CINE: “AL FILO DEL MAÑANA”.

Pues más o menos era lo que me esperaba. No hablo de la abdicación, que eso es cosa seria. Me refiero a “Al filo del mañana”, la última peli de acción donde podemos ver al inagotable Tom Cruise (saga “Misión Imposible”). Sigue manteniéndose en forma, poniendo caritas, y buscando actrices que no delaten sus escasos 1,60…Sus fans estarán contentas porque la cosa funciona. Esta vez Cruise es el Comandante William Cage, típico militar de despacho, más dedicado a la propaganda que a la acción, al que el General Brigham (Brendan Gleeson, “El iralndés”) le encarga, en contra de su voluntad, una misión en primera línea. Su torpeza le hace palmarla a las primeras de cambio en esa especie de desembarco de Normandía galáctico. Pero al morir matando a uno de los aliens enemigos que se están apoderando del planeta, los miméticos ( un mix entre araña y los monstruos de la original “Alien”), entra en un bucle al estilo “El día de la marmota”, lo que le permitirá ir cogiendo experiencia y acabar siendo el elemento fundamental y necesario para acabar con los bichos malos. En ese cansino repetir su jornada, se cruza con una heroina por todos respetado, Rita Vrataski (Emily Blunt, “La pesca del salmón en Yemen”), que se convertirá en su aliada. Los buenos efectos especiales y lo dinámico de la acción (el director, Doug Liman, “El caso Bourne”; tiene experiencia), hacen que al menos sea entretenida, sin más. Hecho de menos alguna pincelada más de humor. Está basada en un manga de Hiroshi Sakurazaka. También podemos ver a Bill Paxton (“Apollo 13″), como el típico rígido sargento, al que poco a poco (bucle a bucle…) le va cogiendo la vez.

CINE: “A 20 PASOS DE LA FAMA”.

“A 20 pasos de la fama”, de Morgan Neville, sustituyó este año a la genial “Searching for Sugar Man”, en el palmarés como ganadora del Oscar a la Mejor Película Documental. Y tiene mucho en común con su predecesora. La música. Si en “Sugar Man” se descubría a un talentoso músico olvidado, aquí se pone en valor el trabajo de las coristas . Esas cantantes, en casi todos los casos con voces geniales, que quedan a la sombra (a 20 pasos….) de los titulares de los conciertos. Nombres como Darlene Love, Merry ClaytonClaudia Lennear o Judith Hill, no van a pasar a la historia, a pesar de haber cantado para los más grandes. Y son estos, grandes como Bruce Springteen, Mick Jagger, Stevie Wonder, Bette Midler o Sting, los que reconocen con sus testimonios el valor de su trabajo. Podremos entender la importancia de las vocalistas negras, que llegaron para revolucionar los coros recatados hasta entonces casi siempre compuesto por blancas. La influencia en aquellas de la música de misa (echo de menos un poco más de “gospel”….pero eso es cosa mía). Sin ser tan emotiva como “Sugar…”, se desprenden de las intervenciones de las protagonistas de este documental, sus frustraciones (todas quisieran ser primeras figuras…pero pocas lo consiguen), sus lamentos, y, por otro lado, su orgullo por haber formado parte de grandes momentos de la historia de la música. No falta la crítica a algunos personajes del negocio por su falta de ayuda. Como el caso de Phil Spector, del cual no me extraña viendo como ha acabado este depravado productor musical. Sin duda una interesante peli, y más, si te gusta la música.

CINE: “VIVA LA LIBERTÀ”.

Es pura coincidencia que después de casi dos semanas de ausencia de reseñas (la Feria de Jerez y diversos “bolos” me han tenido “apartado” de vosotros), vuelva hoy con “Viva la libertá”, de Roberto Andó (“Viaggio segreto”, y autor de la novela en la que se basa la peli “Il trono vuoto”), que trata sobre un líder de la oposición de izquierdas, Enrico Oliveri (un Toni Servillo que después de su Jep Gambardella de “La gran belleza”, ya lo conocemos todos) que, ante las malas encuestas y la presión de su partido, decide quitarse de en medio y refugiarse en París en casa de una vieja amiga, Daniela (Valeria Bruni Tedeschi, la hermana mayor de Carla que pudimos ver en “Munich”). Ese inesperado vacío lo rellena su ayudante Andrea Bottini (Valerio Mastandrea, “La prima cosa bella”), sustituyéndole por el hermano gemelo de Oliveri, Giovanni Ernani (también Servillo…con más gestualidad que su habitual rictus hierático…), una especie de filósofo recién salido de un centro psiquiátrico. Leído lo anterior, os podrá parecer el argumento de una comedia al estilo “Dave, presidente por un día” , con Kevin Kline, u otras similares que casi siempre han sido muy resultonas por lo cómico del tema de las confusiones de personalidad. Pero esta, teniendo su lado simpático (sobre todo el del sustituto), muestra más el lado dramático, sin ser un dramón, de no poder con las responsabilidades asumidas. Muy actual por lo que significa mostrar las debilidades de los políticos (aunque no siempre se quitan de en medio cuando debieran…lo que ha tardado Rubalcaba…y ya veremos si se va). Una peli para la ya legión de fans de Toni Servillo, al que su doble papel le hace mostrar una inmensa variedad de registros. Entretenida.

EPOCA DE PRESENTACIONES.

Acabo de terminar una semanita cargada de presentaciones de todo tipo. Empecé el martes 21 con un foro sobre “Invertir en España” organizado por Kite Invest. Acabé a las 19,45 y de allí pitando a ponerme el “smoking” en el Alicia Room Mate Hotel, que amablemente me habían cedido una habitación, para presentar la primera Cena de Gala Benéfica GEICAM en la sede de la Presidencia de la Comunicad de Madrid en Puerta del Sol.

Al día siguiente repito doblete con una entrega de premios de golf (torneo privado) a las 4 de la tarde, para acabar e irme a cambiar el terno y dirigirme a presentar los VII Premios Porcelanosa de Arquitectura e Interiorismo en el Casino de Madrid. Acabé la jornada pasándome a saludar a mis amigos de la Fundación CRÉATE, evento que tenía que haber presentado pero desgraciadamente no pude compatibilizar.

Ayer domingo completé esta semana cargadita haciendo de Maestro de Ceremonias en el Campeonato de España Absoluto de Polo.

Dejo aquí un par de instantáneas de la semana.

CINE: “MALDITOS VECINOS”.

Metes en una coctelera el tema de los conflictos entre vecinos (un buen repaso de pelis que han tratado el tema aparece en el número 2.047 de Fotogramas: “Mis locos vecinos”,…), y el de las fraternidades universitarias (me quedo con la mítica “Desmadre a la americana”), y tenemos “Malditos Vecinos”, de Nicholas Stoller (“Todo sobre mi desmadre”). Una comedia disparatada en la que un joven matrimonio compuesto por Mac y Kelly (Seth Rogen, “Superfumados”, al que le hubiera gustado estar en la fraternidad,  y Rose Byrne, “Los becarios”, a quien no le importa hacer el ridículo), se instalan en su nueva casa con su pequeña hija. Su sorpresa llega cuando en la casa de al lado se instala una fraternidad. Su espíritu todavía joven les hace pensar que tendrán buen rollo con sus nuevos vecinos. Pero la realidad es otra y acaban declarándose la guerra mutuamente. Al frente de los estudiantes está el guaperas Teddy (un Zac Efron que se ha quitado de encima el “High School Musical”, y se está convirtiendo en un buen actor, “El chico del periódico”), acompañado por Pete (Dave Franco, “Ahora me ves…”, el hermano de James…). Tira del típico humor de situaciones provocadas por las drogas, alcohol, sexo,…, chistes escatológicos (no faltan pedos…), etc. La típica comedia para “echarse unas risas” sin más. También podemos ver a la genial Lisa Kudrow (Phoebe de “Friends”), como la directora d la universidad.

CINE: “3 DIAS PARA MATAR”.

Lo más emocionante que me pasó ayer es que empezaron proyectando “Malditos vecinos”, y la gente no se quejaba pensando que era un “trailer”…los responsables del Cinesa Proyecciones subsanaron el error con profesionalidad…y yo me quedé sin ver la comedia ( a ver si voy hoy…). Una vez reinstalados en la sala 8, pudimos ver “3 días para matar”, un thriller de espías con toques románticos y cómicos (la escena del contable italiano dando la receta del tomate a la hija del protagonista, encajaría más en una comedia de esas de coña…), en la que podemos volver a ver a Kevin Costner (“Bailando con lobos”) en un papel prota. Ethan Runner (Costner), es un agente secreto que pretende retirarse para hacer más caso a su hija adolescente Zooey (a Hailee Steinfield, “Valor de ley”, le auguro buen futuro), y a su exmujer Christina (Connie Nielsen, “Gladiator”), ya que su trabajo no le ha permitido ejercer como un verdadero padre. Esta decisión se refuerza después de que le comuniquen que le quedan pocos meses de vida. Su jefa en la agencia, Vivi (que poco le pega el papel a Amber Heard, “El poder del dinero”), le promete un fármaco que podrá alargar su vida…pero para ello tendrá que hacerle un último trabajito. Tendrá que compatibilizar su trabajo matando gente y el de niñera de su rebelde hija. Poco original (los malos con pinta de malos…El Albino (Tómas Lemarquis, “Insensibles”), El Lobo (Richard Sammel, “Malditos Bastardos”)). Bien desarrolladas las escenas de acción (persecuciones vertiginosas por las calles de París). Se nota la mano del director, McG (“Terminator salvation”), y la influencia del co-guionista Luc Besson (director de los “Transporters” o “El quinto elemento”). Pero flojilla y lenta en la parte más sentimental. Se puede esperar a su emisión televisiva…si llega.

CINE: “CARMINA Y AMEN”.

Quería ver “Carmina y amén”, ya que no tuve la oportunidad de ver “Carmina o revienta”, y la buena campaña de ambas ha despertado mi curiosidad sobre el trabajo como director de Paco León, que como actor y cómico me parece genial (su Luisma de la serie “Aida” es maravilloso). Y lo que vi fue una comedia sórdida (también llamada negra), con tintes dramáticos, sustentada en ese personaje tan brutal que es Carmina (Carmina Barrios). No es una comedia para desternillarse durante la más de hora y media que dura ( y eso que tiene momentos tronchantes como la conversación de la protagonista con el personaje de Yolanda Ramos, que coincidió con Paco en la serie “Homo Zapping”, sobre el “chocho colgón”, o la tertulia de las vecinas durante el velatorio). Compensa ese humor tan andaluz y “mal hablado” de Carmina, con el drama que está viviendo. Y es que la historia nos cuenta como, ante la muerte de su marido Antonio (Paco Casaus), Carmina decide, después de convencer a su hija (María León, “La voz dormida”), no comunicar el fallecimiento hasta el siguiente lunes para así poder cobrar una paga extra que tiene pendiente. Hasta entonces tendrá que manejar con mano izquierda las visitas de sus vecinas (Mari Paz Sayago entre ellas), cuidar al hijo discapacitado de una de ellas (Teresa Casanova), dar de merendar a su nieta, evitar que el “cuerpo” cante…Realmente una situación surrealista que provoca la risa por no llorar. Aprovecha para soltar algún “puyazo” sobre la realidad actual (desahucios, inmigración ilegal, okupas,…incluso el loro se llama Bárcenas…), pero sin hacer el cine panfletario al que nos tiene acostumbrado cierto sector de la industria. El director se atreve a utilizar distintas técnicas como una cámara “slow motion” en la escena del cementerio (donde él mismo hace un cameo junto a otras caras conocidas como el de la actriz Cuca Escribano, de la seria “Arrayán”), o esa cámara “inquieta” que da más sensación de realidad. El resultado es correcto. Se puede ver también a Estefanía de los Santos o a Manolo Solo (“La herida”). Buena música en general, con el remate final de un “My Way” que te pone los pelos de punta…el de Nina Simone. Paco León tiene recorrido.

CINE: “DIVERGENTE”.

“Divergente”, Neil Burger (“El ilusionista”), es un claro producto dirigido al público juvenil (en línea por ejemplo con “Los Juegos del Hambre”), basado en la novela de éxito del mismo nombre de Verónica Roth, primera de las tres que componen su trilogía. Así que también nos esperan otras dos pelis más (o tres, si el tercer libro lo desdoblan en dos como ya he leido…todo sea por la taquilla). Tiene en común con “Los Juegos…” que la protagonista es una jovencita, Tris (Shailene Woodley, una de las hijas de Clooney en “Los descendientes”), aguerrida y luchadora (encima no es opuesta físicamente a Jennifer Lawrence…), y que también está rodeada de personajes jóvenes y guapos (lo que gusta a la juventud…). Se nos plantea un mundo futuro, representado por un semiderruido Chicago, donde la sociedad está dividida en cinco facciones: Verdad (son siempre sinceros), Erudición (los listillos), Cordialidad (paz), Abnegación (los buenazos y de quienes depende el gobierno), y Osadía (los más “guays” y valientes, de los que depende la seguridad). Beatrice (después Tris…), como todos los jóvenes, tiene que pasar la prueba de madurez donde decidirá si sigue en su facción (ella es una abnegada) o cambia. Con su carácter rebelde y difícil de encajar, se decanta por Osadía, con gran dolor por parte de sus padres (Ashley Judd, “Doble Traición”, y Tony Goldwyn, “El último samurai”). Pero ahí no acaba todo, porque para integrarse plenamente en su nueva facción tendrá que pasar una serie de pruebas y entrenamientos dirigidos por el capullo integral de Eric (Jai Courtney, el hijo de Bruce en “La jungla: un buen día para morir”), si no quiere acabar siendo una “abandonada” (los vagabundos rechazados por todos). En su nuevo destino también conoce a Cuatro (Theo James, “Conocerás al hombre de tus sueños”, un doble de James Franco…), un enigmático “osado” con el que acaba “entendiéndose”…muy previsible el tema. La movida está es que Tris, como ya dije antes, no encaja muy bien en su nueva facción, y eso le hace ser una “divergente”, muy perseguidos pues tocan mucho las pelotas y lo mejor es hacerlos desaparecer. Esta es la intención de la malvada jefa “erudita”, Jeanine (Kate Winslet, “Titanic”, mala, malísima…), que además quiere quitarle el poder a los “abnegados”, liderados por Marcus (Ray Stevenson, “Thor”), y donde el padre de Tris tiene un cargo en el consejo. Así que se trata de esa lucha de la protagonista contra el sistema establecido y contra la tretas de los malvados. Tiene buenos momentos de acción y tensión, y está correctamente ambientada. Aunque también se puede hacer un poco larga (casi 140 minutos…). Juega mucho en el campo de los sueños (al estilo “Origen” pero sin tanto lío…) y, como en toda peli de ficción, hay alguna pequeña incongruencia pero que no afecta al objetivo de crear expectativa en esta nueva saga…con el final ya previsto (la siguiente será “Insurgente” y se acaba con “Leal”…en una o dos partes). También podemos ver sufrir a su lado a la “sincera” Cristina (Zöe Kravitz, “After earth”), también reconvertida en “osada”.

CINE: “APRENDIZ DE GIGOLO”.

No es la primera vez que Woody Allen se pone a las órdenes de otro, dejando de lado su prolífica labor de director (así fué en “Sueños de un seductor”, de Herbert Ross, y con Arau en “Cachitos picantes”, por ejemplo). Ese otro es John Turturro (“Barton Fink”), que además de protagonizar esta cinta también se ha encargado del guión. Y lo que nos cuenta es la historia de Fioravante (un anodino Turturro), que se gana la vida malamente haciendo arreglos florales, al que su amigo Murray (Allen), quien ha tenido que cerrar su librería, le propone se prostituya haciendo un trío con su doctora (la veterana Sharon Stone, “Instinto básico”, mantiene su sex appeal) y la amiga rica de esta (una exhuberante Sofía Vergara, de la serie de tv “Modern family”). Ambos descubren la habilidad del florista con las mujeres, y lo rentable del tema, por lo que empiezan a hacer carrera…nunca mejor dicho. Todo en la peli es muy Allen. Nueva York. El jazz de fondo. Y el propio personaje de Allen. Por lo que los aficionados a sus comedias más tradicionales, aunque esta no es suya, disfrutarán con su típico humor entre negro y absurdo (sacan mucho jugo a reirse de las costumbres judías…como ese divertido juicio…). Lo menos Allen de todo es la parte romántica de este comedido largo de hora y media: la relación de Fioravante con una viuda judía, Avigal (la enigmática Vanessa Paradis, “Los seductores”), que conoce en su nueva vida “profesional”. Me quedo con la parte cómica. En todo caso entretenida y recomendable. Podemos ver también a Liev Schreiber (“X.Men orígenes: Lobezno”), como el poli judío enamorado de Avigal, y que sospecha de la labor de la collera protagonista; y a Bob Balaban (“Monuments men”), como el abogado de Murray.