donde España se proclamó Campeona del Mundo (y no desvelo nada, que esto ya lo sabe todo el mundo…). Esto último, sobre todo a los futboleros como yo, añade más emoción si cabe ( y no quiero decir que sea una película para futboleros tipo “Evasión o Victoria”…ni mucho menos). La decisión de Efráin (Patrick Criado, el estirado Nuño de la televisiva “Aguila Roja), hermano pequeño de cinco hermanos muy distintos entre ellos (pero que muy distintos) de casarse con su novia de toda la vida, hace que estos se reúnan en torno a la celebración, surgiendo todo tipo de encuentros y desencuentros entre ellos mismos y el resto de invitados al convite. La repentina enfermedad del padre de él, deja en “stand by” la boda, lo que permite a sus protagonistas descubrir circunstancias personales que desconocían…incluso ellos mismos (geniales las pajas mantales de Efráin y sus diálogos con su novia Carla, Arantxa Martí, y su futura cuñada Mónica, Sandra Martín). Gran parte del éxito de esta peli, en mi humilde opinión, es la acertadísima elección de actores y sus interpretaciones. Desde el deprimido hermano mayor Adán (Antonio de la Torre), hasta el camarero borrachín clásico de grandes comedias (“El Guateque”), interpretado en un papel menor por otro de los de la “troupe” de Sánchez Arévalo, Raul Arévalo, pasando por otro de los habituales, esta vez más contenido, Quim Gutiérrez, como Caleb, el hermano perdido. Los otros dos hermanos los interpretan Roberto Alamo, como el discapacitado Benjamín, y Miquel Fernández como el más soso de todos, Daniel. Otros personajes maravillosos son la hija de Adán, Fran (Sandy Gilberte), la abuelita en silla de ruedas que no suelta el pitillito o la guapísima Veronica Echegui, que no me extraña que rompa más de un corazón, como Cris. Me encantan los toques cinéfilos del director (ya los dió el personaje de De la Torre en “Primos”) con imágenes de “Siete novias para siete hermanos” y su significado para la peli. Muy recomendable.

CINE: “RIDDICK”.

“Riddick” es la tercera entrega con esta especie de fugitivo galáctico como protagonista, que da nombre a la peli, y que interpreta ese actorazo (dicho con retintín…) que es Vin Diesel (también conocido por otra saga de acción como “Fast & Furious”…en ambas demuestra sus “dotes interpretativas”…más retintín…). Aquí le abandonan, creyéndole muerto, en un inhóspito planeta a merced de todo tipo de criaturas carroñeras. Obviamente no estaba muerto y su fortaleza (con milagrosa curación de pierna rota incluida…) le permite luchar, no solo contra los dichosos animalitos (a destacar una especie de escorpiones acuáticos gigantes), sino también contra los cazarecompesas que aparecen para capturarlo. A partir de ahí, y durante las casi dos horas que dura (se han “pasao”…), el largo se rellena con las intrigas entre los distintos mercenarios (liderados por uno de los nuestros, Jordi Mollá, que se está acostumbrando a hacer papeles de malo en el cine USA, “Knight and Day”; y por Matt Nable, “Asesinos de élite”), las penurias para pillar a Riddick, la calentura de Dahl (una hierática Katee Sackhoff, muy currada en TV series) y algo de acción (tratándose de una peli de acción…se agradece que se den algún mamporro…digo yo!). Hasta los efectos especiales los he visto mejores últimamente. Vamos, que no me ha emocionado mucho. La ha vuelto a dirigir David Twohy, que ya hizo las anteriores, “Pitch Black” y “Las Crónicas de Riddick”, y el resto del reparto está repleto de musculitos, algunas caras suenan, como Bokeem Woodbine (“La Roca”), Dave Bautista o el madrileño de nacimiento Conrad Pla, como Vargas. Karl Urban (“Dredd”), Vaako, que apareció en la anterior entrega, tiene una presencia testimonial (como para darle sentido y continuidad…). Prescindible.

CINE: “CRUCE DE CAMINOS”.

Es este “Cruce de caminos” efectivamente un drama de historias paralelas que se cruzan y sus consecuencias/secuelas posteriores (la peli ocurre en un periodo de tiempo de 15 años). Parece estar planteada como historias distintas que se entremezclan. Luke el Guapo (un Ryan Gosling, “Drive”, con la cara de “pasmao” de siempre…no se que le ven a este tipo), es un idolatrado acróbata/motorista de ferias ambulantes que, al enterarse de la existencia de un hijo con un antiguo “rollete”, Romina (la siempre guapa Eva Mendes, “Teniente Corrupto”), decide dejarlo todo y dedicarse, con los consejos de su nuevo amigo Robin (Ben Mendelsohn, “Animal Kingdom”), a robar bancos, aprovechando su pericia con las motos, y así poder sustentar a su “nueva familia”. En su carrera delictiva se interpone un ambicioso agente de policía, Avery Cross (Bradley Cooper, el guapo de “Resacón en Las Vegas”…en versión seria). Este encuentro provocará un cambio definitivo en ambos personajes…y sus descendientes, AJ y Jason (Emory Cohen y Dane DeHaan, este último con un papelito en “Lincoln”, de lo mejorcito). En sus casi 140 minutos, Derek Cianfrance (que ya dirigió a Gosling en “Blue Valentine”), quiere contar muchas cosas, y a pesar de tener tiempo, en algunos casos desaprovecha desarrollar más, temas tan manidos en el cine, pero efectivos, como el de la corrupción policial (sobre todo por contar con el genial Ray Liotta al frente de los polis malos), y se estanca en momentos sombríos y lentos (a los que acompaña una música también tristona…también es verdad es que la historia no es para descojonarse!). Además de la ya citada corrupción policial, se superponen temas como los amores imposibles, la doble moral, el abuso de poder, las relaciones padres e hijos (fundamental en el último tramo de la peli) y otros asuntos siempre lúgubres que aportan “chicha” a este correcto largo. Otras caras conocidas que aparecen por la pantalla son las del veterano Bruce Greenwood (“El último bailarín de Mao”) o Rose Byrne (“28 semanas después”) como mujer de Cross.

CINE: “EL LLANERO SOLITARIO”.

Está claro que Johnny Depp, en su condición de productor, ha cogido a gente de confianza, muchos del equipo de “Piratas del Caribe”, como el director Gore Verbinski (dirigió las tres primeras entregas), el afamado compositor Hans Zimmer, o el todopoderoso productor Jerry Bruckheimer (la serie televisiva CSI, “Top Gun”,…), y se ha hecho una versión de “El llanero solitario” a su medida. Hasta la caracterización de su personaje, el indio Toro (Tonto en la versión original), no es opuesta a la del pirata Jack Sparrow. Y es que esta versión poco tiene que ver con la serie televisiva de mitad del siglo pasado que hizo famoso al personaje creado originalmente para la radio. Aquí cuenta la historia de como surgió el personaje y sus primeras fechorías juntos (la peli empieza con la técnica del “flash back” con un viejo indio de museo que le cuenta historietas a un niño disfrazado de “llanero”), eso sí, dándole más peso al propio Toro (no podía ser de otra manera!) que al fiscal John Reid, futuro “Llanero solitario”, que interpreta Armie Hammer (el que hacía de los gemelos Winklevoss en “La Red Social”). Ambos de unen en busca del malvado Butch Cavendish (un irreconocible William Fitchner, a quien podemos ver estos días en “Elysium”) para vengar, John, la muerte de su hermano, y Toro, unos misteriosos sucesos de su pasado. Para darle algo de consistencia, hay unos giros de guión al final, que entre otras cosas hacen que la peli se vaya a las más de dos horas y media (larguita). No niego que es un bonito espectáculo visual (Disney tiene posibilidades!), y yo, como declarado fan de las pelis del Oeste, tampoco niego que se ven escenas que me llevan a desear que en el futuro cercano se pongan los mismos medios pero para hacer otra buena película de vaqueros. Pero el enfoque cómico, como de coña, de los protagonistas (parecen una pareja de payasos), para mí le quita todo el interés (la tontería de darle de comer al cuervo…y su insistencia). Posiblemente disfruten más los adolescentes “atontaos”. También podemos ver más o menos caracterizados al veterano Tom Wilkinson (“Michael Clayton”), como el malvado mandamás del ferrocarril Lathan Cole; a Helena Bonham Carter (que ya ha coincidido con Depp varias veces: “Alicia…”, “Sweeney Todd”,…) como Madame; Barry Pepper (“Salvar al soldado Ryan”) como el jefe de la caballería; Ruth Wilson (“Ana Karenina”), como la viuda de Dan Reid, a quien da vida…y muerte…James Bagde Dale (“Guerra Mundial Z”). Para pasar el rato…largo.

CINE: “EL ULTIMO CONCIERTO”.

Con un poco de retraso sobre su estreno vi ayer “El último concierto”, de Yaron Zilberman, que también la produce y es responsable del guión. Un correcto drama (sin grandes florituras) con la música clásica (sobre todo el “Opus 131 en do sostenido menor” de Beethoven) como telón de fondo. Cuenta como después de 25 años juntos, los componentes del cuarteto de cámara La Fuga, ven tambalear sus cimientos a causa del anuncio del más veterano de ellos, Peter (el incombustible Christopher Walken, “El cazador” (1978), con su peinado en punta…), que les comunica que va a tener que dejar la formación debido a un incipiente parkinson. Esta noticia desata todo tipo de sentimientos y reacciones entre los cuatro protagonistas. Además del citado Peter, está el líder del cuarteto, Daniel (el ucraniano Mark Ivanir, “La lista de Schindler”, el más flojito e inexpresivo), metódico y perfeccionista, y el matrimonio formado por Robert y Juliette (el siempre excelente Philip Seymour Hoffman, “The Master”, y Catherine Keener, “Cómo ser John Malkovich”), con movidas afectivas personales para añadir al tema. La película toca asuntos como las relaciones de pareja (la fidelidad…y la infidelidad), la diferencia de edad en las mismas, la senectud (las enfermedades), el afán de protagonismo (de Robert),…, y otros, siempre de manera sencilla y sin complicarse. Por eso es de esas películas, que si encima tienen una música agradable y unas buenas interpretaciones (vuelvo a destacar a Hoffman), se ven fáciles. Citar la presencia de la sensual Imogen Poots (“Noche de miedo”) como Alexandra, la hija de Robert y Juliette, que se mete por medio para complicar las cosas. Repito, un drama correcto sin grandes pretensiones.

CINE: “DOLOR Y DINERO”.

No parece cierto que “Dolor y dinero” esté basada en unos hechos reales que ocurrieron en Miami a mediados de los 90. Y es que esta comedia negra de acción cuenta como tres amigos culturistas, Daniel Lugo, Paul Doyle y Adrian Doorbal (Mark Wahlberg, “El luchador”, Dwayne Johnson, “El Rey Escorpión”, y Anthony Mackie, “En tierra Hostil”, respectivamente), cansados de su situación mediocre (vida de gimnasio y tías buenas, no siempre a su alcance), deciden secuestrar a un peculiar y bastante capullo cliente del gym, Victor Kershaw (Tony Shalhoub, el televisivo “Monk”), eso sí forrado, para quedarse con su dinero y todas sus propiedades. Por supuesto casi nada sale como estaba planeado, y de ahí lo inverosímil (en muchos casos tronchantes, de puro humor absurdo) que parece que muchas de las situaciones que se crean, fueran verídicas. En todo caso, supongo que el director de la cinta, Michael Bay (“Transformers”, “Armageddon”,…), habrá puesto de su parte, experiencia tiene en cine de acción del grande, para darle más espectacularidad a la trama. El caso es que tratándose de un suceso macabro, y sin que la peli maquille los detalles (algunos muy duros), el lado cómico se impone, haciendo incluso que los protagonistas te caigan bien. A este ambiente de coña se añaden personajes tan hilarantes como los que interpretan Ken Jeong (el histérico chino de los “Resacón en las Vegas”) como una especie de gurú de “el que la sigue la consigue”, o Rebel Wilson, la gordita de “La boda de mi mejor amiga”, que aquí hace de experta en temas “fálicos”. Además podemos ver a Ed Harris (“La Roca”, también de Bay) como el detective contratado por Victor; y otras caras de secundarios “que suenan” como Peter Stormare, Tony Plana o Rob Corddry (estos dos últimos, rostros muy televisivos). La belleza la pone la israelita Bar Paly, un espectáculo. Más de dos horas de puro entretenimiento.