CINE: “PADRE NO HAY MAS QUE UNO”.

padre_no_hay_mas_que_uno-911130707-largeSantiago Segura ( @SSantiagosegura ) deja atrás sus “Torrentes” (y más cosas…) para dirigir y protagonizar una comedia familiar de humor blanco (sí, !puede ir toda la familia!), en la que trata asuntos cotidianos (o que nos pueden sonar a todos como cercanos) desde su peculiar y simpático punto de vista. Y consigue sacarte una sonrisa y de vez en cuando alguna carcajada. Vamos, que si te gusta Segura (su personalísima manera de ser), te lo vas a pasar bien. Se mete en el papel de Javier, un informático demasiado apegado a su trabajo que no presta mucha atención a las cosas de la casa ni a sus cinco hijos, aunque eso sí, se permite soltar sus oportunas frasecitas de “ya te dije“. Pero va a tener que enfrentarse a la cruda realidad cuando su mujer (Toni Acosta, “Mi gran noche“), decide irse una semana de vacaciones. Puede tener situaciones previsibles, pero la peli transcurre a buen ritmo (yo diría que va de menos a más) y con constantes gags (el tema de los “chats de padres” genial) que va a hacer que se te pase volando. Como curiosidad, dos de sus hijas en la vida real hacen de hijas en la ficción (Calma y Sirena Segura), acompañando a la youtuber Martina D´Antiochia, Carlos González Morollón, y Luna Fulgencio (“Durante la tormenta”), como los otros hijos. Silvia Abril y Leo Harlem (ambos coincidieron en “El mejor verano de mi vida“), son los “cuñaos“. Como en casi todas sus películas, Segura se rodea de “amiguetes” para darle “color” a la peli. Así, podemos ver desde Boris Izaguirre y Carlos Baute haciendo de jurados de un concurso, como a la campeona Ona Carbonell, como no, cerca de una piscina. En definitiva, una buena opción para pasar un rato entretenido en este mes de Agosto.

Y yo aprovecho para despedirme hasta finales de mes con mis reseñas. En Agosto hay estrenos interesantes (como la última de Tarantino) que espero duren en cartelera para cuando vuelva a la cruda realidad. Buen verano a todos.

CINE: “EL EMPERADOR DE PARIS”.

l_empereur_de_paris-110091678-large Correcta producción esta de “El emperador de París”, de Jean-François Richet (“Asalto al distrito 13“). Buena ambientación de la Francia napoleónica, y sobre todo del París de la época (sus palacios y sus bajos fondos). Pero desigual de ritmo. Interesante planteamiento (un exconvicto experto en fugas que se reconvierte en aliado de la policía para luchar contra la delincuencia a cambio de su indulto), pero navega entre la buena acción (violenta a veces) y momentos más tediosos. Algunos personajes chirrían, pero en general están bien caracterizados en consonancia con la solvente producción que decía al principio. Interesante en todo caso. Además, a Vincent Cassell (“Cisne negro”) le va como anillo al dedo el papel protagonista, el de François Vidocq (que ya ha sido llevado a la gran pantalla otras veces), un hombre duro, que se mueve entre hombres sin escrúpulos y que provoca recelos entre los malos del hampa y entre la poli que cuenta con su ayuda. Entre los malotes podemos ver a Maillard (Denis Lavant,Holy Motors“) o a Nathanaël (August Diehl, “Salt“), ex compañero de fuga que quiere destronarle. Entre los polis destacaría al Jefe Henry (Patrick Chesnais, “La lectora“), muy preocupado con sus reconocimientos, y al comisario (Denis Ménochet, “Malditos bastardos“), que no se fía del prota. La cuota femenina la lideran Olga Kurylenko (“Centurión“), como la Baronesa intrigadora, y Freya Mavor (“Amanece en Edimburgo“), la amante de Vidocq. Pues eso, dentro de la floja cartelera, es una buena opción.