CINE: “CEGADOS POR EL SOL”.

Cegados_por_el_sol-365791641-largeMe pasa a veces, que no se como afrontar la reseña que tengo que escribir, cuando una peli me deja descolocado. Y este es el caso de “Cegados por el sol”, de Luca Guadagnino (“Yo soy el amor“), “un drama moderno de las relaciones psicológicas”, en palabras del propio realizador. Cuando la palabra drama y psicología aparecen en el mismo contexto, ya se que no va a ser una de mis pelis preferidas…(los míos me entienden…que son más de tiros y superficialidades…). Y sigo citando al director italiano: “En Cegados por el Sol imaginé una película sobre amor, belleza, deseo, sexo, sexualidad y el peligro de un viejo amor, que solo con su presencia y sus actos puede desencadenar un comportamiento destructivo y remover el pasado de nuestros protagonistas”. Yo añadiría celos, y ya vas más orientado. Todo lo anterior lo situamos en una isla de Italia (bonitos paisajes) y con una banda sonora que te va a sonar, y sale un producto correcto…pero de los que yo califico como raros. Y es que los personajes son raros. Una estrella del rock, Marianne Lane (Tilda Swinton, “¡Ave, César!”), intenta recuperarse de una afección en la garganta que le impide cantar, retirada en una casita de campo junto al mar, acompañada por su “caradeatormentado” novio, Paul (Matthias Schoenaerts, “De óxido y hueso“). Su idílico descanso se ve interrumpido por la llegada del histriónico y deslenguado Harry (Ralph Fiennes, “El paciente inglés“), ex productor y ex amante de Marianne. Un verdadero tocapelotas que además viene acompañado por su supuesta hija, entre borde y pasota, Penélope (Dakota Johnson, “50 sombras de grey“). A partir de ahí es cuando aparecen los fantasmas del pasado que empiezan a cargar el ambiente. Tensión que va en aumento según pasa el metraje. Pues eso, para los amantes de los dramas psicológicos…

CINE: “TORO”.

Toro-785499918-largeLa verdad es que cuando el cine patrio deja de lado esa afición por sacar muertos del armario y atacar todo lo que suene a conservador, y se pone a hacer otras cosas, puede merecer la pena. Y “Toro”, de Kike Maíllo (“Eva“), es un thriller muy digno, que tiene todos los ingredientes típicos (y necesarios) en ese género de cine de “mafiosos” que tan buenas pelis nos ha traido a las pantallas. Así, hay violencia, malos con caras de malos, mafioso con garito, venganzas, traiciones, algo de ternura para compensar,…puede que no sea por lo tato muy original, pero su buena factura (acción bien resuelta, buen ritmo,…) le hace ser una interesante película. “Toro” da nombre a un antiguo matón (Mario Casas, “Grupo 7“), del jefe de la mafia local (costa sur española), Romano (José Sacristán, “Cara de acelga“…donde hice de extra…), que ya retirado y trabajando como taxista, y a pocos días de conseguir la libertad total, y así casarse con su novia (Ingrid García Jonsson, “Hermosa juventud“), tiene que volver a las andadas para liberar a su sobrina Diana (Claudia Canal), hija de su hermano López (Luis Tosar, “Celda 211“), el típico desastre que sólo sabe meterse en problemas. Desde entonces se convierte en una especia de “road movie” donde los hermanos y la sobrina huyen del malvado capo y su entramado a través de las costas españolas. En esos casi 100 minutos (una duración correcta) podemos ver otras caras que completan un buen plantel actoral. Jose Manuel Poga (” Palmeras en la nieve“), es Giner, la mano derecha de Romano. Y en papeles menores, Alberto López (“Ocho apellidos vascos“) y Hovik Keuchkerian (de la serie televisiva “Hispania“). Recomendable.

CINE: “OBJETIVO: LONDRES.”

Objetivo_Londres-637419563-large“Todo lo que sale en la pantalla lo has visto antes: muchas, muchas veces. Por cada bala (y perderás la cuenta) hay un tópico“. Esta frase de Mick LaSalle, del San Francisco Chronicle, define muy bien a “Objetivo: Londres”, de Babak Najafi (“Sebbe“), la secuela de “Objetivo: la Casa Blanca”, que como siga funcionando en taquilla, será el preludio de siguientes entregas del mismo corte. O sea, fantasmadas, los citados tiros, explosiones, golpes de humor para destensar en situaciones críticas, etc ,etc, etc. Por lo tanto, como es previsible cien por cien, uno sabe lo que se va a encontrar. Pura acción. Y esto le gusta a cierto público que va a las salas a “no pensar”. En este caso Mike Banning (Gerard Butler, “300“), tiene que acompañar a su jefe, el Presidente de los Estados Unidos (Aaron Eckhart, “El caballero oscuro“), a los funerales de estado por el premier británico que tienen lugar en Londres. Dichos fastos son la excusa perfecta para que un malvado asesino, Barkawi (Alon Aboutboul, “Rambo III“), y su hijo Kamram (Walid Zuaiter, “The Visitor“), organicen una masacre de autoridades en venganza por la muerte de su hija. A partir de ahí empieza la huida por las calles londinenses de Banning y su protegido, para evitar ser capturados por los malo, malísimos…Por supuesto no os cuento el desenlace…pero vamos…Otras caras conocidas repiten presencia como Morgan Freeman (“Seven“), ahora como Vicepresidente; Melissa Leo (“El luchador“); Robert Forster (“Jackie Brown“); Angela Bassett (“Malcolm X“); o Radha Mitchell (“Pitch Black“), como la típica (aquí todo es típico…) mujer sufridora del héroe. Ya sabéis lo que os podéis encontrar. Vosotros mismos.

CINE: “JULIETA”.

Julieta-518304442-largeCon “Julieta” nos encontramos la versión más melodramática de Pedro Almodóvar (“Todo sobre mi madre“). Aquí hay poco surrealismo (el ciervo…), cero alocamientos, menos transgresión, y, ningún resquicio al humor (hasta Rossy de Palma, “Kika“, aparece más antipática y seria que nunca en su papel de sirvienta del pescador). El director manchego ha dirigido un drama sobre las relaciones personales, sobre todo las relaciones madre/hija, bastante normalito que deja las emociones para el final. La peli se centra en el personaje que da nombre a la peli, Julieta, una mujer que sobrevive triste recordando a su hija Antía (Priscilla Delgado, a quien vimos en la serie “Los Protegidos“, y Blanca Parés, de adulta, de la serie “El secreto de puente viejo“), desaparecida del mapa. Con su profundo pesar a cuestas empieza a repasar y escribir su atormentada vida, buscando respuestas a sus desgracias. Dos actrices se meten en el papel de la protagonista. De adulta, Emma Suárez (“El perro del hortelano“) y de joven, Adriana Ugarte (“Palmeras en la nieve“). Ambas muestran constantemente la amargura en su rostro. La amargura que producen las pérdidas y las ausencias. Lo dicho, una de las pelis más “tranquilas” de Almodóvar, con una bonita fotografía y con algunos toques suyos inevitables, como el colorido de algún vestuario y decoración (el papel de la casa…), o la utilización de amigos para breves cameos (su hermano Agustín, Bimba Bosé, Fernando Iglesias,…). A la prota le rodean personajes como Xoan (Daniel Grao, “Fin“), el pescador gallego padre de Antía; Lorenzo (Darío Grandinetti, “Francisco, el padre Jorge“), el apoyo incondicional de Julieta adulta; Bea (Michelle Jenner, “Tenemos que hablar“), la amiga de la infancia de Antía; o Ava (Inma Cuesta, “La novia“), la escultora amiga de Xoan. Mañana escribiré de “Objetivo: Londres“…ese es más mi estilo.

CINE: “KIKI, EL AMOR SE HACE”.

Kiki_el_amor_se_hace-949639720-large“Kiki, el amor se hace” (el título es mejorable), de Paco León (“Carmina o revienta”), es una comedia coral sobre las rarezas en las relaciones sexuales de pareja. Se plantean distintas historias (cada una de su padre y de su madre) y se le saca chispa a esos “problemas” sexuales. No hay muchas escenas subidas de tono (al menos tantas como uno podría imaginarse al ver el tema), pero lo que no faltan son diálogos llenos de escatología fisiológica de todo tipo, rayando lo soez en algún caso. A alguna mente cerrada o conservadora no le recomendaría que fuera a verla. Por otro lado, tiene momentos de puro humor absurdo con diálogos y situaciones divertidas (intentando hacer llorar a su marido, los efectos de comer espárragos,…). Provoca muecas y sonrisas. Y los personajes son un doctor en cirujía estética (Luis Bermejo, “Magical Girl“) con su arisca mujer en una silla de ruedas (Mari Paz Sagayo, “Carmina y amén”), y una sirvienta filipina que quiere ponerse tetas. Una joven (Natalia de Molina, “Techo y comida“) que se excita cuando es atracada, lo que provoca en su novio (Álex García, “Kamikaze”) curiosas maneras de complacerla. Una pareja (el citado Paco León, “Dieta mediterránea” y Ana Katz, “Los Marziano“) que tras ocho años de relación buscan nuevas formas para recuperar la líbido…incluso recurriendo a bares “temáticos”, donde trabaja su amiga del alma (Belén Cuesta, “Ocho apellidos catalanes“). Mujer feriante (Candela Peña, “Una pistola en cada mano“) que se excita cuando ve llorar a su marido (Luis Callejo, “Mi gran noche“). O rarita con problemas auditivos (Alexandra Jiménez, “Promoción fantasma“), que vive con una iguana y a la que le ponen las telas suaves. Una divertida comedia por momentos, no apta para mentes vírgenes.

CINE: “ALTAMIRA”.

Altamira-758108871-largeTenía curiosidad por ver “Altamira” porque tuve la suerte de conocer en Jerez el año pasado (gracias a mi amiga Pili Benítez) a su director, Hugh Hudson (“Carros de fuego“), y a su pareja, la ex chica Bond, Maryam d´Abo (“Alta tensión“), quien aparece en la peli en un papel menor. Me parece un correcto ejercicio de poner en su sitio a Marcelino Sanz de Sautuola (Antonio Banderas, “Desperado“, siempre cumple) y a su hija María (el debut de una pizpireta Allegra Allen…Irene Escolar, “La corona partida”, la suple ya de mayor), como los descubridores de una de las maravillas más importantes que tenemos en España: las Cuevas de Altamira. Los yanquis son especialistas en traernos a la gran pantalla historias de personajes desconocidos para el gran público, que han hecho grandes cosas. Pues en esta impecable producción (donde figura entre otras, Lucrecia Botín, creo que tataranieta del protagonista), al menos, creo se consigue eso. Y alrededor de Marcelino se ha creado una sencilla historia (para mi ese es el inconveniente…que no da para una trama más interesante) sobre cómo se descubre la cueva y, sobre todo, cómo tiene que defenderse ante las críticas de los expertos internacionales (como Émile Cartailhac, Clément Sibony, “Un viaje de diez metros”) que le califican de mentiroso e incluso de crear el mismo las pinturas rupestres; ante la iglesia, que lo tachan de sacrílego (un poco caricaturesto el personaje de Monseñor, interpretado por Rupert Everett, “La boda de mi mejor amigo”); e incluso ante su esposa Conchita (una caratristona Golshifteh Farahani, “A propósito de Elly”), aparentemente más del lado de la iglesia que de su marido. Una elegante puesta en escena, con una fotografía maravillosa del veterano Jose Luis Alcaine (los que tenemos un poquito de sangre cántabra se lo agradecemos), y una agradable música ni más ni menos que de Mark Knopfler, el líder de Dire Straits, hacen que se vea con agrado. Además dura poco más de hora y media. Algún sueño animal y pretendidas infidelidades creo sobran. En todo caso la considero interesante.

CINE: “O LOS TRES O NINGUNO”.

O_los_tres_o_ninguno-930749376-large“O los tres o ninguno” es una comedia dramática basada en hechos reales (y tan reales que su director, guionista y protagonista, el afamado monologuista gabacho de origen iraní Kheiron, “Les gamins”, se mete en el papel de su padre), que ha triunfado en el pais vecino. Cuenta como Hibat (el citado Kheiron) y su mujer Fereshteh (la guapísima Leïla Bekhti, “Un profeta”), huyen con su hijo pequeño (Rayan Rabia) de la represión de los ayatolás persas (tras haber sufrido también la del régimen del Sha), a través de Turquía, para establecerse en Francia. Pero no en una idílica Francia, sino más bien en una zona conflictiva repleta de casos marginales a los que también tendrán que enfrentarse. De hecho la peli parece partida en dos: la huida y su asentamiento en Europa. Como dice Alex Montoya en Fotogramas nº 2.070: “Destila la ternura propia de quien está emocionalmente implicado en lo que cuenta, consigue afortunados hallazgos cómicos (la caricatura del Sha de Persia es tronchante) y deja ese sabor buenrollista ideal para una tarde de domingo”. Y lo completaría con lo que dice Jordan Mintzer de “The Hollywood Reporter”: ” Una inteligente comedia dramática autobiográfica que transforma el trauma en humor”. Y es que hay momentos que parecen más encaminados a retratarnos la crueldad de los regímenes autoritarios (las palizas en la cárcel), pero inmediatamente se mitigan con pinceladas de humor. Entretenida.

CINE: “BATMAN V SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA”.

Batman_v_Superman_El_amanecer_de_la_Justicia-728293826-largeEste mix de superhéroes, “Batman v Superman: el amanecer de la justicia”, de Zack Snyder (que ya dirigió al segundo en “El hombre de acero”), funciona en lo esencial en este tipo de pelis: el espectáculo. Maravillosa puesta en escena con grandes efectos especiales y una acción trepidante. Pero creo que en lo argumental han forzado una poco creible enemistad entre ambos protagonistas. Pero es que al final esa supuesta enemistad tampoco tiene tanto peso en este largo…pero largo (más de dos hora y media). Batman (un fornido Ben Affleck, “Argo”, con andares apretados), cree que a Superman (repite el soso Henry Cavill, “Operación U.N.C.L.E.”) se le están yendo de las manos sus “acciones”, por lo que considera que va a tener que pararle un poco los pies. Ese enfrentamiento lo va a aprovechar el malvado Lex Luthor (un histriónico Jesse Eisenberg, “La red social”), para intentar hacerse el amo del mundo (vamos, lo típico…). En esos 150 minutos hay tiempo para situarnos en los orígenes del supermurciélago, o para repasar la vida familiar del de la capa roja (por ahí aparecen sus padres terrenales interpretados por Diane Lane, “Infiel”, y Kevin Costner, “Bailando con lobos“), así como para darle protagonismo a la novia de Clark Kent, Lois Lane (Amy Adams, “La gran estafa americana”), o presentarnos en sociedad a Wonder Woman (Gal Gadot, “Fast & Furious”), que tendrá sus propias pelis en un futuro cercano. Otras caras conocidas completan un importante reparto. Laurence Fishburne (“Matrix”) es Perry White, el director del periódico; Jeremy Irons (“La misión“), se mete en el papel de Alfred, el ayudante de Bruce Wayne; Callan Mulvey (“300: El origen de un imperio”), es el secuaz de Luthor; y Holly Hunter (“El piano”), hace de senadora. Y en los créditos aparecen otros nombres importantes como Hans Zimmer (“El rey león”) en el apartado musical o Christopher Nolan (“Origen”) como uno de los productores. Un producto correcto para ese público al que le gustan los superhéroes.

CINE: “EL REGALO”.

El-regalo-pelicula-critica-resena-4“El regalo”, la podemos encuadrar en ese tipo de pelis en el que alguien se acerca de manera amable… para acabar convirtiéndose en una pesadilla (“Mujer blanca soltera busca…”, “De repente, un extraño”, etc, etc, etc). Thrillers psicológicos sobre intrusos. Y el estreno como director del actor Joel Edgerton (“Animal Kingdom”), cumple con los requisitos de este tipo de pelis. Algo de suspense, algún sustillo, escenas de ducha y vapor,…Y esta correcta obra mantiene el interés añadiendo algún giro a la historia que va aclarando un poco el panorama, provocando las filias y las fobias del espectador …no siempre hacia los mismos personajes. El propio Edgerton se mete en el papel de Gordo, quien se encuentra casualmente (o no…) con su excompañero de colegio Simon (Jason Bateman, “Cómo acabar con tu jefe”) y su esposa Robyn (Rebecca Hall, “The Town”), recién llegados de Chicago a California por un nuevo trabajo de él. Gordo empieza a frecuentar el nuevo hogar de los recién llegados. Lo que al principio parece lo normal de un ser amable que quiere agasajar a un antiguo compañero, se va enrareciendo ante la actitud del mismo, lo que va complicando la relación entre ellos…y entre la propia pareja. La cinta gira en torno al trío protagonista y va in crescendo según vamos conociendo algo más sobre ellos. Podemos ver también a Allison Tolman (serie “Fargo”) y Adam Lazarre-White (“La guerra de los mundos”) como los amables nuevos vecinos; y a Tim Griffin (“El mito de Bourne”), como el jefe de Simon. Se deja ver.

CINE: “CIEN AÑOS DE PERDON”.

Cien_a_os_de_perd_n-503722289-largeYa dije con “Palmeras en la nieve” que de vez en cuando el cine español nos sorprende con alguna producción de corte…digamos…internacional. Por no decir superproducción, que al final los presupuestos se notan. Y “Cien años de perdón”, de Daniel Calparsoro (“Combustión“) es una correcta peli de atracos (un género en sí mismo), aunque tampoco creo pase a la historia. Un grupo de atracadores perfectamente organizados, y liderados por el Uruguayo (Rodrigo de la Serna, “Diarios de motocicleta”), más nervioso y agresivo, y por el Gallego (Luis Tosar, “Celda 211″), más frío y calculador, atracan la sede de un banco en Valencia con la intención de llevarse la mayor cantidad de cajas de seguridad que puedan. Hasta ahí casi todo normal…el tema es que una de esas cajas contiene información que puede incluso afectar a las más altas jerarquías del estado. Por lo que personajes como Ferrán (Raúl Arévalo, “Primos”), jefe de gabinete de la presidenta (será un augurio…?), y Mellizo (José Coronado, “No habrá paz para los malvados”), militar encargado de limpiar situaciones complicadas, intervienen para evitar que dicho contenido trascienda y haga tambalear al gobierno. El asunto es saber hasta que punto uno u otro, atracador o autoridad, están enterados de algo…o de todo. Vamos, que la trama pretende proponer algún enredo. Bien desarrolladas las escenas de acción, la duración de poco más de hora y media, permite verla con agrado. Hecho en falta algún toque más cómico, que se pretende con uno de los atracadores, Loco (Joaquín Furriel, “Verano maldito”), el tonto de la panda, pero que se queda a medias. Otras caras completan un correcto elenco actoral: Luis Callejo (“Mi gran noche”), Miquel Fernández (“La gran familia española“), Marián Alvarez (“Lo mejor de mí”), o Patricia Vico (“Perdona si te llamo amor”), como la recién despedida directora del banco. Correcta. Sin más.