CINE: “PADDINGTON 2″.

paddington_2-825590515-largePara desengrasar después de ver la de Joaquim Phoenix, hoy os hablo de la sorprendentemente divertida “Paddington 2″, de Paul King (“Bunny and the Bull“), que ya dirigió la primera entrega con este simpático oso creado por Michael Bond como protagonista, al que pone voz en su versión original Ben Wishaw (el Q de los últimos Bond, “Skyfall“,…). Entretenida peli de cine familiar. Y que este calificativo no os confunda con cine para niños. Porque es una buena muestra de cine de animación pero perfectamente integrado en imágenes reales, con intriga, humor, algún toque emocional, y una trama sencilla y fácil de seguir. Y encima tiene un gran reparto, buena música (con pinceladas de musical) y está contada a buen ritmo. Lo tiene todo para pasar un buen rato. Paddington, que vive feliz en Londres con la familia Brown, encabezada por Henry y Mary (Hugh Bonneville, “Una razón para vivir“; y Sally Hawkins, “Blue Jasmine“), echa de menos a su tía Lucy quien en breve cumplirá años. Para esa efeméride Paddington quiere comprarla un regalo muy especial. En una tienda de antigüedades regentada por el señor Gruber (Jim Broadbent, “Moulin Rouge!”), descubre un libro Pop-up sobre Londres que está seguro le va a encantar. El problema es que es una edición única y es muy caro. Se propone en todo caso conseguirlo trabajando a destajo. Con lo que no cuenta es que el libro es robado por un famoso actor en horas bajas, Phoenix Buchanan (Hugh Grant, “Notting Hill“), y él es acusado como sospechoso y encarcelado. Otras caras como la de el enorme, en todos los sentidos, Brendan Gleeson (“Troya“), como el peculiar cocinero de la cárcel, y Julie Walters (vista en la saga “Harry Potter“), se añaden al interesante reparto. Una buena opción de la cartelera.

CINE: “EN REALIDAD NUNCA ESTUVISTE AQUI”.

you_were_never_really_here-967067287-large“En realidad, nunca estuviste aquí”, de Lynne Ramsay (“Tenemos que hablar de Kevin“), es un oscuro thriller creado para el lucimiento de su protagonista, Joaquim Phoenix (“Gladiator“), que se ha especializado en recrear a personajes “complicados” tanto en la pantalla como en la vida real (quizás sea esa fama que arrastra lo que le ha hecho convertirse en una especie de actor de culto…). Y sin duda es una gran actuación. Mirada intensa, dura. Pocos gestos. Brutal a veces. Dicho esto, la peli también se hace pues eso…intensa, dura,…no para todos los paladares…En la última media hora creo que hay un par de diálogos (importan más las imágenes que las palabras). Por eso insisto que no es una peli fácil, y menos para mi club de fans de seguidores de pelis para no pensar (mis favoritas). Phoenix se mete (y bien) en el papel de Joe, un ex soldado con pasado traumático (se deja caer en eléctricos flashbacks), que vive las horas como una especie de mercenario dedicado a rescatar mujeres secuestradas, a la vez que cuida a su madre inválida (Judith Ann Roberts, “Cabeza borradora“). Su brutal rutina se altera cuando su especie de manager (John Doman, “Blue Valentine“), le pone en contacto con el Senador Votto (Alex Manette, “El mayordomo“), cuya hija, Nina (Ekaterina Samsonov, “Anesthesia“), ha sido secuestrada por una compleja organización de prostitución infantil. Corruptelas políticas complican la trama. Pero al final, todo lo que no sea el desarrollo del retrato del prota se muestra de manera velada. Todo lo anterior, en un metraje de 85 minutos (muy correcto), y con una música que ayuda a crear ese ambiente intenso y agobiante que se respira. Una rareza que seguro gusta a cinéfilos. Alessandro Nivola (“La gran estafa americana“) también aparece como otro senador implicado.

CINE: “UNA RAZON PARA VIVIR”.

breathe-422790306-large“Una razón para vivir”, el estreno tras las cámaras de Andy Serkis (el actor especializado en crear personajes como César el simio o Gollum de “El Hobbit“), puede parecer una peli ñoña y sentimentaloide (algo de eso tiene). Pero cobra interés al saber que se basa en un hecho real, y en unos personajes reales, ejemplo de superación, solidaridad, amistad,…, y muchas otras cosas buenas. Una historia de superación impresionante, que encima creó escuela, y provocó que a partir de entonces, las personas con una discapacidad severa, dieran un paso adelante y salieran se su habitual escondrijo (la cama de un hospital). Un paso importante para integrar a estas personas, dentro de sus limitaciones, y superar esa etapa en el que a los cercanos con alguna discapacidad había que esconderlos. Por otro lado también se plantean otros temas que hoy día siguen de actualidad, como la eutanasia (que también trató “Million Dollar Baby”). Con un toque clásico y bien ambientada en la mitad del siglo XX, repito que es una peli interesante. Algunas pinceladas cómicas compensan las más abundantes emociones (con algún momento angustioso…). El personaje es Robin Cavendish (Andrew Garfield, “La red social“), un bróker de te, que, recién casado, contrae la polio estando en Africa y queda paralizado de por vida (solo mueve la cabeza). Gracias a la ayuda de su mujer, Diana (Claire Foy, la reina Isabel de la serie “The Crown“) y de algunos amigos como Colin Campbell (Ed Speleers, de la serie “Downton Abbey“), consigue superar una primera y lógica fase de depresión, para convertirse en un abanderado de su causa. Otro de sus amigos es el profesor Teddy Hall (Hugh Bonneville,Monuments Men“), un genio que se las apaña para diseñar una silla de ruedas revolucionaria. En el reparto también destacaría a los hermanos gemelos de Diana (interpretados ambos por Tom Hollander, visto en “Piratas del Caribe“); el antipático y obtuso director del hospital (Jonathan Hyde, “Titanic“); su compañero de habitación Paddy (David Wilmot, “Calvary“); o el Dr. Aitken (Stephen Mangan, “Rush“), uno de los profesionales que le ayudó. Como dato curioso, uno de los productores es Jonathan Cavendish, hijo de Robin y Diana.

CINE: “EL AUTOR”.

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“Inteligente, atrevida y rara”, me sumo a las palabras de Sergio F. Pinilla, Cinemanía, sobre  “El autor”, de Manuel Martín Cuenca, que vuelve a llevar a la gran pantalla una novela, en este caso de Javier Cercás, como ya hizo con “La flaqueza del bolchevique“, de Lorenzo Silva,… donde por cierto yo hice de extra. Inteligente porque presenta una trama original, que va de menos a más (cuanto más se acerca a un verdadero thriller más me gusta). Atrevida en algunas escenas, que pueden resultar incómodas. Y raro es el personaje principal, que acapara todo el protagonismo de la peli, y que está magníficamente interpretado por Javier Gutiérrez (“La isla mínima“), al que su escaso metro y medio no le impide “agrandarse” ante la cámara. Gutiérrez es Alvaro, un amargado trabajador de una notaría de Sevilla, que solo piensa en escribir una novela, pero carece de ingenio, a pesar de estar casada con una escritora de prestigio, Amanda (María León, “Carmina o revienta“), quien le pone los cuernos, y a pesar también de asistir a unos talleres para aprender a escribir, liderados por Juan (Antonio de la Torre, “Tarde para la ira“), un profesor con bastante cara (pone el punto cómico a la peli). Siguiendo uno de los consejos de su profe, empieza a inspirarse en la vida real para crear su obra, por lo que empieza a relacionarse (artificialmente) con sus vecinos, y forzar conversaciones y situaciones que le aporten “material” para su novela. Pero claro, la cosa se le puede ir un poco de las manos. Entre esos vecinos está la portera (Adelfa Calvo, “Miel de naranjas“); un matrimonio latino con problemas (Tenoch Huerta, “Güeros“, y Adriana Paz, “Rudo y Cursi“); o un exmilitar solitario (Rafael Téllez, “Camino“). La peli tiene sus momentos intimistas, con algún silencio (la soledad del escritor), pero te mantiene en tensión. Como anécdota, en la música aparece el mítico Jose Luis Perales. Sin duda interesante.

 

CINE: “CON LOS BRAZOS ABIERTOS”.

a_bras_ouverts-287287872-largeEstamos en una época de “vacas flacas” en las carteleras españolas. Al menos hecho de menos más estrenos de relumbrón. En este desierto de peliculones no obstante siempre hay algún que otro estreno que me sirve para rellenar mis reseñas habituales. “Con los brazos abiertos”, es una blandita comedia francesa (nada que ver como éxitos relativamente recientes como “Intocable” o “Bienvenidos al Norte“), que tira de las diferencias culturales de sus personajes para sacar alguna sonrisa pero sin provocar carcajadas. El director, Philippe de Chauveron, repite más o menos la fórmula que ya utilizó en la reciente “Dios mío, ¿pero que te hemos hecho?”, con el mismo protagonista, Christian Clavier (“Los visitantes“), pero con un resultado más mediocre. Clavier en este caso es Jean-Etienne Fougerole, un escritor y humanista, defensor de los más marginados, que en un programa de televisión, presionado por sus propios argumentos acepta, a regañadientes, el reto que le plantean de acoger en su casa a los más desfavorecidos…si se diera el caso. Su mensaje causa un efecto llamada e inmediatamente se presenta en las puertas de su mansión una familia de gitanos rumanos, liderados por el patriarca Babik (Ary Abittan, “Vive la France“), con la intención de instalarse en su jardín. Para no desdecirse de su bravuconada en la tele no va a tener más remedio que darles cobijo. La convivencia no va a ser fácil. Se podría haber sacado más provecho (más comicidad) a alguno de los personajes. Algunos de estos a destacar son la mujer de Jean-Etienne, Daphne (Elsa Zylberstein, “Hace mucho que te quiero“), un heredera forrada que dedica su tiempo a hacer esculturas y composiciones imposibles (uno de los partos más conseguidos es el comentario de Babik sobre sus obras…); el hijo Lionel (Oscar Berthe, “Nikki Marianne“), con tendencias activistas que no tarda en enamorarse (previsible) de la hija virgen de Babik (la novel Nikita Dragomir); o el farsante Erwan (Cyril Lecomte,Conexión Marsella“). Una comedia del montón que tiene el detalle de no alargarse en su metraje.

CINE: “LA BATALLA DE LOS SEXOS”.

battle_of_the_sexes-588693022-largeEl interés de “La batalla de los sexos”, de Jonathan Dayton y Valeria Faris (“Pequeña Miss Sunshine“), es volver a poner encima de la mesa un debate, que sigue teniendo cierta actualidad, sobre la superioridad del hombre sobre la mujer en la práctica de deporte profesional. Y lo hace basándose en un hecho real del año 1973, cuando un ex tenista de éxito, Bobby Riggs (Steve Carell, “Foxcatcher“), ludópata, aburrido de su vida, y un pelín excéntrico, decide retar a las mujeres del circuito de tenis profesional femenino, especialmente a la entonces supercampeona, Billie Jean King (Emma Stone, “La, La , Land“, que hace un gran trabajo), con la que acabaría enfrentándose ese año (para saber el resultado ver la peli…de lo poco emocionante de la misma). La peli aprovecha para reivindicar otros asuntos, como la equiparación de premios entre ambas categorías (masculina y femenina) en los grandes torneos (discusión que ha existido hasta hace poco), o el ya superado asunto de las relaciones homosexuales (al parecer extendidas en el circuito femenino entonces y ahora…), mal vistas entonces, bastante superado el tema hoy en día. También se recrea el machismo de la época. Los tiempos han cambiado. Este largometraje se mantiene por la buena recreación de ambientes, un toque general de comedia (light), que, al menos a mí, me entretiene más que los ramalazos románticos de la prota con su novia, Marilyn (Andrea Riseborough, “Birdman“), y esa curiosidad de saber que pasó al final (los créditos finales ofrecen además unas oportunas aclaraciones y fotos de los personajes reales…que como siempre digo, se agradecen para poner “cara” a lo que acabamos de ver). Aparecen otras caras conocidas como la de Bill Pullman (“Independence Day“), un comentarista azote de las tenistas; Alan Cumming (“X-Men 2“), el diseñador de la rompedora ropa; o la veterana Elisabeth Sue (“Leaving Las Vegas“), como la mujer de Bobby. Y por cierto, si queréis saber mi opinión, en igualdad de condiciones, no hay color entre el hombre y la mujer, por una simple cuestión de constitución, genética, o como queráis llamarlo. Película curiosa al menos.

CINE: “THE SQUARE”.

the_square-894069702-largeCreo que mis seguidores fieles del cine más comercial y facilón van a entender inmediatamente mi opinión sobre “The Square”, del sueco Ruben Östlund (“Fuerza mayor“), una coproducción suecodanesa y algo más, carne de festivales (de hecho ha sido Palma de Oro en el último Festival de Cannes). Yendo al grano. Es una ida de olla (o de hoya). Una comedia que entremezcla situaciones de los más chorras (humor absurdo), con una aparente denuncia de ciertos temas sociales (clasismo….). Es como de coña. Te puede sacar alguna sonrisa por la gilipollez de algunas secuencias (las interrupciones del enfermo con Síndrome de Tourette), o ponerte de los nervios con alguna situación extrema que no se si viene mucho a cuento (el performance de la cena de gala). El personaje central es el director de un museo de arte moderno, Christian (Claes Bang, “Blamaend“), que para relanzar el centro aprueba la creación de una obra, “The square”, que pretende ser superrompedora y provocadora…con la intención de captar más público. Pero es que paralelamente sufre el robo de su cartera y teléfono, y con la ayuda de Michael (Christopher Laesso, “Underverden“), empieza una peculiar acción para averiguar quien le ha chorizado sus cosas. Y además tiene una relación curiosa con una periodista americana, Anne (Elisabeth Moss, “Inocencia interrumpida“). Estas son algunas de las líneas argumentales de esta deshilachada y complicada comedia, que además tiene la indecencia de irse a más de 140 minutos. La breve aparición de Dominic West (“Centurión“), tampoco aporta mucho que digamos. En conclusión, una peli rara de pelotas, que a pesar de todo puede divertirte por las chorradas que cuenta, y como las cuenta.

CINE: “ORO”.

oro-181774641-large“Oro”, de Agustín Díaz Yanes (“Nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto“), es un interesante acercamiento a los hechos de la conquista de América por parte del Reino de España. Basada en un relato breve de Arturo Pérez Reverte (que casi todo lo que escribe, al menos lo que yo he leído, es muy “cinematográfico”, como el “Alatriste” que el mismo Díaz Yanes llevó a la gran pantalla). Es una muy decente producción, que a lo mejor en manos yanquis hubiera habido más acción (en todo caso las escenas de peleas están bien resueltas…sin ser espectaculares), pero que deja en la retina imágenes de buen cine histórico, con una buena ambientación, buen vestuario, y un gran reparto donde todos están bien. Le puedo achacar falta de ritmo y tensión en algunos momentos. Como dice Carlos Marañón de Cinemanía: “La presentación funciona (…) la larga docena patibularia de personajes (…) tienen una difícil evolución narrativa: repiten el gesto, y la peripecia se hace por momentos rutinaria. (…)”.  La trama nos habla de una expedición que va en busca de una supuesta ciudad construida de oro, según han dejado escrito anteriores expedicionarios. Esta expedición liderada por Don Gonzalo de Baztán (Jose Manuel Cervino, “Mararía“), es a su vez perseguida por un grupo mandado por el nuevo Virrey que quiere acabar con ellos y hacerse con el oro. La peli transcurre entre la angustia de la persecución, las diferencias entre los mismos compañeros de aventuras (traiciones, envidias,…), los estragos que causa entre tanto macho alfa la presencia de la mujer de Don Gonzalo, Doña Ana (Barbara Lennie, “Contratiempo“), los peligros propios de la selva, etc. De la partida destacan el soldado Martín Dávila (Raul Arévalo, “La isla mínima“), enamorado de la dama, y que cuenta con el apoyo del Sargento Bastaurrés (José Coronado, “No habrá paz para malvados“), ambos enfrentados con su superior, el alférez Gorriamendi (Oscar Jaenada, “Camarón“). Iturbe (Juan José Ballesta, “Entrelobos“), Barbate (Antonio Dechent, “Señor , dame paciencia“), el guía indio Mediamano (Juan Carlos Aduviri, “Cuerpo de élite“), el Páter Vargas (Luis Callejo, “Tarde para la ira“), o la sirvienta de doña AnaLa Parda (Anna Castillo, “La llamada“), forman parte de la expedición. Manuel Requena (Juan Diego, “Lope“), es un antiguo soldado que se quedó a vivir entre indígenas. Interesante opción entre los estrenos de esta semana.

CINE: “AMERICAN ASSASSIN”.

american_assassin-987203719-large“American assassin”, de Michael Cuesta (“Matar al mensajero“), es una correcta producción de cine de acción (basada en la novela de Vince Flynn) con poco original que aportar y que sirve como mero producto de entretenimiento para los aficionados a pelis de pim, pam, pum…me entendéis. Peleas, tiros, persecuciones (poco espectaculares), malos con pinta de malos, bombas con cuenta atrás, chica guapa,…., nada nuevo en la oficina. El prota, Mitch Rapp (Dylan O´Brien, “El corredor del laberinto“), sufre un gran trauma al perder a su novia en un atentado terrorista, lo que le hace convertirse en un personaje huraño que sólo busca venganza (os suena este inicio?…pues eso….). Su preparación (sobre todo física) llama la atención de los servicios de inteligencia que le tenían controlado, por lo que es reclutado por Irene Kennedy (Saana Latham, “Blade“) de la CIA. Inmediatamente se pone a las órdenes de Stan Hurley (Michael Keaton, “Birdman“, le da un poco de categoría a la cinta), un duro preparador de agentes con el que chocará varias veces por su carácter rebelde (también familiar este asunto…). No pasa mucho tiempo para que ya estén tras la pista de un malvado conocido como Fantasma (Taylor Kitsch, “El único superviviente“), un ex agente maleado que está creando una bomba que puede hacer un gran destrozo. Otras caras que aparecen por la pantalla son las de la guapa Shiva Negar (“Let´s Rap“), como la agente iraní, compañera de aventuras; David Suchet (“Un crimen perfecto“), como el jefe de la CIA; o Scott Adkins (“Los mercenarios 2“), otro de los agentes entrenados por Hurley. Queda claro lo que os vais a encontrar.

CINE: “LA GRAN ENFERMEDAD DEL AMOR”.

the_big_sick-977639733-largeUn título muy sugerente (y nostálgico para los que hace tiempo pasamos esa “enfermedad”…) para una comedia romántica con toques dramáticos muy entretenida. O como coincide unánimemente la crítica, muy agradable y cercana. Algunos highlights cogidos de Filmaffinity:

Una película agradable (…) me entretiene ligeramente (…) posee cierta espontaneidad, cierta frescura, cierta pureza, cierta gracia (…) no me ocurre nada malo por estar un par de horas en esta grata compañía”, Carlos Boyero, El País.

Una muy peculiar y sugerente, incluso bastante original, comedia romántica que transita por territorios relativamente familiares y construye el suyo propio con encanto y desenvoltura (…)”, Alberto Bermejo, Diario El Mundo.

Una gran cita con el cine cercano, de calle, de barra y local, en la que lo gracioso atempera lo dramático y conmovedor, y lo conmovedor subraya lo gracioso. (…) “, Oti Rodríguez Marchante, Diario ABC.

“La gran enfermedad del amor”, de Michael Showalter (“The Baxter“), es una agradable sorpresa de la cartelera, que utiliza las diferencias raciales de la pareja protagonista y sus entornos, para tirar de un humor, a veces no muy original, pero efectista (la caja de fotos de él…”¿eres jurado de Miss Pakistán o algo así?”….genial). Si a eso le añadimos que parte de la trama transcurre en el entorno del mundo de los monologuistas (la profesión de él), las sonrisas están aseguradas. Esta trama está basada en la historia real de Kumail Nanjianiy (él mismo, “Un espía y medio“, quizás el más inexpresivo de todo el reparto…aunque en su “sosez” radique su encanto…no se) y Emily V. Gordon (Zoe Kazan, “Ruby Sparks“), que se conocieron en el local donde él actuaba. Lo que parecía el rollo de una noche se convierte en una apasionada pero natural (no empalagosa…) historia de amor, que va a encontrarse en el camino con la estricta familia musulmana de él (Anupam Kher, “El lado bueno de las cosas“, y Zenobia Shroff, “Little Zizou“, como los padres), y una repentina enfermedad de ella, que trae a sus padres a la ciudad (Holly Hunter, “El piano“, y Ray Romano, “Robo a la mafia“), que tampoco ven con buenos ojos la presencia de Kumail. En definitiva, una buena opción para estos días.