CINE: “AUTOMATA”.

Aut_mata-750464639-largeCada cierto tiempo llega a nuestras pantallas alguna peli en el que la Tierra ha sido arrasada…o está a puntito…(que ganas con destruirnos el planeta!!). Recientemente hemos visto “Interstellar”, “Oblivion”, o la patética “After Earth”, por poner algún  ejemplo. “Autómata”, de Gabe Ibáñez (“Hierro”), se incorpora a la lista pero me temo que sin augurios de pasar a la historia del séptimo arte. Eso sí, con una correcta recreación del ambiente apocalíptico que se respira. Como dice A.L. en Metrópoli, “el director acierta con la creación de una atmósfera desoladora, deprimente y angustiosa”…el problema es que todo eso llegue a las butacas…Además, reconozco el buen trabajo del protagonista y productor, Antonio Banderas (“Desperado”). La trama se sitúa en 2044 (aprox), en la que la humanidad ha quedado reducida a poco más de veinte millones de habitantes…además de un montón de robots que se crearon para servirles…sin capacidad de autorreciclarse. O eso creían. Porque el agente de seguros de la compañía que los ha creado, Jack Vaucan (Banderas), sospecha que algo raro está pasando entre ellos, lo que provoca, entre otras cosas, el recelo de sus jefes. No es una peli de ciencia ficción que busque el espectáculo gratuito (entiendo que el presupuesto tampoco lo permitiría…). Como dice Banderas a Fotogramas num. 2055, “Es cine de autor, más puro y más literario, que reflexiona sobre el presente”. Podréis deducir que a veces se pone un poco pesadita la peli. La verdad que el resto de actores/actrices tampoco aportan mucho… pero por destacar, aparece su ex, Melanie Griffith (“Armas de mujer”), como una científica que trabaja con los robots; Robert Forster (“Jackie Brown”), como el único jefe que le apoya; Dylan McDermott (“Blue iguana”), que da igual que fuera él u otro actor el que hace de poli cabroncete; Birgitte Hjort Sorensen (“Marie Kroyer”), como su resignada esposa; o Tim McInnerny (“Notting Hill”), que lidera a unos matones de “spaghetti western” del malo. Correcta sin más.

CINE: “INTO THE WOODS”.

Into_the_Woods-763837529-largeHoy voy a empezar mi reseña con las declaraciones de Micaela mi sobrina (10 años), con quien fuí a ver “Into the Woods”, de Rob Marshall (“Chicago”). A mi pregunta ¿qué te ha parecido la peli?: “Bien…solo que había algunas partes aburridas. Algunas canciones eran como aburridas…lentas. Caperucita Roja es la más graciosa y es superglotona”. Si a una niña de diez años le pareció aburrida por momentos…imaginaros el pestiñete que tuve que tragarme. Todo sea por fomentar el interés cinéfilo en mi sobrina…y porque Meryl Streep (“Los puentes de Madison”), supongo que para seguir batiendo récords de nominaciones, opta al Oscar como actriz de reparto. Por cierto, se trata de un musical (y es verdad que todas las canciones como que suenan muy parecidas…), en el que junta cuatro de los cuentos clásicos más populares, en una trama en el que dos panaderos (James Corden, “Begin Again”, y Emily Blunt, “Looper”) que no pueden tener hijos por culpa de un conjuro hecho por la Bruja (Streep) a sus antepasados, tienen que conseguir cuatro objetos para poder romper con el maleficio. Así tienen que conseguir la capa de Caperucita Roja (la novel Lilla Crawford), la vaca de Jack…el de las habichuelas mágicas (Daniel Huttlestone, “Los miserables”), el pelo de Rapunzel (Mackenzie Mauzy, “Brother´s Keeper”), y el zapato de Cenicienta (Anna Kendrick, “Up in the Air”). Otras caras que podemos reconocer, si la caracterización lo permite son las de Johnny Depp (“Piratas del Caribe”), como un peculiar lobo feroz; Tracey Ullman (“Granujas de medio pelo”), como la madre de Jack; o Chris Pine (“Star Treck”), como el príncipe enamorado de la cenicienta. En definitiva, a mis seguidores más acérrimos del cine de acción, comedia tonta, etc,…no se la recomiendo. Prescindible.

CINE: “SIEMPRE ALICE” y “V3NGANZA”.

Siempre_Alice-416692902-large“Siempre Alice”, de Richard Glatzer y Wash Westmoreland (“La última aventura de Robin Hood”), es un brillante ejercicio de interpretación de Julianne Moore (“Los chicos están bien”), en el papel de Alice Howland, una reputada lingüista a la que le detectan un severo alzhéimer de inicio precoz. A partir de ahí, la película hace un realista (sin excederse en lo dramático…siendo un drama lo que ocurre) recorrido de lo que le ocurre a una persona que va olvidándose de todo lo que le pasa a su alrededor, y sus efectos en su trabajo, en su familia…en definitiva, en todo lo que le rodea. La gestualidad de la protagonista (sin exageraciones innecesarias), la miradas (esos ojos brillantes),…, centran la atención de esta interesante peli. Interesante además porque te hace pensar (más si tienes alguien cerca que va perdiendo la cabeza). Pensar sobre la dependencia de las personas en esa situación ( o similar), en si uno hace lo correcto en la toma de decisiones al respecto,…Y además, la película emociona (el discurso en la Asociación…), y si algo te hace emocionar (o reir…que no es este caso), es que funciona. Acompañan a la Moore en una labor correcta Alec Baldwin (“Blue Jasmine”), como el marido atento, al que se le plantean algunos dilemas; Kristen Stewart (“Crepúsculo”), como la hija rebelde que no lo es tanto; además de  Kate Bosworth (“Life Happens”) y Hunter Parrish (“No es tan fácil”), que completan una familia unida en la desgracia.

V3nganza_Venganza_3-411506560-largeY mi doble sesión del Jueves la completé con la tercera entrega de “Venganza”“V3nganza”, donde repiten el director Olivier Megaton (“Colombiana”), el guionista Luc Besson (“El quinto elemento” o la saga “Transporter”), además del elenco actoral principal. Este último encabezado por Liam Neeson (“La lista de Schindler”), que se vuelve a meter en el papel de Bryan Mills, un ex agente, al que acusan erróneamente de haber matado a su ex mujer, Lenore (Famke Janssen, “X-Men”). En su intento de evadir a la policía, liderados por el suspicaz sargento Dotzler (Forest Whitaker, “El último rey de Escocia”), no descansará hasta averiguar quienes han sido los autores del asesinato, además de proteger, desde el anonimato, a su hija Kim (Maggie Grace, “Noche y día”). Sinceramente poco original esta especie de “El fugitivo” con habilidades de “Mcgyver” (malos con cara de malos…como Malankov (Sam Spruell, “En tierra hostil”), polis bueno y polis malos, giros de guión previsibles,…). Eso si, con ritmo a veces electrizante (cambios constantes de plano, cámara en movimiento, persecuciones,…), lo que al menos no la hace pesada. Prescindible.

CINE: “WHIPLASH”.

Whiplash-344887410-large“Whiplash”, del joven Damien Chazelle (“Guy and Madeline on a Park Bench”), es un duelo (con sangre por medio y todo…) entre el ambicioso y joven baterista (que toca la batería…) Andrew Neiman (Miles Teller, “Divergente”,…tiene cara de Stallone…lo que no dice mucho de él…), y el más que capullo profesor de música Terence Fletcher (J.K.Simmons, “Juno”, se come al resto del reparto). El primero quiere ser el mejor batería del mundo, y por eso se ha apuntado a una de las mejores escuelas de Nueva York, por lo que ve una gran oportunidad integrarse en la orquesta (studio band) que lidera el malvado Fletcher. El debate está en si los esfuerzos que tendrá que hacer para conseguir su objetivo (incluyendo evitar relaciones personales….no tiene amigos…deja a su novia con un argumento para llorar…) le compensan, incluyendo el maltrato recibido por las maneras de enseñar de esa especie de sargento cabrón (me recuerda a Louis Gossett Jr. en “Oficial y Caballero”·). Es un drama musical, por momentos sórdido, que trata de la ambición excesiva, que convertida en obsesión puede ser contraproducente. Yo la recomendaría a aquellos que les guste la música…aunque verla le puede quitar las ganas a más de uno de estudiarla. El papel de Simmons, ya premiado en los Globos de Oro, va camino de llevarse el secundario en los Oscars. Merece la pena verle…con ese gesto aterrador con el puño cuando corta la música (ver foto abajo). Aunque el resto del reparto es intrascendente, destacaría la presencia además del televisivo Paul Reiser (serie “Mis dos padres”), como el padre comprensivo; Melissa Benoist (serie “Glee”), como la novia efímera; o Chris Mulkey (una de esas caras que te suena un huevo…y es que ya apareció en “Acorralado”, por ejemplo).

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CINE: “LA TEORIA DEL TODO”.

La_teor_a_del_todo-567835219-largeEn este “sprint” final en el que parece nos vemos metido siempre que se acercan los Oscars, una de las películas más esperadas es “La teoría del todo”, de James Marsh (“Shadow Dancer”). Un “biopic” sobre la figura del popular científico Stephen Hawking, donde la parte más académica (el origen del universo, los agujeros negros,…) pasa (menos mal!!) a un segundo plano, para centrarse en la peculiar (por valiente) historia de amor entre el protagonista (magistral ejercicio de mimetización el de Eddie Redmayne, “Los miserables”, con muchas papeletas para llevarse el Oscar) y su primera esposa Jane (Felicity Jones, “La mujer invisible”, también genial). Y por qué digo valiente…porque  cuando a Hawking le detectan que padece la enfermedad del ELA, le dan dos años de vida y le auguran un resto de existencia muy complicado. A pesar de ello, Jane (la peli está basada en un libro autobiográfico de ella, “Hacia el infinito”), tira “pa lante” y se casan. Y tienen tres hijos. Y Hawking sigue vivo…50 años después. Es por lo tanto un bonito ejemplo de superación, contado de manera correcta (sin ofender a nadie…no se busca la polémica con esta peli…algunas pinceladas del también correcto humor británico endulzan de vez en cuando la dramática situación…), donde por el sólo hecho de ver como se desenvuelve la pareja protagonista merece la pena ir a verla. En un plano secundario aparecen otros personajes como Jonathan (Charlie Cox, “Stardust”), el profesor de música que se mete en sus vidas; Elaine (Maxine Peake, “Shameless”), como la enfermera que se convirtió en su segunda esposa; Beryl (Emily Watson, “War Horse”), como la madre de ella; Frank (Simon McBurney, “El topo”), como el padre de él; Dennis Sciama (David Thewlis, “London Boulevard”), como el profesor que siempre confió en él; o Brian (Harry Lloyd, “Jane Eyre”), su amigo mujeriego. Para los futboleros como yo, una curiosidad. Aparece en el papel de médico el que fué jugador del Chelsea e internacional francés, Frank Leboeuf.

CINE: BIRDMAN o (la inesperada virtud de la ignorancia).

Birdman_o_la_inesperada_virtud_de_la_ignorancia-594952048-largeEs “Birdman o (la inesperada virtud de la ignorancia”, del mejicano Alejandro González Iñárritu (“Babel”), una de las pelis más originales e interesantes que he visto últimamente. Original incluso en la técnica utilizada: casi rodada por completo en un solo plano secuencia (trucado para poder dar continuidad a la trama), que le da un claro dinamismo. E interesante por lo que cuenta…y cómo lo cuenta. La historia de un actor, Riggan (un gran Michael Keaton, “Batman”, que vuelve con fuerza), que ha dejado atrás su éxito como actor de cine interpretando a un superhéroe, Birdman, y que ahora se encuentra intentando retomar el vuelo (nunca mejor dicho…) protagonizando una obra teatral en el mismo Broadway. Empresa difícil, pues tiene que luchar contra sus propios fantasmas del pasado (un toque de ficción incluye la peli en este sentido…), los problemas propios de una producción teatral (más comedido de lo habitual Zach Galifianakis, “Resacón el las Vegas”, como Jake, su amigo y productor), y sus cuitas personales. Un acercamiento en forma de comedia (comedia negra…humor inteligente…también con momentos cómicos más tradicionales como cuando se queda en la calle en pelotas…) a los “intringuilis” del mundo del teatro, del artisteo en general, y al de las relaciones personales. En el campo de las interpretaciones (muy buenas todas) a los ya citados, se unen Edward Norton (“El club de la lucha”), como Mike, un actor estrella difícil de someter; Naomi Watts (“Lo imposible”), como Lesley, la insegura actriz que se va a estrenar en la meca del teatro; Emma Stone (recién vista en “Magia a la luz de la luna”), como Sam, la hija de Riggan, que se recupera de sus adiciones ayudando a su padre; Amy Ryan (“Adiós pequeña, adiós”), como Silvia, la madre de la anterior y ex de Riggan, a quien compadece; Andrea Riseborough (“Oblivion”), como Laura, otras de las actrices, liada con Riggan; y Lindsay Duncan (“Una cuestión de tiempo”), como Tabitha, cruel crítica que odia a los actores que han triunfado en el cine (ese choque cine/teatro se deja caer para debate…). Como dice Peter Debruge (Revista Variety): “El de Michael Keaton es el “comeback” del siglo (…). Es la mejor película de Iñárritu (…) un triunfo a todos los niveles”. Elogios que ya se están viendo recompensados con los Globos de Oro recibidos, el pasado fin de semana, al Mejor Actor de Comedia (Keaton apunta a los Oscars…) y al mejor guión. Muy recomendable.

CINE: “CORAZONES DE ACERO”.

Corazones_de_acero-657159513-largeEn esta peli de guerras (de las que soy fan confeso al igual que las del Oeste, romanos y similares), no pesa tanto lo bélico (que no falta…), como las relaciones personales, con sus personalidades tan distintas, entre los cinco integrantes de este tanque llamado Fury, que da título en su versión original a “Corazones de acero”, de David Ayer (“Sin tregua”). La II Guerra Mundial ya está decantada claramente del lado aliado (nos situamos en Abril de 1945), pero los nazis no se rinden, por lo que hay que seguir liberando Europa pueblo a pueblo. Ya metido en suelo alemán el ejército aliado, el tanque liderado por el sargento Wardaddy/Chacal (otro papel militar para Brad Pitt tras su genial Teniente Aldo Raine de “Malditos bastardos”), recibe la orden de proteger un cruce de caminos estratégico, crucial para evitar los últimos ataques desesperados de los “cartofel” (así llaman a los alemanes). Esa difícil misión está muy en línea con esas defensas de posiciones heroicas tipo “Salvar al soldado Ryan”. Hasta llegar a esa “misión final”, el sargento tiene que lidiar con los embates propios de una guerra (muy reales…llegando casi a lo “gore”…algunas escenas), y los choques de su equipo. El religioso y casi místico Boyd (Shia LaBeouf, “Transformer”); el encefalograma plano y brutal Grady (Jon Bernthal, “El mensajero”); el latino borrachuzo “Gordo” (Michael Peña, “Shooter”); y el joven e inexperto Norman (Logan Lerman, “Los tres mosqueteros”), que se lleva un buen “master” de experiencia de vida…en todos los sentidos (incluso lo poquito de romance que sale corre a su cargo). Muy bien ambientada, yo le hubiera recortado algo de metraje, sobre todo en los momentos tranquis. En todo caso seguro que os entretiene (no faltan las pizcas de humor para contrarrestar tanto seso esparramado). También podemos ver a Jason Isaacs (el malísimo de “El patriota”), Xavier Samuel (“Dos madres perfectas”), y a un hijo del gran Clint, Scott Eastwood (“Grand Torino”).

CINE: “BIG EYES”.

Big_Eyes-906876044-large“Big eyes”, del original Tim Burton (“Eduardo Manostijeras”), es el biopic de la pareja formada por Walter Keane (a Christoph Waltz, “Malditos bastardos”, le va al pelo el papel de embaucador parlanchín) y su esposa Margaret Keane (del mismo modo, a Amy Adams, “La duda”, le pega todo su papel de modosita mujer sumisa, amargada por su propia mentira). En los años 60 Keane llegó a ser el artista que más obras vendió en el mundo. El quiz del asunto es como se llegó a ese fraude de ser Walter el que firmaba y se llevaba los elogios, cuando en verdad era Margaret la que pintaba los famosos cuadros de niños con ojos grandes. Curioso tema que puede despertar interés a los amantes del mundo del arte, y que por otro lado aprovecha para tratar el tema de la sumisión de la mujer hasta no hace mucho tiempo (se llega a plantear por ejemplo si…¿una mujer es capaz de pintar?). Contada con buen ritmo y bien ambientada en ese América de mitad del siglo XX, la peli se ve con interés. A la pareja protagonista les acompañan otras caras conocidas como Danny Huston (“El aviador”), en el papel de Dick Nolan, el periodista que ayudó a la popularidad del artista; Jason Schwartzman (“Moonrise Kingdom”), como el galerista que les despreció; Terence Stamp (“Superman”), como el despiadado crítico Canaday; Jon Polito (“El gran Lebowsky”), como Banducci, el dueño del bar donde empezaron a venderse las obras; o Krysten Ritter (“Life Happens”), como la amiga de Margaret…parece que la han cogido por sus ojos. Como curiosidad la propia Margaret, ya anciana, hace un cameo sentada en el parque mientras los Keane pintan.

CINE: “THE IMITATION GAME”.

The_Imitation_Game_Descifrando_Enigma-824166913-largeSin duda lo más destacable de “The imitation game”, del noruego Morten Tyldum (“Headhunters”), en mi humilde opinión, es la brillante interpretación de Benedict Cumberbatch (“El topo”, “War Horse”,…), como el intrigante Alan Turing, protagonista de este biopic, basado en la historia real de este matemático ególatra y de carácter “complicado”, a quien el gobierno británico ficha para poder descifrar los códigos nazis y así poder contrarrestar el poderío alemán durante la segunda gran guerra. Contado en distintas etapas de su vida (saltando en el tiempo de manera adecuada para ir descubriendo los distintos porqués de su rara personalidad…Cumberbatch lo borda dándole ese aire atormentado que le persigue todo el rato…esa mirada…), la peli no sólo nos descubre a este héroe olvidado (por exigencias de su trabajo…nadie tenía que conocer su existencia…y, sobre todo, su misión) en su faceta profesional, si no que también ahonda en su perfil más personal, resultando este largometraje un alegato de la persecución que sufrieron los homosexuales en el pasado. Aunque insisto en que solo por la interpretación del protagonista merece la pena ir a verla, la peli cuenta con otras caras conocidas, como Keira Knightley (“Orgullo y prejuicio”), una de sus colaboradoras más íntimas, en todos los sentidos, y Matthew Goode (“Un hombre soltero”), como Hugh, otro del equipo con quien tiene varios enfrentamientos por los distintos puntos de vista a la hora de acometer su vital proyecto. Otras caras que podemos ver son la de Mark Strong (“Robin Hood”), Charles Dance (“Gosford Park”), o Rory Kinnear (“Skyfall”). El drama y la tensión que suponen la vida de Turing, se adereza con algunas gotas de ese humor británico que tanto me gustan. El guión se basa en el libro de Andrew Hodges, “Alan Turing: The Enigma”. Interesante y necesaria si queréis ver las pelis que opten a los ya cercanos Oscars.

CINE: “INVENCIBLE”.

Invencible_Unbroken-846251381-largeTras el parón navideño (mi escapada a la tierra supone una desconexión temporal de las salas de cine), retomo mis reseñas sobre pelis con “Invencible”, el segundo largo como directora de la megaestrella Angelina Jolie, tras “En tierra de sangre y miel”. Con guión entre otros de los hermanos Joel y Ethan Cohen (“Fargo”), y basándose en el libro de Laura Hillenbrand, la Jolie nos cuenta la historia real de Louis Zamperini (interpretado por un más que correcto Jack O´Connell, “300: el origen de un imperio”), una estrella del atletismo americano, hijo de inmigrantes italianos (aunque tampoco es que tenga muchas marcas históricas según leo…), gracias al empeño de su hermano (de niño era un desastre… todo el día metido en broncas…), que acaba participando en la II Guerra Mundial, donde su bombardero es derribado, por lo que tiene que pasar más de mes y medio a la deriva hasta que es rescatado…que mala suerte…por los japoneses. Es llevado a los campos de internamiento nipones, donde sufre todo tipo de vejaciones por sus captores, liderados por el sádico Watanabe (el novel Takamasa Ishihara, un poco exagerado en sus expresiones de sádico maltratador). Dicho lo anterior, podréis entender que la historia tiene chicha para una buena peli del estilo de los héroes americanos que tanto les gustan a los yanquis. Y creo que este largo (muy largo) tiene una correcta ambientación y puesta en escena (espectacular el momento del bombardeo y el  contraataque enemigo…nunca lo había visto desde ese tiro de cámara y con esa precisión) y buenas interpretaciones (añadiría los dos compañeros de naufragio, Phil (Domhnall Gleeson, “Una cuestión de tiempo”), y Mac (Finn Witttrock, “Noé”), además del piloto Cup (Jai Courtney, “Jack Reacher”)). Pero a pesar de lo duro de la trama (la mala leche que tenían los japos…), no consigue emocionar. Le falta algo. Como dice Alberto Bermejo en Metrópoli, “…algo frena el entusiasmo y la identificación y propicia que casi todo se vea desde una perspectiva ajena, fría, como si se observase el sufrimiento desde fuera, sin llegar a calar en la pesadilla íntima del personaje”. En definitiva, película interesante que abre la veda de otras inspiradas en las guerras mundiales, una de ellas a punto de ser estrenada, “Corazones de Acero”, protagonizada por Mr, Jolie…Brad Pitt. Decir que Zamperini llegó a ver su biopic, antes de fallecer este verano pasado con noventa y tantos años.