CINE: “EL MUNDO ES SUYO”.

el_mundo_es_suyo-419594953-largeEsta pareja de cachondos que se hicieron famosos con unos videos colgados en YouTube donde conversaban a su manera en torno a una “servesita“, van camino de convertirse en la referencia del humor andaluz (pijo sevillano más concretamente). Porque Alfonso Sánchez (además ejerce de director) y Alberto López vuelven a la gran pantalla como protagonistas absolutos de una comedia disparatada, “El mundo es suyo”, secuela de “El mundo es nuestro“. Esta pareja que apareció en “Ocho apellidos vascos” o en la serie “Allí abajo“, la verdad que han encontrado una fórmula de humor que al menos, si eres de allí abajo (como la serie…), funciona. Porque es más fácil entender esos diálogos y esos quiebros verbales tan de allí. Esa mezcla de caraduras, sinvergüenzas, salidas ocurrentes,…a mi me ha entretenido tela. Vamos que he pasado un rato divertido. En esta ocasión Rafi (Sánchez, el más jeta), se presenta en casa de su amigo Fali (López, más calzonazos) con una maleta porque su mujer le ha echado de casa. No solo va buscando cobijo sino que le pide ayuda para poder cumplir con unos mafiosos rusos con los que se ha metido en un lío. Fali se ve contra la espada y la pared porque tiene el compromiso de llegar a tiempo a la primera comunión de su hijo, bajo amenazas de su mujer Cayetana (Carmen Canivell, serie “El secreto de Puente Viejo“) y de su suegro (Carlos Olalla, “Grupo 7“). Un variopinto elenco de personajes rodean y dan lustre a la collera. Así, el famoso chirigotero El Selu hace de taxista; el Relaciones Públicas por excelencia de Sevilla, Carlos Telmo, aparece como dueño de una tintorería muy especial; la guapísima Mar Saura (“La puerta abierta“), es la mujer de un ricachón; y la actriz Mari Paz Sayago (“Es por tu bien“) es una divertida reportera. Pues eso, una buena comedia española para echar el rato.

CINE: “EL REPOSTERO DE BERLIN”.

the_cakemaker-354439764-largeYa escribí en mi anterior reseña que la cartelera anda floja (creo que las distribuidoras le tienen miedo al Mundial de Rusia…). Es la oportunidad de ir al cine en busca de alguna grata sorpresa. Y por reseñas como esta…”Drama suave y amable (…) logra sus objetivos: reconciliar (ni que sea durante unos 100 minutos) Alemania e Israel, cuestionar ciertas actitudes y, sobre todo, desprender mucho amor por sus protagonistas. (…)“, de Pere Vall, Fotogramas, me animé a ver “El repostero de Berlín”, de Ofir Raul Graizer (su primer largo). Y tengo que decir que es de esas pelis que yo llamo “complicadas”, cuando me dirijo a mis innumerables seguidores del cine facilón de pim, pam, pum, mamporros y de poco pensar. Una peli israelí, carne de festivales, con temática gay…para empezar a hablar. Peli de esas de silencios, miradas…se puede hacer lenta por momentos. Por otro lado tiene su punto, sobre todo por ver las costumbres israelíes (sus estrictas normas…representadas en Motti, Zohar Shtrauss, “Magic Men“) y como afectan a la vida diaria (el kosher…), y unas buenas interpretaciones, donde destacaría a Sarah Adler (“Foxtrot“), que me recuerda un huevo a Charlotte Gainsbourg, con esa expresión triste. La historia es la de Thomas (Tim Kalkhof, “Wir sind die Flut“), el repostero que da título a la peli, que tiene una relación con Oren (Roy Miller, serie “Hakol Shafit“), un ingeniero que va a menudo a Berlín por cuestiones de trabajo pero que vive con su familia en Jerusalén. Un día Thomas se entera del fallecimiento de Oren y decide impulsivamente (toque obsesivo tranqui…) ir hasta Israel quizás para saber como era la vida de su amante. Allí conoce a su viuda, Anat (Adler), que tiene una cafetería, donde empieza a trabajar.  Se la recomendaría a mi amiga Mónica…que le gustan estas rarezas.  

CINE: “LOS 50 SON LOS NUEVOS 30″.

marie_francine-362088543-largeLa cartelera está bastante pereza estas semanas para mis gustos cinéfilos (acción, comedia,…cine facilón). Así que hago un esfuerzo por ver alguna peli para mantener mis reseñas activas. Y viendo “Los 50 son los nuevos 30″, de la directora y protagonista Valérie Lemercier (ya hizo doblete por ejemplo en “Voy a ser mamá“), los esfuerzos los voy a llevar al mínimo. Porque como diría José Mota, eso de “ir por ir“…me lo voy a ahorrar. Esta es una comedia francesa del montón tirando “pa bajo”. Para empezar la traducción del título al castellano poco tiene que ver con la trama. Podían haber dejado el original “Marie-Francine“, que es el nombre de la protagonista (Lemercier), una cincuentona que ve como de repente su marido, Emmanuel (Denis Podalydés, “El buen maestro“), decide dejarla por una jovencita, y además la echan de su trabajo. Ante esa situación decide volver a casa de sus padres (Hélène Vincent, “Tres colores: azul“, y Philippe Landenbach, “Vivamente el domingo“), quienes empiezan a tratarla como si fuera una niña. Estos le ponen una tienda de cigarros electrónicos para que se distraiga y allí conoce al cocinero del restaurante de al lado, Miguel (Patrick Timsit, “El soplón“), con quien empieza a tener buen rollo. Lo dicho, comedia vulgar. Intrascendente. Encima deja poco tiempo a que los malentendidos cuajen y animen un poco la trama. Todo muy literal. Salvaría algún gag aislado y una buena banda sonora que incluye a nuestro internacional Julio Iglesias. Prescindible.

CINE: “JURASSIC WORLD: EL REINO CAIDO”.

jurassic_world_fallen_kingdom-328449017-largeLlevo una época de mucho “bolo” que me impide ir al cine lo que quisiera. También es verdad que es época de pocos estrenos de relumbrón. En todo caso, seguro que se me escapa alguna joyita de la cartelera. Pero lo que voy a intentar es no perderme los grandes estrenos (ya sabéis de mi vena más comercial). Y “Jurassic World: el reino caído“, de J.A.Bayona (“Lo imposible“), nuestro director más internacional, es sin duda uno de los estrenos del año (hablando de cine facilón…el que me gusta a mi…). Y tengo que decir, que sin ser un fan furibundo de los dinosaurios, me lo he vuelto a pasar muy bien con esta entrega de la saga basada en los monstruos creados por Michael Crichton. La mezcla de una acción desbordante, una imaginación maravillosa (muy creíbles los “animalillos“…y muy bien gestionada la interactuación con humanos), toques de humor bien colocados, cierta tensión y unas gotas de emoción, crean un producto genial de puro entretenimiento. Que como siempre digo, de eso se trata, de pasarlo bien, con emociones, pero echar un buen rato en la butaca. Además de tener guiños con las anteriores entregas para que no se pierdan los orígenes (como la presencia de Jeff Goldblum, “La mosca“, que ya estaba en “Parque Jurásico“, o la de T-Rex, imprescindible). Aquí podemos ver como unos años después de que el parque de atracciones Jurassic World, construido en Isla Nublar acabara destruido, los dinosaurios siguen sueltos en la isla. Lo que no saben es que el volcán que preside el istmo está a punto de causar un cataclismo, y puede que sea el fin de su existencia. Ante esa amenaza, el magnate Benjamin Lockwood (James Cronwell,La milla verde“), contrata a Claire (Bryce Dallas Howard, “Criadas y señoras“), para que dirija una operación de evacuación y traslade a los bichos a una isla creada ex proceso. Claire recurre a Owen (Chris Pratt, “Guardianes de la Galaxia“) por su habilidad con los dinos, especialmente con Blue, a quien crió desde bebé y es una de las especies a rescatar. Lo que parece una acción de salvamento con muchos recursos, esconde algo que va a hacer de esta aventura una carrera sin fondo no solo por salvar a los animales, sino por salvarse a ellos mismos. Otras caras que aparecen en la pantalla son la de los veteranos Toby Jones (“El topo“), Geraldine Chaplin (“Doctor Zhivago“), o Ted Levine (“Heat“). Acompañan en la expedición a los protagonistas Daniella Pineda (serie “Orígenes“) y Justice Smith (“Cada día“). Y como mano derecha de Lockwood, podemos ver a Rafe Spall (“La gran apuesta“). Lo dicho, un producto muy entretenido.

CINE: “HAN SOLO: UNA HISTORIA DE STAR WARS”.

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Le falta luz, brillantez, contraste y profundidad, y en realidad la película funciona más como foto nostálgica -aunque solo quede el marco-”, Oti Rodríguez Marchante, ABC. “La película intenta contagiarse de la dimensión jovial, algo gamberra, del personaje, sin lograrlo en ningún momento. (…) Howard es incapaz de transmitir ninguna emoción que no sea el tedio“, Sergi Sánchez, La Razón. “Solo hay un personaje con menos expresividad que el héroe del título, y se llama Chewbacca. (…) el gran problema de ‘Han Solo’ es que de algún modo vulgariza el universo Star Wars.”, Nando Salvá, El Periódico. Como podréis ver en estas críticas recogidas en Filmaffinity, la esperada precuela de la saga “Star Wars“, “Han Solo”, de Ron Howard (“Apolo 13“), no ha tenido muy buena acogida. Y efectivamente, sin ser yo un freaky de la saga, tampoco es que me lo pasara teta viéndola. El pretendido descubrimiento de un Han Solo joven tampoco emociona, quizás porque el actor Alden Ehrenreich (“¡Ave, César!”) parece una mala copia del Star Lord de los “Guardianes de la Galaxia” (éste, Chris Pratt, si es muy cachondo). Si es verdad que tiene momentos de acción al estilo western que entretienen (“Asalto al tren blindado“), alguna pincelada cómica, y que es una producción más que correcta (de presupuesto seguro que han andado sobrados). Solo es un joven chorizo que escapa de su entorno (bajos fondos) pero dejando atrás a su prometida Qi`ra (Emilia Clarke, “Terminator: Génesis“). Se propone por lo tanto hacerse piloto y cuando consiga su propia nave volver a rescatar a su amada. Pero por el camino le expulsan del ejército y empieza una vida fuera de la ley donde conoce a Chewbacca (Joonas Suotamo se ha metido en el cuerpo de este mito del cine en las entregas VII y VIII de la saga). Con su ayuda y la del ladrón Beckett (Woody Harrelson, “Tres anuncios a las afueras“), intentarán cumplir con el malvado Dryden Vos (Paul Bettany, “Margin Call“), quien les ha encargado recuperar un valioso botín. Lando Calrissian (Danny Glover, “Marte“) y Val (Thandie Newton, “Crash“), serán otros personajes con los que se cruzará en su periplo. En todo caso no dudo que a los seguidores acérrimos les gustará saber cómo aparece en escena, por ejemplo, el “Halcón Milenario”. Con paciencia y descansado (más de dos horas de metraje), se deja ver en todo caso.

CINE: “EL DOCTOR DE LA FELICIDAD”.

knock-678407752-large“El doctor de la felicidad”, de Lorraine Lévy (“The other son“), se nos presenta como una comedia costumbrista protagonizada por un actor de moda en el cine galo, Omar Sy (“Intocable“), y efectivamente es una comedia pero que dista mucho de ser tronchante (algún gag salva la mediocridad). Sus otros flecos, el melodrama romántico y la trama del engaño/manipulación, se quedan a medias. Es decir una peli correcta…pero ni chicha ni limoná. Agradable sin más. “La historia es simpática y sencilla, aunque no ayude la fórmula americana, pseudocapriana, ni el tono de falsete, sobre todo porque no estamos ante una comedia decidida o que genere unas ganas irresistibles de reír .” , dice Federico Marín Bellón, de ABC. El Doctor Knock (Sy) recala en el pueblecito de Saint-Maurice, tras un pasado oscuro con orígenes de vulgar choricete. Una vez instalado intentará captar la atención de los aldeanos haciéndoles ver que no están tan sanos como se creen. Paralelamente llegará a acuerdos con algunos prebostes locales para sacar buen provecho de su actividad. Así se alía por ejemplo con el farmaceútico (Michel Vuillermoz, “Atonement“), cuya mujer (Audrey Dana, “Si j´étais homme“), sufre una calentura importante. No todo el pueblo caerá en sus fauces. Así, el cura del pueblo (Alex Lutz, “Guy“), hará campaña en su contra. Además tendrá tiempo para enamorarse de la guapa Adèle (Ana Girardot, “Back to Burgundy“). Su cada vez mayor prestigio entre los parroquianos puede verse en peligro por la aparición de un antiguo colega de fechorías, Lansky (Pascal Elbé, “Un coeur simple“). Otro de los secundarios a resaltar es el cartero (Christian Hecq, “Los visitantes 3“), el que pone lo más cómico de la cinta. Lo dicho, una comedia del montón.

CINE: “DEADPOOL 2″.

deadpool_2-173899450-largeMe lo pasé muy bien en la primera entrega, y con “Deadpool 2″, de David Leitch (“Atómica“), he vuelto a pasar un rato entretenido. Es verdad que ya no sorprende el ver a un superhéroe malhablado, grosero, deslenguado, torpón a veces,…, pero su constante coña e ironía no deja de sacarte una sonrisa constante. Su verborrea incluye divertidas referencias cinéfilas, puyitas incluso a la competencia (de Marvel a DC), y cómplices guiños a cámara. Y a lo anterior hay que añadirle una más que correcta producción en cuanto a efectos digitales, escenas de acción y original creación de personajes (muy divertido el casting para sumar adeptos a su causa…). En este caso, un Deadpool (Ryan Reynolds, “Buried“) tristón, tras un intento de retomar contacto con los X-Men, se plantea salvar a un joven mutante, Russell (Julian Dennison, “A la caza de los ñumanos“), que a pesar de estar perseguido por el malévolo Cable (Josh Brolin, “Valor de ley“), quiere vengarse de su director (Eddie Marsan, “7 días en Entebbe“), un maltratador de mutantes. Deadpool contará con la ayuda de Domino (Zazie Beetz, “Finding Her“) o Bedlam (Terry Crews, “Los mercenarios“), entre otros. Para darle un toque emotivo/sentimental se incluye su relación con Vanessa (Morena Baccarin, “Serenity“)…emoción/sentimientos que pronto acaban con alguna coñita al respecto…es que no lo puede remediar. Para pasar un rato entretenido sin duda.

CINE: “BORG MCENROE”.

borg_mcenroe-592048532-largeSi el año pasado fue “La batalla de los sexos” la que nos trajo a la gran pantalla una recreación de lo que fue un partido de tenis histórico (por enfrentar por primera vez a un hombre y una mujer en una cancha), “Borg McEnroe”, de Janus Metz (“Armadillo“), nos cuenta la mítica final de Wimbledon de 1980, que enfrentó a dos mitos de la raqueta, Björn Borg (Sverrir Gudnason, “Flugparken“) y John McEnroe (Shia Labeouf, “Corazones de acero“). Y aunque el eje es ese partido, se aprovecha, a modo de biopic, para contarnos un poquito sobre los dos personajes, alternando todo lo que ocurrió en torno a esa final, con flashbacks de sus infancias y etapas anteriores. Un buen retrato de dos personalidades aparentemente opuestas, pero ambos con una misma pasión u obsesión: el tenis. Mantiene cierta tensión y si encima no sabes el resultado de ese partido (yo no lo voy a contar), esa tensión aumenta pues el partido, con sus giros como si de una trama cinematográfica se tratara, fue un partidazo con muchas alternativas. Buenas interpretaciones para esta interesante producción que seguro interesará a los amantes del tenis, y del deporte en general. Otras caras conocidas son las de Stellan Skarsgärd (“Mamma Mía!”), como el descubridor y entrenador de Borg, Lennart Bergelin; Tuva Novotny (“Come Reza Ama“), como su novia, Mariana Simionescu; Robert Emms (“Anonymous“), como el tenista Vitas Gerulaitis; o Ian Blackman (“Ave, César!”), como McEnroe Sr. Interesante.

CINE: “MI FAMILIA DEL NORTE”.

la_ch_tite_famille-648504789-largeMe he encontrado con un gran hándicap viendo la versión doblada “Mi familia del norte”, de Dany Boon (“Bienvenidos al norte“…tiene cosas en común). Y es lo mal que queda el doblaje cuando gran parte del humor o de la comicidad de esta comedia se basa en los diferentes acentos y formas de hablar de los protagonistas. Como leo en Filmaffinity, “Con independencia del problema [el de los acentos] para los no francófonos, la película tiene cierta simpatía, un par de buenos giros de guion y una acerada crítica, una más, al arte contemporáneo.”, Javier Ocaña, El País. O “Aparte de la discutible gracia de Dany Boon y de la fácil sátira del diseño de vanguardia y del mundo de los snobs parisinos, la insistente broma a costa del cerrado acento difícilmente se puede trasladar a la versión doblada (…) “, Francisco Marinero, El Mundo. Resulta muy chocante por lo que aconsejo indudablemente ver la versión original a los que dominen el franchute. Aparte de lo anterior, la peli resulta ser una comedia nada más que correcta, con algún toque emotivo y algún giro de guión para darle algo de chicha. El prota es el arquitecto Valentine D. (el propio Boon), que junto a su pareja, sentimental y profesional, Constance (Laurence Arné, “Bowling“), triunfan en París entre otras cosas como diseñadores de mobiliario vanguardista (algún gag sobre esto queda gracioso). En plena exposición retrospectiva de su obra, se presentan por sorpresa los familiares de Valentín D., unos humildes chatarreros del norte, de los que había renegado. El encuentro y el choque de culturas no va a ser fácil, aunque una circunstancia inesperada puede que cambie las tornas. Al frente de la familia la madre (Line Renaud, “Chaos“), que acude a París engañada creyendo que celebraban su cumpleaños sorpresa. Además, el hermano, Gustave (Guy Lecluyse, “36“), un jeta; su mujer Louloute (Valérie Bonneton, “Les petits Mouchoirs“); y el padre (Pierre Richard, “Les compères“), un animal de bellota. A destacar también el padre de Constance (François Berléand, “Transporter“), un manipulador. Hay mejores comedias francesas.

CINE: “LUCKY”.

lucky-714779049-large“Lucky”, el estreno como director del reconocible actor John Carroll Lynch (“Fargo“), es una de esas rarezas de la cartelera que merece mucho la pena ver. Lucky es el nombre del personaje que recrea con naturalidad y de manera genial el veteranísimo Harry Dean Stanton (“París, Texas“), en la que fue su última peli, ya que falleció meses después de su estreno. Es un ejercicio maravilloso sobre la ancianidad. Sobre cómo plantearse esa última etapa. Y para ello cogen a una anciano solitario (fumador empedernido, huraño,…), que vive en un pueblito perdido típico yanqui, que ve como su rutina diaria se ve alterada cuando un día se desploma sin saber porqué. Es entonces cuando empieza a plantearse ciertas cosas, y en contra de su carácter aparentemente arisco empieza a compartir sus miedos con las personas que le rodean. Y estas personas que le rodean (magníficos secundarios veteranos) van desde el gerente de la cafetería donde todos los días toma su café y rellena su crucigrama, Joe (Barry Shabaka Henley, “La terminal“), el doctor que le ve (Ed Begley Jr, “Superfumados“), o los compañeros de batallitas del bar del pueblo, Howard (el director de la mítica serie “Twin Peaks“, David Lynch), y Paulie (James Darren, “Los cañones de Navarone“). Otras caras conocidas son las de Tom Skerritt (“Top Gun“) o Ron Livingston (“Trabajo basura“). No me resisto a destacar (sin desvelar) una escena que llega al corazón…y tiene que ver con Lucky cantando. Para el recuerdo. Emocionante. Una película para reir, sentir nostalgia, pensar, incluso llorar. Muy recomendable.