CINE: “POMPEYA”.

“Pompeya” es una sencilla peli de romanos pero con los medios digitales actuales. Si antes se usaban extras de verdad y largos como “Quo Vadis” eran un referente de este género, hoy en día, para crear escenas multitudinarias, o eres una producción china (vestir a 1000 chinos y ponerles a pegar espadazos no es tan difícil…), o recurres al ordenador. Y no ha quedado mal. Entre otras cosas, el director, Paul W.S. Anderson, está ducho en esto de pelis de acción (saga “Resident Evil”). Además aquí hay un añadido fundamental para el espectáculo, que es la traca final del estallido del volcán…y diciendo esto no revelo nada porque eso ya se sabía. Lo que es nuevo es la historia del esclavo celta reconvertido a gladiador de prestigio, Milo (el poco expresivo Kit Harington, de la serie televisiva “Juego de Tronos”), que es trasladado a Pompeya desde su Britania original, para que participe en unos juegos y luche contra la estrella local, Atico (Adewale Akkinuoye- Adbaje, “El caso Bourne”, ya se puede ir buscando nombre artístico…). Su camino se cruza con el de la joven Casia (la grimosa Emily Browning, “Sucker Punch”), hija de los gobernadores de la ciudad, Severo y Aurelia ( Jared Harris, “Asesinos natos”, y Carrie-Anne Moss, “Matrix”). La diferencia social y el entrometimiento del corrupto senador Corvus (Kiefer Sutherland, serie “24″, si tiene pinta de capullo…), que además fué el que se cepilló a la familia de Milo tiempo atrás, van a hacer que esta relación amorosa sea complicada. Y para colmo el volcán. Así que, aparte de la difícil historia de amor, tenemos musculitos, pelea de gallitos, solidaridades inesperadas, traiciones, venganzas,…, nada muy original, pero efectista para pasar un rato entretenido. Que como siempre digo, al final es de lo que se trata. Que para pasarlo mal ya están otros “escenarios”.

CINE: “TREN DE NOCHE A LISBOA”.

“Tren de noche a Lisboa”, del danés Bille August (“Pelle, el conquistador”), es una interesante adaptación del “best-seller” del mismo nombre, escrito por Pascal Mercier, pseudónimo del filósofo suizo Peter Bieri. Pero me adelanto a decir que esa filosofía de la vida que impregna la peli no asuste a mis seguidores más fieles al cine de acción, porque este drama filosófico mantiene el interés y la intriga de sus personajes, en los distintos tiempos (presente y pasado) que se cuenta, mediante los bien encajados “flashbacks”. Empieza mostrándonos a un anodino profesor en Berna, Raimund Gregorius (muy bien Jeremy Irons, ya hizo “La Casa de los Espíritus” con August, como el típico profe despistado), que de camino a sus clases, salva a una chica (Sarah Bühlmann) de tirarse por un puente. La lleva con él a sus aulas, pero desaparece dejando un abrigo y un libro, “El orfebre de las palabras”. Su lectura le fascinará, así como su autor, Amadeu de Prado (Jack Huston, “La gran estafa americana”), por lo que decide sobre la marcha (rompiendo con su monótona vida) irse a Lisboa, utilizando el billete de tren que encontró entre las páginas del libro, en busca de la chica…y de los orígenes de esa apasionante historia. Y en un formato tipo “thriller”, Raimund empieza a buscar a los distintos personajes que aparecen en el libro. Y esas pesquisas, y su recreación de la historia real en tiempos de la dictadura de Salazar, captan la atención del espectador. Sin entrar en muchos detalles (ya se encarga el personaje del “carnicero” Mendez, Adriano Luz, de darnos pistas), deja claro lo duro que debieron ser aquellos tiempos. Cuenta con una buena ambientación, a la que ayuda la ya de por sí la maravillosa Lisboa, y un buen reparto. Aparte de los ya mencionados, destacaría a los veteranos Tom Courtenay (“Doctor Zhivago”) y Bruno Ganz (“El hundimiento”), como los colegas de resistencia de Amadeu en la actualidad (el papel de Ganz de joven lo interpreta Agust Diehl, “Malditos bastardos”); Christopher Lee (“El Conde Drácula”), haciendo de cura; Charlotte Rampling (recientemente vista en “Joven y bonita”), como Adriana de Prado adulta; Martina Gedeck (“La vida de los otros”), como la óptica que ayuda a Raimund; y en el papel de la guapa Estefanía, la que provoca los brochazos románticos del filme, Mélanie Laurent (“El concierto”), de joven, y Lena Olin (“Chocolat”), de adulta. La Laurent me encanta. También sirve para plantearse si estamos contentos con el devenir de nuestras vidas (toque filosófico final…).

CINE: “SPIDERMAN” Y “LOS MUPPETS”.

He dedicado la semana de pasión a ver cine juvenil/infantil (aparte del salto a Valencia a disfrutar con las galopadas de Bale…dan para una peli…pero este blog no habla de fútbol…por ahora). “Tha Amazing Spider-Man 2: el poder de Electro”, no va a defraudar a los amantes del cine de superhéroes. Que están de suerte, porque no hay mes que la cartelera no nos traiga alguna secuela de alguno de ellos (y en los créditos finales de esta peli ya se anuncia una más de la factoría Marvel…). Cuenta, una vez más, con maravillosos efectos especiales (los vuelos por la Gran Manzana, vistos en 3D, dan vértigo), además de estar aderezada con dosis de humor, y contar con originales personajes (aparte de los ya conocidos). Y encima la trama se pone sensiblera por momentos, pues incide en el “qué les pasó a los padres del protagonista” (Campbell Scott, “La trama”, y Embeth Davidtz, “El poder del dinero”), y su especial relación con su novia Gwen (Emma Stone, “Criadas y Señoras”). Y el protagonista, Peter Parker/ Spider-Man (Andrew Garfield, “La red social”), sigue luchando con malvados enemigos. Un científico introvertido que se ve ninguneado por Peter, Max Dillon (Jamie Foxx, “Ray”), que se convierte en el todopoderoso Electro, es su principal adversario esta vez. También retoma contacto con Harry Osborn (Dane DeHaan, “Amores asesinos”, con su cara de perturbado), con el que también acaba enfrentándose, tras éste hacerse con el control de OSCORP (la empresa que creo su padre Norman, Chris Cooper, “El patriota”). Sin olvidarme de Rino, otro enemigo más interpretado por el gran Paul Giamatti (“Entre copas”). También podemos ver a Colm Feroe (“Thor”), como directivo de OSCORP; Sally Field (“Lincoln”), repite como su tía; y a Felicity Jones (“Como locos”), como ayudante de Harry. Vuelve a dirigirla Marc Webb. En la banda sonora se mezclan los sonidos del clásico Hans Zimmer y del “superdemoda” Pharrell Williams. Entretenida a pesar de sus casi dos horas y cuarto.

Y ayer domingo rematé la semana con mis sobrinas Mica y Maraya (les gustó mucho…así que aconsejable para la franja de edad 7 a 10 años…) yendo a ver “El Tour de los Muppets”, dirigida por James Bobin, que ya estuvo al frente de la anterior entrega. Lo más interesante para mí, es la hábil mezcla de muñecos y personajes reales, creando un sencillo “thriller”, eso sí, muy previsible en todas sus aristas. No deja de ser cine infantil, por lo que no hay que complicar el tema. A la rana Gustavo la confunden con el asesino Constantine. Con lo que el primero acaba en una cárcel siberiana, al frente de la cuál está Nadya (Tina Fey, “Nocha loca”), y el segundo se pone al frente de la gira que los Muppets hacen por Europa, de la mano de Dominic Badguy (Ricky Gervais, “Noche en el Museo”), que no es sino una excusa para perpetrar un gran golpe utilizando la inocencia de Peggy, Gonzo, y compañía. Les sigue la pista un divertido inspector (Ty Burrell, de la exitosa serie “Modern Family”), muy preocupado con sus horarios de trabajo. Hay cameos de todo tipo, por lo que podemos ver desde los músicos Tony Bennett, Céline Dion o Lady Gaga, hasta actores como Ray Liotta, Danny Trejo, Salma Hayek, Stanley Tucci, Toby Jones, Frank Langella, Zach Galifianakis, Til Schweiger, Christoph Walz, Saoirse Ronan, Tom Hiddleston o Tom Hollander, entre otros. También divertido el corto de Pixar sobre “Monsters University” que precede a la peli.

CINE: “NOE”.

A la hora de ir a ver “Noé”, reconozco que ha podido más mi autoasignada profesionalidad que los comentarios recibidos (y leidos) sobre esta peli. Y lo tengo que decir, así de paso contradigo a aquellos que dicen que no me mojo (nunca mejor dicho…por aquello del diluvio universal…)…es un coñazo. Pestiño, truño,…,no hay por donde cogerla. Darren Aronofsky (“Cisne Negro”), nos presenta este pasaje de la Biblia como la típica película apocalíptica a las que nos tiene acostumbrado Ronald Emmerich (“Independence Day”, “El día de mañana”,…). Pero al menos este último consigue entretener. Es que esta versión no hace ni gracia (me quedo con el acercamiento al tema de “Sigo como Dios”, con Steve Carell parapetado en su arca en el jardín de su casa…ver cartel abajo). Y por cierto, la historia va de un iluminado Noé (Russell Crowe, “Gladiator”, mostrando variedad de peinados …), que se considera el encargado por el Creador, de librar a todas las especies animales de la cólera del todopoderoso, construyendo un arca que les salve del diluvio citado. Pero a Noé no solo se nos pinta como un iluminado, sino también aparenta tener brotes paranoicos (solo se pueden salvar los animales…los humanos están destinados a desaparecer), y las dotes habituales de gran luchador (el que tuvo retuvo…Máximo). Esa paranoia le hace enfrentarse a los “malos”, liderados por Tubal-Cain (Ray Winstone, “London Boulevard”), que también quieren alojarse en el barquito ante lo que se les viene encima, y, sobre todo, le pone en contra de su propia familia: Naameh, su mujer (la siempre guapa Jennifer Connelly, “Diamante de sangre”), y sus hijos, Cam (Logan Lerman, “El tren de las 3:10″, cada vez se parece más a Christian Slater), Sem (Douglas Booth, “Romeo y Julieta”), Jafed, y la adoptada Ila (Emma Watson, la Hermione de “Harry Potter”). Las más de dos horas y cuarto que dura (encima es larga…), se ven salpimentadas con escenas tipo documentales de la 2 (por momentos creí volver a la infumable “El árbol de la vida”…), y sueños repetidos. Y para colmo aparecen unos muñecos de piedra tipo “transformers”, que son el remate de la ida de pinza. Y eso que la voz de esos “bichos” las ponen veteranos como Frank Langella (“The Box”) o Nick Nolte (“Límite: 48 horas”), entre otros. La presencia del gran Anthony Hopkins como el abuelo sabio de Noé, no salva la cinta. Un bluf.

CINE: “9 MESES…DE CONDENA!”.

“9 meses…de condena!”, es una comedia protagonizada, dirigida y “coguionizada” por Albert Dupontel (que ya tuvo esa multirresponsabilidad en “Bernie”). Cuenta como la hierática, seria, solterona, etc, etc, etc, jueza Ariane Felder (Sandrine Kiberlain, “Las chicas de la 6ª planta”), se da cuenta de repente que está embarazada. Rebuscando en su memoria…y en su agenda…concluye que el origen de su preñez es el resultado de las típicas copas de más en la celebración del fin de año judicial (que malo es el alcohol…a veces…). Lo peor es que el supuesto padre es un “reputado” ladrón de poca monta, Bob Nolan (Dupontel), con el que tendrá que convivir en contra de su voluntad. Un humor basado en el cambio de registro de la propia jueza, que de su habitual frialdad pasa constantemente a un inusual histerismo causado por su nueva “situación” (divertidísima la revisión de las imágenes de las cámaras de seguridad), y por la diferencia entre los dos protagonistas (si fuera un drama, que el tema daría para ello, la titularía “La jueza y el ladrón”). Además se adereza este largo, que no llega a la hora y media (duración perfecta), con un poquito del típico “slapstick” (humor a base de porrazos…que se lo digan a De Bernard…), que nunca han faltado en las grandes comedias. La presencia un poco más que testimonial de Jean Dujardin (“The Artist”), como el divertido traductor del lenguaje de signos, puede pasar desapercibida. Si se me pasó el cameo del gran Terry Gilliam (de los Monthy Pyton, “La vida de Brian”). Entretenida, sin más.

CINE: “FRANCES HA”.

Me metí a ver “Frances Ha”, de Noah Baumbach (“Greenberg”), sin ningún tipo de referencias. La mejor condición para ir al cine. Ir lo menos influenciado posible (ya me encuentro gente que dice que no es para tanto lo de los “8 apellidos vascos”…claro, cuanto más tarde vayas a verla más te la destripan los más de 5 millones de espectadores que ya han ido…algunos dos veces…). Y salí de la peli pensando “que digo de esto…”. Vamos ni fu, ni fa. El “fu” serían los comentarios de uno de mis acompañantes (sigo haciendo excepciones), Ramón, que la calificó de “pretenciosa” y no le gustó nada (siendo alguien al que le encantó “El árbol de la vida”, pongo su juicio en cuarentena…). Puede tener razón si lo que pretende Baumbach es hacer comedia tipo Woody Allen, con el que tiene en común esos personajes curiosos/entrañables en el entorno de la gran manzana (está a otro nivel). Y es que la protagonista, Frances (Greta Gerwig, curiosamente participó en “A Roma con amor” de Allen. Aquí también coguionista), es una aspirante a bailarina en NY, que todo le sale mal, muy Allen…, (lo deja con el novio, no la renuevan en el trabajo, su “flatmate” e íntima amiga Sophie (Mickey Sumner, la hija de Sting, a quien vimos en “Nunca es tarde para enamorarse”) se va de su piso,…), pero a pesar de las adversidades va por la vida feliz…sin enterarse de nada. Como dice Alberto Quintanilla en Cine2000 “…llega un momento en la vida en que uno descubre que todo el mundo que gira a su alrededor parece evolucionar y tú no”. Y eso es lo que le pasa a Frances…pero ya con 27 tacos. Y es esa inocencia la que provoca las situaciones más divertidas, como la cena en casa de su amiga Rachel (Grace Gummer, “Margin Call”), donde acaba dándote hasta pena. Está rodada con ritmo, sobre todo al principio (Mónica, mi otra acompañante, dijo “que se le hizo un poco pesada”), y en blanco y negro (aquí si creo que va de “guay” el dire…), además de tener una banda sonora agradable. Así que yo creo que “sirve” para pasar la menos de hora y media que dura. Recomendada para esas mujeres rebeldes que no quieren madurar.

XXV PREMIOS EXPANSION-ALLFUNDS BANK.

El pasado 3 de Abril “ceremonié” (mera labor de maestro de ceremonias, con registro más tirando a sobrio…ritmo en las “llamadas” y ayuda en los trasiegos de escenario…) la XXV Edición de los Premios a los Mejores Fondos Expansión – Allfunds Bank, que tuvieron lugar en el Palacio de la Bolsa de Madrid. Contó con la colaboración de BME y el ambiente que se respiraba era de optimismo (casi euforia) por el buen momento del sector. Un supuesto indicativo se que “las cosas” mejoran. Dejo algunas instantáneas.

El parqué al completo.

Ana Isabel Pereda, Directora de Expansión, durante su “speech”.

Ganadores, autoridades, patrocinadores,…

El Maestro de Ceremonias…

CENA BENEFICA AMSUDAN.

Ayer tuve la suerte de volver a presentar, y ya van varios años…, la Cena Benéfica de Amsudan (www.amsudan.org) y su tradicional rifa solidaria, en el Hotel Westin Palace de Madrid, que un año más se ha vuelto a volcar. Con la colaboración además, de los vinos del Marqués de Vargas, de Viña Mayor, Dándote ritmo, …, y regalos de “De la A a la Z”, Bodegas Abadía Retuerta, La Cigüeña del Bebé (actual Bebé de Paris),…, y así hasta 77 regalos!!, la cena fué un éxito. Se vendieron también muchos ejemplares del libro de fotografías “Los Dinka”, de Anna Gamazo, con la colaboración de Marta Arnús (culpable de que yo esté vinculado a esta causa) y Blanca Muntadas. Enhorabuena a María Parladé por su esfuerzo.

 

CINE: “GUILLAUME Y LOS CHICOS, !A LA MESA¡”

En el último y exitoso día de la fiesta del cine (que maravilla ver largas colas…aunque si estás en ellas puede ser desesperante…todo sea por el bien del séptimo arte!!), me encontré con una agradable sorpresa en “Guillaume y los chicos, !a la mesa¡”. Una comedia francesa que ha triunfado en el pasado Festival de Cannes y en la taquilla gala. Dirigida, escrita, protagonizada (por partida doble), por Guillaume Gallienne, además de basada en su propia historia. En un formato de monólogo teatral llevado al cine, cuenta su problemática personalidad derivada de sus problemas de identidad sexual y su especial relación con su madre (a quien también interpreta con un aire tipo “Tootsie”), y con el resto de la humanidad. Su supuesta homosexualidad no le trae más que problemas, entre otros con su padre (André Marcon), y con los compañeros de los distintos internados a los que es mandado. Todo lo anterior, contado con un fino humo y mucha sensibilidad (es lo que toca…), que si no es tronchante (aunque hay momentos disparatados como el masaje y la colonoterapia….), si te mantiene la sonrisa en la boca todo el rato. Y encima, en unos muy aconsejables 85 minutos (se puede hacer hasta corta…). Todo aderezado con una buena música, que incluye a nuestro Julio Iglesias cantando en francés, y alguna que otra sevillana (muy apropiadas para la época que se nos viene encima). La guapa Diane Kruger (“Malditos bastardos”), pone el toque internacional con su breve papel de masajista. Recomendable.

CINE: “CAPITAN AMERICA. EL SOLDADO DE INVIERNO.”

Los aficionados al mundo MARVEL, y a los superhéroes en general, están de suerte, ya que el goteo constante de sus ídolos no para…y dudo que pare (en breve un nuevo “Spiderman”), mientras la taquilla funcione (y eso que me levanté ayer con la noticia de que “8 apellidos vascos” le ha pegado un repaso al yanqui en su estreno en las carteleras españolas). “Capitán América: el soldado de invierno”, de Anthony y Joe Russo (“Tú, yo y ahora…Dupree”), es la segunda entrega de este supersoldado, Steve Rogers (Chris Evans, “Los Vengadores”; repite…y lo que le queda), que tras la II Guerra Mundial quedó congelado y despertó 70 años después para ponerse a las órdenes de Nick Fury (Samuel L. Jackson, “Pulp Fiction”) en la agencia de inteligencia antiterrorista S.H.I.E.L.D. En este caso, vuelve a aparecer en escena HYDRA, la malvada organización con la que ya se enfrentó en su “primera” etapa. Los problemas surgen cuando el nuevo responsable de la seguridad americana, Alexander Pierce (el gran Robert Redford, “Memorias de Africa”, aporta sin duda categoría a la cinta), antepone su proyecto de armas letales (Proyecto “insight”…o algo así) a cualquier otro asunto, lo que provoca las dudas de todo quisqui. Vamos, que ya no se sabe ni quienes son los malos…ni quienes los buenos. Bueno, estos últimos son, al menos, Natasha Romanoff/La Viuda Negra (después de oir su sensual voz en “Her”, ahora vemos a Scarlett Johansson pegando mamporros) y El Halcón (Anthony Mackie, “En tierra hostil”), que no dudan en ayudar al Capitán América a enfrentarse al soldado que da subtítulo a la peli (Sebastian Stan, “Cisne Negro”), antiguo amigo del protagonista pero también reconvertido en un arma letal con superbrazo de acero. La calidad de los efectos especiales es maravillosa y la acción es frenética (el juego que da ese escudo…), con las suficientes pausas y contados toques de humor, para hacer el producto perfecto para pasar un rato entretenido. Además pone en antecedentes a los espectadores no enterados para no perder comba. También podemos ver a Toby Jones (“El Topo”); Callan Mulvey (“300″); Jenny Agutter (“La fuga de Logan”…recuerdo que curraba tela en los 70/80); o escuchar la voz de Gary Sinise (“Forrest Gump”) en su versión original. No irse corriendo tras los últimos créditos que tenemos avance de tercera entrega.