CINE: “THE PROGRAM”.

the_program-634925754-large“The program”, del veterano Stephen Frears (“Las amistades peligrosas“), basada en el libro “Los siete pecados capitales: mi búsqueda de Lance Amstrong“, de David Walsh (Chris O´Dowd, “Calvary“), sirve para recordar una de las mayores vergüenzas de la historia del deporte mundial: el reconocimiento público por parte del propio Lance Amstrong (Ben Foster, “El tren de las 3:10“), de sus trampas en la práctica del ciclismo al haber recurrido sistemáticamente a sustancias prohibidas para conseguir sus triunfos. Entre otros, siete Tours de Francia ni más ni menos. Este reconocimiento vino provocado en parte por las pesquisas del propio Walsh, un corresponsal de deportes que nunca se creyó a Amstrong, postura que no siempre contó con el apoyo ni de sus colegas ni de sus superiores. Y todo lo anterior se cuenta de manera correcta desde los inicios del falso campeón, sus penares debidos al cáncer que sufrió, su milagrosa recuperación, sus triunfos…y su caída en desgracia. Está contado a buen ritmo pero le falta algo de emoción o tensión. Quizás sea porque sobre este caso se habló y escribió hasta la saciedad, y a los que nos gusta el deporte, la peli no nos sorprende tanto. Otros personajes que fueron fundamentales en esta trama y que también aparecen aquí son: Floyd Landis (Jesse Plemons, “Black Mass“), el compañero de equipo que levantó alfombras…; Johan Bruyneel (Denis Ménochet, “Malditos bastardos“), el jefe de equipo, conocedor de todo el batiburrillo; Dr. Michele Ferrari (Guillaume Canet, “La playa“), el proveedor de sustancias e ideólogo de ese “programa” que da título al largo; Bill Stapleton (Lee Pace, “Guardianes de la Galaxia“), el agente; y Bob Hamman (Dustin Hoffman, “Tootsie“), un jugador profesional de bridge que tuvo líos judiciales con el protagonista. A los aficionados a las dos ruedas les puede interesar.

CINE: “UN HOMBRE DE ALTURA”.

un_homme_a_la_hauteur_up_for_love-219307290-largeDemasiado cerca tenía en la memoria la argentina “Corazón de León” (con Guillermo Francella y Julieta Díaz) como para que me sorprendiera “Un hombre de altura”, de Laurent Tirard (“Asterix y Obelix: Al servicio de Su Majestad“), un remake francés de la anterior. Y por eso si digo que entre otras cosas esta comedia romántica me parece previsible, me van a decir que juego con ventaja…pero lo digo, es previsible. Diane (Virginie Efira, “En solitario“), es una atractiva abogada recién separada que recibe una misteriosa llamada en el que alguien que se identifica como Alexandre (Jean Dujardin, “The Artist“, empequeñecido), le dice que tiene su teléfono móvil, y concierta una cita para devolvérselo. Alexandre es un prestigioso y apuesto arquitecto…pero mide 1,36…A partir de ahí empieza una relación en la que él intenta complacerla y sorprenderla constantemente, y en la que ella vive en la duda de la idoneidad de esa relación. Se devanea en “el qué dirán”, la “extraña” pareja que forman, etc. Tiene algún momento cómico reseñable (casi siempre basado en el tamaño del protagonista…o en alguna intervención de la secretaria de Diane, Coralie, (Stephanie Papanian, “Las vacaciones del pequeño Nicolás”)), y la música que acompaña la peli está muy bien. Otros personajes destacables son Benji (César Domboy, “El desafío“), el hijo de Alexandre con quie tiene una magnífica relación; y Bruno (Cédric Khan, “Roberto Succo“), el ex y socio de despacho de Diane, que no parece haberse enterado que están separados. Una comedieta para pasar el rato sin más.

CINE: “GRANDES FAMILIAS”.

belles_familles-707438262-largeAparte de las sensaciones por ver a Marine Vacth (“Joven y bonita“), que está para ponerla un piso en Almagro…vaya aparato…, “Grandes familias”, de Jean-Paul Rappeneau (“Cyrano de Bergerac“), me ha dejado bastante igual. Ni fu ni fa. Se presenta como un drama sobre disensiones familiares, y lo dramático es muy ligth, y sus pretensiones cómicas (si es que las tiene…) se quedan a medias. La historia cuenta como Jérôme Varenne (Mathieu Amalric, “Munich“), llega desde Shanghái a Francia con su novia china (Gemma Chan, “Submarine“), para dar una sorpresa a su madre (Nicole García, “Mi tío en América“), que hace muchos años que no ve. La sorpresa es que se encuentra con que la venta de la casa familiar está parada por una pugna entre el alcalde (André Doussollier, “Amelie“) y uno de sus mejores amigos, Grégorie Piaggi (Gilles Lelouche, “Conexión Marsella“), lo que puede afectar al patrimonio de su madre. Dejando de lado unas importantes reuniones que tiene en Londres, se queda más tiempo del previsto para solucionar este entuerto, donde también se ven implicadas la amante de su padre recién fallecido (Karin Viard, “La familia Bélièr“), y la hija de esta (la citada Marine Vacth), que ahora vive y trabaja con Grégorie. Poco consistente. Algunas relaciones pretenden ser profundas y realmente duras, otras parecen sacadas de la comedia más tonta… la peli transcurre sin ton ni son con una cierta tensión forzada en el último tramo. También son poco creibles algunas situaciones románticas. Lo dicho, que si no es por la diosa Vacth…me la ahorraría.

CINE: “CAPITAN KOBLIC”.

koblic-768182234-largeTomás Kóblic, el personaje interpretado por Ricardo Darín (“El secreto de sus ojos“), en “Capitán Kóblic”, de Sebastián Borensztein (“Un cuento chino“), es un capitán de la armada argentina que vive escondido en un  pequeño pueblo, atormentado y arrepentido por haber formado parte de los trístemente conocidos como “vuelos de la muerte”, en los que la dictadura argentina de los año setenta y ochenta se deshacían de los que consideraba sus enemigos, lanzándolos al mar sin contemplaciones. Su intento de rehacer su vida, incluyendo una historia de amor con Nancy (Inma Cuesta, “Primos“, con su acento currado), no será fácil porque su pasado le persigue. Un thriller de ficción enmarcado en un “contexto histórico real”, en palabras del director, que vaga entre silencios y sueños (más bien pesadillas), hasta que ese pasado da la cara. Una trama que va de menos a más, con una intensa media hora final, con mucho de los westerns más sórdidos (incluyendo duelos y caciques lugareños…). Darín, como siempre, está inmenso, e Inma Cuesta no se queda atrás. El trío protagonista lo completa Oscar Martínez (“Relatos Salvajes“), como el malvado comisario, perro de presa de Kóblic y que tiene dominado y acojonado a todo el pueblo. Interesante coproducción hispano argentina que nos recuerda una página negra de la historia de nuestro país hermano.

CINE: “SI DIOS QUIERE”.

se_dio_vuole-835924141-largeRemato la semana con una divertida, muy divertida (con momentos hilarantes como esa cena falsa…) comedia italiana, “Si Dios quiere”, del debutante como director, Edoardo María Falcone. Son de esas pelis facilonas con gags constantes que te hacen pasar un buen rato. De hecho, flojea cuando pretende ponerse trascendental…pero no abusa de eso. Tommaso (Marco Giallini, “Tutta colpa di Freud“), un cirujano de prestigio con un carácter complicadito, no se toma muy bien que su hijo Andrea (el novel Enrico Oetiker) quiera meterse a cura, por lo que empieza a investigar al causante de la devoción de su hijo, el Padre Pietro (Alessandro Gassman, “Transporter 2“), el típico cura enrollado que tiene fieles seguidores…y que esconde un turbio pasado…o no. También entran en juego la incomprendida madre de Andrea, Carla (Laura Morante, “La habitación del hijo“); su hermana Bianca (Ilana Spada, “Un matrimonio da favola“), belleza encefalograma plano, casada con Gianni (Edoardo Pesce, “20 sigarette“), un agente inmobiliario peculiar, genial haciéndose pasar por el tontito de la familia. La mejor opción para pasar un rato divertido y distendido.

CINE: “EDDIE EL AGUILA”.

eddie_the_eagle-878293425-largeSi no es porque te avisan que Eddie Edwards fue un personaje real, “Eddie el Aguila”, de Dexter Fletcher (“Wild Bill“), sería una divertida comedia que perfectamente podrían haber protagonizado actores como Jerry Lewis, Steve Martin o Leslie Nielsen. Sabiendo que es una historia real, a este biopic cómico se le añade un componente de emoción, que hace de esta peli una sorpresa muy agradable de la cartelera. Y la historia de Eddie (Taron Egerton, “Kingsman: Servicio secreto“) es la de un patoso que desde pequeño quería ser deportista olímpico como fuera. En sus desesperados intentos por encontrar su sitio, ve un hueco en un deporte de nula tradición en su país, el salto de esquí, y es cuando se emperra contra viento y marea en alcanzar su sueño casi imposible (tiene la oposición de casi todo el mundo …incluido el Comité Olímpico Británico). Contada con buen ritmo, destacaría la especial relación que tiene con sus padres, el escéptico Terry (Keith Allen, “Los otros“) que pretende que su hijo se haga escayolista como él, y, sobre todo, su maravillosa madre, Janette (Jo Hartley, “Engendros“), enrollada y comprensiva. Además, y quizás sea el epicentro de este largo, es esencial la relación con su entrenador, Bronson Peary (Hugh Jackman, “X-Men“), un ex saltador díscolo e indisciplinado que tiró por la borda su carrera y que ahora se dedica a arreglar pistas de esquí. Una peli como ejemplo de superación, de esfuerzo, de tesón. Como diría el fundador de los Juegos Olímpicos, Pierre de Coubertin: “Lo importante no es ganar…sino participar“. Los veteranos Jim Broadbent (“Moulin Rouge“) como comentarista de la BBC, y Christopher Walken (“El cazador“), como el antiguo entrenador de Peary, se suman a un buen elenco actoral. A mí me ha gustado. La recomiendo.

CINE: “DOS BUENOS TIPOS”.

the_nice_guys-516760362-largeDice el mítico productor Joel Silver (“Jungla de Cristal“) sobre Shane Black (“Kiss Kiss, Bang Bang“), director de “Dos buenos tipos”, y guionista de “Arma letal” entre otras: “…Sus películas no son comedias tradicionales, son películas de acción con humor, que es una estética distinta. Son historias serias sobre tipos duros. Tienen momentos cómicos a lo largo de toda la película, pero la acción hace que funcione el humor”. Buena definición de esta buddie movie (género cinematográfico normalmente protagonizado por una pareja, por lo general antagónicos, pero que no tienen más remedio que entenderse…os suena alguna????), muy entretenida y perfectamente ambientada en Los Angeles de finales de los 70 (música disco, soul,…esas camisas…los coches…). Un detective borrachín y bastante torpe, Holland March (Ryan Gosling, “Drive“), y un matón a sueldo con pocos escrúpulos, Jackson Healy (Russell Crowe, “Gladiator“), se juntan en el camino en la búsqueda de Amelia Kuttner (Margaret Qualley, “Palo Alto“), la hija de Judith Kuttner (una efímera Kim Basinger, “Nueve semanas y media“), un alto cargo del departamento de justicia. Parece un secuestro sin más,  pero el hecho de que haya más gente interesada en encontrarla (como un tal John Boy, Matt Bomer, “Magic Mike“) hace de este caso un asunto más complejo y peligroso. A la buena química de los dos protagonistas se suma la maravillosa Angourie Rice (“Las últimas horas”), en el papel de Holly, la hija de Holland…bastante más sensata y cuerda que el tontaina de su padre…con sólo 13 años. Le auguro un futuro prometedor. Otras caras conocidas son la de los veteranos Keith David (“Platoon“) y Lois Smith (“Twister“). Repito: Muy entretenida.

CINE: “NUESTROS AMANTES”.

nuestros_amantes-766567574-large“Nuestros amantes”, de Miguel Angel Lamata (“Tensión sexual no resuelta“), es una intelectualoide comedia romántica que se centra en el encuentro casual de Irene (Michelle Jenner, “Julieta“) y Carlos (Eduardo Noriega, “Blackthorn“). Sin venir a cuento ella se le acerca a él en una cafetería y le plantea un juego en el que no conocerán sus nombres y donde sobre todo, está prohibido enamorarse (basta plantear el tema para suponer qué pueda pasar…previsible). Ambos esconden una relación de pareja recién deshecha que afectará a su “juego”. Las conversaciones entre ellos son el centro de esta peli cargada de diálogos ingeniosos, a veces cómicos, pero las más veces un poco pedantes (el está más forzado que ella). Va un poco de comedia inteligente. Los personajes secundarios rellenan la trama. La mujer de él, María (Amaia Salamanca, “Fuga de cerebros“); el estirado ex novio de ella, Jorge (Gabino Diego, “Belle Epoque“); o el estrafalario socio de Carlos (Fele Martínez, “La noche que mi padre mató a mi madre“), coautor con su amigo de guiones penosos y que mata sirulos a cañonazos. En definitiva, un correcto pasatiempo que dura los justito para no hacerse pesada.

CINE: “WARCRAFT: EL ORIGEN”.

warcraft_the_beginning-333696701-largeNo es la primera vez que unos juegos recreativos dan el salto a la gran pantalla (hace poco vimos a Adam Chandler y Kevin James haciendo el chorra en “Pixels“). Por eso era esperable que este videojuego de éxito de los 90, tuviera su versión cinematográfica con “Warcraft: el origen”, dirigida por Duncan Jones (“Moon“), el hijo de David Bowie. Y el resultado es el esperado. La tecnología, los efectos especiales, las nuevas técnicas digitales, curiosos personajes producto del ordenador…mezcladas con escenarios y actores reales y vestuario pomposo,….hace de la peli un producto impecable…para los que les gusta este tipo de cine fantástico tipo El Hobbit y similar. No es mi caso. Así que la previsible secuela (o secuelas) las va a ver un romano. Y tiene una historia. La de los orcos (que son como culturistas con colmillos pero más feos que un dolor), que abandonan su mundo y se disponen a invadir el reino de los humanos que llevan mucho tiempo en paz bajo el mandato del Rey Wrynn (Dominic Cooper, “Need for Speed“). Los humanos, liderados por Lothar (Travis Fimmel, “Forajidos de Baytown“) y con la ayuda del mago Medivh (Ben Foster, “El tren de las 3:10“), intentarán evitar la invasión. El asunto es que hay algún orco, como Durotan (Toby Kebbell, que ya se metió en el cuerpo del simio Koba en “El amanecer del planeta de los simios“), que no está de acuerdo con las formas de sus jefes como Blackhand (Clancy Brown, “Cadena perpetua“), y eso puede dar alguna esperanza a los, en teoría, inferiores humanos. Y entre mamporros, conjuros y enfrentamientos, transcurre este largo. Otras caras reconocibles (o no…) son las de Paula Patton (“Precious“), como Garona, un mix entre orco y humana que no se sabe muy bien de que lado está; o Ben Schnetzer (“Pride“) como Khadgar, alumno aventajado de Medivh. Lo dicho, recomendable para ese universo freaky que rodea el mundo de los videojuegos, y amantes de la ciencia ficción más fantástica.

CINE: “IDOL”.

ya_tayr_el_tayer_arab_idol-838977500-large“Idol” es una producción palestina (llevo una racha de rarezas que no me lo creo ni yo…), pero dirigida por un director como Hany Aby-Assad que ya ha tenido películas nominadas a los Oscars (“Omar” y “Paradise now“), y con un tema muy occidental…o global según lo visto, como el de los talent shows. Basada (o inspirada más bien) en hechos reales, nos cuenta la historia de Mohammed Assaf (Tawfeek Barhom, “Enas Allos Kosmos“, en su versión adulta), un chico palestino al que le gustaba cantar y cuya aspiración era poder hacerlo en la Opera de El Cairo. Pero claro, para un refugiado palestino no es fácil acceder a los castings de Arab Idol, el talent show a través del cual quiere dar el salto a la fama. Narrada en dos partes, nos enseña la evolución de un protagonista que de niño correteaba por las calles con sus amigos y su hermana Nour (Hiba Atallah), buscándose la vida para conseguir instrumentos con los que poder actuar, y un joven que hará lo que sea por conseguir su sueño. Como lo fue su prota en su momento (sin quererlo…), la peli tiene alma reivindicativa sobre la angustiosa situación de la franja de Gaza y sus habitantes (una ciudad donde las casas destruidas se convierten en algo normal en el caótico paisaje urbano). Tiene por lo tanto algo de mensaje social, mucho de superación y no está exenta de emoción. Y sobre todo tiene un personaje maravilloso, la citada Nour, que roba el protagonismo a todos. Algunas pinceladillas cómicas endulzan el drama. Por cierto, la música palestina…complicadita para un occidental. En todo caso, interesante y agradable de ver.