CINE: “ROMA”.

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Había dejado pasar “Roma” por mi intuición de lo que me iba a encontrar y por la casi unanimidad de mi entorno en cuanto a su calificación (“vaya coñazo“, “no se te ocurra ir a verla“,…). Alguna excepción es verdad que había. Como mi amiga Moni. Pero es que a ella le gustan las pelis checoslovacas en versión original y de poco diálogo…El caso es que ante la multinominación para los próximos Oscars no me quedaba otra opción que ir a verla (soy un profesional…). Y eso. Sin negarle la calidad técnica (unos planos secuencia interesantes, bonita fotografía en blanco y negro, creible ambientación de espacios, el sonido,…), la peli transcurre de manera plana (y lenta a veces), como que no ocurre nada. Hasta el tercio final donde también reconozco que sube la intensidad dramática con algunas escenas difíciles de olvidar. En ese modo pereza general, al menos a mi si me han generado cierta nostalgia algunos momentos: la recogida de cacas del perro (y no es coña…si no preguntar a mis hermanos), las peleas entre hermanos, el Scalextric,…Vamos que a mis seguidores “brainless” amantes de la acción y el pim, pam, pum, no se la recomiendo. A mis amigos culturetas con alguna tara, si. ¿Y de qué va?. El director, Alfonso Cuarón (“Gravity“, a la que hace un guiño), “se inspira en su propia infancia para pintar un retrato realista y emotivo de los conflictos domésticos y las jerarquías sociales durante la agitación política de la década de 1970“, según reza la ficha técnica. Ese retrato gira en torno a Cleo (la novel y nominada Yalitza Aparicio), una modosita criada de una familia mejicana de clase media. Cleo tiene que lidiar entre los problemas de esa familia con cuatro hijos que la adoran (los noveles Diego Cortina Autrey, Carlos Peralta, Daniela Demesa y Marco Graf, a quien se le ha podido ver en le serie “El Chango y la Chancla“), y un matrimonio con problemas (la madre, Marina de Tavira, “Desafío“, nominada), y sus propias cuitas personales. Según leo, la protagonista está inspirada en Libo, que cuidó al director y sus hermanos, y a quien dedica este largometraje…largo. Tengo que decir que la crítica especializada la ha puesto por las nubes. Como muestra un botón. “Cine hermoso y puro (…) En ‘Roma’ todo suena a verdad, su formidable lenguaje visual sirve para expresar con complejidad sensaciones y sentimientos“, Carlos Boyero, El País.

 

CINE:”LA FAVORITA”.

the_favourite-984520950-largeDespués de ver ayer “La favorita”, de Yorgos Lanthimos (“Langosta“), me entero que es, junto a “Roma” (no voy a tener más remedio que verla), la peli con mayor número de nominaciones para los próximos Oscars. Pues la verdad que la peli es original (hasta en lo técnico utiliza unos ángulos de cámara como de mirilla de puerta…y una música hipnótica por momentos) y tiene su punto. Y sobre todo tiene un trío protagonista (femenino) que se sale. Porque el argumento en sí es sencillo. Nos situamos en la Inglaterra del siglo XVIII con la Reina Anne (Olivia Colman, “Redención“, para mi un descubrimiento), que reina, valga la redundancia, como puede, entre sus problemas de autoestima, sus achaques varios y sus cambios de humor. Esta patente debilidad hace que la que de verdad mande sea su mano derecha, Lady Sarah (Rachel Weisz, “Ágora“), que tiene gran influencia sobre la reina a quien tiene como sometida. Cuando Abigail (Emma Stone, “Criadas y señoras“), prima de Sarah, llega a palacio como sirvienta, surge una insana rivalidad entre las dos para ver quien consigue ser la favorita (de ahí el título…no se han comido el coco) de la reina. Entre esas disputas femeninas (celos, mentiras, ambiciones, cinismo, traiciones,…) se mezclan los problemas de verdad, como la guerra que mantienen contra Francia y los rifirrafes entre los distintos partidos liderados por Godolphin (James Smith, “In the loop“) y Harley (Nicholas Hoult, “Memorias de un zombie adolescente“). Pero lo importante insisto, son las movidas entre el trío protagonista. Todo ocurre con una brillante puesta en escena, entre momentos surrealistas, otros cómicos, y otros trágicos. En definitiva una comedia dramática muy original que merece la pena ver.

CINE: “GLASS”.

glass-575981696-largeTengo un problema con “Glass”. Que su director M. Night Shyamalan (“El sexto sentido“), ha querido juntar aquí los protagonistas de dos pelis suyas anteriores, “El protegido” y “Múltiple“, y al no haberlas visto (bueno la segunda la vi, y aunque es la más reciente, me acuerdo de poco), me he perdido en algún momento de una trama donde hay mucho diálogo inteligente por momentos, con referencias al pasado. Así que voy a intentar tratarla sin tener en cuenta las anteriores. Y así, me encuentro con una peli complicada de pelotas, con unos protagonistas que son una especie de super-héroes pero raritos. Los tres personajes coinciden en un psiquiátrico donde son sometidos a intensos interrogatorios por la Dra. Ellie Staple (Sarah Paulson, “Ocean´s 8“), que quiere estudiar sus complicadas personalidades. Elijah (Samuel L. Jackson, “Pulp Fiction“), el villano frágil de huesos que provocaba accidentes en “El protegido” para ver si encontraba a su némesis, permanece internado aparentemente  sedado y sin enterarse de nada. David (Bruce Willis, “Jungla de cristal“),  su némesis, con quien vuelve a enfrentarse. Y Kevin (James McAvoy, “El último rey de Escocia“), ese aficionado a los secuestros con 24 personalidades distintas (como las maracas de Machín), es por fin capturado. Una vez dentro empieza una especie de lucha entre los tres…bueno entre dos contra uno…para ver quien es más poderoso. Ya digo que la peli tiene su peluseo (y supera las dos horas de metraje), pero aunque solo sea por ver a mitos como Jackson y Willis, merece la pena. Y si encima se suma la prodigiosa interpretación de McAvoy con sus múltiples personajes (verla en versión original), se amortiza el precio de la entrada. Repiten (de sus respectivas pelis) Anya Taylor-Joy (“Morgan“), como Casey, la única víctima de Kevin que pudo escapar, y Spencer Treat Clark (“Mystic River“), ya crecidito, como hijo de David.

CINE: “EL VICIO DEL PODER”.

vice-361559090-largeUno de los estrenos más esperados en esta temporada pre-Oscars es “El vicio del poder”, de Adam Mckay (“La gran apuesta“), un biopic sobre Dick Cheney, quien llegó a ser Vicepresidente de los Estados Unidos en una época crucial de la historia de aquel país, y por ende, del mundo. Y lo que yo me planteo es si este personaje importa algo más allá de las fronteras yanquis como para hacerle una peli. Porque a mi la peli en ese sentido tampoco es que me haya entretenido tanto como esperaba. En cambio si me ha parecido interesante el acercamiento que se ha hecho al político en la parte técnica. Gran labor actoral de Christian Bale (“The Fighter“), que una vez más nos impresiona con un cambio físico brutal (aparte maquillaje) para meterse en el papel protagonista. Además tiene un divertido planteamiento con una especie de narrador (Jesse Plemons, “Black Mass“), que se dirige a cámara mientras el metraje va y viene en el tiempo para mostrarnos al Cheney más personal o al más público. Todo aderezado con imágenes reales que le da un toque de documental por momentos (el ataque a las torres gemelas, la dimisión de Nixon,…). En muchos casos se tira de lo irónico (toque cómico), y no está exenta de una subyacente (o no tanto) crítica a los poderosos. De hecho a George W. Bush (Sam Rockwell, “Siete psicópatas“), Presidente de los Estados Unidos, le ponen de medio lerdo. Otros personajes históricos de la época que también tienen sus escenas con Colin Powell(Tyler Perry, “Perdida“), el importante militar; Paul Wolowitz (Eddie Marsan, “Filth“); o Donald Rumsfeld (Steve Carell, “Foxcatcher“), que llegó a ser Secretario de Defensa. Además de la familia del prota, Lynne (Amy Adams, “The Master“), su influyente mujer; o Mary (Alison Pill, “Mi nombre es Harvey Milk“), su hija lesbiana. Una peli interesante en todo caso, eso si, una más con excesivo metraje.

CINE: “EL GRAN BAÑO”.

le_grand_bain-724645794-largeCon la habitualidad a la que nos están acostumbrado nuestros vecinos galos, llega a nuestras pantallas una nueva comedia francesa, “El gran baño”, dirigida por el actor Gilles Lelouche (“Las aventuras secretas de Gustave Klopp“), como he oído en alguna radio, “una especie de Full Monty” a la francesa. Si en aquella eran un grupo de parados los que protagonizaban la cinta, en esta, un variopinto grupo (la mayoría con un aire perdedor), se juntan en un equipo de natación sincronizada masculino, vía de escape para sus complicadas vidas. Y una de las claves de esta peli es esa mezcla de lo cómico (que unos barrigones se metan en la piscina a hacer coreografías que siempre se asocia a una categoría femenina y estilizada), con lo dramático o patético de la vida de cada uno de los componentes por separado. Y así empezamos por quien podría considerarse el protagonista (aunque al final lo son todos, siendo el reparto uno de los grandes activos de la cinta), Bertrand (Mathieu Amalric, “Munich“), un padre de familia deprimido y en paro, que a pesar de todo cuenta con el apoyo incondicional de su mujer, Claire (Marina Foïs, “22 balas“). Además están, Marcus (Benoît Poelvoorde, “Tímidos anónimos“), el dueño de un negocio de venta de piscinas a punto de quebrar. Laurent (Guillaume Canet,The Program“), un tipo cabreado con la vida con un hijo tartaja. Simon (Jean-Hugues Anglade, “Suburra“), un músico frustrado que vive en una caravana. Thierry (Philippe Katerine, “Opium“), el encargado de la piscina que parece medio lerdo. Y alguno más. A estos hay que añadirle que son entrenados por dos mujeres casi con más problemas que ellos. Delphine (Virginie Efira, “Los casos de Victoria“), alcohólica en rehabilitación; y Amanda (Leïla Bekhti, “Un profeta“), en silla de ruedas. Es una peli donde puedes reir (alguna situación muy cómica como “la operación zorro“), te puedes emocionar o te puede hacer que pensar (superación de las adversidades, compañerismo, etc). Todo ello con una buena música y con un final a la altura. Así que recomendable para pasar un buen rato.

CINE: “JULIET, DESNUDA”.

juliet_naked-181507983-largeDice Carlos Boyero, de El País (en este extracto sacado de Filmaffinity): “Una película amable, digna de ver y de oír, capaz de despertarte sonrisas y de que estas sigan en tu rostro al recordarla (…) Se combinan con acierto las situaciones de comedia, el tono irónico y el subterráneo drama.“. Lo clava. “Juliet, desnuda”, de Jesse Peretz (“The Ex“), es un comedia romántica simpática, con diálogos inteligentes que encierran mucho humor sutil. Ese humor por lo bajini que a mi tanto me gusta. Se centra en el trío protagonista que cada uno está genial en su papel, bien rodeados por secundarios muy variopintos. Actual en cuanto al protagonismo del mundo cibernético, y clásica en la historia de amor (ligth). Algunas situaciones van más allá de ese humor discreto y se crean situaciones muy divertidas, como la vivida en el hospital a modo de camarote de los hermanos Marx.  La historia es la de Annie (Rose Byrne, “Malditos vecinos“), que vive anodinamente en un pueblo costero de Inglaterra, como conservadora del museo local, a la vez que convive con su eterno novio, Duncan (Chris O´Dowd, “Molly´s Game“, el más divertido del trío), un profesor muy freaky que ha montado un club de seguidores de un músico que tuvo su momento de gloria y está desaparecido, Tucker Crowe (Ethan Hawke, “El club de los poetas muertos“, le pega todo el papel de ex estrella venida a menos), al que idolatra de manera enfermiza. Cuando Annie se mete en el chat de ese club para opinar del artista, nunca pensaría que acabaría teniendo una relación epistolar con el mismo, el ídolo de su novio. Entretenida y fácil de ver.

CINE: “AQUAMAN”.

aquaman-355320736-large“Aquaman”, de James Wan (“Insidious“), cumple como espectáculo colorido de buenos efectos digitales, con una imaginería maravillosa y momentos de acción apabullante (en muchos casos tipo video juego). Peleas bien coreografiadas (algunas al estilo peli de chinos), y podemos buscar alguna referencia cinéfila como el simil entre el tridente del prota y la espada de “Excalibur“. Además algún punto cómico (chistes malos by the way) adereza los diálogos…que sinceramente en este tipo de pelis es lo de menos. Dicho lo anterior, la peli es larga y a la siguiente entrega (que no dudéis que la habrá…esperar a que acaben los títulos de crédito) va a ir un romano. Que no hay manera que me enganche un superhéroe o similar de estos que nos están abarrotando la cartelera. Y el prota es Arthur (Jason Momoa, “Conan el bárbaro“), hijo de un farero y Atlanna (Nicole Kidman, “Los otros“), una especie de reina del fondo del mar huida de sus congéneres. Cuando Arthur descubre quien es, empieza un periplo para recuperar su trono, que ahora ocupa su hermano Orm (Patrick Wilson, “Watchmen“), quien se está encargando de unir a los distintos reinos de las profundidades para destruir la superficie. Para evitar el desastre Arthur contará con la ayuda de la princesa Mera (Amber Heard, “El poder del dinero“) o del fiel Vulko (Willem Dafoe, “Platoon“). También se encontrará enemigos como Manta (Yahya Abdul-Mateen II, “First Match“). Como dato exótico también podemos ver al recuperado Dolph Lundgren (el Ivan Drago de “Rocky IV“), como uno de los aliados de Orm. En definitiva, un despropósito de muchos millones para los aficionados a los superhéroes y a este tipo de pelis de acción.

CINE: “TIEMPO DESPUES”.

tiempo_despues-322752032-largeRetomo mis sencillas reseñas de películas vistas en gran pantalla (espero ser más constante ahora que vienen buenos estrenos con vistas a los Oscars). Mi primera reseña del año es para “Tiempo después”, de Jose Luis Cuerda (“Amanece que no es poco“), de la que se ha hablado mucho y a la que se ha llegado a calificar de película “imprescindible” e incluso de “peli de culto“. Pues para alguien como yo a la que le gusta un cine más ortodoxo, comercial, en definitiva, cine facilón para pasar un rato entretenido (con mínimas concesiones a pelis para pensar…), esta es una comedia surrealista o dicho de otra manera, un despiporre que raya en ser una peli de coña. La trama presenta a una sociedad en el año 9177 en la que los parados y más cochambrosos viven en la miseria (un vendedor de limonadas interpretado por Roberto Alamo, “Que Dios nos perdone“, al frente)  mientras la civilización se concentra en un edificio regido por un rey bobalicón (Gabino Diego, “El rey pasmado“), y un alcalde por llamarlo de alguna manera (Manolo Solo, “Tarde para la ira“), que se apoya en su jefa de gabinete, Méndez (Blanca Suárez, “Los amantes pasajeros“). Toda una suerte de personajes variopintos (la mayoría caricaturescos), a cada cual más estrambótico, se mezclan dentro y fuera del edificio. Diálogos filosóficos y poéticos inverosímiles. Situaciones de coña. Vamos, un desfase de largometraje que hace reir de vez en cuando por eso, porque es de coña. Ni los mensajes subliminales sobre feminismo, ricos y pobres, etc, te los puedes tomar en serio. Otro de los fuertes de la peli es el gran y extenso reparto donde se dan cita desde actores imprescindibles en cualquier producción nacional, aparte de los citados destacaría a Antonio de la Torre (“Grupo 7“) que no se de donde saca el tiempo para tanto rodaje, hasta cómicos como Berto Romero (“Tres bodas de más“), Carlos Areces (“Balada triste de trompeta“) o Joaquín Reyes (“Tensión sexual no resuelta“), pasando por presentadores como Arturo Valls, Andreu Buenafuente o Eva Hache. Sin duda una peli original que no te va a dejar indiferente. Y si encima te saca una sonrisa…pues sirve.