CINE: “100 METROS”.

100_metros-170169519-large“100 metros”, de Marcel Barrena (TV movieCuatro estaciones“), son los que le auguraron nunca más recorrería a Ramón Arroyo (Dani Rovira, “Ocho apellidos vascos“), un publicista al que de la noche a la mañana le diagnostican Esclerosis Múltiple, lo que le va a cambiar la vida. Es una historia real que nos llega a la pantalla en un formato de drama, como una clara muestra de peli de superación (intentar participar en un Iron-Man, ni más ni menos, tras serle detectada la enfermedad), y con momentos de comedia…comedida. Este último toque cómico es el que edulcora (necesario) una historia real tan dura, pero a la vez tan impresionante. Y la película lo refleja perfectamente, yendo de menos a más, llegando a emocionar. Cumple por lo tanto como mensaje de que no hay que tirar la toalla, además de otros puyazos reivindicativos (la falta de atención gubernamental y las indecencias empresariales en cuestiones de bajas laborales por enfermedades como esta). La peli se sustenta en el trio protagonista. Además del citado Rovira, Karra Elejalde (“Airbag“), que vuelve a ejercer de suegro del malagueño, en este caso con su propio drama personal, pero sin dejar de tener esa vis cómica de viejo cascarrabias que en los “…apellidos vascos” le encumbraron; y Alexandra Jiménez (“Promoción fantasma“), como su abnegada mujer, en un registro más contenido pero que demuestra su versatilidad. Otras caras conocidas les acompañan en esta interesante producción: María de Medeiros (“Pulp Fiction“), pone el toque exótico; Andrés Velencoso (“Fin“); Clara Segura (“Mar adentro“), como la doctora que le atiende; o David Verdaguer (“10.000 km“), Bruno Bergonzini (“Soldados de Salamina“) y Alba Ribas (“El cadáver de Anna Fritz“), como los compañeros de tratamiento. Merece la pena verla aunque solo sea para concienciarse sobre esta enfermedad degenerativa y sus consecuencias.

CINE: “DOCTOR STRANGE”.

doctor_strange-883697036-large“Doctor Strange”, de Scott Derrickson (“Líbranos del mal“), es un nuevo producto de la inagotable (y ya cansina…) factoría Marvel, basada en unos cómics que empezaron a aparecer por los años 60, y que en este caso hacen de un arrogante cirujano un místico superhéroe. Este es el Doctor Stephen Strange (Benedict Cumberbatch, “The Imitation Game“), una eminencia en el campo de la neurocirugía (y bastante sobradito…) que sufre un grave accidente que afecta a sus manos. Ante el depresivo panorama de no poder volver a operar, y buscando solución a su drama, acaba en Kamar-Taj (por el Nepal…), en manos del Anciano (Tilda Swinton, “El gran Hotel Budapest“), un hechicero, experto en artes místicas y otras bandurrias de dobles dimensiones, que lidera una especie de grupo de maestros (entre otros Mordo, Chiwetel Ejiofor, “12 años de esclavitud“) que se proponen proteger el mundo de malvados como Kaecilius (Mads Mikkelsen, “La caza“), un ex maestro que le ha salido rana. Espectaculares efectos especiales (al estilo “Origen”…doblando ciudades…) dan grandiosidad a la peli, que no deje de tener peleas entre malos y buenos, gotas de humor negro (muy necesarias), fantasmadas incomprensibles, y demás ingredientes que hacen felices a los aficionados a este cine fantástico. Del que yo reconozco empiezo a saturarme. Al menos yo no disfruté tanto con tanto misticismo y demás monsergas de dobles espacios y otras leches. Se pueden reconocer otras caras como la de Rachel McAdams (“Sherlock Holmes“), como la compañera profesional y algo más de Strange; Michael Stuhlbarg (“Un tipo serio“), como el doctor West; Benjamin Bratt (“Traffic“), quien le da la pista a Strange para su cura; o Benedict Wong (“Marte“), como otro de los maestros. Puro entretenimiento de luz y sonido.

CINE: “LA HISTORIA DE JAN”.

cartel_webAyer tuve la suerte de acudir al preestreno de “La historia de Jan”. Y digo suerte, porque este modesto documental, dirigido, guionizado y producido por Bernardo Moll Otto, el padre de Jan, es un canto a la superación, un canto a la esperanza, en definitiva contiene un mensaje maravilloso. Un mensaje que básicamente quiere comunicar que tener un hijo con síndrome down es un regalo. Que el “susto” y amargura inicial de “¿porqué a mí?”, se va a convertir en “que suerte hemos tenido contigo“. Bernardo, junto a su mujer Mónica Vic (actriz que ha intervenido por ejemplo en la serie “Isabel“), nos abren las puertas de su casa (y de su corazón) desde el momento en el que nace Jan, hasta que cumple los seis años (alguien ha dicho por ahí que es una especie de “Boyhood” a la española), grabando durante esos años todos los momentos en la evolución de Jan. Y lo hacen desde su punto de vista más personal, sin ocultar sus prejuicios iniciales, con pinceladas del humor más sano, y demostrando el esfuerzo mental que hicieron, para acabar siendo unos abanderados de la discapacidad intelectual. Abanderados porque con esta película dan un paso más en la normalización de la inclusión de personas con síndrome down u otras discapacidades (o capacidades diferentes…quizás mejor) en la sociedad. Que al final es uno de los objetivos de todos aquellos que trabajan en el mundo de la discapacidad, Y doy fe que hay muy buena gente por ahí, como en Down Madrid (www.downmadrid.org) , que aparece en el documental como una de las etapas en la vida de Jan. También queda bien reflejado lo importante que es la familia para la integración de las personas con D.I.. No va a ser la apuesta más comercial de los estrenos de mañana día 4, pero seguro que es la que más sentimiento tiene. Un pero. Jan es del Atleti. Pero esta vez se lo perdono. ¡¡Enhorabuena a la familia Moll Vic !!

CINE: “QUE DIOS NOS PERDONE”.

que_dios_nos_perdone-230971747-large“Que Dios nos perdone”, de Rodrigo Sorogoyen (“Stockholm“), es un interesante e inquietante thriller, intenso, que se sujeta en un brillante duelo interpretativo. El que componen los protagonistas. Un par de policías del departamento de homicidios, Velarde y Alfaro (Antonio de la Torre, “Primos“, y Roberto Alamo, de la serie “Aguila Roja“), compañeros de faena pero de carácter totalmente opuestos. El primero es apocado, metódico, tímido…y encima tartaja; el segundo es mal hablado, violento, con problemas de disciplina, etc, etc, etc. En plena visita del Papa a Madrid en 2011 (circunstancia prescindible, si no es por meter imágenes reales de la época y aderezar la trama con toques religiosos…), se encuentran enfrascados en la búsqueda contrarreloj de un supuesto asesino y violador en serie (Javier Pereira, de la serie “Al salir de clase“) de mujeres mayores. A la vez tienen que luchar contra sus propios fantasmas y penurias particulares. Aunque tira de tópicos del cine policíaco más comercial (pareja de colegas muy distinta aparentemente mal avenida, mal rollo con colegas y/o jefes, circunstancias personales complejas,…, eso se ha visto ya en innumerables buddie movies), mantiene su personalidad e interés con un buen ritmo al que ayudan una cámara en movimiento que desasosiega y una música que acompaña adecuadamente. Se podría haber ahorrado la morbosidad de enseñar los fiambres de manera tan explícita. Otras caras que aparecen por ahí son las de Jose Luis García Pérez (“Impávido“) como el Jefe de los protas; Luis Zahera (“Celda 211“) y Raul Prieto (serie “La señora“), como la pareja de polis “enemiga”; Mónica López (“Intacto“), como la compañera comprensiva; Maria Ballesteros (“Princesas“), la limpiadora; o Alfonso Bassave (“Dieta mediterránea“), en un papel menor. Me alegra poder recomendar buen cine español.

CINE: “CAPTAIN FANTASTIC”.

captain_fantastic-545150407-largeCon bastante retraso (respecto a su estreno), y por circunstancias ajenas a mi voluntad (fui llevado al cine por familiares el día de mi cumpleaños, en grupo y con el tiempo justo…en las antípodas de mi manera de funcionar…ir solo y holgadito en tiempo), pude ver el pasado sábado “Captain Fantastic”, de Matt Ross (“28 Hotel Rooms“). Un curioso largo en el que nos presentan a una familia que vive aislada en los bosques americanos, liderados por un padre estricto, Ben (Viggo Mortensen, “Appaloosa“) que somete a entrenamientos cuasimilitares y lecturas filosóficas imposibles a sus hijos (incluso los de menos de 10 años…), todo ello en un ambiente de actitud antisistema (un pelín podemita…) y antitodo. El fallecimiento de la madre enferma, Leslie (Trin Miller, “The Invoking“), les hace salir de su mundo para enfrentarse a la realidad de una sociedad desarrollada…o no (es ese choque con la realidad lo que más me ha gustado…incluso podrían haberle sacado más vis cómica…). Esa dicotomía sobrevuela por el ambiente. Exagerada (llevada a extremos no ejemplarizantes) en los dos mundos, el real y el de la familia Fantastic, no es difícil acabar empatizando con el buen rollo de esos hermanos inocentes (especialmente la pequeña Zaja, Shree Crooks, “Stephanie“), y posicionarte de su lado, sobre todo si los personajes del mundo civilizado los pintan como los pintan (esos dos hermanos repelentes lerdos y enganchados a las videoconsolas…). Quizás las intenciones del realizador sean esas…y trasladarnos ese mensaje de los males de la sociedad moderna. El cine yanqui también tiene su vena progre. Al final es una peli entretenida porque emociona, saca alguna sonrisa, y te hace pensar (no mucho que si no desconecto), además de estar rodada a buen ritmo y con un plantel actoral bien elegido. Aparte de los mencionados, el resto de hermanos son: Bo (George Mackay, “Resistencia“), Kielyr (Samantha Isler, “De regreso a casa“), Vespyr (Annalise Basso, “Oculus“), Rellian (Nicholas Hamilton, “It“), el más rebelde con las ideas familiares, y Nai (Charlie Shotwell, “Man Down“). Además podemos ver al veterano Frank Langella (“El desafío: Frost contra Nixon“), como el abuelo gruñón; y a Steve Zahn (“Dallas Buyers Club“) y Kathryn Hahn (“Somos los Miller“), como los cuñados. A mi hermana María y mi cuñada Inés les encantó…por si os sirve de referencia. A mí me entretuvo…sin más.

CINE: “LA CHICA DEL TREN”.

the_girl_on_the_train-798601258-large“La chica del tren”, de Tate Taylor (“Criadas y señoras“), se muestra muy fiel a la exitosa novela de Paula Hawkins, por lo que conviene… o no haberla leído… o haberse olvidado del final (como me pasó a mí…a pesar de ser una obra del año pasado…), para poder mantener la tensión que propone la peli, aportando poco a poco nuevos datos a la trama (con saltos en el tiempo anunciados con cartelito…para evitar los líos), que van llevándote a la resolución del caso de manera cansina. Se trata de un thriller de esos que ponen los fines de semana en Antena 3 (para los que me entiendan…). Como dice Alberto Luchini en Metrópoli, nº 651: “Un guión que no es tal, sino una mera puesta en imágenes del libro en el que se basa“. Rachel (Emily Blunt, “Sicario“, con cara de agobio), es una habitual viajera (alcohólica) de un tren en el que se pasa todos los días contemplando desde la ventana unas casas que le son familiares. Cada día recuerda lo que fue, e imagina lo que pudo ser la existencia en esas casas, observando a sus nuevos inquilinos. Pero un día ve algo que se sale de lo habitual, lo que le hace alarmarse e involucrarse ella misma en los sucesos de los que ella cree ser testigo. O será el alcohol…En el lío tendrán que ver su ex marido, Tom (Justin Theroux, “American Psycho“), la nueva mujer de este, Anna (Rebecca Ferguson, “Florence Foster Jenkins“), sus vecinos Scott (Luke Evans, “The Hobbit“), y Megan (Haley Bennett, “The Equalizer“), a la vez canguro de los anteriores. Lisa Kudrow (una de las integrantes de la mítica serie “Friends“), tiene un breve papel. Lo dicho, se puede esperar a que la den en la tele.

CINE: “INFERNO”.

inferno-993771440-largeDespués de “El Código da Vinci” y “Angeles y demonios”, vuelve el personaje de Robert Langdon (Tom Hanks, “Forrest Gump“, en su registro más neutro), protagonizando “Inferno”, otra vez dirigido por Ron Howard (“Apolo XIII“), director de las dos primeras entregas de estas adaptaciones de las exitosas novelas de Dan Brown, involucrado también en la producción. Ni he leído los libros, ni visto las anteriores entregas, así que me refiero a esta peli como hecho aislado. Y como tal, es un thriller rodado a buen ritmo (aunque tiene parones donde flojea), que transcurre en bellos entornos (Florencia, Venecia y Estambul), con algún momento de tensión…dentro de una previsibilidad general. En las pelis donde hay que descifrar algún enigma, como es el caso, o algún embrollo, en esta cinta se deja poco margen para el misterio (para los que no nos gusta pensar mejor…), ya que de una manera u otra la trama te va contando el porqué de las cosas. Esta vez Langdon despierta amnésico en un hospital de Florencia. Con la ayuda de la Dra. Sienna Brooks (Felicity Jones, “La teoría del todo”, está de moda), va recuperando la memoria y averiguando qué hace él en la ciudad italiana. Ni más ni menos que evitar que un virus maligno se propague y destruya la humanidad (os suena verdad?…). Perseguido por polis, gobiernos, etc, tendrá que ir descifrando algunas cosillas por el camino. A mi me ha dejado igual (ni fu ni fa…). Otras caras conocidas que podemos ver son las de Omar Sy (“Intocable“), como un agente de la OMS; Irrfan Khan (“Slumdog Millionaire“), misterioso hacedor de entuertos; Ben Foster (“El tren de las 3:10“), el propagador de virus; o Sidse Babett Knudsen (“Esperando al rey“), de las pocas que están del lado del prota. Si no tienes otra cosa que ver, pues sirve para pasar el rato.

CINE: “LA FIESTA DE LAS SALCHICHAS”.

sausage_party-262393082-largeAntes que nada avisar que esta película de animación es para adultos…y añadiría dos rombos. Si, “La fiesta de las salchichas”, dirigida por dos expertos en distintos campos de la animación, Greg Tiernan y Conrad Vernon (que también ponen voces…), es una irreverente producción de humor adulto y guarro que juegan con el doble sentido sexual que proporcionan los alimentos (a veces muy obvio…pero no deja de ser gracioso). En su versión original cuenta con el añadido de utilizar voces de actores muy conocidos. La historia básicamente juega con que los productos del supermercado, desean ser los elegidos en el carrito de la compra, porque así conseguirán una especie de liberación (el más allá… donde los humanos les cuidarán, etc). La vuelta de uno de ellos les hará ver que eso del “más allá” es mentira y que cuando les cogen de las estanterías…lo que les espera es lo peor. Entonces empieza el debate de los que creen esta nueva versión o los que siguen anclados en el pasado. Los agnósticos son liderados por la salchicha Frank (Seth Rogen, “Juerga hasta el fin“, productor y coguionista también), que al caerse de un carrito empieza a buscar la verdad. Frank esta enamorado de Brenda (Kristen Wiig, “Marte“), un panecillo coqueto (os podéis imaginar el juego que da la salchicha y su bollito…). En la alocada trama da tiempo de tratar la homosexualidad, las drogas, el racismo, el conflicto palestino/israelí,…(lo dicho, como para llevar a un niño…). Otros actores conocidos que ponen su voz son Michael Cera (“Juno“), como Barry, una salchicha enana; Nick Croll (“Noche loca“), es un aparato para vaginas; James Franco (“127 horas“), como drogata; Bill Hader (experto en doblajes como el Miedo de “Del revés“), como Tequila; Salma Hayek (“Desperado“), no podía ser otra cosa que un taco..caliente; Jonah Hill (“El lobo de Wall Street“, también produce), como la salchicha Carl; Edward Norton (“El club de la lucha“) es Sammy Bagel Jr….; o Paul Rudd (“Ant-Man“) como Darren.  Dice Nando Salvá de El Periódico: “Es más profunda de lo esperable y más marrana de lo imaginable (…) Un exceso de depravación sexual y vulgaridad gratuita. El resultado sería cuestionable de no ser tan divertido”. Yo me reí.

CINE: “MECHANIC: RESURRECTION”.

mechanic_resurrection-802246610-large“Mechanic: Resurrection”, del alemán Dennis Gansel (“La ola“), es la segunda entrega (tras “The Mechanic“)  de este personaje, Arthur Bishop (Jason Statham, “Transporter“), un asesino a sueldo cuya originalidad es que hace parecer que las muertes son accidentales (“que parezca un accidente”…), utilizando técnicas al estilo MacGyver. Que queréis que os diga. A mi me entretienen estas pelis de mamporros (de donde salen tantos malos…), tiros (nunca se acaban las balas…), fantasmadas, etc. Previsible, con un argumento repetido,…da igual…ya se lo que voy a ver. Un producto hecho a la medida de Statham, para su lucimiento. Por ponerle un pero, demasiado pasteleo en la primera media hora (quitando la movida inicial), que parece un anuncio de vacaciones en Thailandia. En esta ocasión Bishop, que ya se había retirado (a ver quien se lo cree…), tiene que cumplir el encargo que le ha hecho el malvado Crane (Sam Hazeldine, “Monuments men“),. si no quiere que maten a su novia Gina (Jessica Alba, “Los cuatro fantásticos“), a quien tienen secuestrada. El encargo es cepillarse a tres traficantes de armas (destaco la misión en Sidney…tipo “Misión imposible“). La presencia de Tommy Lee Jones (“Hombres de negro“), como uno de los objetivos de Bishop, le aporta algo de calidad a la cinta. También destacaría a Michelle Yeoh (“El mañana nunca muere“), como Mei, la dueña del resort paradisíaco. Para los aficionados a la acción trepidante y fans de Jason…que los hay.

CINE: “UN MONSTRUO VIENE A VERME”.

un_monstruo_viene_a_verme_a_monster_calls-108553414-largeLa última peli de Juan Antonio Bayona (“Lo imposible“), “Un monstruo viene a verme”, es sin duda el estreno más esperado del otoño (gran campaña de comunicación desde hace ya meses…). No ha defraudado en taquilla el primer fin de semana (una masiva distribución ha ayudado), y la verdad es que está bien. Pero aviso. Yo no soy muy fan de este tipo de pelis. Un drama fantástico. Un dramón si queréis, pues de fondo (y no tan hondo) está el tema del cáncer. Trata de como asumimos la pérdida de un ser querido, o como afrontamos esos momentos (los previos a la pérdida…). Y además provoca la lágrima porque conmueve (con el temita como para no hacerlo). Conor (Lewis MacDougall, “Pan: Viaje a Nunca Jamás“), es un niño que vive atormentado por su drama familiar y por el acoso escolar al que es sometido. Vive solo con su madre (Felicity Jones, “La teoría del todo“), enferma terminal de cáncer, a quienes visita de vez en cuando la estirada abuela (Sigourney Weaver, “Alien: el octavo pasajero“), quien quiere coger el mando de la situación ante la ausencia de un padre (Toby Kebbell, “Ben-Hur“) que vive en Los Angeles. Ante tal panorama, o quizás provocado por el mismo, Conor sufre todas las noches la misma pesadilla en la que se encuentra con un monstruo, su mejor escape o ayuda en tan dramática situación. Dice Fausto Fernández en Fotogramas, nº 2076: “Un cuento (unos cuentos dentro de un cuento) sobre las tinieblas que envuelven nuestras vidas (…) Un viaje emocional donde el drama funciona desde la distancia en con el mundo adulto…”. Y es que la presencia del monstruo y los sueños animados le dan el toque de cuento. La fotografía y la puesta en escena son brillantes, y la música de Fernando Velázquez acompaña con acierto. Merece la pena verla en todo caso por lo original de la propuesta, independientemente seáis de mi club de “cinéfilos superficiales” o no.