CINE: “DIOS MIO, ¿PERO QUE TE HEMOS HECHO?”.

Dios_m_o_A_pero_qu_te_hemos_hecho-384242298-largeSin llegar al nivel de “Intocable” o “Bienvenidos al norte”, ni mucho menos, “Dios mío, ¿pero qué te hemos hecho?”, de Philippe de Chauveron (“Les parasites”), es otra muestra más de la buena comedia a la que nos tiene acostumbrado el cine galo (en su pais ha arrasado en taquilla). Usa temas ya manidos como las bodas y el conflicto interracial (en este caso multirracial), para provocar algunas risas. Al final, de eso se trata. Así que objetivo conseguido. Un matrimonio católico conservador de provincias, Claude y Marie (Christian Clavier, “Los visitantes”, y Chantal Lauby, “La jaula dorada”), ven como tres de sus cuatro hijas,Odile (Julia Piaton), Isabelle (Frederique Bel) y Ségolène (Emilie Caen), se casan respectivamente con un judío, David (Ary Abittan), un árabe, Rachid (Medi Sadoum), y un chino, Chao (Fréderic Chau), ante su desesperación por no considerarlos los yernos que ellos habían soñado para sus hijas. Al menos les queda la pequeña Laure (la guapa Elodie Fontan). El problema es cuando esta anuncia su compromiso con un católico…pero negro, Charles (Noom Diawara). A partir de ahí es cuando se añade a los conflictos multiculturales (con un humor bastante blando…sin ofender), la movida de organizar una boda entre dos familias totalmente opuestas…aunque con mucho en común (dos cascarrabias como padres…demasiado grotesco, rayando la pantomima, el padre de él). En definitiva, una comedia repleta de tópicos y con chistes fáciles, pero que te sacarán alguna sonrisa. Y esta es época de sonrisas.

CINE: “EL HOBBIT: LA BATALLA DE LOS CINCO EJERCITOS”.

El_Hobbit_La_batalla_de_los_cinco_ej_rcitos-282438316-largeCon “El Hobbit: la batalla de los cinco ejércitos”, Peter Jackson, el artífice del traspaso a la gran pantalla del mágico mundo de Tolkien (“El señor de los anillos” y “El Hobbit”), acaba con esta saga. Por fin. Y comprendo que este no es un cine que me entusiasme, por lo que mi opinión es parcial, pero otra cinta de casi dos horas y media se me ha vuelto a hacer un pelín larga. En todo caso no niego el espectáculo visual se estas películas (paisajes naturales y creados por ordenador), ni la espectacularidad de sus batallas (con las incongruencias propias de un mundo fantástico en el que unos enanos le dan “pal pelo” a unos monstruos, los orcos, que les triplican en tamaño). Entiendo además que haya seguidores y “groupies” de este mundo fantástico. Es muy original. Y la cosa empieza con el dragón Smaug (con la voz de Benedict Cumberbatch, “El topo”, en la versión original), cabreado como un mono tras perder su reino, avalanzándose sobre la indefensa Ciudad del Lago, arrasándola con sus arcadas de fuego. Los habitantes de allí, encabezados por el valiente Bard (Luke Evans, “Inmortals”), tienen que huir y se dirigen a la montaña, ahora protegida y defendida por los Enanos liderados por Thorin, Escudo de Roble, (Richard Armitage, “En el ojo de la tormenta”), al que tanto oro parece haberle nublado el sentido. El caso es que no son los únicos que se dirigen a la montaña repleta de oro. Los orcos y los elfos también se encaminan hacia allá con intereses contrapuestos. Al final todos coinciden en el campo de batalla y se monta la mundial (de ahí el subtítulo de esta última entrega). Bilbo (Martin Freeman, “Love Actually”), intentará interceder entre las distintas partes. Pero va a ser complicado parar el desaguisado. Aparecen, además de los ya citados, los habituales personajes de la saga: Gandalf (Ian McKellen, “X-Men”), Légolas (Orlando Bloom, “Piratas del Caribe”), Tauriel (Evangeline Lilly, “En tierra hostil”), que pone el punto romántico al enamorarse de un Enano (una elfa y un enano…complicati), Galadriel (Cate Blanchett, “Blue Jasmine”), Saruman (Christopher Lee, “Drácula”), Old Bilo (Iam Holm, “Greystoke”), Bofur (James Nesbitt, “Bloody Sunday”), Elrond (Hugo Weaving, “Matrix”), el Señor del Lago (Stephen Fry, “V de Vendetta”), o Dain (Billy Connolly, “El último samurai”), entre otros. Recomendable para los amantes del cine fantástico con el coxis sano.

CINE: “ST. VINCENT”.

St_Vincent-539810966-large“St. Vincent”, Theodore Melfi (“Winding Roads”), es una comedia dramática hecha como anillo al dedo para un genial Bill Murray (“Atrapado en el tiempo”). Solo actores como Jack Nicholson le pueden igualar como viejo cascarrabias. Y es que Vincent (Murray), el protagonista de la peli, es eso, un viejo malhumorado, maleducado, grosero,…, vamos, lo tiene todo. Además aficionado al alcohol, el tabaco y las apuestas. No le falta de nada. El caso es que por circunstancias ajenas a él, se tiene que encargar a modo de canguro temporal del hijo adolescente, Oliver (Jaeden Lieberher, “Playing It Cool”), de su nueva vecina separada, Maggie (Melissa McCarthy, “La boda de mi mejor amiga”, curiosamente poniendo el punto serio…para lo que es ella), que pasa más tiempo del que quisiera en su trabajo en el hospital. Vincent no duda en ningún momento en hacerse acompañar por su nuevo amigo a los lugares que el frecuenta…da igual que sean bares, sitios de carreras,…, incluso a veces acompañados por su peculiar amiga, la “stripper” Daka (la verdad es que Naomi Watts, “Lo imposible”, tiene cara de rusa). Además Vincent tiene una historia personal oculta, posible causa de su carácter, que le da ese toque de ternura al protagonista y a la peli. Porque llega a emocionar. Sin ser muy original en el planteamiento general, y previsible en lo que pueda pasar, la película es entretenida. Además tiene una agradable banda sonora con temas de Bod Dylan incluido. Se pueden ver otras caras conocidas, como la de Terrence Howard (“El mayordomo”), como el mafiosete que le persigue por sus deudas de juego, o Chris O´Dowd (“Calvary”), como el hermano Geraghty, profe de Oliver. Como curiosidad, el actor Don Cheadle (“Hotel Rwanda”), figura entre sus productores. Recomendable.

CINE: “LA BUENA MENTIRA”.

La_buena_mentira-922036271-largeEl pasado jueves asistí a un pase especial de “La buena mentira”, Philippe Falardeau (“Profesor Lazhar”), que se hizo en los Dreams Palacio del Hielo de Madrid a beneficio de Amsudan (www.amsudan.org). Aclaro por lo tanto que no es una peli que esté en cartelera (pasó por nuestros cines hace unos meses), así que si alguna vez sirven para algo mis humildes reseñas, que esta vez sea para cuando llegue a las videotecas. Pero merece la pena hablar de la peli y del sentido que tiene que se vinculara de manera solidaria a Amsudan. Ambas tienen en común el protagonismo de Sudán del Sur. Bueno, cuando ocurren los hechos que allí se cuentan todavía no existía como pais. Hoy si, siendo uno de los más pobres de la tierra. Y Amsudan lleva muchos años ayudando allí a los más desfavorecidos a través de la encomiable personalidad del Padre Parladé. Los que no hemos tenido la oportunidad, o la valentía de ir allí, podemos ver a través de la película las penurias que allí pasaron, y que supongo seguirán pasando. La historia, bonita pero dura, nos cuenta como unos refugiados sursudaneses, tuvieron que sufrir en sus carnes la destrucción de sus aldeas y sus familias, lo que les hizo vivir muchos años en campos de refugiados en la vecina Etiopía, hasta que la suerte les permitió viajar a Estados Unidos (basada en la historia real de los que llamaron “los niños perdidos del Sudán”). Una vez en Estado Unidos, no todo va a ser un camino de rosas. Menos mal que se encuentran con Carrie (Reese Witherspoon, “Una rubia muy legal”), una trabajadora social que hará lo posible por encontrarles un empleo. Es una peli que emociona, que tiene mensaje, que ilustra sobre una cruda realidad, pero además se permite dar algunas pinceladas de humor (sobre todo basado en las diferencias culturales de unos pobres africanos mezclados en la avasalladora USA), lo que aminora la carga dramática. Algunos de los protagonistas (sus intérpretes) fueron en su niñez “niños soldado”, como el rebelde Paul (Emmanuel Jal, “Music for Mandela”) o el buenazo de Jeremiah (Ger Duany, “Isn´t it Delicious”). Kuoth Wiel, que se pone en el papel de la hermana, Abital, también es sursudanesa. Completan el reparto Arnold Oceng (“My brother the devil”), como Mamere, el hermano mayor que tiene que asumir la responsabilidad de salvarles, que da una lección final brutal, y Corey Stoll (“Non-Stop”), como Jack, otro de los buenos corazones que se cruzan en su camino. Cine que te hace pensar…no tanto durante, sino después de acabada la peli.

CINE: “MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA”.

Magia_a_la_luz_de_la_luna-261991236-largeLa cita anual con las pantallas del genial Woody Allen (“Midnight in Paris”) no va a defraudar a sus seguidores, ni a aquellos que quieran pasar un rato agradable con “Magia a la luz de la luna”, una comedia romántica con toques sobrenaturales, impregnada de esa ironía y ese humor tan peculiar de Allen (algunos diálogos te arrancan más que una sonrisa, como el del protagonista con su tía hablando de sentimientos). Ambientada (y bien ambientada…attrezzo…vestuario…) a principios del siglo pasado en la costa del sur de Francia, la historia nos presenta a un reconocidísimo mago, Wei Ling Soo…o Stanley (le va al pelo el papel a Colin Firth, “El discurso del rey”), de carácter irascible y cabreado con medio mundo, que es requerido por un amigo suyo, colega de profesión, Howard (Simon McBurney, “El topo”), para que acuda a desenmascarar a una americana con supuestos poderes sobrenaturales, Sophie (una guapa Emma Stone, “Criadas y señoras”, que también lo borda), que tiene engatusada a una rica familia instalada en la Provenza francesa. Sobre todo al enamorado hijo, Brice (Hamish Linklater, “Battleship”, que me recuerda al Ross de “Friends”), y a la entregada madre, Grace (Jacki Weaver, “Animal Kingdom”). Las señas de identidad de Allen también se pueden identificar en esa música de jazz, que ya desde los títulos de crédito iniciales nos sumergen en su mundo. Incluso utiliza a la cantante Ute Lemper como cantante de cabaret en los inicios berlineses de la peli. El plantel actoral se completa con una genial Eileen Atkins (“Cold Mountain”) como Tía Vanessa, o Marcia Gay Harden (“Mystic River”), como la sobreprotectora madre de la vidente. En definitiva, y como dije al principio, cine para pasar un buen rato y para sonreir, que bien falta nos hace.

CINE: “EXODUS: DIOSES Y REYES”.

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Me ha decepcionado este nuevo acercamiento a una de las figuras más mediáticas de la Biblia, Moisés. Vamos, que me quedo con la versión protagonizada por Charlton Heston (“Los diez mandamientos”), y eso que los recursos técnicos han cambiado una mijita. Es verdad que el inicio de esta larga peli (dos horas y media) de Ridley Scott (“Gladiator”), “Exodus: Dioses y Reyes”, empieza (y tiene otros momentos puntuales) recordando a esas grandes superproducciones de Hollywood que a mi tanto me gustan. Muchos extras, grandes batallas, maravillosos escenarios,…, mucha fanfarria,…pero de repente se vuelve más intimista y tiene momentos más coñacetes, como esas conversaciones que tiene el protagonista (un Christian Bale, “The fighter”, que a veces sale peor maquillado que Raquel Mosquera), con un supuesto dios representado por un niño que va de listillo (este personaje me chirría). La historia me imagino que ya la conocéis. El faraón Seti (John Turturro, “O Brother!”) tiene más cariño a Moisés, niño abandonado que han criado en palacio como un hijo más, que a su propio hijo, Ramsés (Joel Edgerton, con menos pelo que en “El rey Arturo”). A la muerte de Seti, Ramsés hereda el trono y su actitud ante los hebreos, etc, hace que Moisés empiece poco a poco a distanciarse hasta que es expulsado y perseguido. A partir de ahí nos cuentan ese vagar de Moi por el desierto, como conoce a su esposa Séfora (nuestra María Valverde, que mantiene esa belleza que la catapultó en “Las flaquezas del bolchevique”), y su liderazgo al frente de los esclavos cuando abandonan Egipto camino de la tierra prometida. Podemos ver, aunque no siempre reconocer (lo que tienen los maquilllajes de la época), otras caras conocidas como la de Sigourney Weaver (que ya trabajó con Scott en “Alien, el octavo pasajero”); Ben Kingsley (“Gandhi”); Ben Mendelsohn (“Cruce de caminos”); o Aaron Paul (“Need for Speed”). Además de la Valverde tenemos representación patria en la música, compuesta por Alberto Iglesias (“El topo”), y en los paisajes de Almería y Fuerteventura que han servido de escenarios. La mujer de Ridley, la otrora belleza Giannina Facio, hace su habitual cameo en las pelis de su marido (era la mujer de Máximus en “Gladiator”…aquí lo dejo a vuestra imaginación y pericia). Si no tenéis otra cosa que hacer, verla. Mañana hablaré de la última de Woody Allen.

CINE: “LOS JUEGOS DEL HAMBRE: SINSAJO.PARTE I.”

Los_juegos_del_hambre_Sinsajo_Parte_I-441255048-largeMe ha decepcionado esta tercera entrega (en principio primera parte de la traca final…una buena manera de estirar la franquicia…no es el único caso…“Harry Potter”…) de la saga “Los juegos del hambre”, “Sinsajo. Parte I”, también dirigida por Francis Lawrence (“Soy leyenda”). Asumo que a lo mejor no estoy dentro del público objetivo de estas historias basadas en los best-sellers de Suzanne Collins, pero como pude ver las dos anteriores, tengo donde comparar. Y en esta, para empezar, ya no hay juegos…ni del hambre ni nada…y a la falta de esa acción trepidante y la tensión que provocaban los mismos, añado la escasa acción de esta cinta (a veces se me hace hasta lenta), más centrada en ñoñerías y en recordar el pasado (sin duda considero fundamental haber visto las anteriores parta poder “pillar” algo). Dicho lo anterior, en esta cinta se nos presenta a la heroina Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence, “Winter´s Bone”), que acepta ser la líder, Sinsajo, que una a todos los distritos, a la cabeza la Presidenta Alma Coin (Julianne Moore, “Los chicos están bien”), en contra de la dictadura del Capitolio, liderada por el Presidente Snow (el veterano Donald Sutherland, “Doce del patíbulo”). Entre otras cosas acepta su rol para poder salvar a su inseparable Peeta Mellark (sigo pensando que Josh Hutcherson, “Escobar: Paraiso perdido” ,es un sosainas), ahora en manos de Snow. Para alcanzar su objetivo contará, entre otros, con la ayuda de su amigo Gale (Liam Hemsworth, “Los Mercenarios 2″). Lo que no cabe duda es que esta saga cuenta con un gran plantel actoral. A los ya citados habría que añadir al recientemente fallecido Philip Seymour Hoffman (“The Master”) como el irónico Plutarch Heavensbee, asesor de la presidenta Coin; Elisabeth Banks (“Los próximos tres días”), como la estilista Effie Trinket, y la única que pone alguna pildorilla de humor; Woody Harrelson (“Asesinos natos”), repite como Haymitch; Jeffrey Wright (“Casino Royale”), es Beetee, el lumbrera informático; Stanley Tucci (“El diablo viste de Prada”) como el presentador Caesar Flickerman; o en un papel menor otro veterano como Nicholas Pryor (“Aterriza como puedas”). En definitiva, la saga se va desinflando…pero si la taquilla responde, seguiremos viendo volar al Sinsajo.

CINE: “TRASH”.

Trash_ladrones_de_esperanza-511161997-large“Trash”, de Stephen Daldry (“Billy Elliot”), me recuerda un poco a “Slumdog Millionaire”, sobre todo en la manera de proyectar la pobreza de un pais, en este caso Brasil, a través de unos personajes infantiles llenos de vitalidad, en medio de tanta podredumbre. Porque lo que nos cuentan aquí es como tres chavales de las favelas de Río de Janeiro (es brutal las diferencias que existen en un pais donde organizan mundiales de fútbol y juegos olímpicos, mientras muchos de sus habitantes viven como ratas…y con ellas), Raphael, Gardo y Rato (los noveles Rickson Tevez, Eduardo Luis y Gabriel Weinstein), encuentran una cartera en los basureros donde trabajan, que contiene algún documento que interesa a las más altas instancias del pais. Y en vez de someterse a la presión de la policía, con un anodino pero muy cabroncete Frederico al frente (Selton Mello, “El payaso”), y entregar su descubrimiento a cambio de una recompensa, deciden averiguar ellos mismos que esconde tanto misterio. Contarán con la ayuda de su desparpajo, su descaro…y puntualmente con la de la cooperante Olivia (Rooney Mara, la Lisbeth Salander del “Millennium” americano), y el Padre Juilliard (el veterano Martin Sheen, “Apocalypse Now”). Muy bien ambientada en ese submundo de las favelas y todo lo que le rodea, a mi me entretuvo este “thriller”, con unos niños de protagonistas, que le dan un aire de cuento…pero un cuento de una crudeza espeluznante. Pendiente de algún estreno más interesante de lo que nos está llegando últimamente (la Navidad siempre trae buenos estrenos), la recomiendo destacándola del resto.