CINE: “GRAND PIANO”.

Está flojilla últimamente la cartelera, pero a pesar de eso no quiero dejar de teneros al tanto de algunas pelis que pasan por nuestras pantallas. “Grand Piano”, del director alicantino Eugenio Mira (“The Birthday”), es un “thriller” a la americana (por reparto y estilo), pero de producción patria (Antena 3 o el director de “Buried”, Rodrigo Cortés están entre los productores). Original en su planteamiento concreto. No en el genérico de alguien que se ve sometido, en contra de su voluntad, a las exigencias de quien le tiene pillado. Eso lo hemos visto por ejemplo en “Ultima llamada”, con Colin Farrell dentro de la cabina de télefonos, o con más acción en “La Jungla de Cristal III”, con Bruce Willis y Samuel L. Jackson corriendo a modo de gymkana para que Jeremy Irons no hiciera más daño del que hizo. Aquí, lo original como digo, es que el protagonista, Tom Selznick (un ya no tan jovencito Elijah Wood, el Frodo de “El Señor de los Anillos”), un prestigioso pianista, vuelve a los escenarios cinco años después de una sonora “espantá”, apoyado por su famosa mujer, Emma (Kerry Bishé, “Argo”). Sus temores ante su vuelta se ven acrecentados cuando alguien le amenaza en plena actuación, obligándole a seguir tocando, sin equivocarse, si no quiere ver morir a su guapa esposa, que le observa temerosa ante otra posible “espantá”, desde un palco. El porqué de esa amenaza es quizás el meollo de la cuestión (que aquí no voy a contar…), y lo que hace mantener cierto interés en este largo…no tan largo (con títulos de crédito incluidos no llega a la hora y media). Sinceramente no me ha apasionado, a pesar de tener como protagonista a un Elijah Wood, que a mi me encantó en su primera etapa (“El buen hijo”), y que ahora le pasa como a Daniel Radcliffe, “Harry Potter”, que empiezan a hacer pelis con personajes adultos y siguen pareciendo igual de enanos (debe ser un tema de percepción personal). El otro protagonista que me llevó al cine es el piano. Y bueno, la música clásica siempre es agradable. Otra pequeña decepción es la presencia menor, aunque con papel importante, de John Cusack (“Con Air”). A destacar entre el resto del plantel a Don McManus (“Magnolia”) como Norman, el director de orquesta que le pone un punto de desenfado. Simplemente correcta.

CINE: “UNA CUESTION DE TIEMPO”.

Como entiendo que las prisas son malas consejeras, y hoy día de mi 48 cumpleaños ando un pelín estresado (dando las gracias básicamente…que no hay que escatimar agradecimientos en la vida), voy a ser escueto en la reseña de “Una cuestión de tiempo”, una agradable comedia romántica dirigida por Richard Curtis, director de “Love Actually” y guionista de “Notting Hill”, perfectos indicadores de lo que uno se puede encontrar. Un fino humor, salpicado de momentos de ternura, y una impecable realización. Como dice mi amigo Antonio Babío, “Entretenida comedia romántica del equipo de Notting Hill y Cuatro bodas y un funeral, sin alcanzar el resultado de esas dos magníficas comedias británicas. Se aconseja llevar un pañuelo limpio para ver esta película cuya fórmula sería: Qué bello es vivir + Atrapado en el tiempo= Una cuestión de tiempo”. Es la historia de Tim (Domhall Gleeson, hijo del gran Brendan Gleeson y visto en los últimos “Harry Potter”) y su peculiar familia, contada por el mismo, que guarda un secreto muy especial: Los varones de la casa han podido siempre viajar en el tiempo (siempre para atrás y a situaciones que hayan vivido). Tim decide usar esos poderes para conquistar a su gran amor, Mary (Rachel McAdams y su flequillo, “Sherlock Holmes”). Los viajes en el tiempo han sido muchas veces argumento para situaciones cómicas (“Regreso al futuro”) o dramáticas (“Looper”). En este caso se mezclan perfectamente las dos, predominando el sentido del humor. A esto último ayuda la galería de personajes pintorescos que aparecen por pantalla. Desde el padre de Tim (un comedido Bill Nighy, si lo comparamos con su desternillante papel en “Love Actually”); el despistado tío Desmon (Richard Cordery); la hermanita alocada Kit Kat (Lydia Wilson); o el cascarrabias Harry (Tom Hollander, visto en la saga “Piratas del Caribe”). La buena banda sonora ayuda a sobrellevar las más de dos horas. Una sorpresa agradable en la cartelera.

CINE: “EL MAYORDOMO”.

Es “El Mayordomo” sin duda una de las películas más esperadas del momento ya sea por la buena campaña que le han hecho y los éxitos de taquilla en EE.UU, o por el pedazo de reparto que tiene (de esos que a mí me gustan, tipo “La Conquista del Oeste” o “Un puente lejano”). Y es una correcta película (me esperaba algo más) en la que, aprovechando la historia (real) de uno de los mayordomos más longevos de la Casa Blanca (por fin una peli que trata el “chozo” presidencial sin destrozarlo a base de bombas), Cecil Gaines (Forest Whitaker, “El Ultimo Rey de Escocia”, en un papel muy de Oscar), el director, Lee Daniels (“Precious”), aprovecha para mostrar su punto de vista sobre algunos temas que por lo general a los americanos les gustaría olvidar, como el racismo y la guerra de Vietnam. En las más de dos horas que dura, Gaines pasa de vivir como esclavo en una granja de algodón, a sentarse a cenar con uno de los Presidentes de los Estados Unidos a los que acabó sirviendo. Y si bien su historia es muy peliculera, lo que le da chicha a esta peli son las historias paralelas producto de sus relaciones. La relación con su hijo mayor, Louis (David Oyelowo, “Jack Reacher”), activista negro que estuvo cerca de Martin Luther King o de los Panteras Negras…pero lejos de su padre. Las relaciones con los presidentes a los que sirvió, a los que Daniels se encarga de criticar, para bien o para mal, a su manera. Así podemos ver a Eisenhower (Robin Williams, “El Club de los Poetas muertos”); Kennedy (James Marsden, “X-Men”); Johnson (Liev Schreiber, “Salt”); Nixon (John Cusack, “2012″); o Reagan (Alan Rickman, “La Jungla de Cristal”). La relación con su mujer, Gloria (una estupenda Oprah Winfrey, la gran presentadora de televisión). Y la relación con sus compañeros de trabajo, donde destacan Cuba Gooding Jr (“Jerry Maguire”) y el cantante Lenny Kravitz. El descomunal reparto lo completan una Jane Fonda (“Barbarella”) perfectamente mimetizada como Nancy Reagan; la cantante Mariah Carey como madre de Cecil; la veteranísima Vanessa Redgrave (“Howards Ends”); o Terrence Howard (“Crash”). Una buena banda sonora con canciones de la época planea sobre esta peli, que demuestra que los americanos saben sacar historias de debajo de las piedras (“El Mayordomo de la Moncloa” daría para una serie…a ver quien se lanza a la aventura).

CINE: “MI PRIMERA BODA”.

El mundo de las bodas da tanto juego al cine que podríamos decir tiene su propio género. Y sobre todo en el ámbito de la comedia. Sin ir más lejos tenemos todavía en cartelera la divertida “La Gran Familia Española”, de Daniel Sánchez Arévalo (ver mi reseña más abajo…). “Mi primera boda” es una comedia argentina sobre el tema en cuestión, dirigida por Ariel Winograd, y que afronta el asunto desde el punto de vista, muy distinto, de dos novios, también muy distintos, Adrián y Leonora. El (Daniel Hendler, “Reinas”), comete el error de perder los anillos justo antes de la celebración. En su intento de que ella (la guapa actriz uruguaya, Natalia Oreiro, “El médico alemán”) no se entere, lo que hace es liar cada vez más la cosa (por muchos momentos la peli es la típica comedia de enredo), lo que provoca un desastre que puede ser definitivo. En todo este entramado, donde los protagonistas se ven poco y se tienen que comunicar con “walkies”, el resto de personajes aportan su chicha, destacando las surrealistas conversaciones del cura y el rabino, es una boda mixta (interpretados por dos miembros de Les Luthiers, Daniel Rabinovich y Marcos Mundstock); el primo lerdo, Pots, con ganas de ayudar…mejor que no lo haga; los amigos golfos de él…y no tan golfas de ella; las familias tan distintas de ambos; el abuelo cachondo; el ex novio seductor (interpretado por nuestro Imanol Arias);…En definitiva una correcta comedia, no muy alentadora para los casamenteros (“Piénsesenlo bien si van a casarse…”, “La boda es el único ritual en que la víctima corre con los gastos…”, “Lo mejor del matrimonio es el divorcio”,…), que te hace pasar un buen rato. Para echar unas risas.

CINE: “RUNNER RUNNER”.

Richie Furst (Justin Timberlake, “La red social”), es un estudiante de un Master en Harvard que a la vez lidera el mundillo de las apuestas “on line” en el campus. En una apuesta arriesgada se arruina y piensa que le han engañado, por lo que decide ir en busca del máximo responsable del tinglado del juego ciberespacial, Ivan Block (Un Ben Affleck más desenfadado que en su anteriores “Argo” y “To the wonder”), para pedirle explicaciones. Este, que vive rodeado de todo tipo de lujos en Costa Rica, no sólo le da las explicaciones oportunas sino que le capta para su entramado (las tentaciones son irresistibles…). Detrás de todo ese lujo, mujeres, barcazos, etc, hay otro mundo de corrupción, mentiras, engaños, etc, que le pueden costar caro a Ritchie, y su familia, si no se retira a tiempo. Sobre lo anterior se crea esta peli, “Runner Runner” (un término utilizado en ese mundillo del juego), realizada por Brad Furman (“El inocente”), con buen ritmo y que consigue entretener sin aportar nada nuevo (quizás entender un poco más lo poco regulado que está el tema de las apuestas “on line”…o la frase “…si no se puede pagar un abogado, se le asignará uno que será una puta mierda…”). Todo ello, y por segunda vez consecutiva lo digo (ver “Gravity”), en un metraje más que correcto que no llega a la hora y media (soy partidario de no alargar mucho las pelis…si no es estrictamente necesario). El plantel actoral lo completan caras más bien desconocidas a excepción de la chica Bond, Gemma Arterton (“007: Quantum of Solace”), Anthony MacKie (visto recientemente en “Dolor y dinero” junto a Mark Wahlberg), como el incansable agente de la FBI que quiere desmontar el tinglado, y los veteranos Bob Gunton (“Cadena perpetua”) y John Heard (“Solo en casa”), como padre de Richie. Como dato curioso, Leonardo DiCaprio es uno de los productores de la cinta. En definitiva, cine de entretenimiento…que al final es de lo que se trata.

CINE: “GRAVITY”.

El director de cine mejicano Alfonso Cuarón (“Harry Potter y el Prisionero de Azkaban”, “Hijos de los hombres”,…), que además ejerce de productor y de guionista junto a su hijo Jonás, ha creado con “Gravity” un espectáculo visual maravilloso y un drama catastrófico sideral asfixiante. Por un lado, ayudado por unos espectaculares efectos especiales y por un 3D oportuno (siendo yo anti 3D, esta vez reconozco que algo aporta), las imágenes y todo lo que se ve y cómo se ve desde ahí arriba es hipnotizante. Por otro, la historia de dos astronautas que quedan a la deriva en el espacio es por momentos angustiosa (hemos visto sufrir naúfragos en el mar, perdidos en el desierto, etc,…, pero deambular por la estratosfera…es otra cosa). En un medido metraje (no pasa de la hora y media lo que me parece muy adecuado), Cuarón nos cuenta como la doctora Ryan Stone (Sandra Bullock, “The Blind Side”, en su registro más dramático), acompañado por el veterano comandante Matt Kowalsky (George Clooney, “Up in the Air”, poniendo el puntito cómico muy necesario para destensar…por cierto este Kowalsky supongo que nada tendrá que ver con el de “Grand Torino” o el de “Un tranvía llamado deseo”…), se ven sorprendidos mientras trabajaban en el exterior del transbordador que queda destrozado a causa de vestigios incontrolados. Enganchados el uno al otro, harán todo lo posible para volver a la tierra. No conviene contar mucho más porque con esta peli hay que dejarse llevar. La música de Steven Price (ha trabajado en “El Señor de los Anillos”) es un aliado perfecto para ayudar a sentir tanto los momentos de tensión (como la escena al estilo “Límite Vertical” o “Máximo Riesgo”), los más pausados, así como los más aparatosos. Ed Harris pone su voz en la versión original como el responsable de la misión. En definitiva, de lo más original y mejorcito que he visto este año 2013.

CINE: “KON TIKI”

“Kon Tiki” es una peli de aventuras noruega, candidata a los Oscars como Mejor Película de habla no inglesa en 2012, basada en hechos reales. Se centra en la gran travesía que el explorador nórdico, Thor Heyerdahl (interpretado por un híbrido de James Stewart y Ryan Gosling llamado Pal Sverre Hagen), realizó en 1947. El mantenía, en contra de casi toda la comunidad científica, que los indígenas de la Polinesia habían llegado a esas islas desde el este, desde Sudamérica, y no desde Asia como era la creencia generalizada. Para demostrarlo, se embarca junto a otros cuatro noruegos (uno de ellos vendedor de neveras, Herman, Anders Baasmo Christiansen, el Seymour Hoffman noruego) y un sueco, en una travesía, partiendo desde Perú en una balsa de madera al estilo de la que hubieran utilizado los citados indígenas. En los más de 8000 kilómetros y 101 un días que duró el viajecito tuvieron que sufrir las penurias propias del mal tiempo, el hambre, las desconfianzas (se saca poco provecho al tema de las relaciones humanas…hubieran dado más juego…incluyendo algún diálogo más interesante…y más chispazos de humor),…, y los tiburones, que se encargan de ponerle un poquito de picante y tensión a este largo de casi dos horas. En definitiva, esta peli dirigida por Joachim Ronning y Espen Sandberg (“Bandidas”,…, y responsables de una futura entrega de “Piratas en el Caribe”) es muy correcta, está bien ambientada, con bonitas imágenes y tiene una agradable banda sonora. Se deja ver.

 Existe en Oslo un Museo Kon Tiki (imagen del medio). En la foto de abajo, Thor Heyerdahl en su etapa en Fatu Hiva, en las Marquesas, antes de embarcarse en su gran aventura. Nació en 1914 y murió en 2002.

 

 

CINE: “LAS BRUJAS DE ZUGARRAMURDI”.

Recupero unas palabras del propio Alex de la Iglesia (“El Día de la Bestia”) sobre su última peli, “Las Brujas de Zugarramurdi”: “Creo que al final ha quedado una cinta con elementos de terror pero tratados desde un punto de vista cómico…” (Metrópoli). Un resumen perfecto de esta comedia alocada que empieza poniendo el listón muy alto con unas primeras escenas electrizantes (me refiero al divertido y patoso atraco en la Puerta del Sol de Madrid), pero que pierde cierto gas a partir de entonces (sin contar el despiporre final), sustentándose el resto del metraje en unos buenos diálogos, a veces repletos de un humor absurdo, otras tintados de un humor negro brillante (esos “fingers” de aperitivo), y en su variedad de personajes, algunos surrealistas (Luis Mi, interpretado por Javier Botet) y otros sorprendentes (ese King Kong particular). Jose y Tony (los guaperas oficiales Hugo Silva y Mario Casas) atracan un establecimiento de compra/venta de oro en el centro de la capital. En su huida, acompañados por el hijo de Jose, Sergio (Gabriel Delgado), roban un taxi con conductor (el parlanchín televisivo Jaime Ordóñez) y paquete incluido, y emprenden la marcha perseguidos por una curiosa pareja de policías (los siempre divertidos Pepón Nieto y Secun de la Rosa) y la rarita mujer de Jose (Macarena Gómez). En su escapada acaban en Zugarramurdi, un pueblo donde habitan unas brujas (Térele Pávez, Carmen Maura y la guapa Carolina Bang, lideran el asunto) que quieren hacerse con su botín…y con ellos mismos. En esa variedad de personajes que dije antes, destacaría además la presencia de Santiago Segura y Carlos Areces en el papel de dos señoronas vascas (los consejos a Eva, Bang,…) o un muy apropiado Enrique Villén con su peculiar mirada, muy apropiada en una peli de terror…cómico (a lo Marty Feldman en “El Jovencito Frankenstein”). También aparecen por ahí María Barranco con traqueotomía incluida o Alexandra Jiménez como mujer de Tony. En definitiva, esta producción del presidente del Atleti, Enrique Cerezo, consigue hacer reir…y de eso se trata.