CINE: “EL MUÑECO DE NIEVE”.

the_snowman-570509988-largeCorrecta adaptación por parte de Tomas Alfredson (“El topo“), de la novela del escritor noruego de éxito, Jo Nesbo, “El muñeco de nieve“. Digo solo correcta porque creo que tiene los ingredientes que uno espera de este tipo de thrillers policíacos, pero a la vez resulta un poco standard, nada nuevo. Esos ingredientes son una música envolvente, una fotografía cautivadora, un asesino en serie al que se pretende  ocultar su identidad hasta el final, haciendo caer las sospechas en otros (algunos muy obvios que no son el malo….), un detective típico de estas novelas…borrachín, con problemas familiares, pero que no ha perdido su intuición (poco original por cierto), etc, etc, etc. Dicho lo anterior la peli transcurre entre la frialdad del paisaje y la frialdad de la acción, con algo de tensión según avanza el metraje, pero sin llegar a atarte al asiento. Harry Hole (Michael Fassbender, “Shame“), es ese detective alcohólico, que empieza a investigar la desaparición de una mujer, de la mano de la inspectora Katrine Bratt (Rebecca Ferguson, “La chica del tren“). La presencia de un muñeco de nieve en el entorno del lugar de la desaparición, y en la firma de unas misivas que él mismo recibe, le llevan a pensar en un asesino en serie y vincularlo a otros hechos que ocurrieron tiempo atrás y de los que se ocupó otro detective…también bolizón, Gert Rafto (Val Kilmer, “Top Secret“). En medio de la trama se encuentra el rico e influyente de la zona, Arve Stop (J.K. Simmons, “Whiplash“), con pasado oscuro. También podemos ver a Charlotte Gainsbourg (“Nymphomaniac“), como la ex de Harry; Toby Jones (“Los juegos del hambre“), de la época de Rafto; o James D´Arcy (“Dunkerque“), como el marido de una de las víctimas. Conclusión: peli de buena factura, pero normalita. Se deja ver en todo caso (hay alguna escena “fuertecilla”…para los sensiblones).

CINE: “LA SUERTE DE LOS LOGAN”.

logan_lucky-282048373-large“La suerte de los Logan”, de Steven Soderbergh (“Ocean´s Eleven” y secuelas), no es una peli de atracos más (que se puede considerar un subgénero dentro del cine de acción). Lo que la hace distinta es el ramillete de personajes freaky/excéntricos que la protagonizan, que la convierten en una comedia divertidísima, con humor que va desde el absurdo hasta el más inteligente. Solo tenéis que imaginaros que el atraco perfecto que se plantea está planeado por una panda de entre paletos y perdedores. En el fondo es eso, una peli de perdedores (“La suerte de los Logan” hace referencia al mal fario de la familia…). Ellos son los hermanos Logan. Jimmy (Channing Tatum, “Magic Mike“), un exdeportista de élite a quien una lesión le condenó a trabajos más modestos. Clyde (Adam Driver, “Paterson“), un camarero a quien una bomba le hizo perder una mano en Irak. Y Mellie (la nieta de Elvis, Riley Keough, “Mad Max: Furia en la carretera“), peluquera. Quieren robar la recaudación de una de las carreras del NASCAR (circuito americano de carreras), para lo que tendrán que contar con un experto en demoliciones, Joe Bang (un rubio teñido Daniel Craig, “Spectre“), que resulta estar cumpliendo condena en prisión. Este último tirará de sus dos hermanos, Fish y Sam (Jack Quaid, “Los juegos del hambre“, y Brian Gleeson, “Madre!”, ambos hijos de actores), dos cazurros de pelotas, para que les ayuden. Todo lo anterior ocurre entre diálogos de besugos, surrealistas, y un entorno típicamente yanqui (el citado Nascar…), que incluye hasta los horterísimas concursos de belleza infantil, donde participa la hija de Jimmy, Sadie (Farrah Mackenzie, “Mientras no estás“). El reparto se completa con caras conocidas como las de Katie Holmes (“Ultima llamada“), como la ex de Jimmy; Hilary Swank (“Million Dollar Baby“), como la agente que persigue a los ladrones; o Seth MacFarlane (“Rompedientes“), irreconocible como un supuesto famoso que participa en las carreras. Yo me lo pasé muy bien, y la crítica en general está de acuerdo (cogido de Filmaffinity):

“Es una versión en clave palurda de la saga de ‘Ocean’s Eleven (…) Tiene un notorio desparpajo (…) pero es también un filme muy ligero, evanescente. (…)”, Quim Casas: Diario El Periódico.

“Aunque (…) cojee a veces (…) resulta vivaz, astuta e ingeniosa. Méritos que te hacen salir del cine con una sonrisa en los labios, aquí y en Virginia Occidental. (…) “, Yago García: Cinemanía.

“Película que ruge como un motor suave, elegante hasta con un reparto plagado de hillbillies al volante y con West Virginia sonando en coches que no conocen el bluetooth. (…)”, Manuel Piñón: Fotogramas.

“Una película brillantemente construida e hilarante de un director cuya precisión rara vez se ha igualado. Es difícil pensar en un film de este año tan deliciosamente singular, en el que cada momento sea encantador.”, Drew Taylor: Indiewire.

 

 

CINE: “LA LLAMADA”.

la_llamada-459047693-largeEstuve a punto de dejarla pasar (hay semanas que mis bolos me impiden ver todas las pelis que querría ver), y menos mal que en este puente me puse al día, porque “La llamada”, de Javier Ambrossi y Javier Calvo (los mismos que crearon la obra de teatro que ahora llevan a la gran pantalla), es una comedia musical muy divertida en la que los pocos personajes que participan, aportan cada uno una vis cómica distinta pero que se complementan maravillosamente, al son de una música pegadiza y que te mueve las caderas o te emociona (banda sonora original de Leyva y versiones de canciones de Whitney Houston o Presuntos implicados). Trata un tema con el que hubiera sido fácil saltarse las líneas rojas (la fe, la religión, …), pero lo hace con gracia, ironía (de la buena) y sin ser irrespetuoso. Nos presenta un campamento de monjas en los bosques de Segovia, donde dos de sus “inquilinas”, Susana y María (Anna Castillo, “El Olivo“, y Macarena García, “Blancanieves“), son dos jóvenes rebeldes que buscan escaparse a las fiestas de la zona a la vez que tienen la ilusión de crear su propio grupo musical. En uno de sus encierros, castigadas por su conducta, María empieza a sentir cosas, lo que le hace alejarse de su íntima amiga a la vez que su cabeza empieza a darle vueltas. La monjas al frente del campamento, Sor Bernarda (Gracia Olayo, “Ahora o nunca“) y Milagros (Belén Cuesta, “Ocho apellidos catalanes“), tendrán que vérselas, para bien y para mal, con las dos jovencitas. Otros personajes que ponen su punto son un Dios muy crooner (Richard Collins-Moore, “La luna en botella“); una cocinera/camello (Maria Isabel Díaz, “Volver“); y Carlos (Secun de la Rosa, “Las brujas de Zugarramurdi“), el “apañao” para los arreglos. Muy recomendable para pasar un buen rato. La crítica dice:

“Graciosa, luminosa, arriesgada y sorprendente (…) Toda la carcasa de «La llamada» es sensacional, divertida (…) pero es que en su interior lleva dinamita (…)”, Oti Rodríguez Marchante, Diario ABC.

“Resulta innegable la capacidad de esta comedia musical para transmitir alegría y buen rollo. (…) La vis cómica de todas las actrices es clave”, Oskar Belategui, Diario El Correo.

 

CINE: “BLADE RUNNER 2049″.

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Como casi todo aficionado al séptimo arte, yo también estaba deseando ver lo que puede ser considerado uno de los estrenos del año, “Blade Runner 2049″, de Denis Villeneuve  (“Sicario“). Y así de primeras deciros que a mí me ha decepcionado un poco. No le niego una estética apabullante (esos paisajes apocalípticos,…) y un sonido penetrante (música a cargo del mítico Hans Zimmer (“Dunkerque“) entre otros), pero el exagerado metraje (más de 160 minutos!!), la escasez de acción (según lo que me esperaba), y lo dilatado de algunas escenas, hacen que la peli se me haya hecho un pelín pesadita. Y aunque no es necesario haber visto el “Blade runner” original (a quien hace unos lógicos guiños, aparte del más obvio que está en la trama, como la presencia de Sean Young (“No hay salida“) o de Edward James Olmos (el teniente Castillo de “Corrupción en Miami“)), no hay que despistarse para enterarse bien de los vericuetos. Esta vez nos situamos treinta años después de la original, donde un nuevo blade runner (cazadores de replicantes, robots con apariencia humana), K (Ryan Gosling, “Drive“, que sigo diciendo tiene cara de “empanao“), descubre un secreto enterrado cuyo descubrimiento puede afectar al orden de las cosas. Ese descubrimiento le lleva, con permiso de su jefa, la teniente Joshi de la policía de Los Angeles (Robin Wright, “Forrest Gump“), a buscar al mítico blade runner Deckard (Harrison Ford, “Indiana Jones y el templo maldito“), a la vez que el dueño de la compañía fabricante de replicantes, Niander Wallace (Jared Leto, “Dallas Buyers Club“), también se interesa en ese misterio por lo que pone a sus lacayos, liderados por la malvada Luv (Sylvia Hoeks, “La mejor oferta“), a perseguir a los blade runners. Otras caras que asoman a lo largo del metraje son las de Ana de Armas (“Juego de Armas“), como la novia virtual del prota; Mackenzie Davis (“Marte“), con una relación no tan virtual; o Dave Bautista (“Guardianes de la galaxia“), creo que como replicante. En definitiva, una peli técnicamente maravillosa a la que le falta mandanga. Os dejo unos comentarios (pillados en Filmaffinity) de profesionales de la crítica de cine, que se expresan mejor que yo, y con los que estoy de acuerdo. También hay críticas muy positivas.

El resultado es una película impecable, aunque rodeada de una aureola de frialdad que se extiende sobre los decorados, las interpretaciones, la acción y la música (y sí, se echa de menos a Vangelis). Un espectáculo magnífico, sin duda, pero ni tan fascinante ni tan emotivo como el original.”, Daniel Andreas, FILMAFFINITY.

“Lo que observo y escucho es plano y monótono. (…) una sucesión tediosa de personajes y situaciones sin alma ni magnetismo, incapaces de engancharme, de crearme sentimiento, ni una pizca de identificación emocional.”, Carlos Boyero, Diario El País. 

“Técnicamente casi perfecta, pero forzada y solemne en exceso: suspende el test de empatía (…) “, Yago García, Cinemanía.

 

CINE: “TOC TOC”.

toc_toc-499619428-large“Toc Toc”, de Vicente Villanueva (“Nacida para ganar“), es una comedia tontona que aprovecha el lado cómico de los efectos surrealistas que provocan algunas enfermedades o trastornos raros (en este caso los llamados Trastornos Obsesivos Compulsivos…TOC). Pero no se trata de reírse de esas enfermedades…al revés, creo que es un ejercicio sano tratarlas con humor. Desdramatizarlas sin ofender. Y se consigue. Al ser una adaptación de una obra de teatro donde casi toda la acción ocurre en el mismo espacio (la consulta del psiquiatra), cobran importancia los diálogos. Por encima de todos, creo que sobresale la vis cómica de Paco León (“Kiki, el amor se hace”) y de Rossy de Palma (“Julieta“), aunque el resto del reparto no desmerece. Y la trama nos plantea (en una correcta hora y media…buen metraje) como pacientes con distintos trastornos coinciden todos a la vez en su cita con el médico (supuestamente debido a un error informático). Ante el retraso de este, la tensa espera acaba convirtiéndose en una especie de terapia colectiva con sus tensiones incluidas. Aparte de los citados (León es Emilio, un as con los números, y Rossy, Ana María, que no para de santiguarse), nos encontramos a Blanca (Alexandra Jiménez, “Promoción fantasma“), que tiene misofobia (no puede tocar nada para no “contaminarse”); Otto (Adrián Lastra, “Primos“), que no puede pisar las líneas rectas; Lili (Nuria Herrero, serie “Bienvenidos al Lolita“), que repite todo dos veces; Federico (Oscar Martínez, “El ciudadano ilustre“), que no puede controlar su verborrea, síndrome de Tourette; y Tiffany (Inma Cuevas, serie “Vis a vis“), la enfermera. En definitiva, una comedia que sirve para pasar el rato y sonreir un poco, que tal como está el patio, nunca bien mal.

CINE: “LA CORDILLERA”.

la_cordillera-749866158-large“La cordillera”, de Santiago Mitre (“Paulina“), es un thriller político que se entremezcla con un drama personal con ramalazos de thriller psicológico, hecho con una puesta en escena elegante, ayudada por un paisaje idílico y unas interpretaciones correctas. Pero la peli transcurre lentamente entre diatribas políticas y cuitas personales, sin acabar de “romper“, llevándonos a una especie de “coitus interruptus“. Como dice Jessica Kiang, de Variety, “…deja demasiados cabos sueltos…”. O en palabras de Nando Salvá, El Periódico: “Mitre plantea varias tramas paralelas que no tiene tiempo suficiente para desarrollar, y, en consecuencia, la película en su conjunto se percibe como incompleta“. Nos cuenta como el Presidente de Argentina, Hernán Blanco (un siempre a la altura Ricardo Darín, “Cuentos salvajes“), debe asistir a una cumbre latinoamericana en un lugar inhóspito de los Andes, donde entre otras cosas se va a debatir la posibilidad de constituir una importante alianza petrolera de países sudamericanos. A la vez está preocupado por la salud de su hija Marina (Dolores Fonzi, “Truman“), y por las amenazas de su ex yerno, el ex de Marina. En lo político nos quedamos con lo difícil que es poner de acuerdo a países (y en general a personas o lo que sea), cuando hay intereses económicos por medio. Nada que nos pueda extrañar. En lo psicológico, la trama se mete hasta en el mundo de la hipnosis, para más inri. En el reparto internacional podemos ver a Christian Slater (“En nombre de la Rosa“), como un enviado yanqui dispuesto a cargarse la alianza; Elena Anaya (“Habitación en Roma“), como una periodista de prestigio que hace preguntas inoportunas; y Daniel Giménez Cacho (“La Mala Educación“), como el Presidente Mejicano. Además de Erica Rivas (“Aire libre”) y Gerardo Romano (“La fuga“), como miembros del equipo de Blanco. Lo dicho, una película que puede resultar pesadita a mis furibundos seguidores del cine de acción.