CINE: “SUFRAGISTAS”.

Sufragistas-138575244-largeNo hay que negarle al séptimo arte, aparte de su función de entretenimiento, su labor didáctica para darnos a conocer hechos y personajes que han marcado algún hito en el devenir de nuestra historia. Y “Sufragistas”, de Sarah Gavron (“Brick Lane”), nos recuerda la  lucha que tuvieron algunas mujeres valientes en la Inglaterra de principios del siglo XX, reclamando el mismo derecho a votar que los hombres. La igualdad hombre y mujer que no ha dejado de estar de actualidad nunca. Todavía hoy se reclama paridad de salarios en muchas profesiones y, lo más triste, todavía hoy existen paises donde las mujeres no pueden votar (en Arabia Saudí se ha abierto la mano…este año!!). Está bien por lo tanto que nos abran los ojos sobre este tema (o el racismo, la esclavitud, la homofobia…), para que seamos capaces de superarlos de una vez. Y aquí la historia, basada en hechos y personajes reales, se centra en una humilde planchadora, Maud Watts (Carey Mulligan, “An Education”, con esa carita compungida de siempre…), a la que poco a poco se le va despertando su alma reivindicativa al ver las injusticias en su entorno laboral. Empujada por algunas compañeras más activas como Violet (Anne-Marie Duff, “Nowhere Boy”), Maud se va involucrando cada vez más en las protestas y va conociendo a otras activistas (las sufragistas que dan nombre a la peli) como Edith Ellyn (Helena Bonham Carter, “Los miserables”), Emily (Natalie Press, “50 hombres muertos”), o la mismísima Emmeline Pankhurst (Meryl Streep, “Los puentes de Madison”, en una breve pero intensa intervención). Su actividad “extralaboral” va a afectar sin duda a su familia, y su relación con Sonny (Ben Wishaw, “Spectre 007″), su marido, que critica su actitud. Perfectamente ambientada no es una producción de grandes alaracas (muchos primeros planos de Maud que reflejan su sufrimiento) pero me quedo con las palabras de Beatriz Martínez en Fotogramas nº 2.066: “realiza un estupendo retrato político y social de la época. Es una película sin épica ni glamour, revestida de un empaque visual meticuloso y pulcro, pero en la que se puede sentir la miseria y la humillación. También la valentía. Sin estridencias ni sentimentalismos. Desde el rigor y la ética. Desde una modestia que consigue ser trascendente”. Yo no lo podría expresar mejor. Destaca la presencia además de un siempre más que correcto Brendan Gleeson (“El irlandés”), como el implacable inspector Arthur Steed. Interesante.

CINE: “PALMERAS EN LA NIEVE”.

Palmeras_en_la_nieve-535926239-largeHay que aplaudir el meritorio esfuerzo en producción (Atresmedia Cine entre otras) para adaptar la novela de Luz Gabás, “Palmeras en la nieve”, a una más que decente película con ese corte clásico de las antiguas pelis de amor y aventuras. Magníficamente ambientada, y con una música que acompaña la trama maravillosamente (obra del joven talento musical patrio Lucas Vidal, “Fast & Furious 6″), este largo se deja ver a pesar de las más de dos horas y media de duración. Contada en dos épocas (un poco a su bola a veces), la historia que dirige Fernando González Molina (“Tres metros sobre el cielo”), nos lleva a la Guinea Ecuatorial antes de independizarse de España (Fernando Poo), a donde viaja Killian (un Mario Casas, “Grupo 7″, que debería cambiar de entonación o vocalización…), para trabajar en las plantaciones de café donde ya están currando su padre Antón (Emilio Gutiérrez-Caba, “La comunidad”) y su hermano Jacobo (Alain Hernández, serie “Mar de Plástico”). Aunque Killian nació allí, la integración no es fácil, por un lado, debido a la diferencia de razas y costumbres, y por otro, al momento difícil que vive la zona, en permanente combustión previa a la independencia (ambas cosas quedan reflejadas de manera clara en la peli). Pero además de los temas político/sociales, allí surgen asuntos personales y de amoríos de diversa índole. También reminiscencias de una situación de esclavitud que provoca las iras de los sometidos y la peor de las soberbias y crueldad de algunos “señoritos” (el ejemplo de esto segundo es Gregorio, Luis Callejo, “Mi gran noche”). Los asuntos del corazón los protagonizan Bisila (una guapa Berta Vázquez, serie “Vis a vis”), una enfermera nativa de la que se enamora Killian, y Julia (Macarena García, “Blancanieves”), la hija de unos almacenistas españoles loca por Jacobo, pero de la que éste pasa un poquito. Y la otra época en la que se cuenta, la más actual, la protagoniza Clarence (Adriana Ugarte, “Tiempo sin aire”), hija de Jacobo, que descubre unos diarios y cartas que le llevan a volver a Guinea a investigar que fue de su familia. Una interesante opción par estos días tan propicios para ir al cine.

CINE: “STAR WARS: EL DESPERTAR DE LA FUERZA”.

VVNo me ha defraudado “Star Wars: el despertar de la fuerza”, de la que se viene hablando desde que se discutía quien sería el director ideal para retomar la mítica saga espacial. Y J.J. Abrams (“Super 8″ o “Star Treck”), hace un trabajo muy correcto, con multitud de guiños a sus predecesoras, e incluso con ciertas semejanzas a las primeras entregas, lo que seguro va a despertar…no solo la fuerza…sino la locura de esos millones de “freakys” que viven en el mundo de “La guerra de las galaxias”. Y esos guiños al pasado que acabo de mencionar tienen su mayor exponente en la presencia de sus protagonistas originales, que todo hay que decirlo, han envejecido muy bien…casi todos. Así podemos volver a ver al pícaro contrabandista Han Solo (Harrison Ford, “Unico testigo”), acompañado de su inseparable Chewbacca (Peter Mayhew); o a la Princesa Leia…ahora General (Carrie Fisher, “Granujas a todo ritmo”); así como a los droides C3-PO (Anthony Daniels) y R2-D2 (con el asesoramiento de Kenny Baker). Lo que no se si veremos es a Luke Skywalker (Mark Hamill, “Kingsman: Servicio Secreto”), de quien todo el mundo se pregunta donde leches se habrá metido. Y es que la trama de este séptimo capítulo se centra en el interés que tiene tanto la resistencia como la malvada Primera Orden en encontrar como sea a Luke. Los primeros para restaurar el orden de los Jedi, y los segundos…para evitarlo, y seguir dominando el universo bajo el poder del Líder Supremo Snoke (Andy Serkis, César de “El planeta de los simios”, o Gollum de “El señor de los anillos”). Para refrescar la saga entran en juego la chatarrera Rey (Daisy Ridley, “Scrawl”), que cuenta con la ayuda de Finn (John Boyega, “Junkhearts”), un ex soldado imperial arrepentido, de Poe (Oscar Isaac, “El año más violento”), un hábil piloto de la resistencia, y de su droide BB-8, además de Solo y Chewbacca, para poder encontrar a Luke. Otros actores/actrices que intervienen son una irreconocible Lupita Nyong´o (“12 años de esclavitud”) como Maz Kanata; el veterano Max Von Sydow (“Los tres días del Cóndor”); Domhall Gleeson (“Una cuestión de tiempo”), como el General Hux; o Adam Driver (“Mientras seamos jóvenes”) como el malvado Kylo Ren. Los acordes musicales de antaño, unos buenos efectos especiales, acción y una correcta dosis de humor, hacen de esta peli una apuesta segura para pasar un buen rato. Si has visto las anteriores mejor…si no, no pasa nada. Yo fuí con sobrinos y Pelayín no paraba de preguntar…Mara se las sabía todas….menos mal que a Mica y Nico los tenía lejos…gracias al Pela por la invitación!

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CINE: “TECHO Y COMIDA”.

Techo_y_comida-435476052-largeTenía curiosidad por ver la opera prima del director jerezano Juan Miguel del Castillo, “Techo y comida”, rodada en Jerez de la Frontera (aunque la ciudad tiene poco protagonismo), y que ha sido recibida con buenas críticas y diversos premios en el Festival de Cine de Málaga (y ya ha sido nominado para otros en los próximos Goya). Es una película de denuncia social centrada en el personaje de Rocío (una espléndida Natalia de Molina, “Vivir es fácil con los ojos cerrados”), una madre soltera, sin trabajo, sin ayudas…sin “na de na”.Lo único que tiene es un hijo de ocho años, Adrián (Jaime López), que hace su situación más desesperada si cabe. Y en la hora y media que dura este largo ella es la protagonista absoluta. Y en ese acaparamiento de la pantalla se puede reflejar claramente su situación a través de su rostro (la angustia, la ansiedad, el miedo,…), y de sus actos (la búsqueda de alimentos en los cubos de basura duele…). Son sensaciones que llegan al espectador y que al menos a mí, me produjeron como un impulso de ayudarla. Es por lo tanto una película difícil, de pocos recursos. No es para el gran público que vaya buscando acción o reirse. Y aunque Natalia de Molina es la protagonista absoluta, está rodeada de otros actores y actrices que complementan muy bien esta historia, que tiene de fondo la Eurocopa del 2012. Una manera de acentuar más la diferencia entre el éxito (ganó España) y la mayor de las necesidades. Así podemos ver a Mariana Cordero (“Princesas”) como María, la vecina santa que la ayuda en lo que puede; Montse Torrent (serie “Como una nube”), como la otra vecina cotilla y a través de la cual salen las puyitas de denuncia política (difícil vivir sin ellas en el cine español…que se le va a hacer); Manuel Tafallé (“Balada triste de trompeta”), como Nacho, un jefe sin escrúpulos; o Natalia Roig (serie “Con el culo ala aire”), madre de compañero de su hijo. En definitiva, sabiendo a lo que se va, un interesante cine de denuncia con una gran interpretación.

CINE: “EL PUENTE DE LOS ESPIAS”.

El_puente_de_los_esp_as-489906937-large (1)Normalmente escribo en mi blog al día siguiente de ver la peli correspondiente, para tenerla fresca en la memoria y que no se me escapen detalles que luego pueda contar. En todo caso, algunas anotaciones en mi pequeña libretita me ayudan, si, como es el caso, han pasado varios días desde el visionado (el pasado viernes). Y viene al caso porque repasando anotaciones vuelven a mi retina las imágenes del último largo del gran Steven Spielberg (“Tiburón”, “La lista de Schindler”, “E.T. El extraterrestre”, “Indiana Jones y el Templo Maldito”,….y muchas más), “El puente de los espías”, una magnífica película ambientada (y muy bien ambientada) en la época de la guerra fría (esa tensión ruso-yanqui), que nos trae la historia real de uno de esos personajes que no han sido muy famosos pero que han hecho grandes hazañas. Y me refiero a Jim Donovan (Tom Hanks, “Forrest Gump”, es una garantía), un abogado americano experto en seguros al que le encargan la ingrata tarea de defender a un espía ruso, Rudolf Abel (Mark Rylance, “Caza al asesino”, a la altura de Hanks), que ha sido detenido por pasar información a los suyos (lo que hacen los espías…). Defender al personaje más odiado por los americanos puede incluso afectar a su entorno familiar. Pero Donovan es un tipo íntegro (“hombre firme”). Paralelamente, los rusos cogen a un espía americano, Francis Gary Powers (Austin Stowell, “Whiplash”), en Alemania del este. Surge aquí la oportunidad de salvarlo mediante el canje con Rudolf. Donovan es el encargado de gestionar el canje. Es una peli de corte clásico (me encantan los clásicos del cine), pero no es la típica peli de espías en la que nada parece ser lo que es (y uno no se entera de nada). Aquí se centran más en la integridad del protagonista y la sorprendente buena química con su defendido. Es de esos largometrajes que duran más de las dos horas recomendadas (por mí…) que no te importa porque se disfruta. Además tiene sus toques de humor (“fina ironía” dice Sergi Sánchez en su reseña de La Razón del pasado viernes 4), en los que seguro han tenido que ver los hermanos Cohen (“Fargo”), que han firmado el guión junto a Matt Charman (“Suite francesa”). Un buen reparto, bien caracterizado, en el que destacan, además de los citados, Amy Ryan (“Birdman”), como la sufridora mujer de Jim; el veterano Alan Alda (de la mítica serie “Mash”), como su jefe; o Sebastian Koch (“Sin identidad”). Como todo lo de Spielberg…hay que verla.

CINE: “MISTRESS AMERICA”.

Mistress_America-112467336-largeNoah Baumbach, detrás de las cámaras, y Greta Gerwig, delante, pareja en la vida real, vuelven a unirse (en el guión también), como ya hicieron en “Frances Ha”, en esta divertida comedia urbana, “Mistress America”, en la que Gerwig se pone en la piel de una treintañera neoyorquina hiperactiva, Brooke (profesora de “spinning”, va a abrir un restaurante, decoradora de interiores, da clases a niños,…), que conoce a Tracy (Lola Kirke, “Perdida”), la hija de la futura mujer de su padre, que está estudiando en la universidad donde no está muy integrada que digamos. Tracy queda tan impresionada de su futura hermanastra que empieza a escribir sobre ella. Es una comedia que entremezcla el humor inteligente con trazos de humor absurdo que, con diálogos muy dinámicos (algunos que se entremezclan como en esas comedias de enredo…), entretiene desde el principio. No es descacharrante (existe esta palabra???), pero te provoca una sonrisa constante, sobre todo el personaje de Brooke. Como dice Gerard A. Cassadó en Fotogramas num. 2.065 :“…arquetípico personaje peterpanesco, algo torpe y terriblemente entrañable…”. Aunque la peli gira en torno a la relación de las dos protagonistas, hay otros personajes que ponen su granito de arena, como el del ex-novio de Brooke, Dylan (Michael Chernus, “Capitán Phillips”), ahora casado con una antigua rival, Mamie-Claire (Heather Lind, “Unico disparo”), forrados por una supuesta usurpación de una idea que tuvo ella. O los compañeros de universidad de Tracy, Tony (Matthew Shear, “Mientras seamos jóvenes”) y Nicolette (Jasmine Cephas, “Fairfield”). Entretenida y encima dura poco más de ochenta minutos.