CINE: “EL VEREDICTO”.

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Entre la rehabilitación de mi tobillo (después de la rodilla…yo voy por partes…) y los diferentes bolos en los que participo (o bien como MC o como invitado) estoy flojeando en mis visionados. Y no será porque no ha habido estrenos…Ayer encontré un hueco para ver “El veredicto”, de Richard Eyre (“Crónica de un engaño“), basada en una novela de Ian McEwan. Como dice Francisco Marinero, de El Mundo: “El tema recurrente resulta un tanto forzado (…) El punto débil de ese drama se compensa con la sobriedad y la expresividad de Emma Thompson (…) y por la meticulosidad en la creación de ambientes (…) “. Y es verdad que hay una supuesta relación que es bastante chorra (poco creible), pero estamos en modo ficción, por lo que todo vale. Salvando ese escollo, la peli tiene algunos tramitos lentos (en palabras de mi amigo Longs, con quien coincidí en el cine, que iba acompañado de Jaime Jr), pero se deja ver, sobre todo, por la inconmensurable actuación (contenida) de Emma Thompson (“Lo que queda del día“), que se mete en el papel de la prestigiosa jueza Fiona Maye (nada que ver con la del Brexit…), especializada en derecho de familia, que tiene que lidiar a la vez con los complejos casos que se le presentan, y con su complicada relación con su marido Jack (Stanley Tucci, “The Lovely Bones“). El caso de un joven Testigo de Jehová enfermo, Adam (Fionn Whitehead, “Dunkerque“) que no quiere recibir una transfusión de sangre por sus creencias, va a remover en la jueza sentimientos que parecían apagados. Destacaría también la presencia de Jason Watkins (serie “The Crown“), en el papel del ayudante fiel de la jueza; Anthony Calf (“La locura del rey Jorge“), como el colega cantante; y los padres de Adam (Ben Chaplin, “La delgada línea roja“, y Eileen Walsh,Eden“). Contadas pinceladas de “british humor” suavizan la tensión dramática. Buena peli sobre obsesiones, desvelos y relaciones (y ramalazos del subgénero de cine de tribunales). Elegante por el Londres donde se mueve. Sin duda interesante.

 

CINE: “TU HIJO”.

tu_hijo-249041052-largeEntre los muchos estrenos de las últimas semanas (es brutal el chorreo), elijo esta producción española, “Tu hijo”, de Miguel Angel Vivas (“Secuestradas“). Un intenso thriller dramático repleto de silencios y de primeros planos, sobre todo los del protagonista, el doctor Jaime Jiménez, a quien interpreta José Coronado (“No habrá paz para malvados“), quien sin duda es uno de nuestros mejores actores. El doctor Jiménez es un brillante cirujano que ejerce en Sevilla, al que de la noche a la mañana su vida da un vuelco cuando su hijo Marcos (Pol Monen, “Amar“), es víctima de una agresión y queda en coma. A partir de ahí, ante la impasibilidad de las autoridades, decide por su cuenta averiguar que pasó, y vengar a su hijo. Esto último ya lo hemos visto en muchas pelis. Coronado es una especie de Liam Neesom en su saga “Venganza“…salvando comparaciones y recursos. Pero como decía, ya sólo por ver los diferentes registros en el rostro del protagonista merece la pena. Tiene su punto de tensión, y algún giro de guión resulta sorprendente. Se adapta a los tiempos utilizando las redes sociales y los teléfonos móviles oportunamente en la trama. Aunque el prota absoluto es Coronado, podemos ver otras caras conocidas en papeles menores como las de Luis Bermejo (“Magical Girl“, nos vamos a hartar de verlo en el anuncio de la lotería), como dueño de discoteca;  Vicente Romero (“Celda 211“), colega médico; Ana Wagener (“La voz dormida“), la esposa; y la joven Ester Expósito (de la serie “Élite“), como la ex-novia de Marcos. Interesante.

CINE: “MI OBRA MAESTRA”.

mi_obra_maestra-729377908-large“Mi obra maestra” de Gastón Duprat (que codirigió “El ciudadano ilustre” con Mariano Cohn, que aquí ejerce de productor), es una entretenida y solvente co-producción hispano-argentina que “además de la poderosa e intensa historia vinculada a las estafas del mundo del arte, la película reflexiona sobre las contradicciones de la creación artística y los límites de la amistad” (según “notas del director” que leo en la ficha técnica). Se plantea en clave de comedia (tiene algunos momentos divertidos), pero la peli también tiene emoción, drama, y hasta un punto de thriller, no dejando en todo caso el humor como paragüas. La trama se apoya en los dos personajes protagonistas. Un artista venido a menos, Renzo (Luis Brandoni, “Un gallo para Esculapio“), y su galerista y amigo Arturo (Guillermo Francella,Corazón de león“). Este último ya no sabe que hacer para revalorizar la obra de su amigo, un pintor maleducado, refunfuñón, provocador,…vamos, un pieza. A pesar de sus desplantes y malas formas, Arturo hará todo lo posible para salvar a su amigo del desahucio y más cosas. Hay muy buena química entre la pareja, a pesar de las diferencias. Un par de giros de guión bien orquestados (aunque tengo que decir que algo previsibles…), te hacen mantener el interés. Los otros pocos personajes que aparecen aportan lo suyo, como Alex (Raúl Arévalo, “La isla mínima“), un mochilero que quiere aprender a pintar de la mano de Renzo; Laura (María Soldi, “Noche“), la joven novia de este; y Dudu (Andrea Frigerio, “Pasaje de vida“), una galerista de prestigio. Recomendable.

CINE: “INFILTRADO EN EL KKKLAN”.

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Una historia real (…) que le permite a Spike Lee mezclar elementos que maneja con autoridad, el sentido del humor negro, el ritmo potente, la injusticia racial y el choque de supremacías bien captadas siempre por su cámara” . Estoy de acuerdo con Oti Rodríguez Marchante, ABC, con estas palabras que resalta Filmaffinity sobre “Infiltrados en el KKKlan”, del peculiar director Spike Lee (“Malcolm X“). Lo sorprendente es que se base en unos hechos reales (el guión está basado en el libro que escribió el propio personaje protagonista, Ron Stallworth, interpretado por John David Washington, “Monsters and Men“), y que esos hechos sean que un policía de color (el primero que ingresa en el cuerpo en Colorado Springs) consiguió infiltrarse en la racista organización del Ku Klux Klan, con la intención de evitar un atentado. Esa “infiltración” tenía su truco porque en los casos que tenía que dar la cara, usaba a su compañero blanco Flip Zimmerman (Adam Driver, “Paterson“). En todo caso, una vez más se nos recuerda que no hace mucho, en el país en teoría más poderoso de la tierra, existía un racismo extremo que las nuevas generaciones no creo que acaben de entender. Desgraciadamente la peli también se encarga de dejar claro que todavía hay racistas pululando por ahí en unas escenas finales más propias de un documental. Se puede hacer un poco larga (la manía de hacer pelis de más de dos horas), pero el buen ritmo, una música muy apropiada, y ese humor negro (nunca mejor dicho…), mantienen el interés, además de los puntitos de intriga que se dotan a la trama. Se caricaturiza en demasía a algunos de los racistas, liderados por David Duke (Topher Grace, “Traffic“). Además podemos ver a Alec Baldwin (“Infiltrados“) y Harry Belafonte (“Kansa City“), además de a Laura Harrier (“Fourth Man Out“), con ese pelo afro espectacular que se llevaba en la época (el del prota no le va a la zaga).

CINE: “BOHEMIAN RHAPSODY”.

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La música dirige la historia y eso ya basta para que fans de Queen y todos los que conocen, aunque no quieran, las letras de cada uno de sus éxitos, puedan pasar un buen rato que acaba en lo más alto“, Irene Crespo, Cinemanía. No puedo estar más de acuerdo en que “Bohemian Rhapsody”, de Brian Singer (“X-Men“, muy apropiado el apellido del director…) es un homenaje a la música, a Queen, y sobre todo a Freddy Mercury, una de las celebrities más importantes de la música de los últimos tiempos. Un correcto biopic del artista (interpretado de manera grimosa y magnética por Rami Malek, “The Master“), que va desde sus orígenes humildes hasta su subida a la cima. En lo primero se pasa de puntillas, y lo segundo se escenifica en la participación del grupo en uno de los festivales de música más míticos que uno recuerda, el Live Aid para ayuda a los pobres de Etiopía, que se hizo simultáneamente en Londres y Filadelfia. Un broche de oro para una película que va transcurriendo con ritmo (nunca mejor dicho…) entre los distintos procesos creativos del grupo cada vez que quieren reinventarse, las trifulcas entre ellos y sus representantes (tampoco se llega a ninguna situación dramática…), y la evolución personal del protagonista en lo físico y lo emocional (tiene algún punto emotivo…ayudado por la música adecuada…). Quizás se ralentice un poco la trama en algunos momentos más íntimos de Freddie. Pero por otro lado nos permite conocer un poco más al peculiar personaje. El resto de los componentes del grupo está interpretado por Gwilym Leen (“The Tourist“), como Brian May; Ben Hardy (“Héroes en el infierno“), es Roger Taylor; y Joseph Mazzello (“La red social“) es John Deacon. Los dos primeros han participado en la producción de la peli. Además podemos ver a Lucy Boynton (“Sing Street“), como Mary Austin, su gran amiga; Aidan Gillen (“Blitz“) y Tom Hollander (“In the loop“), como sus representantes; y a un irreconocible Mike Myers (“Austin Powers“), como otro de sus managers. Aunque solo sea por la música (temas inolvidables), merece la pena verla.
 

CINE: “EL MAYOR REGALO”.

el_mayor_regalo-570883824-largeTuve la suerte ayer de asistir al preestreno de “El mayor regalo”, un película/documental de Juan Manuel Cotelo (“La última cima“) que seguro no te va a dejar indiferente. Una propuesta valiente con un mensaje claro: la importancia de saber pedir perdón, y más importante si cabe, la de saber perdonar. Y no hablamos de perdones necesarios en situaciones cotidianas de nuestro día a día. Hablamos de conflictos de la envergadura de lo ocurrido en Ruanda o Colombia, donde, aunque parezca increíble, ha existido la reconciliación entre partes enfrentadas. Las distintas historias reales que sirven de apoyo al mensaje del perdón son variopintas, pero todas impresionantes. Muy cercana nos queda la experiencia de Irene Villa y su madre, víctimas de un atentado terrorista que las mutiló de por vida. Es sobrehumana su actitud ante la adversidad. Son un verdadero ejemplo. Como recuerda María León en su post de Instagram, en palabras de Irene, “Yo perdono porque me quiero y quiero ser feliz“. No quiero desvelar más de la cuenta, pero los testimonios del pandillero francés o del terrorista irlandés no se quedan atrás.  Y el director ha elegido una forma simpática de unir las distintas historias, utilizando el rodaje de una peli del oeste en clave cómica (muy necesario el humor para contrarrestar tanta emoción, destacando la presencia de Santi Rodríguez, el frutero de “Siete vidas“), donde el propio Cotelo, hace las veces de director (cine dentro del cine), y de aventurero en busca de un final feliz. Sabiendo que no es una peli comercial al uso, espero que en su distribución (ellos mismos se encargan, con el apoyo de los espectadores) consigan suficientes salas para que tengáis la oportunidad de verla a partir de este fin de semana.

CINE: “EL ANGEL”.

el_angel-322953087-large“El ángel”, de Luis Ortega (“Caja negra“), es una inquietante e interesante película basada en los hechos reales que provocó un personaje sui géneris: Carlos Robledo Puch (genial Lorenzo Ferro en su debut ante la gran pantalla). Carlitos, como se hacía llamar, era un estudiante que ya desde pequeño tenía una “manía”…le gustaba robar. Cuando se cruza en el instituto con Ramón (Chino Darín, “Las leyes de la termodinámica“), da un salto de calidad en sus “habilidades”, al formar panda con este último y sus padres (Daniel Fanego, “Betibú“, y Mercedes Morán, “Luna de Avellaneda“). Incorpora a su repertorio los asesinatos, lo que le hace ser el delincuente más popular (o impopular) de ese Buenos Aires de principios de los 70. En ese trayecto sangriento, Carlitos permanece siempre impasible. Parece que no va con él. Insisto en el acierto de elegir al novato Ferro, cuya cara de ángel oculta una monstruosa personalidad a pesar de su edad. La que sufre es su madre (Cecilia Roth, “Todo sobre mi madre“), que no acaba de creerse que tenga un hijo tan jodidamente perverso. Una buena película gracias en gran parte a lo hipnótico que resulta el personaje. Engancha. ¿Cómo se puede ser tan cabrón?. Además la música es la más adecuada (y algún baile…también especial). Podemos ver también a Malena Villa (“Mariposa“), en un doble papel, como las hermanas gemelas, novias de ambos cafres. En la producción están acreditados los hermanos Almodóvar. Buen estreno.