La factoría DreamWorks, una de las grandes animadoras del cine de animación a partir de los 90 (“Shrek”, “Madagascar”, “Kung Fu Panda”,…), se adentra en la Prehistoria (como ya hizo la Fox Animation con la exitosa “Ice Age”) para presentarnos una entretenida historia sobre una familia cavernícola, “Los Croods”, que vive en la rutina de cazar de día para subsistir, y escondidos en la caverna de noche para protegerse de la oscuridad. Así hasta que la hija rebelde, Ip, conoce a Chico, que les conduce en búsqueda de la luz. Así se inicia un viaje lleno de sobresaltos. Si bien la variopinta familia se nos muestra como podríamos imaginarnos eran los prehistóricos, brutos y básicos (así hay muchos todavía…), los guionistas les dotan de personalidades actuales: el padre protector receloso de la suegra pesada, la ya citada hija rebelde, el hijo bobalicón,…Una impecable producción donde los más jóvenes disfrutarán de los golpes de humor infantiles (trastazos, simpáticos animales…otros no tanto,…), y los adultos que les acompañen pasarán un rato agradable (hay una incipiente historia de amor, mensajes positivos referidos a la importancia de la familia unida,…). Como dato decir que en la versión original estrellas como Nicholas Cage, Emma Stone o Ryan Reynolds han prestado sus voces a los personajes. El cine de animación sigue en forma.
CINE: “OZ” Y “G. I. JOE”…
Sinceramente no me gusta hablar mal de ninguna peli (creo que todas tienen su mérito…y su público…hasta las de Malick…que en breve vuelve), pero reconozco que el pasado Jueves Santo, arrastrado por mis queridos amigos Mónica y Ramiro (siguen pidiéndome disculpas…), tuve mi propia dosis de “pasión y recogimiento” viendo “Oz: Un mundo de fantasía”. Y el caso es que sobre el papel podía parecer interesante, con un director como Sam Raimi (sus “Spiderman” con Tobey Maguire son muy correctos) y unas estrellas como James Franco (“127 horas”, …ahora entiendo que Robert Downey rechazara el papel…), Michelle Williams (“Blue Valentine”), Rachel Weisz (“Agora”) y Mila Kunis (“Cisne Negro”). Pero quitando alguna gotita de humor y el colorido (paisajes tipo “Avatar”), no hay por donde cogerla. Por cierto, cuenta la historia de un mago, Oz, que perseguido en la tierra, aparece en el fantástico mundo…de Oz…, donde los habitantes le esperan como agua de Mayo para que les libere de las garras de la bruja mala. Dicho lo anterior creo que está funcionando muy bien en taquilla a nivel mundial…más trabajo para los psiquiatras infantiles.
Para recuperarme, al día siguiente me metí en el cuerpo una de tiros y acción: “G.I Joe: la venganza”. Era previsible que “G.I Joe: the rise of Cobra” tuviera una secuela, esta, y me temo que habrá más. En esta ocasión el protagonista es Dwayne Johnson (“El Rey Escorpión”) que lidera a estas fuerzas especiales basadas en unos cómics de mitad del siglo pasado que dieron lugar a los famosos muñecos de HASBRO. Le pega todo a “The Rock” su papel. Se mantienen algunos protagonistas de la primera entrega como Channing Tatum (“Magic Mike”, en breve le veremos también en “Efectos Secundarios”), y la saga se refuerza con la presencia del incombustible Bruce Willis, esto siempre es una garantía. En este caso los G.I. Joe tendrán además de luchar contra la organización criminal COBRA, lidiar con intrigas políticas que quieren acabar con ellos. Dirigida por Jon Chu (“Street Dance”), en el filme aparecen también Byung-hun Lee, D.J. Cotrona, Jonathan Pryce o Ray Stevenson. Para aficionados a ese cine tan maravilloso donde hay poco que pensar y simplemente pasar el rato viendo mamporros.
CINE: “POR LA CARA”.
“Por la cara”, dirigida por Seth Gordon (“Como acabar con tu jefe”), es el tipo de comedia que a mi hermano Cosme no le gustan porque considera que no se puede ser tan torpe ni en la ficción. Y aunque la peli parte de un supuesto delictivo que es un hecho real para millones de afectados, el uso fraudulento de la identidad de otro para beneficio propio, muchas situaciones que se presentan son inverosímiles, como la afinidad que surge entre defraudadora y defraudado. Una especie de síndrome de Estocolmo poco creible. Sandy Patterson (Jason Bateman, “Up in the Air”), es un contable felizmente casado que en el momento en que un cambio de trabajo puede solucionar sus estrecheces económicas, descubre que está en blanca, aparte de perseguido por la policía. Pronto descubre que alguien (Melissa McCarthy, nominada a los oscars por “La boda de mi mejor amiga”) ha suplantado su personalidad y se está pegando una vidorra a su costa. La única solución posible a sus problemas es ir a buscarla y traerla ante su jefe (John Cho, “American Pie”) para que no le despidan. No le cuesta encontrarla pero la vuelta a casa (se convierte en una “road movie”) está plagada de incidentes provocados por ellos mismos o por sus perseguidores (Robert Patrick, el malo que se deshacía en mercurio en “Terminator 2″ por un lado, y la guapa Génesis Rodríguez, hija de Jose Luis Rodríguez “El Puma”, vista en “Al borde del abismo”, que junto a su compañero siguen las órdenes desde la cárcel del veterano secundario Jonathan Banks, “Superdetective en Hollywood”). La desfachatez de la protagonista (su registro exagerado, en todos los sentidos, tiene un periodo de caducidad cortito) provoca situaciones cómicas divertidas, pero poco más. La insistencia en utilizar la ambigüedad del nombre Sandy como “gag” resulta cansina. Aparecen además Eric Stonestreet (en un registro opuesto al que le ha hecho popular en “Modern Family”), Amanda Peet (como mujer de el auténtico Sandy) y Jon Favreau (Director, productor y actor en “Iron Man”). “Pa” echar el rato.
CINE: “UNA BALA EN LA CABEZA”.
Siempre he reconocido mi admiración por la saga “Rocky”, por “Acorralado” y las siguientes peripecias de John Rambo,… piezas históricas del cine mundial. Incluso esperé ansioso la vuelta de Sylvester Stallone en “Los Mercenarios” (y ya hay dos de estas…). Pero después de ver “Una bala en la cabeza”, reconozco que Sly debería ir centrándose en papeles más profundos (…de buzo…). Y es que ya cercano a los 70 (“…no estás mal de reflejos vejestorio…”) sigue haciendo de lo de siempre, el cachas que puede con todo el mundo. Y la verdad es que se conserva muy bien el mamón. Pero ya da un poquito de grima…esa cara. Y si encima su personaje se llama Bobo, Jimmy Bobo,…esto no ayuda a tomárselo en serio. En este caso hace de un asesino a sueldo al que los mismos que le han contratado matan a su compañero (con él no pudieron claro…), por lo que empieza su sangrienta venganza, para lo que no tiene más remedio que aliarse con un poli coreano, Taylor Kwon (Sung Kang, de la saga “Fast & Furious”) que también busca a los malos, liderados por Morel (Adewale Akkinuoye-Agbaje, “G.I.Joe: The Rise of Cobra”), que cuenta con los servicios del despiadado sicario Keegan (Jason Momoa, el último “Conan”). Cuando encima secuestran a su hija Lisa (Sarah Shahi, vista en varias series televisivas), el cabreo se vuelve monumental. No aporta nada novedoso, pero al menos esta “buddy movie” (peli de colegas) no se alarga y mantiene un buen ritmo de tiros, persecuciones y choques. Para algo está dirigida por un veterano del cine de acción como Walter Hill, que ya demostró sus capacidades en este tipo de pelis en los 80 con la mítica “Límite: 48 horas”, con Nolte y Murphy. Otro integrante importante de esta adaptación de la novela gráfica de Matz es Joel Silver, productor de otra inolvidable saga de “buddy movies” como “Arma Letal”. También aparece en la cinta Christian Slater, que ha hecho cosas más interesantes desde que despuntó “En el nombre de la Rosa”. Difícil encontrar una sala que la ponga.
CINE: “EL CHICO DEL PERIODICO”.
A pesar del importante elenco de actores que componen esta nueva película de Lee Daniels (cuyo “Precious” tuvo algunas nominaciones a los Oscars años atrás), no es fácil encontrar una sala en el centro de Madrid donde echen “El Chico del períódico”. Tratando sobre la posible inocencia de un reo condenado a muerte, no tiene nada que ver con pelis tipo “Cadena Perpetua”, “La Milla Verde”,…, donde el foco está más puesto en el reo y su entorno. En este caso cuenta los esfuerzos de un reportero de Miami, Ward Jansen (Matthew McConaughey en registro serio, más tipo “El inocente” que sus comedias románticas), que acompañado de un colega de color, Yarley (David Oyelowo, visto en “Lincoln”), intentan demostrar que el condenado a muerte (John Cusack, “Shangai”, en modo locuno exagerado…) no es culpable del asesinato del popular sheriff local. Cuentan con el apoyo de la excéntrica amante epistolar del condenado (Nicole Kidman, que tras el bluff de “Bajo Amenaza” con Nicolas Cage, vuelve en un atrevido registro), y del hermano de Ward, Jack (Zach Effron hace doblete en cartelera con “Amor y Letras”), en funciones de chófer y enamorado de la Kidman. El largo mezcla drama, thriller, romance, ambiente carcelario,…, en una sucesión de diálogos directos (no se corta el guionista) que transcurren a ritmo frenético. Si se le añade referencias con connotaciones racistas, homosexuales, de fracaso personal,…, puede resultar un poco liosa, pero no tanto porque no se entienda, sino por la excentricidad de algunos personajes y situaciones. También aparecen la cantante Macy Gray como Anita, la asistenta de los Jansen, y el veterano Scott Glenn (“Silverado”) como el padre de los chicos. Buena música sesentera.
CINE: “AMOR Y LETRAS”.
Al cine hay que ir a ver de todo porque uno puede llevarse sorpresas agradables como con “Amor y Letras”, película de corte independiente aclamada en el Festival de Sundance (ya sabéis lo que opino por lo general de las pelis de festivales…aunque Sundance es otra cosa), y dirigida, escrita y protagonizada por Josh Radnor (conocido televisivamente por “Cómo conocí a vuestra madre” y que dirigió “Happythankyoumoreplease”, su primer largo que tuvo buen acogida). Esta comedia dramática con toques románticos, combina perfectamente las angustias y comidas de coco de sus protagonistas con un fino y delicado sentido del humor. Jesse (Radnor), es un lector empedernido metido en los treinta, aparentemente con una vida anodina en NY. La llamada desde Ohio de su antiguo profesor, Peter (un Richard Jenkins que no para. Sólido secundario que fué nominado hace un par de años por “The Visitor”), para que participe en su cena de despedida, le anima a volver a su mundo universitario. Allí conoce a Zibby (Elisabeth Olsen, “Marta Marcy May Marlene”, que pronto dejará de ser la hermana pequeña de las gemelas Olsen), estudiante, y mucho más joven que él, y entre los que surje algo especial. La diferencia de edad en la relación, la madurez e inmadurez en la misma, la maravillosa relación epistolar (a uno le entran ganas de volver a escribir cartas…malditos emails y sms!!), están contadas maravillosamente. Además se plantean asuntos que dan a uno que pensar (dependiendo de la edad) sobre como afrontar determinadas etapas de la vida. Completan el reparto Allison Janney, como la profesora Fairfield, un ejemplo de soledad en la madurez; John Magaro como Dean, el superinteligente alumno con tendencias suicidas y la superestrella Zac Efron (en cartelera también con “El Chico del periódico”, por cierto con escasa distribución) como una especie de duende bueno personificado en un chalado de campus. Muy interesante.
CINE: “EN LA NIEBLA”.
Hace dos “posts” me refería a lo osado que es meterte en un cine a ver una película checa, como ejemplo de cine complicado. Pues ayer vi una bielorrusa…y también es complicado. “En la niebla” se sitúa en plena II Guerra Mundial (quizás fue esto lo que me atrajo, ya que está demostrada mi afición por el cine bélico) y concretamente en Bielorrusia durante la ocupación nazi. Los partisanos luchan contra el invasor y entre ellos, dirimiendo supuestas traiciones. Dicho lo anterior no se ven muchas batallas, bueno, ninguna. Tiros los justitos, y de fondo la mayoría. Es una película de silencios, de miradas, de largas tomas,…, vamos, un pelín densa. A través de la historia personal de un partisano al que acusan de traidor injustamente sus compatriotas, y de su capturador, se puede entrever las miserias que produjo el gran conflicto. Una película de las que yo llamo típicas de Festival (de hecho le dieron el Premio FIPRESCI en el Festival de Cannes 2012), que por lo general son raritas, poco comerciales. Y esta lo es. Por dar algún dato técnico, el director es Sergei Loznitsa, y se basa en la novela homónima de Vasily Vladimirovich Bykov. Los protagonistas son Vladimir Svirskiy y Vlad Abashin…os habéis quedado como yo.
CINE: “LOS AMANTES PASAJEROS”.
Después de muchos años Pedro Almodóvar vuelve a la comedia más tipo “Mujeres al borde de un ataque de nervios” con “Los amantes pasajeros”. Eso sí, manteniendo sus peculiaridades y temas recurrentes (como la pluma…que en este caso se sale de la pantalla). Esta especie de “Aterrizas como puedas” muy particular (como la define Alicia G. Montano en la Revista Fotogramas n. 2033, yo diría alocada…) reune a lo mejorcito del elenco actoral patrio en un tipo camarote de los Hermanos Marx, en forma de cabina de avión retro, para deleite de los fans del director manchego. Yo sin serlo, creo que ha hecho una de sus pelis más flojas, a pesar de toda las alaracas que suelen traer detrás sus pelis (y algo debe funcionar porque la taquilla le ha respondido a las primeras de cambio). Mucho humor escatológico y situaciones absurdas (las conversaciones a través del teléfono del avión que pueden escuchar todos) provocan alguna sonrisa, pero muy lejos de ser una comedia desternillante. Incluye referencias a temas muy en boga como el banquero estafador (que además se apellida Más…), el aeropuerto de Ciudad Real, etc, para parecer actual. Como decía, la presencia de muchas caras conocidas quizás sea el mejor reclamo. El trío de azafatos gays embutidos en uniformes de David Delfín compuesto por Javier Cámara, Carlos Areces y Raúl Arévalo sacan de sus adentros todo lo femenino que puedan tener para componer los personajes más graciosos de la peli. Destacaría también a Blanca Suárez, pero reconozco que es por debilidad personal. Posiblemente la cara más guapa de los últimos años (y encima es buena actriz). También están, entre otros, Antonio de la Torre (piloto…gay por supuesto), Hugo Silva (copiloto…también), Carmen Machi (portera charlatana), Miguel Angel Silvestre (novio caliente), Cecilia Roth (una dominatrix) o Lola Dueñas (visionaria virgen), además de las breves apariciones de nuestras figuras más internacionales: Antonio Banderas, Penélope Cruz y Paz Vega. No faltan cameos habituales como el de su hermano Agustín. Me ha llamado la atención que la presencia del supuesto actorcillo, Guillermo Toledo, haya pasado desapercibida en la promoción de la película. ¿Tendrían miedo a que se viera afectada la taquilla?.
CINE: “LAS FLORES DE LA GUERRA”.
Hace unos años decir que ibas a ver (o habías visto) una película china, resultaba “exótico”…es como decir hoy en día “voy a ver una peli checa”. Pero desde hace unos años, su aperturismo y cada vez menos disimulado giro hacia el capitalismo encubierto, nos ha hecho recibir grandes superproducciones al estilo “hollywoodiense”. “Acantilado Rojo” o “Ciudad de Vida y Muerte” son dos ejemplos. “Las Flores de la Guerra” comparte con la segunda citada, temática: la invasión japonesa de China en la primera mitad del siglo XX. Vamos conociendo a través de estas películas las atrocidades que cometieron los japoneses entonces (al menos eso dice la historia desde el punto de vista chino). En este caso, nos encontramos en la ciudad de Nankin en 1937, con un maquillador de cadáveres, John Miller (la primera vez que los chinos contratan a una superestrella americana como lo es Christian Bale, el Bruce Wayne de los últimos “Batman”), que sin quererlo se encuentra protegiendo en una iglesia católica a unas jovencitas estudiantes y a un grupo de prostitutas que también han recalado en el sagrado recinto huyendo de las hordas niponas. La relación del protagonista con los dos grupos tan dispares, las diferencias entre ellas, el terror que provocan los “japos”, y la angustia por sobrevivir, mantienen la tensión en esta larga (casi dos hora y media) producción, dirigida por Zhang Yimou (“Amor bajo el espino blanco”, “La casa de las dagas voladoras”,…). Esta adaptación de la novela “La 13 mujeres de Nankin” (Yan Geling), tiene sitio para tratar sobre heroicidades, celos, traiciones,…, eso si, se nota que es desde el punto de vista chino, como dije antes, porque cuesta pensar que los invasores eran tan crueles…o no. A Bale le acompaña un elenco mayoritariamente oriental, destacando la guapa actriz Ni Ni, líder del grupo de prostitutas. Una buena ambientación (buena fotografía), buenos efectos y la correcta recreación del caos que debió ser aquello, ayudan a sobrellevar este largo que se pasa en metraje pero despierta el interés de una parte de la historia al menos poco conocida para mí.
CINE: “PARKER”.
Aporta poco esta nueva aparición en la gran pantalla de Jason Statham (“Transporter”), el heredero de Bruce Willis como héroe (o antihéroe) de las películas de acción. Este incluso sonríe menos (…y tiene menos sentido del humor…). “Parker” es un ladrón de buen corazón (a las primeras de cambio lo deja claro, además de disfrazarse de cura…) al que sus colegas de fechorías le traicionan dándole por muerto. El resto, previsible. No estaba muerto…y tras una rápida y milagrosa recuperación (es increíble las palizas que reciben estos tíos sin que les pase nada…) planea la venganza con la ayuda de una agente inmobiliaria de buen ver (Jennifer López muestra trasero). Al menos el ritmo de la película es trepidante y las escenas de acción están conseguidas (Statham ha declarado que él realiza sus propias escenas de acción…). La presencia de Nick Nolte, aunque breve, le da un pelín de categoría a la cinta de Taylor Hackford (“Ray”), que además cuenta con Michael Chiklis ( “Los 4 Fantásticos”) y Clifton Collins jr (“Star Trek”) en el lado de los malotes. “Parker” es una nueva adaptación del personaje literario que creó Donald Westlake y que ya interpretó el gran Lee Marvin en los años 60. Si funciona en taquilla me temo habrá secuelas…






