CINE: “¿PODRAS PERDONARME ALGUN DIA?”.

can_you_ever_forgive_me-351943060-largeRecién entregados los Oscars, quiero seguir viendo algunas de las pelis que fueron nominadas en las categorías importantes, y que por una razón u otra, no pude ver antes de la entrega (me gusta este ejercicio para poder emitir una quiniela previa de estatuillas con criterio). Y “¿Podrás perdonarme algún día?”, de Marielle Heller (“The Diary of a Teenage Girl“), tenía nominaciones actorales y a mejor guión adaptado…palabras mayores. Y las nominaciones de sus protagonistas las entiendo (a toro pasado) porque son esas actuaciones en las que pivota este biopic que puede parecer menor, pero que me ha parecido interesante. Y sobre todo el currado trabajo dramático de Melissa McCarthy  (“La boda de mi mejor amiga“), que deja de lado sus habituales papeles cómicos e incluso histriónicos, para meterse en el pellejo de Lee Israel, una escritora que en su momento tuvo cierto éxito publicando biografías de personajes famosos, y que una vez se pasó de moda, se dedicó a falsificar cartas de famosos y venderlas en un curioso mercado de coleccionistas que le reportaba pingües beneficios. Pero no paró ahí, sino que también robó cartas originales de los archivos/bibliotecas donde se encontraban, también para colocarlos en el mismo mercado. La desgracia para ella es que el FBI estaba al tanto de sus fullerías. McCarthy está genial en el retrato de esta escritora venida a menos y metida a choriza. Un personaje solitario, huraño, desaliñado, mal hablado…que acaba dándote un poco de pena. A su drama personal no deja de ponerle unas gotas de humor negro. Humor que también le aporta la aparición de Jack Hock (Richard E. Grant, “Gosford Park“), un afeminado gentleman, que no deja de ser un homeless con clase, que se convierte en el mejor, y único amigo de Lee, además de cómplice. Como dice Javier Ocaña, de El País, “Poderosas interpretaciones de Melissa McCarthy y de Richard E. Grant (…) es justo ahí, en la mirada perdida pero personalísima de dos seres extraviados, donde puede estar la grandeza de una pequeña película.” Aunque son ellos los absolutos protas, destacaría además la presencia de Jane Curtin (“Los caraconos“), como la agente de Lee que pasa de ella, o Dolly Wells (“45 años“), una dependienta de una librería, fan de Lee.

 

CINE: “DESTROYER”.

destroyer-121321389-largeAntes de reseñar la última peli de Nicole Kidman (“Los Otros“), solo un mensaje de enhorabuena para los responsables de “Green Book“, ganadora del Oscar a la Mejor Película. La peli que más me gustaba de todas (ver reseña más abajo), por la que no daba un duro en esa categoría, por ser una propuesta sencilla, divertida…adjetivos que normalmente alejan a los largometrajes nominados de los premios. Y volviendo a la Kidman, me extraña que no haya sido nominada a mejor actriz por este papel, muy de nominación. Y no porque me haya gustado demasiado. Arriesga en un personaje que le hace aparecer en pantalla bastante currada. Es su doble interpretación el eje de “Destroyer”, de Karyn Kusama (“La invitación“). Y digo doble porque interpreta a una detective de policía en dos momentos de su vida. En la actualidad, borrachuza, como ida, y años atrás, cuando estaba infiltrada en una banda criminal, momento de su vida causante de los males que la llevaron a estar como está. Y la trama es muy sencilla. Los fantasmas del pasado vuelven y Erin Bell (Kidman), busca venganza por hechos que ocurrieron entonces, a la vez que pretende reconciliarse con una hija rebelde, Shelby (Jade Pettyjohn, serie “Escuela de Rock“), a la que dejó hace tiempo en manos del padre, Ethan (Scoot McNairy, “Argo“). Hay mucho de congraciarse con ella misma tras todo lo malo que ha acumulado en su vida. No es tan original en eso del poli desastroso con problemas familiares, lo es más que sea una mujer haciendo ese papel. Y para mi que queda un poco exagerado su papel. Demasiado intenso. Y encima la cámara se encarga de fijar mucho su objetivo en ese rostro machacado por la vida. Por momentos pesadito tanto primer plano de la Kidman. No deja de ser un vehículo para su lucimiento en un registro casi nuevo para la australiana. Por lo demás funciona correctamente, sin florituras, como thriller policíaco con los típicos ingredientes de esas pelis. Malo, malote jefe de la banda (Toby Kebell, “RocknRolla“), la novia del malote (Tatiana Maslany, “Stronger“), el compañero poli con el que hay buen rollito (Sebastian Stan, “Yo, Tonya“), atracos, traiciones, etc. Los seguidores de Nicole van a disfrutar…y sufrir con ella.

CINE: “EL CANDIDATO”.

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“El candidato”, de Jason Reitman (“Juno“), es de esas pelis que sales del cine como diciendo…”vaya petardo“. Y si no que haga un comentario la Jefa…Una película plana, lenta, con poca tensión,…, entre otras cosas porque el asunto es muy simple, aunque eso sí, de rabiosa actualidad en algunas de sus aristas (elecciones presidenciales, la presión mediática,…¿os suena el tema?), y por ahí se puede escapar si te da por hacer paralelismos. Una vez más (me pasó con “Vice” y Dick Cheney) el personaje tampoco es el más atractivo. Y hablamos de Gary Hart (Hugh Jackman, “El gran showman“), que en los años 80 se convirtió en un político importante en los EEUU,  y que a pesar de haber perdido unas primarias para ser candidato demócrata a las presidenciales yanquis, en su siguiente intento si contaba con todas las apuestas a su favor…hasta que la bragueta le jugo una mala pasada. Y de esos momentos de tensión de la campaña, entre desmentidos y vacilaciones, transcurre este retrato de alguien que tiró por la borda las posibilidades de ser el presidente del país más poderoso del mundo por su irrefrenable calentura. Recojo algunas reseñas de Filmaffinity: “Reflexiona bien, eso sí, sobre la esfera pública, la esfera privada y el papel que debe jugar la prensa en todo ello, pero flojea en un ritmo excesivamente lánguido. (…) “, Quim Casas, El Periódico. “Una crónica animada pero superficial de la caída de un político (…) Es a la vez provocativa y decepcionante“, Stephen Farber, The Hollywood Reporter. Otros rostros conocidos ponen cara a los otros personajes de la trama. Así Vera Farmiga (“Up in the air“), se mete en el papel de abnegada esposa; J.K.Simmons (“Whiplash“), es su jefe de campaña, Bill Dixon; Sara Paxton (“Los huéspedes“), es Donna Rice, la supuesta amante; y al frente de distintos periódicos están Alfred Molina (“Spider-Man 2“) y Kevin Pollak (“Algunos hombres buenos“). Prescindible.

 

CINE: “ALITA: ANGEL DE COMBATE”.

alita_battle_angel-715028190-largeSin ser yo un gran fan de la ciencia ficción y derivados (en este caso el origen es un manga japonés), tengo que reconocer que he disfrutado viendo “Alita: Angel de combate”, de Robert Rodríguez (“Sin City“), con James Cameron (“Titanic“) esta vez de productor, ocupado, leo, en la postproducción de las siguientes entregas de “Avatar“. Entretenida, acción trepidante, brillante imaginería de personajes y ambientes, y, sobre todo, un personaje principal, Alita (una tuneada Rosa Salazar, “El corredor del laberinto“), entrañable y que te cautiva por el rollo que tiene. Están perfectamente integradas las imágenes reales con las creadas por ordenador y a la trama principal se suman retazos de romance, toques de thriller (los asesinatos…),…, muy completita. Espectaculares las escenas vinculadas al deporte Motorball, por su desbordante acción (ahí parece un viedojuego por momentos). El doctor Dyson Ido (Christoph Waltz, “Malditos bastardos“), encuentra un medio cuerpo en el desgüace de Ciudad de Hierro, la complicada urbe terrestre a donde va a parar la basura de Salem, la única ciudad aérea que subsiste (nos situamos en el año dos mil quinientos y pico). Ido, especializado en arreglar ciborgs y similares, reconstruye el cuerpo encontrado creando a Alita. Ella no recuerda de donde viene, pero poco a poco irá descubriendo sus habilidades y recordando algunas cosas de su pasado. Alita irá dándose cuenta a la vez que es objeto de deseo por distintos personajes que empiezan a buscarla con ahinco, como los malvados Vector y Chiren (Mahershala Ali, “Green Book“, y Jennifer Connelly, “Diamante de sangre“). Aparte de con su creador, contará con la ayuda del joven Hugo (Keean Johnson, “Heritage Falls“), en su lucha entre otras cosas contra el gran ciborg Grewishka (Jackie Earle Haley, “Watchmen“), o el cazador guerrero más chulo que un ocho Zapan (Ed Skrein, “Deadpool“). Pues eso, que cumple perfectamente para entrener a la familia. Pero no para los más pequeños…que hay alguna escena más violenta de lo esperado.

CINE: “WHITE BOY RICK”.

white_boy_rick-847641878-largeNo se que tiene la ciudad de Detroit (EEUU), que las últimas pelis que nos han llegado ambientadas allí, y basadas en hechos reales, nos muestran una ciudad deprimente. Si “Detroit” de Kathryn Bigelow, de hace un par de años, se centraba en el racismo brutal de los años sesenta, “White Boy Rick”, de Yann Demange (“`71“), la película que nos ocupa, retrata una ciudad inmersa en un mundo de drogas y otras penurias, ya metidos en plenos 80. Y en este ambiente recupera la figura de Richard Wershe Jr (la primera peli de Richie Merritt), que en plena adolescencia se convirtió en el más joven informador del FBI, además de entrar en el mundo del tráfico de armas (principal actividad de su padre, Matthew McConaughey, se ha especializado en papeles de personajes complicados, y lo borda, como en “Dalla Buyers Club“), y de drogas. Interesante retrato de esa sociedad y de todo lo que conllevaba. Excesos, injusticia institucional, corruptelas, traiciones, etc. Bien ambientada, buena música y con buenos y variopintos personajes además de la dupla protagonista, padre e hijo. Así, están esos encantadores abuelos, ya de vuelta de todo, que viven en la casa de enfrente, interpretados por los veteranos Bruce Dern (“Nebraska“) y Piper Laurie (“El buscavidas“). La hija y hermana yonqui, Dawn (Bel Powley, “Wilding“), otra muestra más de la decadencia del entorno. No pueden faltar los polis, interpretados por Jennifer Jason Leigh (“Los odiosos ocho“), Brian Tyree Henry (“Viudas“) o Rory Cochrane (“Argo“). Y sus colegas de trapicheos, como RJ Cyler (“Yo, él y Raquel“), o Eddie Marsan (“Vice“), como uno de los capos de la droga. “McConaughey y Bel Powley son lo más sólido y mejor trazado de este trágico relato (…) Están bien retratados los ambientes al límite, la sordidez, el trapicheo y la escasez de futuro, así como los agujeros de la ley (…)”, Oti Rodríguez Marchante, ABC. Interesante.

 

 

CINE: “LA CLASE DE PIANO”.

au_bout_des_doigts-860781724-largeSobre el papel me apetecía esta peli por mi humilde afición al piano. Y bueno, “La clase de piano”, de Ludovic Bernard (“Misión País Vasco“), es simplemente una correcta peli de esas de chaval problemático y su proceso de superación (en este caso a través de la música). Vamos, que no es muy original (hasta hay una “no tan” dura profesora … similar por ejemplo al duro, en este caso duro de pelotas, profesor de batería en “Whiplash“). Por lo tanto es bastante previsible. Dicho lo anterior, con una buena música se hace llevadera y funciona como un dramita social, que incluso te puede emocionar…un poquito. Lo que quiero dejar claro es que de comedia, tal como he leído por ahí, no tiene nada. Un par de gags…y menos mal. La historia es la de Mathieu Malinski (Jules Benchetrit, “Chez Gino“), un chaval de clase humilde que entre robo y robo se para a tocar un piano público que hay puesto en la estación de metro. Allí lo descubre Pierre Geithner (Lambert Wilson, “Matrix Reloaded“), director del Conservatorio Nacional Superior de Música. A pesar de las reticencias iniciales, Mathieu recurre a su descubridor cuando es detenido. Pierre consigue sacarlo de la trena con la condición de que cumpla su condena de trabajos sociales en el conservatorio. Pero Pierre cree que Matthieu puede hacer algo más que limpiar los suelos de la institución y decide prepararlo para metas mayores, con la ayuda de La Condesa (Kristin Scott Thomas, “The Party“), una estricta profesora de piano. También hay sitio para el toque romántico, con la aparición en escena de Anna (Karidja Touré, “Nuestra vida en la Borgoña“), una estudiante de contrabajo. Destacaría además de los ya citados la presencia de André Marcon (“Madame Marguerite“), como el jefe de Pierre; Michel Jonasz (“El juego de los idiotas“), como la persona que le metió el veneno del piano a Matthieu cuando era niño; o Elsa Lapoivre (“The Dandelions“), la triste mujer de Pierre. Lo dicho, nada del otro mundo, pero funciona.

CINE: “MARIA REINA DE ESCOCIA”.

mary_queen_of_scots-294512246-large“María Reina de Escocia”, la ópera prima de la directora Josie Rourke, es una película histórica sobre la Reina de Escocia, María Estuardo, que reinó en aquellos lares allá por el siglo XVI. Muchas veces he dicho que el interés de estos biopics depende mucho del personaje (en “Vice” por ejemplo el personaje de Cheney me atraía bastante poco). Y siendo la historia de las monarquías británicas algo ajeno a mis prioridades, reconozco que me ha interesado ver como se las gastaban los reyes (las reinas en este caso) por entonces. María (Saoirse Ronan, “The Lovely Bones“) marchó a Francia donde casó con un rey galo pero enviudó muy pronto y volvió a sus tierras escocesas con las intenciones no solo de reinar en Escocia, donde mandaba su medio hermano James (James McArdle, “`71“), sino también con las miras puestas en Inglaterra, donde gobernaba la Reina Isabel I (Margot Robbie, “Yo, Tonya“). Es ese duelo (a distancia) entre las dos reinas (duelo interpretativo también), el eje de esta película, que no tira de grandes escenas (renuncia al formato superproducción…grandes peleas…muchos extras…), para primar las cuitas cortesanas (traiciones, conspiraciones, matrimonios concertados,…) en los interiores de los distintos castillos (más intimista). Eso si, muy bien ambientada, bonitos paisajes, y con un vestuario y maquillaje currado (ambos temas nominados en los próximos Oscars). También podemos ver a Jack Lowden (“Dunkerque“), como Lord Darnley, marido complicado de María; Joe Alwyn (“La favorita“), como amante de Isabel; Guy Pearce (“En tierra hostil“), uno de los consejeros de Isabel; David Tennant (“Noche de miedo“), el belicoso líder protestante; o Ismael Cruz Córdoba (“Venganza“), como David Rizzio, una especie de bufón para María. Ahora que está de moda eso del empoderamiento de las mujeres, María es un buen ejemplo de tía que le echaba huevos al asunto (¿es posible usar esta expresión? o ya está prohibida por el “metoo”…), a pesar del dominio de los hombres. Un personaje interesante para los que les guste la historia en general.

CINE: “EL REINO”.

el_reino-187677375-largeHabía dejado pasar “El Reino”, de Rodrigo Sorogoyen (“Que Dios nos perdone“), pero su abrumador éxito en los pasados Goya (que buen premio tiene…atríncame…) me ha hecho recapacitar y así poder comentárosla. Película de indudable actualidad por tratar el tema de la corrupción política. Y como era previsible (en el séptimo arte abunda el progre…que pena) sin hacer una mención directa, está claro, por las semejanzas y referencias, a qué partido apunta. Lo dicho, inevitable. Obviando ese tema, la peli está rodada con ritmo, a veces frenético, el frenetismo al que de ve abocado el protagonista, Manuel López-Vidal (un magnífico Antonio de la Torre, “La isla mínima“), un importante político regional (Comunidad Valenciana…que coincidencia…), que se ve implicado en un caso de corrupción, con lo que empieza a desmoronarse todo el mundo a su alrededor y encima sus correligionarios se hacen los longuis con lo que tiene que luchar sólo ante la desgracia. Todo en la trama suena familiar (por lo que vemos y leemos en las noticias), pero el valor añadido es dotarle de un toque thriller, con lo que va ganando en tensión a medida que transcurre el metraje. Va in crescendo. Una curiosa banda sonora hipnótica ayuda a elevar dicha tensión. Otras caras conocidas del cine patrio asoman a la pantalla como Jose María Pou (“Blancanieves“), Nacho Fresneda (serie “El ministerio del tiempo“), o Ana Wagener (“Contratiempo“), como compañeros de partido del prota; Mónica López (“Intacto“), su mujer; Luis Zahera (serie “Vivir con permiso“), como empresario implicado pelín exagerado; y Bárbara Lennie (“El Niño“), como la periodista implacable. Peli interesante en todo caso donde destaca un gran trabajo de de la Torre.

CINE: “CREED 2: LA LEYENDA DE ROCKY”.

creed_ii-331206102-largeEsta nueva entrega de la saga Rocky (en puridad es la secuela del “spin off” de la saga, “Creed“, que se estrenó en 2015), tiene todos los ingredientes típicos de la misma para que funcione. Buenas peleas, espectaculares puestas en escena, entrenamientos originales, algo de emotividad, y sobre todo, “Creed 2″, nos lleva otra vez a entregas pasadas al recuperar a uno de los iconos de estas películas: Ivan Drago. Así que los seguidores de Rocky disfrutarán de la misma aunque sea previsible en lo general, y se exceda en su metraje (se alarga en lo sentimental…¡que lo que queremos ver son más mamporros!). La peli dirigida por Steven Caple Jr. (“The Land“), empieza presentándonos a Viktor Drago (Florian Munteanu se estrena), una mala bestia que arrolla a todos sus rivales, hijo del citado Iván Drago (Dolph Lundgren, “Los mercenarios“, habla un poquito más que antaño…), aquel boxeador que mató a Apollo Creed, pero que sufrió la derrota ante Rocky (Sylvester Stallone, “Acorralado“) en la cuarta entrega. Se siente humillado y quiere vengarse haciendo que su hijo pelee contra el hijo de Apollo, Adonis (Michael B. Jordan, “Black Panther“), actual campeón del mundo y al que no le haría falta aceptar el reto, pero algunos pensamientos se le cruzan por la cabeza lo que le hacen plantearse el mismo. El promotor Buddy Marcelle (Russell Hornsby, “Fences“) se encargará de la “batalla”. Juegan un papel importante en las decisiones de Adonis, su pareja, Bianca (Tessa Thompson, “Querida gente blanca“), y su madre, Mary Anne ( Phylicia Rashad, de la serie “La hora de Bill Cosby“). El punto exótico lo pone la reaparición de Brigitte Nielsen (“El guerrero rojo“). Seguidores del gran Rocky, no os la perdáis. El resto, ir a ver “Green Book”.

CINE: “GREEN BOOK”.

green_book-162451488-largeDe lo mejorcito que he visto en los últimos meses. “Green Book”, de Peter Farrelly (“Algo pasa con Mary“), me ha divertido un huevo. Maravillosa la vis cómica de un gran (en todos los sentidos…esa barriguita) Viggo Mortensen (“Appaloosa“), que se sale en el papel de una especie de Hommer Simpson a la italiana. Una comedia en formato road movie con una música pelotera y una pareja protagonista genial (sobre todo Viggo). La historia, basada en personajes reales, es la de Tony Lip (Mortensen), un italo americano más bruto que un “arao”, que acepta un trabajo temporal de chófer debido al cierre por reformas del local donde trabaja. Trabajará para el Dr. Don Shirley (Mahershala Ali, “Moonlight“, también muy bien en su contención), un estirado y reputado músico, con algún trauma personal, que tiene que hacer una gira por los estados del sur de los EEUU donde todavía de respira un mal ambiente racista (años 60). La relación que se va creando entre estos dos personajes contrapuestos en todo, es gran parte del éxito de la peli. Además se le añaden algunas gotas dramáticas (lo del racismo citado incluido) que dotan de mayor interés a la trama, tampoco exenta de algo de emoción. En un reparto bastante desconocido destacaría a Linda Cardellini (“Brokeback Mountain“), como mujer de Tony, o a Sebastian Maniscalco (“¡Tú la llevas!”), como su cuñado. Es una película sencilla, pero algo tendrá con sus cinco nominaciones a los próximos Oscars, que incluyen Mejor Película y a la dupla protagonista en sus respectivas categorías interpretativas. Pocas veces recomiendo que vayáis a ver una peli encarecidamente. Este es un caso. Yo salí con muy buen rollo…creo que dije algo parecido con “Campeones“, a cuyos artífices doy la enhorabuena por el Goya a Mejor Película.