CINE: “YO, TONYA”.

i_tonya-669430204-largeYa estamos en la recta final previa a la entrega de los Oscars el próximo día 4 de Marzo. Y me temo que no voy a llegar a ver todas las candidatas en categorías importantes para hacer mi quiniela habitual. Lo que tengo claro es que en las categorías a Mejor Actriz y a Mejor Actriz Secundaria, hay una competencia brutal. Y en la peli que me toca hablar ahora, “Yo, Tonya”, de Graig Gillespie (“La hora decisiva“), las interpretaciones de la prota y su madre son bestiales. Margot Robbie (“Focus“), se mete en el papel de Tonya Harding (hablamos de una historia basada en hechos reales), una patinadora artística de altísimo nivel pero de un origen muy humilde, que en la previa a la participación en unos Juegos Olímpicos de Invierno ve como su principal competidora, Nancy Kerrigan (Caitlin Carver, “Ciudades de papel“), elegante y mucho más sofisticada que ella, es agredida, lo que en teoría le despejaba el camino a la gloria por lo que se convierte en sospechosa. Con ese “incidente” como eje de la película, se nos muestra los orígenes de Tonya, en un entorno desestructurado, donde aparece la madre. LaVona Harding (Allison Janey, “Juno“). Una cruel y despiadada mujer. Fumadora, bebedora, maleducada, sin escrúpulos,…y encima fea. Vamos que lo tiene todo. Una influencia crucial en la vida de la patinadora. Vida que también se tambalea a causa de la destructiva relación con quien fue su marido, Jeff (Sebastian Stan, “La suerte de los Logan“). La historia está contada a buen ritmo, con un montaje original (entremezclando entrevistas como si de un documental se tratara y con declaraciones mirando a cámara), con mucho humor (algún personaje es de coña, como Shawn, Paul Walter Hauser, de la serie “Kingdom“) en medio de una vida tan desastrosa, y con una banda sonora maravillosa que incluye a clásicos como Supertramp, Dire StraitsFleetwood Mac entre otros. También podemos ver a Julianne Nicholson (“Black Mass“), como su entrenadora Diane, y a Bobby Cannavale (“Blue Jasmine“), como una especie de comentarista de lo que ocurrió. “Una de esas películas que dignifica y eleva el cine basado en hechos reales. (…) no deja de sorprender a la audiencia con una serie de decisiones brillantes y arriesgadas. (…) extraordinario trabajo de sus protagonistas (…) Imprescindible.” en palabras de Daniel Martínez Mantilla, de Fotogramas.  

 

CINE: “LADY BIRD”.

lady_bird-546261513-largeMe lo he pasado bien viendo “Lady Bird”, de la actriz Greta Gerwig (“Frances Ha“), que se estrena en solitario detrás de las cámaras. Entretenida peli en clave comedia con toques dramáticos, sobre una chica adolescente pelín rebelde, Lady Bird (Saoirse Ronan, “The Lovely Bones“), que tiene aspiraciones por encima de las posibilidades de su familia (estudiar en una universidad cara, vivir en una casa del barrio bueno de Sacramento…), en la que destacaría la especial relación que tiene con su madre, Marion (Laurie Metcalf, de la mítica serie “Roseanne“). Una relación amor/”odio”, o como dice Sergi Sánchez en La Razón, “las escenas entre Ronan y Metcalf mezclan afecto y hostilidad de un modo de lo más creible“. Como digo me ha gustado pero tenía otras expectativas con el bombo que le habían dado. Al final no es tan original. La amiga gordita (Beanie Feldstein, “Malditos vecinos 2“), la guapa del cole (Odeya Rush, “Hunter´s Prayer“), el padre bonachón para compensar a la madre exigente (Tracy Letts, “La gran apuesta“), etc,…pero está contado con naturalidad y gracia. A destacar la actuación de madre e hija, ambas nominadas el próximo fin de semana en los Oscars, al igual que la directora, peli, y su guión original. La trama no es más que el evolucionar de la protagonista intentando cumplir sus deseos y marcar su terreno (el propio nombre que se ha dado…), para lo que tiene que renunciar a cosas o personas, mentir, y el descubrir de asuntos propios de la edad, como los relativos al sexo. Por la pantalla aparecen además Lucas Hedges (“Manchester frente al mar“), como el novio ideal; Timothée Chalamet (nominado por “Call Me By Your Name“), como el rarito del grupo; Stephen Henderson (“Fences“), como el cura/profe maravilloso; o Lois Smith (“Twister“), la monja dura de buen corazón. Peli en la que van a disfrutar más seguro las niñas jovencitas que les gustaría ir de “guay“.

CINE: “TODO EL DINERO DEL MUNDO”.

all_the_money_in_the_world-572153295-largeLa última película del gran Ridley Scott (“Gladiator“), ya cumplidos los ochenta, llega a la gran pantalla con la polémica de la sustitución de Kevin Spacey (“American Beauty“) por Christopher Plummer (“Elsa & Fred“) para interpretar a Jean Paul Getty, debido a las movidas de sobrepasos sexuales y similares que ha provocado el caso Weinstein en la industria hollywoodense, y por efecto rebote en el mundo entero (para mí que la cosa ya se ha ido de las manos, y hay gente que se está aprovechando de la situación…pero esto daría para otro post…en otro blog…). Y digo sustitución real… una vez ya estaban rodadas las escenas de Spacey. Una decisión me imagino que conveniente (a pesar del sobrecoste) y que a la postre le ha servido para que se hable más de la película y encima Plummer esté nominado el próximo fin de semana al Oscar a Mejor Actor Secundario. Y no se si lo ha hecho mejor o peor que Spacey (nunca lo sabremos…o sí…hay material para documental futuro), pero su trabajo es maravilloso y permite que el hombre más rico del mundo por entonces te caiga tan mal como parece pretende la cinta. Y es este retrato de Jean Paul Getty el que me ha removido algo. Y sobre todo, su posición en el secuestro de su nieto, Jean Paul Getty III (Charlie Plummer, “King Jack“). La película por lo tanto se centra sobre todo en la batalla de la madre del secuestrado, Gail Harris (Michelle Williams, “Manchester frente al mar“), para conseguir que su suegro acceda a pagar el rescate. Este considera que es mucho dinero, y que si paga tiene otros nietos que convertirá también en blanco de los malvados. Este argumento y otras excusas, en todo caso no hacen que Gail decaiga (aunque desespere) y persista hasta que su hijo sea liberado. La imagen de ruin, mísero y cutre del ricachón no le deja muy bien parado (se lava su propia ropa en la suite del hotel de lujo para no pagar el servicio de lavandería, pone una cabina de pago en su mansión por si alguien quiere llamar al exterior,…). Me recuerda un poco a lo que se ha hablado recientemente del fundador de Ikea recién muerto. A lo mejor es que ser muy rico no es tan sano…En todo caso creo que es una película interesante, muy bien ambientada (vestuario, attrezzo, paisajes rurales y urbanos…Roma…), que se puede hacer un poco larga pero que al menos tiene algo de tensión tipo thriller es su tramo final (nos reserva lo más emocionante para el final…como suele ser normal…by the way…). Podemos ver otras caras conocidas como la de Mark Wahlberg (“Contraband“), como Fletcher Chase, el hombre de seguridad de Getty al que encarga solucionar el caso…lo más barato posible…; el otrora estrella juvenil Timothy Hutton (“Taps“), como abogado del ricachón; o Romain Duris (“Molière“), Cinquanta, uno de los secuestradores.

CINE: “THE PARTY”.

the_party-386869577-large“The Party”, de Sally Potter (“Orlando“), es una interesante comedia ácida repleta de diálogos inteligentes rodada a buen ritmo y en blanco y negro. Tan buen ritmo que te puede parecer hasta corta…y es que dura apenas setenta minutos. Mucho humor negro y buenas interpretaciones para esta peli de corte teatral. Todo ocurre en el mismo espacio, la casa de la prota. Ella es Janet (Kristin Scott Thomas, “El hombre que susurraba a los caballos“), que acaba de ser nombrada ministra del gobierno por lo que reúne en su casa a amigos para celebrarlo. Lo que debería ser una velada de fiesta torna en una serie de anuncios y descubrimientos que derivan en una reunión todo menos que placentera. Se tocan varios palos. Política, homosexualidad, infidelidades, drogas, capitalismo, intelectualidad,…El resto de personajes: Bill (Timothy Spall, “El último samurái“), el marido amante de la música (buen jazz de ambiente) que tiene algo que comunicar…; April (Patricia Clarkson, “La librería“), la cínica íntima amiga y su pareja Gottfried (Bruno Ganz, “El hundimiento“), el extranjero espiritualista; Tom (Cillian Murphy, “Dunkerque“), el ejecutivo agresivo; y la peculiar pareja formada por Martha (Cherry Jones, “La tormenta perfecta“) y Jinny (Emily Mortimer, “Match Point“). Recomendable verla en su versión original.

CINE: “LA FORMA DEL AGUA”.

the_shape_of_water-856013521-largeEs la gran favorita en la próxima edición de los Oscars con sus trece nominaciones. “La forma del agua”, de Guillermo del Toro (“El laberinto del fauno“), es sin duda una buena película que nos enseña en formato de cuento fantástico (cuento para adultos), una inverosímil historia de amor, con toques de thriller, una comicidad elegante y algo de sensualidad. Todo lo anterior situado en un momento histórico tenso (la Guerra Fría ruso/yanqui), con una fotografía muy apropiada que crea un ambiente de cine clásico maravilloso (la música sixties también acompaña). Es decir, muy completa e ideal para disfrutar. Porque la historia además es bien sencilla. En un recinto de superseguridad, las autoridades dirigidas por el malo malísimo Richard Strickland (Michael Shannon, “Revolutionary Road“), guardan un secreto muy importante: un ser anfibio. Mientras le hacen todo tipo de experimentos, tienen que evitar que el enemigo (los rusos aparecen por ahí…) se entere de su preciada posesión. Con lo que no cuentan es que una limpiadora muda y muy poca cosa, Elisa (magnífica Sally Hawkins, “Blue Jasmine“), le coja tanto cariño al “monstruo” que intente cualquier cosa con tal de evitar que sigan haciéndole daño. Peli muy original con grandes interpretaciones donde destacaría además de los ya mencionados a Octavia Spencer (“Criadas y señoras“), como Zelda, la compañera de Elisa; Richard Jenkins (“El visitante“), el vecino de Elisa, que se cuidan mutuamente (ambos viven en el ático de un cine); Michael Stuhlbarg (recientemente visto en las también nominadas “Call Me By Your Name” y “Los archivos del Pentágono“), se pone la bata de investigador; o Doug Jones, que se mete en la piel del hombre anfibio, como ya hizo con otros personajes de del Toro (Abe Sapien en “Hellboy II: The Golden Army“). Dice Beatriz Martínez de Fotogramas: “Del Toro vuelve a evidenciar que es un portentoso creador de imágenes. Su imaginería resulta desbordante, y su virtuosismo formal sirve para envolver al espectador en una espiral de sensualidad. (…)”. Por ponerle un pero, un poco ida de olla con el numerito musical…pero bueno. En un mundo fantástico todo cabe. Muy recomendable.

CINE: “THE FLORIDA PROJECT”.

the_florida_project-258077575-largeEl mejor argumento para recomendar esta maravillosa muestra del típico cine independiente (menos recursos, pocas estrellas de relumbrón,…), “The Florida Project”, de Sean Baker (“Tangerine“), es la portentosa actuación y presencia de una niña/actriz como Brooklynn Prince (“Robo-Dog: Airborne“), que te enamora desde la primera secuencia en la que aparece. Por su desparpajo. Por su simpatía en un entorno dramático. Se mete en el papel de Moonee, que vive en una especie de Motel cutre con su madre, Halley (Bria Vinaite…en su estreno como actriz), una colgada que no tiene donde caerse muerta que va pagando como puede la habitación a base de vender perfumes de extranjis y no se que otras cosas. En esa comunidad de gente humilde, Moonee se divierte (casi ajena a la dura realidad) con sus amigos Jancey (Valeria Cotto) o Scooty (Christopher Rivera), cuya madre Ashley (Mela Murder), trabaja en el típico restaurante de fast food y les provee de comida basura para su supervivencia. Todo lo que allí ocurre está supervisado por Bobby (Willem Dafoe, “Platoon“, en un gran papel nominado a los próximos Oscars), un gerente con gran corazón. Un crudo retrato de un entorno yanqui decadente, intencionadamente situado al lado de un Parque Disney, para así mostrar más los contrastes (esos helicópteros despegando y aterrizando…). Es de esas rarezas de la cartelera que merecen mucho la pena ver.

CINE: “15:17 TREN A PARIS”.

the_15_17_to_paris-554840004-largeCon el respeto que le tengo al gran Clint Eastwood (“Sin perdón“, “Million Dollar Baby“,…y tantas otras maravillas), me va a costar criticar “15:17 Tren a París”, su último largometraje como director. Pero creo que para esta peli no tenía mucha chicha. Me explico. El acto heroico (basado en un hecho real y en el libro que escribieron sus protagonistas) del que trata esta peli es el atentado frustrado que tuvo lugar en el tren Amsterdam-París en Agosto de 2015. Y el acto en si, en el que tres jóvenes norteamericanos (dos de ellos soldados) y un británico redujeron a un terrorista islámico que iba armado suficientemente para hacer un gran estropicio, dura como dos minutos. Así que para rellenar ha tenido que retroceder a la infancia del trío protagonista (un simpático retrato de como eran tres chavales rebeldes en un entorno familiar y escolar muy yanqui), y desarrollar brevemente como evoluciona su amistad, hasta llegar al punto donde deciden hacer un viaje en plan mochilero por Europa, acabando en el tren fatídico. Los momentos previos de ese viaje se muestran de manera mecánica y sinceramente es la parte más tediosa. Pocos momentos de emoción/tensión. Lo más interesante es que los tres personajes están protagonizados por ellos mismos. Así, Anthony Sadler, Alek Skarlatos y Spencer Stone (estos dos últimos soldados), han tenido la experiencia de actuar a las órdenes del gran mito. No se si les da para dedicarse a la interpretación. El tiempo dirá. Como madres de los dos últimos si aparecen dos caras conocidas como son Jenna Fischer (“Carta blanca“) y Judy Greer (“Wilson“). En definitiva, una peli muy yanqui, correctamente rodada (con oportunas imágenes reales entremezcladas), a quienes les encantan los héroes cotidianos, que pasa a englobar la obra de Clint Eastwood…sin ser ni mucho menos una de sus obras maestras, que las tiene.

CINE: “DEJATE LLEVAR”.

lasciati_andare-746685326-large“Déjate llevar”, de Francesco Amato (“Cosimo e Nicole“), es una comedia italiana que no pasará a la historia, que se sostiene por la presencia de Toni Servillo (“La Gran Belleza“), que se ha convertido en una especie de actor de culto, y la frescura y desparpajo que aporta a la cinta Verónica Echegui (“La niebla y la doncella“). Comedieta tonta, algo previsible, con algunos secundarios que más que cómicos son ridículos (como Ettore, Luca Marinelli, “Slam“, el novio recluso). Tiene algún “gag” que merece la pena pero vamos…del montón. Elia (Servillo) es un psicoanalista judío (no practicante), tan agarrado que vive en la puerta de al lado de su ex Giovanna (Carla Signoris, “Happy Family“), para que le siga lavando la ropa, que un día decide por recomendación médica empezar a ir al gimnasio (sitio que detesta…). Allí conoce a una alocada entrenadora personal, Claudia (Echegui), con bastantes secretos que tardaremos poco en descubrir, y una gran facilidad para acumular ex amantes. La irrupción de Claudia en la vida de Elia es el eje de esta cinta. El resto de subtramas que pretenden darle algo más de contenido (el tesoro oculto…), se las podían haber ahorrado. También interviene en la peli Valentina Carnelutti (“Arianna“). Lo dicho, una comedia más.

CINE: “EL HILO INVISIBLE”.

phantom_thread-546159231-largeCada fin de semana nos van llegando con cuentagotas las películas aspirantes a llevarse algún Oscar en la próxima edición. Y de la que me toca hablar ahora, “El hilo invisible”, de Paul Thomas Anderson (“Puro vicio“), está nominada ni más ni menos que a seis estatuillas, incluyendo mejor película, mejor director y mejor actor protagonista, Daniel Day-Lewis (“El último mohicano“). Day-Lewis además ha dicho que deja el cine…una treta para darle más misterio a su ya rara personalidad, y promocionar su “última” peli. Una película preciosista que se recrea en los primeros planos de la pareja protagonista, y en los detalles del mundo de la sastrería. Con una buena fotografía, una envolvente música (nominada…) y un (no podía ser de otra manera…) maravilloso vestuario (nominado…). Dicho lo anterior a mi se ha hecho pesada, larga, y si no es por un discreto giro de guión en la trama (cuando el amor se tambalea…), pasada la hora y pico de metraje, me hubiera quedado “sobao”. Ya sabéis que el género de pelis románticas no es mi fuerte. Tengo que decir que la crítica (profesional), en general, la ha puesto por las nubes (no me extraña…muy típico de estas pelis…), pero yo soy más en este caso de la opinión de Carlos Boyero, El Pais: “Todo aspira a poseer un halo de misterio e interpretaciones múltiples. No es contagioso en mi caso. Los sofisticados personajes y su retorcida relación me desinteresan (…) permanezco como un témpano de principio a fin.”. Y la peli va de esa “retorcida” relación entre el diseñador de moda Reynolds Woodcock (Day-Lewis), que dirige junto a su protectora y estirada hermana Cyril (Lesley Manville, “Maléfica“, también nominada), la casa de moda top de la época, y la camarera Alma (Vicky Krieps, “Hanna“, con su carita de modosita todo el rato). El es un maniático de pelotas, raro de cojones (lo borda Daniel), y la irrupción del amor en su vida, es un trastorno que afecta a sus rutinas y quehaceres. Lo dicho, un pasteleo con categoría.