CINE: “HASTA QUE LA BODA NOS SEPARE”.

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“Hasta que la boda nos separe”, de Dani de la Orden (“Litus“), es un comedia española que cumple su cometido de entretener y sacar alguna sonrisa, incluso alguna puntual carcajada. Muy en la línea de comedias de enredo, con diálogos divertidos, y un buen reparto. Tira de clásicos como el humor derivado del consumo de alcohol y drogas, no muy original, pero efectista. Flojea cuando pretende ponerse seria. Marina (Belén Cuesta, “La llamada“), es una wedding planner que conoce a Carlos (Alex García, “Si yo fuera rico“) en una de sus bodas. Se enrollan y al día siguiente éste le pide que le organice su boda con Alexia (Silvia Alonso, “Señor, dame paciencia“), que resulta ser compañera de la infancia de Marina. A partir de ahí viene los líos. Buena música para ambientar esta peli resultona. Además de los citados podemos ver a Adrián Lastra (“Primos“), como amigo y socio de Carlos; Antonio Dechent (“Los Japón“), el padre de Alexia; o Mariam Hernández (“¿Qué te juegas?”), la socia de Marina. También hacen su aparición breve Malena Alterio, Salva Reina, Leo Harlem, Antonio Resines, Jordi Sánchez o Ernesto Sevilla. Lo más granado de nuestro cine cómico, que le da más categoría a esta cinta. Pues eso, para echar un rato entretenido, sin más.

CINE: “VIDA OCULTA”.

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Tras “El árbol de la vida”, me prometí que evitaría volver a ver alguna película de Terrence Malick. Un director subido a los altares por la crítica más pura… pero que es un verdadero coñazo (lo que hace). Ante la escasez de alternativa e intuyendo que le podía gustar a mi Jefa (con quien he establecido una rutina dominical de ir al cine…no se si después de esta me va a evitar…), me autoanimé a ver “Vida oculta”, el último truño del citado director. Una película larga de pelotas (rondando las tres horas), más lenta que el caballo del malo, repleta de silencios, diálogos pausados, entrecortados, en off…Vamos que lo que cuenta lo hace en hora y media y todavía le sobra metraje. No le niego la belleza de las imágenes (esos Alpes austríacos), una estupenda fotografía, originales tiros de cámara,…, pero la modorra evita apreciar lo bueno. Cuenta la historia real de Franz Jägerstätter (un hierático August Diehl, “Malditos bastardos“), un granjero que vive de manera idílica con su mujer Fani (Valerie Pachner, “Bad Luck“) y sus tres hijas en la montaña. Cuando el pais es invadido por los nazis, todos los hombres tienen que cumplir con los nuevos gobernantes y jurar fidelidad a Hitler. Debido a sus creencias, Franz se niega a claudicar ante el Führer, no importándole las graves repercusiones que esa negativa pueda tener. Sus convicciones por encima de todo. Y ahí es donde también está el debate (fuera de las salas). Los que le consideran un valiente. Un santo (en el sentido estricto de la palabra…). O los que pueden opinar que su actitud es un pelín tozuda e incluso egoista. Como producto de entretenimiento…no vale un pimiento (me ha salido una rima…). Como provocación a la mente o elemento de pensamientos profundos, pues vale, puede servir…pero para eso vete a una charla con debate postrero. Aparecen brevemente por la pantalla el recientemente desaparecido Bruno Ganz (“El hundimiento“), y Matthias Schoenaerts (“El loft“). Creo que ha quedado clara mi opinión…

CINE: “EL ESCANDALO”.

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Recién entregados los Oscars, con el bombazo de darle a “Parásitos” el de Mejor Película (yo creo que con el de Mejor Película de Habla no Inglesa tendría el reconocimiento merecido…), me pongo a hablar de “El escándalo”, de Jay Roach (“Los padres de ella“), que tenía algunas nominaciones, pero en el capítulo actoral las estatuillas han sido muy previsibles. Así que Charlize Theron, muy cambiada (el oscar a mejor maquillaje que se ha llevado la peli debe ser por conseguir que la sudafricana esté igual de guapa …pero sin ser ella…no como en “Monster“), y Margott Robbie (“Yo, Tonya“), se han ido de vacío. La peli toca un tema de rabiosa actualidad como es el del acoso sexual en el trabajo, basándose en los hechos reales que ocurrieron con trabajadoras de la Fox y el director de la cadena, Roger Ailes (un orondo John Lithgow, “Máximo riesgo“), que coincide con Harvey Weinstein hasta en el andador. Rodada con ritmo, tirando de metraje real, con discursos mirando a cámara,…, parece un telefilme de solvente producción si no fuera por el gran reparto. Las seguidoras del #metoo, las feminazis y similares estarán encantadas que se hagan pelis como esta. Para el resto, pues una peli entretenida, sin más. Además de los citados y citadas (para ponerme al nivel de la basura lingüistica actual…), destacaría la presencia de Nicole Kidman (“Las horas“), como Gretchen Carlson, la primera presentadora de la cadena que se atrevió a ir en contra del poder establecido (hay mucho también de denuncia en ese sentido, contra los poderosos…y contra el conservadurismo de una parte de la sociedad yanqui…un poco antiTrump si que es); Allison Janney (“Juno“), como abogada de Ailes; Kate McKinnon (“Fiesta de empresa“); o el veterano Malcolm McDowell (“La naranja mecánica“) como Rupert Murdoch.

CINE: “ADU”.

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“Adú”, de Salvador Calvo (“1898: Los último de Filipinas“), trata sobre la inmigración ilegal a partir de tres historias (luego salen otros temas como las relaciones paterno filiales, el compañerismo, lealtades, etc), que están condenadas a cruzarse (o rozarse) para que la cosa no parezca como deslavazada…que a veces lo parece. Y tratando el tema que trata, de desgraciada actualidad, y en las manos de la progresía de nuestro cine, pues os podéis imaginar que algún sesgo tiene que tener (como en las dudas sembradas sobre las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado…). La historia más entrañable (y emotiva por momentos) es la del niño que da nombre a la peli, Adú (Moustapha Oumarou), y las peripecias que tiene que recorrer y sufrir para poder alcanzar “la tierra prometida”, con solo seis añitos. Es fácil que empatices con él. Su dura aventura la comparte con distintos personajes, como el espabilado Massar (Adam Nourou, “Turf“). Paralelamente vemos a un cabreado con la vida Gonzalo (Luis Tosar, “Celda 211“, siempre solvente), responsable de cuidar los elefantes de una reserva donde proliferan los furtivos. Y si no tenía bastante, recibe la visita de su rebelde hija, Sandra (Anna Castillo, “La llamada“, en un registro que lo borda), con quien tiene una relación difícil. Y además veremos el caso de los guardias civiles que se ven sometidos a juicio por un hecho luctuoso en la valla de Melilla. Ahí podemos ver a Alvaro Cervantes (“Hanna“), haciendo de poli bueno, y a Miquel Fernández (“Litus“), de poli malo, además de a Ana Wagener (“Biutiful“), de abogada de los sin papeles. Una producción española de calidad (bonitas imágenes…que maravilla que el dron haya llegado a nuestras vidas…) y un tema de actualidad. Así que seguro merece la pena verla…intentando abstraerse de sesgos….

CINE: “JUDY”.

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“Judy”, de Rupert Goold (“Una historia real“), es la esperada película sobre Judy Garland, la protagonista de “El mago de hoz” y uno de los juguetes rotos de Hollywood. Como se venía diciendo antes de su estreno, lo más destacable es sin duda la interpretación de Renée Zellweger (“El diario de Bridget Jones“). Por algo le ha valido la nominación a Mejor Actriz en los próximos Oscars. Y creo que hace un gran papel. Pero en un momento dado esa gran interpretación puede parecer exagerada, y como la protagonista copa un noventa por ciento del metraje, puede llegar a saturar tanto mohín y tanto tic. ¿De verdad era así la Garland? No se relaja en ningún momento. Vamos, que mis seguidores “brainless” pueden acabar hasta las pelots del rostro amargado de la prota. Dicho lo anterior, y con los flashbacks que se utilizan para hacernos ver lo que pudo influir en su personalidad una infancia difícil, la peli deja claro lo complicaita que debió ser Judy. Y al no ser un “biopic” al uso, empieza en sus últimos días, cuando tuvo que aceptar hacer unos conciertos en Londres donde era idolatrada, y que no pudo rechazar, para poder pagar sus facturas, y lo más importante, recuperar la tutela de sus hijos que estaban en manos de su enésimo marido, Sid Luft (Rufus Sewell, “Dioses de Egipto“). Por supuesto la peli tiene buena música. Algún momento emotivo y su puntito cómico. Y también se ralentiza en algún tramo. Destacaría del resto del reparto a Jessie Buckley (“Wild Rose“), como su resignada ayudante en Inglaterra; Finn Wittrock (“Invencible“), como Mickey Deans, su último amante; Michael Gambon (“El cuarteto“); o Richard Cordery (“La buena esposa“), como el todopoderoso Louis B. Mayer, que tanto influyó en su vida. Interesante en todo caso.

CINE: “HISTORIA DE UN MATRIMONIO”.

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He vuelto a recurrir a Netflix para recuperar “Historia de un matrimonio”, de Noah Baumbach, “Mientras seamos jóvenes“), estrenada ya hace varias semanas, pero multinominada a los próximos Oscars (y en categorías importantes…Mejor Peli para empezar), por lo que podía dejarla pasar. Y menos mal. Porque es una buena película, sustentada en las brillantes actuaciones de sus protagonistas. Primeros planos. Buenos diálogos. Intensos. A veces duros. Otras tipo monólogo. Trata un tema áspero como la separación (debería haberse titulado “Historia de un divorcio“) de manera brillante, dejando hueco también al humor (hay hasta algún personaje cómico, como la madre de ella, Sandra, la mítica Julie Hagerty de “Aterriza como puedas“). Y cuando digo “ella” me refiero a Nicole (Scarlett Johansson, en uno de sus dos papeles nominados este año, el otro por “Jojo Rabbit“), una actriz de método que está en pleno proceso de separación de su marido, Charlie (Adam Driver, “Paterson“), director de teatro de culto. Trabajan juntos y esta situación puede afectar a su trabajo y a su entorno. Y en su entorno sobre todo está el hijo de ambos, Henry (Azhy Robertson, “Juliet, desnuda“). En el buen reparto también destacaría a Laura Dern (recién vista en “Mujercitas“), nominada por su divertido papel de abogada sin escrúpulos y dicharachera; Alan Alda (“El puente de los espías“) y Ray Liotta (“Uno de los nuestros“). Ambos abogados de la otra parte. Con las reseñas que rescato de FilmAffinity queda claro que es muy recomendable:

  • “No es solo la mejor película de Noah Baumbach, es una de las obras más precisas y dolorosas que ha dado el cine reciente sobre algo tan duro de atrapar como la fractura del amor. (…) genial filme” 
    Elsa Fernández-Santos: Diario El País 
  • “Una obra maestra rota por dentro (….) Baumbach nunca antes se mostró más lúcido, más divertido, más cruel y más transparente. (…) Puntuación: ★★★★★ (sobre 5)” 
    Luis Martínez: Diario El Mundo 
  • “Baumbach, tesoro oculto del nuevo Hollywood, se supera en su última película (…) No hay escena mala, no hay un paso en falso, no hay sentimentalismo: sólo un equipo de artistas en estado de gracia. (…) Puntuación: ★★★★ (sobre 5)” 
    Antonio Weinrichter: Diario ABC 

CINE: “TE QUIERO, IMBECIL”.

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“Te quiero, imbécil”, de Laura Mañá (“Sexo por compasión“), es la típica comedia tontona y predecible, pero que funciona como mero producto para echar unas risas. Funciona porque los actores lo hacen bien. De hecho a Quim Gutiérrez (“Primos“) le van como anillo al dedo estos papeles de “medio pringao“. Natalia Tena (“Tierra firme“), me ha sorprendido positivamente. Tiene algo distinto. Y Ernesto Alterio (“La sombra de la ley“), tiene un papel que le da mucho juego para hacer el chorra (un gurú de autoayuda por internet), y está a la altura. Funciona además porque no llega a la hora y media. Se pasa volando. Y si además le añadimos buena música y una decente producción, pues eso, que no le darán muchos Goyas, pero pasas el rato. La historia es la de Marcos (Quim) al que su novia Ana (Alba Ribas, “100 metros”), le deja, al mismo tiempo que pierde su curro. Se ve entonces con 30 y pico años volviendo a casa de sus padres. Decide hacer lo que sea por rehacer su vida, para lo que cuenta con su amigo Diego (Alfonso Bassave, “Dieta mediterránea“), un guaperas con éxito con las mujeres. En medio de toda esta situación se reencuentra con una amiga de la infancia, Raquel (Natalia Tena), que se va a convertir en su gran confidente y apoyo. También podemos ver a Patricia Vico (“El crack cero“) como la nueva y buenorra jefa de Marcos. Lo dicho, “pa” echar el rato y unas risas. Sin más.

CINE: “AGUAS OSCURAS”.

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“Aguas oscuras”, de Todd Haynes (“Carol“), es el estreno de más relumbrón de esta semana (estoy esperando algunos estrenos preoscars más interesantes), sobre todo por su importante reparto. Y como el título, es una peli oscura. Y no solo por los matices grises del ambiente (toque deprimente acorde con lo que se cuenta), sino que se queda un poquito a medias. En la línea de “Erin Brockovich” (con Julia Roberts) o “Acción civil” (con John Travolta), esta es una película con mucha carga reivindicativa (tema medioambiental muy de actualidad ahora…eso si no sale Gretha…). Peli/denuncia. Estas pelis son muestra de la lucha del pequeño contra el grande. David contra Goliath. El caso que nos ocupa es el de un abogado, Rob Bilott (un Mark Ruffalo, “Los chicos están bien“, como anodino, con trances de alelado….), que trabajando en un despacho que da servicios a las grandes industrias petroquímicas, tras la denuncia de un humilde granjero, Wilbur Tennant (Bill Camp, “Joker“), vecino de su abuela, se pone a investigar un complicado caso que le enfrenta a la gran corporación DuPont, lo que no será fácil, por el poder de esta empresa. Al menos cuenta con el respaldo del socio de su despacho Tom Terp (Tim Robbins, “Cadena perpetua“), y de su familia, aunque la relación con su mujer Sarah (Anne Hathaway, “Los miserables“), sufre el deterioro lógico del poco caso que hace Rob a todo lo que no tenga que ver con el caso. Solvente producción basada en hechos reales, lo que le da un punto de interés mayor, pero a la que le falta algo de tensión, de punch. Podemos ver también a Bill Pullman (“Independence Day“), Victor Garber (“Titanic”) o a Mare Winningham (“Philomena“).

CINE: “BAD BOYS FOR LIFE”.

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Han pasado veinticinco años desde la emisión de “Dos policías rebeldes“, primera entrega de esta saga que continuó con “Dos policías rebeldes II”, y que culmina (creo que culmina…) con esta “Bad Boys for life”, que dirigen a la limón Adil El Arbi y Bilall Fallah (“Gansta“). Nada nuevo en la oficina. Si acaso se ponen un poco más sentimentalotes…se nota que el tiempo ha pasado. Mike Lowrey (Will Smith, “Yo, robot“), sigue siendo ese poli que tiene sus propios métodos, poco ortodoxos. Marcus Burnett (Martin Lawrence, “Esta abuela es un peligro“), en cambio, parece (solo parece) haber madurado más…se ha convertido en abuelo. Y aunque ya hace tiempo que no patrullan juntos, Mike le va a pedir a Marcus que le acompañe en una última misión, ya que han vuelto del pasado unas víctimas de Mike que ahora buscan venganza. Una muy solvente producción (grandes efectos) donde no faltan espectaculares persecuciones, tiroteos, etc. Tampoco falta el humor. De hecho la parte cómica es la que más se agradece…mucho más que cuando la cinta pretende ponerse seria…En este caso la parejita contará con un equipo especial de polis especializados, dirigidos por Rita (Paola Núñez, serie “La Reina del Sur“). Por el lado de los malos destacaría a Jacob Scipio (“We Die Young“), ávido de venganza contra Mike, siguiendo las instrucciones de su malvada madre (Kate del Castillo, “La misma luna“). Pues eso, puro producto de entretenimiento. Para pasar el rato.

CINE: “MUJERCITAS”.

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A lo mejor me meto en un lío si digo que esta nueva versión cinematográfica de la novela de Louisa May Alcott, “Mujercitas”, va a gustar mucho a las mujeres, señoras, señoritas….vamos, que es una peli muy femenina. ¿La cajera metida a ministra de igualdad permitirá estas cosas? Lo digo porque entre otras cosas se habla mucho de que las mujeres solo pensaban en casarse bien…Bueno me centro, pero me apetecía dar cera a la ineptitud que nos viene. Pero me reafirmo que la peli dirigida por Greta Gerwig (“Lady Bird“), ha gustado, y mucho, a todo mi entorno femenino (madre, cuñada,….). Y es que la historia de las cuatro hermanas March, tiene ese rollo de colegueo entre chicas. Chismorreos de mujeres. Utilizando saltos en el tiempo nos enseña la evolución de las hermanas, cada una con su distinta personalidad. Sus inquietudes, sus amores. Jo (Saoirse Ronan, “Hanna“), es la más machota, rebelde, independiente, le gusta escribir. Meg (Emma Watson, la Hermione de “Harry Potter“), es la mayor, predestinada a casarse …y bien, si puede. Amy (Florence Pugh, “The Falling“), la artista, coqueta. Y Beth (Eliza Scanlen, “Babyteeth“), es la pequeña, débil, sensible. Las cuatro están muy unidas y tiran para “alante” apoyando a la madre (Laura Dern, “Alma Salvaje“), y ante la ausencia del padre (Bob Odenkirk, “Nebraska“). Está rodada con bastante ritmo y emociona sin dudarlo. La buena música de Alexandre Desplat ayuda a coger el pañuelo. Muy bien ambientada en la época. Tanto música como vestuario están nominadas en los próximos Oscars, donde también competirá en categorías mayores como Mejor Película, Actriz Principal (Saoirse Ronan), Actriz de Reparto (Florence Pugh), o Mejor Guión Adaptado. En el reparto hay además otras grandes figuras como Meryl Sreep (“La duda“) o Chris Cooper (“Agosto“), además del actor de moda Tymothée Chalamet (“Día de lluvia en Nueva York“), o de Louis Garrel (recién visto en “El oficial y el espía“).  Una buena peli para almas sensibles.