CINE: “LEGEND”

Legend-896092124-large“Legend”, de Brian Helgeland (“Payback”), es una correcta película de gangsters, basada en los hermanos Ronald y Reggie Kray, los reyes del hampa londinense allá por los años 60. Personajes para mi desconocidos a pesar de que ya tuvieron su peli, que no he visto,  en los 90, “Los Kray”. Y si entonces se ponían en la piel de estos gemelos asesinos los hermanos Kemp (Gary y Martin, fundadores de la banda Spandau Ballet), en esto ocasión ha asumido el reto Tom Hardy (“La entrega”). Que en un alarde de buena interpretación (por partida doble) y gracias a las técnicas modernas, se mete en el cuerpo de los dos hermanos. Dando a cada uno su personalidad. Reggie, el más centrado (por decir algo) y cuerdo, y Ronnie, homosexual, como un puto tarado, y dependiente de pastillas para poder coordinar…aunque ni con pastillas. Es quizás lo más interesante de la peli, la labor de Hardy. Por otro lado, es bastante clásica, con los ingredientes típicos de este género: violencia, malos con caras de malos, polis…también con caras y actitudes indeseables (es curioso a veces como en estas pelis los mafiosos acaban cayendo mejor que los buenos…cuando los primeros son los verdaderos cabronazos de la historia), los típicos locales con cantante en directo donde los mafiosos se mueven a sus anchas, extorsiones, asesinatos,…,ah, y alguna historia de amor…y desamor. En este caso la que vive Reggie con Frances Shea (Emily Browning, “Pompeya”), hermana de uno de sus secuaces que vive las dificultades propias de liarse con un matón de su calaña. Otras caras conocidas son las de David Thewlis (“La teoría del todo”), como Leslie Payne, el socio de los hermanos que lidiaba entre las diferencias de los mismos; Paul Bettany (“Master and Commander”), como Charly, uno de sus enemigos, en un papel residual; o el veterano Chazz Palminteri (un clásico en este género,“Una historia del Bronx”), como Don Bruno, la conexión americana de los Kray. Se deja ver, aunque yo le quitaría media horita de metraje. Para los amantes del género.

CINE: “JOY”.

Joy-380748983-largeJennifer Lawrence (ya ha llovido desde “Winter´s Bone”), se va consolidando como una de las grandes actrices de Hollywood, pese a su juventud. El Globo de Oro recibido ayer por “Joy” no hace más que refrendar lo dicho, y encima, ponerla en la carrera para ganar un nuevo Oscar dentro de unas semanas. Y es que en “Joy”, donde vuelve a ponerse en manos del director y guionista David O. Russell (“El lado bueno de las cosas”), hace un espléndido retrato de Joy Mangano, uno de los rostros más conocidos de la teletienda americana, pero que tuvo unos comienzos algo complicados, en lo profesional, y en lo familiar. Es una historia de éxito, de superación, muy del gusto de los yanquis. Pero lo que podría ser una biografía dramática hasta alcanzar el éxito, aquí se nos cuenta en formato comedia (el drama queda en segundo plano), lleno de diálogos geniales y divertidos y de situaciones cómicas (a veces incluso parecen de coña…guiños supongo a una historia real menos cómica a como la pintan) que hacen de la peli un producto muy entretenido. Es verdad que flojea en ritmo según avanza el metraje, pero no en interés. Y aunque la verdadera protagonista y quien se lleva todo el foco es Joy, esta está rodeada por interesantes personajes, algunos surrealistas. Su padre Rudy (un Robert de Niro, en su registro “Los padres de ella”), que gestiona un taller mientras se dedica a ligar a través de teléfonos de contacto. Su último ligue, Trudy (Isabella Rossellini, “Terciopelo Azul”), es una viuda rica, que se inmiscuye en los líos familiares. Su madre Terry (Virginia Madsen, “Entre copas”), adicta a las teleseries. Su abuela Mimi (Dianne Ladd, “Corazón salvaje”), la más cuerda de todos. Su ex marido Tony (Edgar Ramírez, “Point Break”), que vive en el sótano. A medio metraje se incorpora Neil Walker (un Bradley Cooper, “Resacón en las Vegas”, con menos protagonismo), responsable de la tele que catapultará a Joy a los altares. Buena música de aquellos años. Una apuesta segura para pasar un buen rato. Recomendable.

CINE: “NAVIDADES, ¿BIEN O EN FAMILIA?”.

Navidades_A_bien_o_en_familia-679153107-largeEs habitual que, por estas fechas, lleguen a la cartelera producciones con temática navideña. Y casi siempre con los mismos ingredientes, aparte de los navideños: reuniones familiares, historias de amor…de desamor, etc. Y por lo general en clave de comedia. Pues bien, “Navidades, ¿bien o en familia?”, de Jessie Nelson (“Yo soy Sam”), aglutina todo lo que acabo de decir, y si hubiera que destacar algo además, esto sería el importante elenco actoral que participa, lo que le da algo de categoría, y sin duda es un gancho para la audiencia. La historia es la de una familia bastante rarita, que se nos presenta por partes antes de que se junten en la tradicional cena de navidad. Los anfitriones son Charlotte y Sam (Diane Keaton, “El padrino”, y John Goodman, “King Ralph”), una pareja a punto de separarse pero que quieren mantener las apariencias en esta última cena. Sus hijos son Hank (Ed Helms, “Resacón en las Vegas”), sin trabajo y separado de la histérica Angie (Alex Borstein, “Ted”), con tres hijos con un toque locuno…Charlie (Timothée Chalamet, “Interstellar”), Bo (Maxwell Simkins, “Así nos va”), y Madison (Blake Baumgartner); y Eleanor (Olivia Wilde, “Rush”), solterona “complicada” que lía a un soldado, Joe (Jake Lacy, “Carol”), para que se haga pasar por su novio. Por otro lado están el abuelo, Bucky (Alan Arkin, “Pequeña Miss Sunshine”), que acude todos los días a la cafetería donde trabaja Ruby (Amanda Seyfried, “Los miserables”), de quien está enamorado…a pesar de la diferencia de edad; la tía Fishy (June Squibb, “Nebraska”), una cachonda; o Emma (Marisa Tomei, “El luchador”), la hermana de Charlotte con tendencias cleptomaníacas. Otra cara conocida que podemos ver es la de Anthony Mackie (“En tierra hostil”), como el oficial Williams que tiene que aguantar los desvaríos de Emma. Un producto correcto, pero que no pasa nada si la ves en la tele en unos meses.

CINE: “STEVE JOBS”.

Steve_Jobs-647763435-large“Steve Jobs”, no es una biopic al uso en la que nos cuenta desde el principio hasta el final la vida del famoso empresario yanqui. Centrada en tres actos concretos, los momentos previos a la presentación de tres de sus productos (el Macintosh en 1984, el NeXT en 1988 y el iMac en 1998), la peli dirigida por Danny Boyle (“Slumdog Millionaire”), nos presenta un retrato de como debió ser este genio de la informática. Y, sinceramente,según nos lo pinta Boyle, basándose en el libro de Walter Isaacson, y con guión de Aaron Sorkin (“La red social”), Jobs debió ser bastante capullo. En lo profesional y su relación con sus colegas, y en lo personal en su relación con su primera hija a la que le costó tiempo reconocer. Michael Fassbender (“Shame”) hace una correcta interpretación en tres tiempos del protagonista. Su egocentrismo, su humor irónico con tendencia a humillar al prójimo, su punto maniático, su mal carácter, etc, etc, etc,,,, se ven bien reflejados en esta peli que sin duda interesará a los seguidores de este magnate, que seguro son muchos. Tengo que reconocer que mis carencias informáticas, resultado de mi poco interés por ese mundo, nunca han despertado mi curiosidad por el personaje. Seth Rogen (“The Interview”), hace también un interesante retrato de Steve Wozniak, co fundador de Apple con Jobs, y blanco de su carácter. Bueno, todos eran salpicados por su mala leche, menos quizás Joanna Hoffman (Kate Winslet, “Titanic”), la responsable de marketing que además ejercía de “madre” y consejera…y eso que no se dejaba aconsejar muy a menudo. Jeff Daniels (“The Martian”), como John Sculley, que fué presidente ejecutivo de Apple;  Michael Stuhlbarg (“Un tipo serio”) como Andy Hertzfeld, otro de los que estuvo en Apple; Katherine Waterston (“Michael Clayton”), como Chrisann Brennan, la novia humillada; y Perla Haney-Jardine (“Spider Man 3″), como Lisa Brennan, la hija no reconocida…al principio; completan la galería de personajes que rodean al fallecido genio y pionero de la informática. El ritmo que le da Boyle con algunos planos secuencias largos y momentos cámara al hombro, ayudan a sobrellevar las dos horas de peli. Interesante.

CINE: “SUFRAGISTAS”.

Sufragistas-138575244-largeNo hay que negarle al séptimo arte, aparte de su función de entretenimiento, su labor didáctica para darnos a conocer hechos y personajes que han marcado algún hito en el devenir de nuestra historia. Y “Sufragistas”, de Sarah Gavron (“Brick Lane”), nos recuerda la  lucha que tuvieron algunas mujeres valientes en la Inglaterra de principios del siglo XX, reclamando el mismo derecho a votar que los hombres. La igualdad hombre y mujer que no ha dejado de estar de actualidad nunca. Todavía hoy se reclama paridad de salarios en muchas profesiones y, lo más triste, todavía hoy existen paises donde las mujeres no pueden votar (en Arabia Saudí se ha abierto la mano…este año!!). Está bien por lo tanto que nos abran los ojos sobre este tema (o el racismo, la esclavitud, la homofobia…), para que seamos capaces de superarlos de una vez. Y aquí la historia, basada en hechos y personajes reales, se centra en una humilde planchadora, Maud Watts (Carey Mulligan, “An Education”, con esa carita compungida de siempre…), a la que poco a poco se le va despertando su alma reivindicativa al ver las injusticias en su entorno laboral. Empujada por algunas compañeras más activas como Violet (Anne-Marie Duff, “Nowhere Boy”), Maud se va involucrando cada vez más en las protestas y va conociendo a otras activistas (las sufragistas que dan nombre a la peli) como Edith Ellyn (Helena Bonham Carter, “Los miserables”), Emily (Natalie Press, “50 hombres muertos”), o la mismísima Emmeline Pankhurst (Meryl Streep, “Los puentes de Madison”, en una breve pero intensa intervención). Su actividad “extralaboral” va a afectar sin duda a su familia, y su relación con Sonny (Ben Wishaw, “Spectre 007″), su marido, que critica su actitud. Perfectamente ambientada no es una producción de grandes alaracas (muchos primeros planos de Maud que reflejan su sufrimiento) pero me quedo con las palabras de Beatriz Martínez en Fotogramas nº 2.066: “realiza un estupendo retrato político y social de la época. Es una película sin épica ni glamour, revestida de un empaque visual meticuloso y pulcro, pero en la que se puede sentir la miseria y la humillación. También la valentía. Sin estridencias ni sentimentalismos. Desde el rigor y la ética. Desde una modestia que consigue ser trascendente”. Yo no lo podría expresar mejor. Destaca la presencia además de un siempre más que correcto Brendan Gleeson (“El irlandés”), como el implacable inspector Arthur Steed. Interesante.

CINE: “PALMERAS EN LA NIEVE”.

Palmeras_en_la_nieve-535926239-largeHay que aplaudir el meritorio esfuerzo en producción (Atresmedia Cine entre otras) para adaptar la novela de Luz Gabás, “Palmeras en la nieve”, a una más que decente película con ese corte clásico de las antiguas pelis de amor y aventuras. Magníficamente ambientada, y con una música que acompaña la trama maravillosamente (obra del joven talento musical patrio Lucas Vidal, “Fast & Furious 6″), este largo se deja ver a pesar de las más de dos horas y media de duración. Contada en dos épocas (un poco a su bola a veces), la historia que dirige Fernando González Molina (“Tres metros sobre el cielo”), nos lleva a la Guinea Ecuatorial antes de independizarse de España (Fernando Poo), a donde viaja Killian (un Mario Casas, “Grupo 7″, que debería cambiar de entonación o vocalización…), para trabajar en las plantaciones de café donde ya están currando su padre Antón (Emilio Gutiérrez-Caba, “La comunidad”) y su hermano Jacobo (Alain Hernández, serie “Mar de Plástico”). Aunque Killian nació allí, la integración no es fácil, por un lado, debido a la diferencia de razas y costumbres, y por otro, al momento difícil que vive la zona, en permanente combustión previa a la independencia (ambas cosas quedan reflejadas de manera clara en la peli). Pero además de los temas político/sociales, allí surgen asuntos personales y de amoríos de diversa índole. También reminiscencias de una situación de esclavitud que provoca las iras de los sometidos y la peor de las soberbias y crueldad de algunos “señoritos” (el ejemplo de esto segundo es Gregorio, Luis Callejo, “Mi gran noche”). Los asuntos del corazón los protagonizan Bisila (una guapa Berta Vázquez, serie “Vis a vis”), una enfermera nativa de la que se enamora Killian, y Julia (Macarena García, “Blancanieves”), la hija de unos almacenistas españoles loca por Jacobo, pero de la que éste pasa un poquito. Y la otra época en la que se cuenta, la más actual, la protagoniza Clarence (Adriana Ugarte, “Tiempo sin aire”), hija de Jacobo, que descubre unos diarios y cartas que le llevan a volver a Guinea a investigar que fue de su familia. Una interesante opción par estos días tan propicios para ir al cine.

CINE: “STAR WARS: EL DESPERTAR DE LA FUERZA”.

VVNo me ha defraudado “Star Wars: el despertar de la fuerza”, de la que se viene hablando desde que se discutía quien sería el director ideal para retomar la mítica saga espacial. Y J.J. Abrams (“Super 8″ o “Star Treck”), hace un trabajo muy correcto, con multitud de guiños a sus predecesoras, e incluso con ciertas semejanzas a las primeras entregas, lo que seguro va a despertar…no solo la fuerza…sino la locura de esos millones de “freakys” que viven en el mundo de “La guerra de las galaxias”. Y esos guiños al pasado que acabo de mencionar tienen su mayor exponente en la presencia de sus protagonistas originales, que todo hay que decirlo, han envejecido muy bien…casi todos. Así podemos volver a ver al pícaro contrabandista Han Solo (Harrison Ford, “Unico testigo”), acompañado de su inseparable Chewbacca (Peter Mayhew); o a la Princesa Leia…ahora General (Carrie Fisher, “Granujas a todo ritmo”); así como a los droides C3-PO (Anthony Daniels) y R2-D2 (con el asesoramiento de Kenny Baker). Lo que no se si veremos es a Luke Skywalker (Mark Hamill, “Kingsman: Servicio Secreto”), de quien todo el mundo se pregunta donde leches se habrá metido. Y es que la trama de este séptimo capítulo se centra en el interés que tiene tanto la resistencia como la malvada Primera Orden en encontrar como sea a Luke. Los primeros para restaurar el orden de los Jedi, y los segundos…para evitarlo, y seguir dominando el universo bajo el poder del Líder Supremo Snoke (Andy Serkis, César de “El planeta de los simios”, o Gollum de “El señor de los anillos”). Para refrescar la saga entran en juego la chatarrera Rey (Daisy Ridley, “Scrawl”), que cuenta con la ayuda de Finn (John Boyega, “Junkhearts”), un ex soldado imperial arrepentido, de Poe (Oscar Isaac, “El año más violento”), un hábil piloto de la resistencia, y de su droide BB-8, además de Solo y Chewbacca, para poder encontrar a Luke. Otros actores/actrices que intervienen son una irreconocible Lupita Nyong´o (“12 años de esclavitud”) como Maz Kanata; el veterano Max Von Sydow (“Los tres días del Cóndor”); Domhall Gleeson (“Una cuestión de tiempo”), como el General Hux; o Adam Driver (“Mientras seamos jóvenes”) como el malvado Kylo Ren. Los acordes musicales de antaño, unos buenos efectos especiales, acción y una correcta dosis de humor, hacen de esta peli una apuesta segura para pasar un buen rato. Si has visto las anteriores mejor…si no, no pasa nada. Yo fuí con sobrinos y Pelayín no paraba de preguntar…Mara se las sabía todas….menos mal que a Mica y Nico los tenía lejos…gracias al Pela por la invitación!

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CINE: “TECHO Y COMIDA”.

Techo_y_comida-435476052-largeTenía curiosidad por ver la opera prima del director jerezano Juan Miguel del Castillo, “Techo y comida”, rodada en Jerez de la Frontera (aunque la ciudad tiene poco protagonismo), y que ha sido recibida con buenas críticas y diversos premios en el Festival de Cine de Málaga (y ya ha sido nominado para otros en los próximos Goya). Es una película de denuncia social centrada en el personaje de Rocío (una espléndida Natalia de Molina, “Vivir es fácil con los ojos cerrados”), una madre soltera, sin trabajo, sin ayudas…sin “na de na”.Lo único que tiene es un hijo de ocho años, Adrián (Jaime López), que hace su situación más desesperada si cabe. Y en la hora y media que dura este largo ella es la protagonista absoluta. Y en ese acaparamiento de la pantalla se puede reflejar claramente su situación a través de su rostro (la angustia, la ansiedad, el miedo,…), y de sus actos (la búsqueda de alimentos en los cubos de basura duele…). Son sensaciones que llegan al espectador y que al menos a mí, me produjeron como un impulso de ayudarla. Es por lo tanto una película difícil, de pocos recursos. No es para el gran público que vaya buscando acción o reirse. Y aunque Natalia de Molina es la protagonista absoluta, está rodeada de otros actores y actrices que complementan muy bien esta historia, que tiene de fondo la Eurocopa del 2012. Una manera de acentuar más la diferencia entre el éxito (ganó España) y la mayor de las necesidades. Así podemos ver a Mariana Cordero (“Princesas”) como María, la vecina santa que la ayuda en lo que puede; Montse Torrent (serie “Como una nube”), como la otra vecina cotilla y a través de la cual salen las puyitas de denuncia política (difícil vivir sin ellas en el cine español…que se le va a hacer); Manuel Tafallé (“Balada triste de trompeta”), como Nacho, un jefe sin escrúpulos; o Natalia Roig (serie “Con el culo ala aire”), madre de compañero de su hijo. En definitiva, sabiendo a lo que se va, un interesante cine de denuncia con una gran interpretación.

CINE: “EL PUENTE DE LOS ESPIAS”.

El_puente_de_los_esp_as-489906937-large (1)Normalmente escribo en mi blog al día siguiente de ver la peli correspondiente, para tenerla fresca en la memoria y que no se me escapen detalles que luego pueda contar. En todo caso, algunas anotaciones en mi pequeña libretita me ayudan, si, como es el caso, han pasado varios días desde el visionado (el pasado viernes). Y viene al caso porque repasando anotaciones vuelven a mi retina las imágenes del último largo del gran Steven Spielberg (“Tiburón”, “La lista de Schindler”, “E.T. El extraterrestre”, “Indiana Jones y el Templo Maldito”,….y muchas más), “El puente de los espías”, una magnífica película ambientada (y muy bien ambientada) en la época de la guerra fría (esa tensión ruso-yanqui), que nos trae la historia real de uno de esos personajes que no han sido muy famosos pero que han hecho grandes hazañas. Y me refiero a Jim Donovan (Tom Hanks, “Forrest Gump”, es una garantía), un abogado americano experto en seguros al que le encargan la ingrata tarea de defender a un espía ruso, Rudolf Abel (Mark Rylance, “Caza al asesino”, a la altura de Hanks), que ha sido detenido por pasar información a los suyos (lo que hacen los espías…). Defender al personaje más odiado por los americanos puede incluso afectar a su entorno familiar. Pero Donovan es un tipo íntegro (“hombre firme”). Paralelamente, los rusos cogen a un espía americano, Francis Gary Powers (Austin Stowell, “Whiplash”), en Alemania del este. Surge aquí la oportunidad de salvarlo mediante el canje con Rudolf. Donovan es el encargado de gestionar el canje. Es una peli de corte clásico (me encantan los clásicos del cine), pero no es la típica peli de espías en la que nada parece ser lo que es (y uno no se entera de nada). Aquí se centran más en la integridad del protagonista y la sorprendente buena química con su defendido. Es de esos largometrajes que duran más de las dos horas recomendadas (por mí…) que no te importa porque se disfruta. Además tiene sus toques de humor (“fina ironía” dice Sergi Sánchez en su reseña de La Razón del pasado viernes 4), en los que seguro han tenido que ver los hermanos Cohen (“Fargo”), que han firmado el guión junto a Matt Charman (“Suite francesa”). Un buen reparto, bien caracterizado, en el que destacan, además de los citados, Amy Ryan (“Birdman”), como la sufridora mujer de Jim; el veterano Alan Alda (de la mítica serie “Mash”), como su jefe; o Sebastian Koch (“Sin identidad”). Como todo lo de Spielberg…hay que verla.

CINE: “MISTRESS AMERICA”.

Mistress_America-112467336-largeNoah Baumbach, detrás de las cámaras, y Greta Gerwig, delante, pareja en la vida real, vuelven a unirse (en el guión también), como ya hicieron en “Frances Ha”, en esta divertida comedia urbana, “Mistress America”, en la que Gerwig se pone en la piel de una treintañera neoyorquina hiperactiva, Brooke (profesora de “spinning”, va a abrir un restaurante, decoradora de interiores, da clases a niños,…), que conoce a Tracy (Lola Kirke, “Perdida”), la hija de la futura mujer de su padre, que está estudiando en la universidad donde no está muy integrada que digamos. Tracy queda tan impresionada de su futura hermanastra que empieza a escribir sobre ella. Es una comedia que entremezcla el humor inteligente con trazos de humor absurdo que, con diálogos muy dinámicos (algunos que se entremezclan como en esas comedias de enredo…), entretiene desde el principio. No es descacharrante (existe esta palabra???), pero te provoca una sonrisa constante, sobre todo el personaje de Brooke. Como dice Gerard A. Cassadó en Fotogramas num. 2.065 :“…arquetípico personaje peterpanesco, algo torpe y terriblemente entrañable…”. Aunque la peli gira en torno a la relación de las dos protagonistas, hay otros personajes que ponen su granito de arena, como el del ex-novio de Brooke, Dylan (Michael Chernus, “Capitán Phillips”), ahora casado con una antigua rival, Mamie-Claire (Heather Lind, “Unico disparo”), forrados por una supuesta usurpación de una idea que tuvo ella. O los compañeros de universidad de Tracy, Tony (Matthew Shear, “Mientras seamos jóvenes”) y Nicolette (Jasmine Cephas, “Fairfield”). Entretenida y encima dura poco más de ochenta minutos.