CINE: “EL LOBO DE WALL STREET”.

Una vez más se juntan el director Martin Scorsese y la gran estrella Leonardo DiCaprio (“Shutter Island”, “Infiltrados”,…) en “El lobo de Wall Street”, peli basada en las memorias del ex-broker metido a conferenciante motivacional (tras periplo carcelario), Jordan Belfort, que mantiene su identidad en pantalla ( y un pequeño cameo final), no como la mayoría de los personajes. El mundo de la codicia, la ambición desmesurada, los chanchullos, sobornos, falta de ética, etc, etc, etc, ya lo hemos visto en “Wall Street”, “Margin Call”,…, y otros largos que tocan ese depravado mundillo de las finanzas. Pero Scorsese pone el peso en lo más guarro del tema. Sexo, drogas, alcohol,…, los presenta como los ingredientes necesarios para poder triunfar. La charla del mentor de Belfort, Mark Hanna (un cada vez mejor Matthew McConaughey, “Mud”), remarcando lo vital de masturbarse para triunfar en los negocios suena a cachondeo. Y es que el tono de todo este largo (y bien largo que es….tres horas, que a pesar de empezar de manera frenética, se te puede hacer pesada), es el de las típicas comedias guarras para adolescentes que triunfaban en los 80 (“Porky´s”). El ejemplo perfecto es el papel de Donnie Azoff (Jonah Hill, “Supersalidos”, aquí sigue igual de salido…), su socio y compañero de farra. Como dato, leo en La Luna de Metrópoli, nº 507, que la palabra “fuck”, en su versión original, se puede escuchar más de 500 veces (ni Joe Pesci en “Uno de los nuestros”…también de Scorsese, by the way). Vamos, que no sale muy bien parada la profesión de broker o similar. Y como decía al principio, la historia de Belfort es la de un ambicioso jovencito que llega a NY con ganas de comerse el mundo, que a las primeras de cambio se encuentra con un crack de la bolsa, por lo que se ve vendiendo en un garito acciones baratas de empresas imposibles a personas humildes. A partir de ahí empieza a subir hasta que crea su propia empresa. La parte sentimental, como la relación con su segunda esposa, Naomi (la australiana Margot Robbie, “Una cuestión de tiempo”), pasa a un segundo plano, primando una vez más la parte más provocativa/sexual. También podemos ver a Kyle Chandler (“Super 8″), como el agente del FBI que le pisa los talones; a los directores/actores Rob Reiner (“Cuando Harry encontró a Sally”) y Jon Favreau (“Iron Man”) como su padre y como otro broker respectivamente; a Jon Bernthal (recién visto en “La gran revancha”), como uno de sus colegas; o a Jean Dujardin (” The Artist”), como un desalmado (en la peli poquitos tiene alma…) banquero suizo. Di Caprio hay que reconocer que está tan genial como siempre (nominado a los próximos Oscars), incluso en su histrionismo producto del consumo de estupefacientes. Recomendada a aquellos que tengan aguante para la provocación, para echar algunas risas (sobre todo con los gags derivados de los distintos colocones…como el de esas pastillas que parecían caducadas…), …, y la espalda bien.

 

CINE: “LA VIDA SECRETA DE WALTER MITTY”.

Ben Stiller (“Noche en el Museo”, “Zoolander”,…), uno de los actores cómicos más cotizados de Hollywood, nos trae (dirige, protagoniza y produce) este “remake” de “La vida secreta de Walter Mitty”, que protagonizaron Danny Kaye y Virginia Mayo en la versión original de 1947, que se basó en un relato corto publicado en “The New Yorker” por James Thurber en 1939. Aquí Stiller rebaja un poco su registro cómico (deja la exageración para otros personajes, como el de Adam Scott, “El aviador”, el nuevo jefe capullo responsable de liquidar la revista), para presentarnos a un apocado empleado de la revista Life, Walter Mitty, responsable del archivo de negativos, que tiene que encontrar como sea al fotógrafo estrella de la publicación, Sean O´Connell (Sean Penn, “Mi nombre es Harvey Milk”, en un breve, pero importante papel), para conseguir la que va a ser la foto de portada del último número. Paralelamente intenta conectar, emocionalmente, con una compañera de trabajo, Cheryl (Kristen Wiig, “La boda de mi mejor amiga”), a través de una web de contacto y, a falta de valor, de sus propias fantasías. Fantasías que se convertirán en realidad en la aventura que supone encontrar al reportero. No tengo recuerdos de la versión del 47 (sí de las sobremesas de los sábados ante la tele viendo todas las pelis de Kaye!), pero Stiller consigue entretener adaptándose a los tiempos (móviles, facebook, prensa digital,….), con una comedia (comedida) en clave de fantasía y con toques románticos. Buenos efectos especiales hacen  de algunas de las idas de olla de Mitty, buenos espectáculos visuales (la persecución por las calles de NY), que también lo son algunos de los paisajes que se muestran. Podemos ver a la gran Shirley Maclaine (“El apartamento”), como la madre del protagonista, y a Kathryn Hahn (“Somos los Miller”), como su alocada hermana. Entre los productores destaca la presencia de Gore Verbinski, director de varias de las entregas de “Piratas del Caribe”. Se deja ver.

CINE: “THE GRANDMASTER”.

Reconozco el gran espectáculo para la vista (gran fotografía) que les puede suponer a los “estetas” la visualización de “The Grandmaster”, de Wong Kar-Wai (“My Blueberry Nights”). Además de la cuidadísima coreografía en lo que respecta a las peleas (leo en Fotogramas, num. 2043, que interviene el coreógrafo de “Matrix”, Yuen Woo-ping…para que os hagáis una idea de lo bien encajada que está la cámara lenta y esas suspensiones en el aire…a lo Michael Jordan). Pero también reconozco que, no se si por culpa de mi contractura en el romboide, se me hizo un poquito larga (más de dos horas) y pesada. Tampoco soy un gran fan de las pelis de artes marciales, y aunque se tocan otros temas, incluso históricos (la invasión japonesa, etc), lo hace de manera intimista (no es una de las grandes superproducciones chinas, con muchos extras, etc, a las que nos estaban acostumbrando últimamente). Todo en torno a la historia, contada en distintas etapas (con saltos en el tiempo…a veces para atrás), de la sucesión de un gran maestro del Kung Fu. Ante su jubilación, aparecen los enfrentamientos de los posibles candidatos (que se reunen en un burdel llamado “El pabellón de oro”…curioso sitio para decidir tema tan importante…), siendo Ip Man (Tony Leung Chiu-wai, que participó en “Juego Sucio”, la peli que inspiró “Infiltrados” de Scorsese) el ganador sorpresa ante el favorito (no me acuerdo del nombre…es que que aparte de con los nombres, con las caras me hago un lío porque todos se parecen un huevo). La descendiente del maestro, Gong Er (la guapa Zhang Ziyi, con experiencia en dar mamporros, “La casa de las dagas voladoras”, “Tigre y Dragón”,…), también quiere defender el honor de su familia. La parte sentimental queda en segundo plano y hay mucho momento de conversación trascendental….vamos, que se la recomiendo a los muy amantes de Bruce Lee, pero con dosis de paciencia. Como dato curioso, el tren de la escena de la pelea de Gong Er y el del bigotito, debe ser el tren más largo aparecido en una peli…china…y no china.

CINE: “LA LADRONA DE LIBROS”.

“La ladrona de libros”, basada en la obra del escritor australiano Marcus Zusak, y llevada a la gran pantalla por Brian Percival (“A Boy Called Dad), es una dura historia (pero maravillosamente contada) sobre Liesel (la canadiense Sophie Nélisse, “Profesor Lazhar”, nos muestra su enigmática mirada), una jovencita alemana dada en adopción en tiempos de la barbarie nazi. Gracias a la ayuda de Hans, su padre adoptivo (un siempre genial Geoffrey Rush, “La mejor oferta”, nos aporta unas gotas de humor, necesarias para aderezar este drama, aparte de una mirada bondadosa), descubre la lectura, lo que le lleva, entre otras cosas, a “coger prestados” libros para desarrollar su pasión, o para amenizar la tensa espera del joven judío, Max (Ben Schnetzer, “Ben´s Plan”), que tienen escondido en su casa. En todo el largometraje (más de dos horas), podemos ver como Liesel se rebela contra su entorno a través de sus libros. Tras esa apariencia de apocada jovencita (“ah..pero si habla!!”, le dice Rosa, la cascarrabias de su madre adoptiva, Emily Watson, “War Horse”, el contrapunto a Hans) se esconde un gran carácter forjado a base de los palos que le va dando la vida.  En su dura trayectoria al menos disfruta en su relación con Rudy (Nico Liersch, “Kokowääh 2″), su joven vecino y cómplice en todo, aparte de con sus lecturas y su buen rollo con Hans. Es de esas pelis para llorar (y doy fe…si no que se lo pregunten a mi vecina de asiento…espero que se haya recuperado!!), en la que a uno todavía le cuesta creer que hubiera gente tan mala (y eso que no se ceban en sacar todos los horrores de la guerra). Y para más inri, la historia se apoya en un macabro narrador. Precioso cuento dramático que no dudo en recomendar.

CINE: “LA GRAN REVANCHA”.

Está claro que las grandes estrellas de Hollywood se resisten a desaparecer del mapa y siguen currando aunque sea en producciones menores o en autoparodias sobre su actual estado (hace poco hablábamos de “Plan en Las Vegas” por ejemplo). Dos de esas estrellas, Robert de Niro (a quien vimos en el “Plan…” citado o en “Malavita” recientemente) y Sylvester Stallone (está haciendo caja con la saga “Los Mercenarios”), se ponen frente a frente en “La Gran Revancha”, de Peter Segal (…con experiencia sobre todo en el cine cómico, “50 primeras citas”,…lo que va muy bien en este caso…), en una especie de duelo cinéfilo entre “Toro salvaje” y “Rocky”, dos míticas pelis sobre el mundo del boxeo, protagonizadas respectivamente por estos actorazos (y que por supuesto no tienen nada que ver!!!!). Vale, de Niro mejor actor si queréis…pero Sly mejor preparado para boxear. Henry “Razor” Sharp (Stallone) y Billy “The Kid” McDonnen (de Niro), fueron dos grandes boxeadores que en su época dejaron dos grandes combates entre ellos, con una victoria para cada uno. La esperada revancha no pudo llevarse nunca a cabo por causas ajenas al deporte. 30 años después, un patético promotor, Dante (un histriónico Kevin Hart, coincidió con De Niro en “Ahora los padres son ellos”), pretende recuperar aquella pelea que nunca se celebró. Y en esto se basa la peli. Como la parte más seria deja mucho que desear (el triángulo amoroso que provocó todo 30 años atrás…con una guapa Kim Bassinger, “L.A. Confidencial”, como tercera pata…; o las relaciones de “Kid” con su hijo, Jon Bernthal, conocido por la serie de TV “The Walking Dead”), lo más destacable de este largo son los duelos dialécticos, cómicos, entre el entrenador de “Razor”, Louis ( Alan Arkin, “Pequeña Miss Sunshine”, sacando juego a sus achaques), con todo el que se le cruza. Aparecen otras caras conocidas como LL Cool J (de la serie “NCIS: Los Angeles”) o un adelgazado Anthony Anderson (“Yo, yo mismo e Irene”). No irse corriendo cuando salgan los créditos finales, pues todavía queda alguna sorpresa final…si es que has aguantado hasta el final…

CINE: “EL UNICO SUPERVIVIENTE”.

Cuando me propongo ver una peli donde sé lo que va a pasar, y no porque me lo hayan contado, sino porque se basa en hechos reales, lo que espero es que la versión fílmica de los consabidos hechos me emocionen (como con “Titanic”…todavía no han hecho una versión donde no se hunda el barco…y la de 1997 de Cameron emociona un huevo). Y con “El único superviviente”, dirigida (también produce, escribe el guión,…) por Peter Berg (“Battleship”), y basada en el libro “Lone Survivor”, escrito por su protagonista, Marcus Luttrell, el único superviviente de una acción de guerra en el cercano conflicto de Afganistán, he sentido cosas. Desde la tensión de la espera en medio del bosque, hasta el dolor de los golpes (esas caidas te duelen como cuando ves a un futbolista doblarse el tobillo…arggg…se me arruga la cara solo de escribirlo). Cuenta los hechos que ocurrieron en el 2005 durante la Operación Red Wings, en la que el ejército americano pretendía aniquilar a un importante líder talibán. En esta acción, una avanzada compuesta por cuatro seals, el ya citado Luttrell (un correcto Mark Wahlberg, “The Fighter”, que también coproduce el largo), Michael (Taylor Kitsch, “John Carter”), Danny (Emile Hirsch, “Mi nombre es Harvey Milk”) y Matt (Ben Foster, “El tren de las 3:10″), se quedan solos ante el peligro al ser descubiertos por unos pastores. Para sobrevivir tendrán que tomar una difícil decisión (una vez que ocurrió lo que ocurrió cabe plantearse si hicieron lo correcto…hay algún mensajito de dignidad y honor en la batalla…). La lucha cara a cara contra el enjambre de talibanes, los intentos de rescate (liderados por Eric Bana, el Héctor de “Troya”), las ayudas de terceros,…,las casi dos horas de metraje te tienen bien agarradito al asiento. En algunos casos suavizadas por las cuitas sentimentales de cada uno y algún diálogo de fino humor entre soldados. Espectaculares los paisajes recreados (leo en FOTOGRAMAS, num. 2043, que se ha rodado en Nuevo México). Muy interesante las aclaraciones y documentos gráficos finales. No irse antes de tiempo de la sala.

CINE: “A PROPOSITO DE LLEWYN DAVIS” Y “NYMPHOMANIAC”.

Tras un par de semanas de “desconexión cinéfila”, volví ayer al ataque con un doblete (como Ronaldo…) en los Cines Verdi de la capital. En mi primera “sesión” me lo pasé muy bien con lo último de los hermanos Cohen, Joel y Ethan (“Fargo”), “A propósito de LLewyn Davis”. Un comedia dramática, o un dramón contado con mucho humor, sobre un músico, Llewyn Davis (Oscar Isaac, “Agora”), que vive de la caridad de su familia y supuestos amigos, durmiendo de sofá en sofá, mientras intenta ganarse la vida con su música (“…no veo mucho dinero en esto…” le dice F. Murray Abraham, “Amadeus”, en un momento dado, a quien acude para intentar cantar en su afamado local de Chicago), pero sin esforzarse demasiado. Su desgana y apatía pueden deberse a que echa de menos a su pareja musical de antaño. Los Cohen rodean al protagonista de una serie de personajes pintorescos (su representante Mel con su veterana secretaria), que unido a unos geniales diálogos y situaciones, a veces absurdas (todo lo que rodea al gato/la grabación de un curioso tema junto a Jim, Justin Timberlake, “La red social” y Al Cody…vaya personaje), hacen de esta una peli muy divertida…a pesar de lo duro de la situación real de Llewyn y de algunos de sus allegados. La música folk, a veces parece que tomada a coña, se escucha con agrado. Podemos ver también al gran John Goodman (que ya coincidió con los Cohen en “El Gran Lebowski”), que, junto a su chófer (Garrett Hedlund, “Troya”), acompañan a Llewyn en un disparatado viaje en el momento “road movie” de este largo. Carey Mulligan, con su carita tristona de siempre, no se corta a la hora de echarle en cara las cosas al prota. Recomendable.

Y con cinco minutos de margen me cambié de sala…y de registro. Reconozco que “Nymphomaniac” es lo primero que veo del polémico director danés, Lars Von Trier, al que echaron de Cannes hace un par de años por declararse simpatizante de Hitler. Pues creo que lo voy a meter en el saco de directores raros, tipo Haneke, Malik, etc, de los que me va a costar seguirles la pista. Ya se sabe que lo mío es el cine más “facilón”. Lo único que esta peli se presenta dividida en dos partes, y ya veremos si veo la segunda para acabar de ver la historia de Joe (Charlotte Gainsbourg, “21 gramos”, la hija de Jane Birkin, y la debutante Stacy Martin, como la Joe joven), una mujer a la que un señor (Stellan Skarsgard, “Thor”), encuentra tirada en un callejón, y se la lleva a su casa para ayudarla a recuperarse. Allí se establece una conversación en la que que Joe decide contarle su vida como ninfómana…desde sus inicios. La peli está planteada en varios capítulos (en esta primera entrega se enseñan 5, todos ellos con la Martin como protagonista), que van desde la atrevida apuesta del tren ( a ver quien se tira más tíos…), hasta las reacciones de una ninfómana ante el lecho de muerte de su padre (Christian Slater, ya ha llovido desde “El nombre de la rosa”). La temática ya para empezar es “complicada”, y, exceptuando el momento en que Uma Thurman (“Kill Bill”), acude al piso de Joe para ver, junto a sus hijos, el lugar de la traición de su marido (parece más una escena de una comedia), el metraje transcurre entre entre escenas explícitas de sexo y sombrías deliberaciones sobre el amor, la soledad, etc. Al menos la peli cuenta con grandes actores. Aparte de los ya mencionados, destacaría a Connie Nielsen (“Gladiator”), como la fría madre, y a Shia LeBeouf (“Transformers”), como Jerome, el verdadero amor de alguien para el que el amor está supuestamente vetado. Una rareza de la cartelera.