CINE: “DETROIT”.

detroit-529725804-largeSalir del cine con sensaciones (de las que sea…cabreo, nostalgia,…), o pensando en lo que acabas de ver, es lo mejorcito que se puede decir tras ver una peli. Aparte del puro entretenimiento, claro. Pasarlo bien. Con “Detroit”, de Kathryn Bigelow (“En tierra hostil“), pasarlo…no lo vas a pasar muy bien, pero sales con la cabeza dándole vueltas a unos hechos, que por mucho que desgraciadamente nos lo hayan contado muchas veces…y  desde distintos puntos de vista (las consecuencias del racismo más extremo), como que no acabas de asimilarlo. Es un crudo retrato de lo que debió ser (y según las noticias…sigue siendo) el abuso de autoridad y el maltrato sufrido por la población negra en los Estados Unidos allá por los años 60 del siglo pasado. Se nos presenta en primer lugar con un toque cuasi documental lo que fueron los disturbios raciales en la ciudad yanqui que da título a la peli. Para inmediatamente pasar al caso concreto de lo que ocurrió en el Motel Algiers, donde las fuerzas del orden (policía, guardia nacional,…) entraron a saco en busca de un supuesto francotirador. Basada en hechos reales, la peli fluye con gran ritmo, en muchos casos desde el objetivo de una cámara en movimiento, que te pone más nervioso si quieres…, y entremezclando metraje con imágenes reales de la época. Desde el minuto uno se masca la tensión, y hasta el final te dura la indignación. Además está muy bien ambientada y la música es un complemento perfecto (esa canción góspel final). Un buen reparto con caras de segunda fila, con alguna salvedad, da más credibilidad al relato. John Boyega (“Star Wars: El Despertar de la Fuerza“), se mete en el papel de un vigilante nocturno, testigo rabioso de las atrocidades. Will Poulter (“Somos los Miller“), Jack Reynor (“Sing Street“) y Ben O´Toole (“Hasta el último hombre“), interpretan a los desalmados polis…con especial incidencia en el primero, al que te entran ganas de sacarlo de la pantalla. En el papel de víctimas podemos ver a Algee Smith (“Complications“), como Larry, líder del grupo “The Dramatics“; o a Anthony Mackie (“Capitán América“), como veterano de guerra. John Krasinski (“Un lugar donde quedarse“), se pone la toga como abogado defensor, y Hanna Murray (“Bridgend“) y Kaitlyn Dever (“Outside In“), son dos chicas blancas en el sitio equivocado. Una película que no hay que dejar de ver, donde las más de dos horas y veinte no se hacen largas. Peliculón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>