CINE: “FUTBOLÍN”.

En esta época navideña las carteleras se inundan de cine familiar, lo que incluye numerosos estrenos de cine de animación. “Futbolín” (“Metegol” en Argentina), una coproducción hispano-argentina, dirigida por Juan José Campanella (que además participa en el guión y demás), oscarizado a la mejor peli extranjera con “El secreto de tus ojos”, es una original y divertida historia sobre un chaval, Amadeo, bonachón y timidote, que tiene una habilidad extraordinaria con el futbolín (no debería decirlo pero me sentí muy identificado…cuando aprobé 5º de básica me regalaron uno…de los buenos). Su victoria sobre el chuleta del pueblo no va a quedar ahí, ya que años después, este último, el Crack (al que pone voz el televisivo Arturo Valls), vuelve al mismo convertido en una estrella mundial y con afán de vengarse de su humillante derrota. Esta vez la revancha será jugando al fútbol de verdad para lo que Amadeo contará con todos sus paisanos (forman un peculiar equipo, con muy pocas papeletas la verdad…), pero sobre todo con la inestimable ayuda de unas figuras de futbolín que cobran vida. La animación, muy conseguida, no tiene nada que envidiarle a las superproducciones tipo Pixar o Dreamworks. Los, en teoría, hieráticos muñequitos, tienen cada uno su propia personalidad, y el argumento, si se quiere profundizar, destaca algunas historias de amor (Michelle Jenner, la “Reina Isabel”, da voz a Laura, la protagonista femenina), superación, trabajo en equipo,…vamos, que está muy bien para ir con los más peques. Los mayores también podrán entender entre líneas (y directamente) alguna puyita al mercantilismo del fútbol, “…esto es un negocio…”. El guión está inspirado en “Memorias de un wing derecho”, del humorista gráfico y escritor Roberto Fontanarrosa.

CINE: “12 AÑOS DE ESCLAVITUD”.

Lo más original sobre “12 años de esclavitud”, es que trata el asunto partiendo de la historia de un negro, Solomon Northup (Chiwetel Ejiofor, que en sus inicios ya participó en “Amistad”, también sobre el temita, se postula al Oscar), que era libre en el Estado de Nueva York, y encima un violinista de prestigio, que por un engaño es vendido como esclavo para trabajar en los estados sureños. Las grandes producciones que han tratado esta vergüenza de la esclavitud, como el “Color Púrpura” o la mítica serie de televisión “Raices”, nunca nos contaron que había hombres de color libres en USA. A partir de ahí, la peli nos retrata, en muchos casos con crudeza, el recorrido de Solomon por los distintos campos de algodón en los que asume su nueva condición, sin perder la esperanza de volver a ser un hombre libre. En esa trayectoria nos encontramos con los ingredientes típicos: la exhibición y venta de esclavos como si fueran animales (“…es un magnífico ejemplar…”) ; amos buenos, como Ford (Benedict Cumberbatch, “War Horse”), y amos, y amas, y capataces…que son unos verdaderos cabrones, como el matrimonio Epps (el actor fetiche del director Steve Mcqueen, Michael Fassbender, que ya han trabajado juntos en “Shame” o “Hunger”, y Sarah Paulson, “Mud”. Ambos acaban…y empiezan, cayendo muy mal) o el capataz Tibeats (Paul Dano, “Pequeña Miss Sunshine”, que no ha perdido esa cara de alelao, a pesar de la mala leche que se gasta aquí); los hijos de esclavas con sus amos; los latigazos (algunos muy heavys como los que dan a la sufrida Patsey, Lupita Nyong’o), linchamientos, ahorcamientos; etc. Todo contado sin miramientos, aunque a veces Mcqueen se toma su tiempo en algunos primeros planos o escenas como la de Solomon colgado de puntillas. Lo interesante de esta historia es que está basada en los hechos reales que el propio Northup contó en su libro de mediados del siglo XIX, “Twelve years a slave” (no perderse las siempre necesarias aclaraciones finales antes de los créditos…cuando se trata de casos reales). Pensar que estas cosas han ocurrido…La música del gran Hans Zimmer (“Piratas…”, “El Caballero Oscuro”, “Origen”, “El Rey León”,…) acompaña a la perfección las bajadas y subidas de tono de este largo de poco más de dos horas. Además hay temas como el “Roll Jordan Roll”, maravillosos. Brad Pitt (“Guerra Mundial Z”), que además es productor, y aparece como un abolicionista, y Paul Giamatti (“Entre copas”), como un negrero cabrón (le pega todo), tienen una pequeña participación, aunque resulte trascendente para la historia el papel de Pitt. Una buena peli, pero que para mí no supera otras que han tratado la esclavitud, como la ya citada “Color Púrpura”.

CINE: “EL HOBBIT: LA DESOLACION DE SMAUG”.

La segunda entrega de la trilogía de El Hobbit, “El Hobbit: la desolación de Smaug”, sigue contando las peripecias de los trece enanos liderados por Thorin, Escudo de Roble (el televisivo Richard Armitage), que, acompañados por Bilbo Bolson (Martin Freeman, “Love Actually”) y el mago Gandalf (el veterano actor británico Ian Mckellen ha encontrado su hueco en sagas exitosas como esta, su antecesora “El Señor de los Anillos”, o interpretando al Magneto de “X-Men”), siguen en su empeño de recuperar el reino de Erebor, dominado por el monstruo Smaug (le pone voz Benedict Cumberbatch, “War Horse”). En su camino volverán a toparse con todo tipo de obstáculos, desde los Orcos, que son como los cachas macarrillas del mundo Tolkien, hasta las telarañas de unos arácnidos gigantes. Y todo ello transcurre en más de dos horas y media, duración que parece se ha tomado como referencia en este tipo de cine (algo menos de metraje lo agradecería mi espalda…). Pero como este es sin duda un cine para los aficionados a estos mundos de fantasía, posiblemente sus fans estarán encantados con esa duración, y ya estarán ansiosos con ver la tercera entrega. Esto último necesario ya que el final queda en plan “coitus interruptus”. Su director, Peter Jackson (creo reconocerle nada más empezar la peli…al estilo Hitchcock…pasando delante de la cámara), ya ha demostrado saber manejar estos mundos fantásticos con su trilogía de “El Señor de los Anillos”. Grandes escenarios (reales o ficticios), acción y las fantasmadas que se permite este tipo de género, hacen de esta una peli entretenida. También hay hueco para el tonteo romántico y casi imposible entre un enano, Kili (Aidan Turner) y una elfa, Tauriel (Evangeline Lilly, “En tierra hostil”). Aparecen por ahí Orlando Bloom (“Troya”) como el elfo Legolas; Luke Evans (“Inmortals”), como el barquero Bard; o Stephen Fry (“Los amigos de Peter”), como el desagradable Gobernador del pantano. Sin ser yo muy aficionado a este cine, me queda la duda si los enanos, incluido el pariente de Frodo, en el fondo son una panda de chorizos que lo que quieren es quedarse con el oro.

HUELLAS SOLIDARIAS CON DOWN MADRID.

Ayer pasé por la sede de la Fundación Síndrome Down de Madrid (www.downmadrid.org), aprovechando que organizaban un año más su mercadillo navideño, y aproveché para dejar mi “huella solidaria” junto a Inés Sainz, el Gran Wyoming y Nacho García Vegas (Nacha Pop). Grandísima labor la que hace esta fundación por las personas con discapacidad.!!Enhorabuena!!

CINE: “3 BODAS DE MAS”.

“3 bodas de más”, de Javier Ruiz Caldera (“Promoción fantasma”), se suma a las buenas comedias que el cine español sabe hacer, de las que tenemos buenos ejemplos últimamente, como “La gran familia española”, con la que además coincide en el subgénero de pelis sobre bodas (y es que las bodas dan mucho juego para hacer buena comedia: “Tres bodas y un funeral”, “La boda de mi mejor amigo”, “…..de mi mejor amiga”, “Novia a la fuga”, “Mi gran boda griega”,…). No es fácil ser original en una comedia sobre bodas con tanto antecedente (de hecho hay “gags” tan manidos como el de meterle “maría” a la tarta), pero Ruiz Caldera consigue hacerte reir a base de un divertido guión (aunque algún giro romántico se haga previsible) y de muy buenas interpretaciones, destacando un siempre genial Paco León (sigue con éxito en el “Aida” televisivo), la cachonda de Rossy de Palma (una especia de madre coraje de la protagonista, de vuelta de todo) y Berto Romero con su divertida verborrea. A su altura está también la protagonista, Inma Cuesta (“La voz dormida”), que interpreta a Ruth, una investigadora de langostas con poca suerte en el amor, que recibe a la vez, la invitación a sus bodas de tres se sus ex. Para no ir sola le pide a su becario, Dani (Martiño Rivas, de la serie de TV “El internado”), que le acompañe. En la primera de ellas, una especie de boda ibicenca llena de colgaos, se enamora de Jonás (Quim Gutiérrez, con quien coincidió en “Primos”), un médico con apariencia de buena persona. A partir de ahí, su relación con Jonás, la compañía de Dani y sus movidas en el curro, completan esta buena peli. Durante la poco más de hora y media que dura, también podremos ver a la guapísima modelo Laura Sánchez (de la serie TV “Los hombres de Paco”), como ex novio de Ruth, ahora novia de una boda de pueblo surrealista; Silvia Abril y Joaquín Reyes (habituales de Ruiz Caldera como en “Spanish Movie”) o María Botto, como la jefa del laboratorio. Como curiosidad también aparece mi amigo, el fotógrafo Fernando Iglesias, haciendo un cameo como Germán, un chulo contratado por Rossy de Palma. Además cuenta con buena música. Recomendable.