CINE: “ALIADOS”.

allied-830545947-largeCualquier tema que haga Brad Pitt (“Malditos Bastardos“), levanta pasiones y despierta la curiosidad de los mortales. Y si encima es una peli que viene precedida por sus conflictos conyugales, supuestamente debidos a un flirt con la coprotagonista, Marion Cotillard (“Origen“)…quien da más. En todo caso me metí a ver “Aliados”, de Robert Zemeckis (“Regreso al futuro“) intentando abstraerme de “movidas”. Y así resulta que me encontré con un drama romántico en tiempo de guerra (la II Guerra Mundial), de correcta factura y con aires de cine clásico (bien ambientada). Transcurre en un plano frío (Pitt poco expresivo…con la que tenía encima…sorry, he caído), mostrando al público como se enamoran los protagonistas (lo bélico es cuasisecundario…), hasta que un giro inesperado (reventado por los malditos trailers…que últimamente se encargan de contarte una peli en treinta segundos), eleva el grado de emoción, pero sin llegar al éxtasis. Los personajes son Max Vatan (Pitt) y Marianne Beauséjour (Cotillard), dos espías que coinciden en Casablanca (Marruecos) en una misión en contra de las autoridades nazis (como casi siempre algo caricaturizadas como Hobar, August Diehl, “Salt“). Esta misión les va a unir más allá de lo meramente provisional. Pero tratándose de espías, no todo es lo que aparenta ser…Y ahí lo dejo. Los secundarios que rodean a la pareja cumplen con su papel de comparsas, como Jared Harris (“Lincoln“), como el superior de Vatan al que intenta proteger; Matthew Goode (“Un hombre soltero“), irreconocible como herido de guerra; o Lizzy Caplan (“127 horas“), como la hermana torti de Max. Correcta sin más.

CINE: “EL EDITOR DE LIBROS”.

genius-778212467-largeTuve la oportunidad gracias a A Contracorriente Films, de ver el pasado sábado por la mañana en los Verdi de la capital, “El editor de libros”, opera prima de Michael Grandage, cuyo estreno está previsto para el próximo 7 de Diciembre (que buena oportunidad el macropuente para ir al cine…). Y me encantó esta especie de biopic sobre Max Perkins (un magnífico Colin Firth, “El discurso del rey“, en su contención), un editor de libros que pone en valor esa profesión (más aún en casos como en el que nos cuentan, donde el escritor no tiene límites…), de la que depende en muchos casos, que un autor pase a formar parte de la gloria literaria o no. Esta deliciosa película se centra sobre todo en la intensa relación que tuvo el citado Perkins con el escritor Thomas Wolfe (un exagerado Jude Law, “Sherlock Holmes“), y los efectos nocivos de esa relación para sus vidas personales. Y por supuesto los efectos profesionalmente positivos que de esa relación surgieron. Una película de brillantes diálogos, muy bien ambientada en la época (años 20 en USA), y con una fotografía que le da un aire clásico elegante. Todo lo anterior aderezado con una buena música (ese jazz en el garito), y un punto de comicidad sutil muy oportuno. Para que no le falte nada, este largo no está exento de emoción. Creo que ha quedado claro que me gustó. Podemos además ver otras caras conocidas que completan un reparto más que correcto. Nicole Kidman (“Los otros“), es la amante de Wolfe, y Laura Linney (“Mystic River“), la mujer de Max. Guy Pearce (“En tierra hostil“) y Dominic West (“Centurión“), se meten en la piel de Scott Fitzgerald y Ernest Hemingway respectivamente, quienes también pasaron por las manos del editor. Muy interesante y recomendable.

CINE: “LA LLEGADA”.

arrival-150207636-largeCreo que es innecesario que tenga que volver a aclarar que a mí, el género de cine fantástico, ciencia ficción o similar, se me hace, por lo general, un poco cuesta arriba. Y más aún cuando la trama juega a su antojo con el tiempo y el espacio…donde uno ya no sabe donde está. Y este es el caso de “La llegada”, de Denis Villeneuve (“Sicario“). Cuenta la llegada de unas naves extraterrestres en distintas partes de la Tierra. En EEUU el ejército, liderado por el Coronel Weber (Forest Whitaker, “El último rey de Escocia“), pide la ayuda de una experta lingüista, la Doctora Louise Banks (Amy Adams, “Sunshine Cleaning“), para intentar comunicarse con los pasajeros de esas naves (una especie de pulpos que se comunican con sus chorros de tinta…muy chorra el tema). Con la ayuda del físico teórico Ian Donnelly (Jeremy Renner, “En tierra hostil“), avanzarán contrarreloj en sus conversaciones con los alienígenas, mientras las autoridades son más proclives a atacar a los misteriosos visitantes. Esas negociaciones se mezclan con los recuerdos (o visiones…) personales de Banks. Peli de las que yo califico de pesadas (silencios, sueños entremezclados, exentas de toda muestra de comicidad,…), aunque, no lo niego, tiene una impecable y elegante puesta en escena. Complicada para mis seguidores aficionados a un cine más comercial. Con muy pocos personajes con peso, aparte de los citados mencionaría a Michael Stuhlbarg (“El caso Fischer“), como el agente de la CIA que no pone fácil las cosas a los investigadores. Para los aficionados al cine de ciencia ficción con mensaje.

CINE: “ANIMALES FANTASTICOS Y COMO ENCONTRARLOS”.

fantastic_beasts_and_where_to_find_them-229500301-largeVaya por delante que a mí este tipo de cine (fantástico/infantil) me da un pelín de pereza. Pero el plan de ir con mis sobrinos (Beltrán, 5 años, duró media hora…se lo tuvo que llevar Damián…a Asís, veinteañero…le gustó…dice que es “la americanización de Harry Potter“…) era apetecible (sigo defendiendo que al cine como mejor se va…es solo…y en sesiones no tumultuosas…). Dicho lo anterior, después de ver “Animales fantásticos y dónde encontrarlos”, de David Yates (director de varias entregas de “Harry Potter“), me ratifico en mis gustos (las siguientes entregas, que las habrá, ya están amortizadas). Maravillosos efectos especiales y recreaciones de espacios, brillante imaginativa en la creación de personajes,…, eso no lo niego. Pero me aburrí en sus más de dos horas. Basada en un obra de J.K.Rowling, la trama parece que nace de sus “Harry Potter“. De hecho el prota, el mago Newt Scamander (un atribulado Eddie Redmayne, “La teoría del todo“), se ha formado en la Escuela de Magia Hogwarts. El caso es que llega a Nueva York con una maleta misteriosa, que canjea sin querer con un aspirante a panadero, Kowalski (Dan Fogler, “Pelotas en juego“, el más divertido). Esta confusión les une pero obliga a Newt a “desmemoriar” a su compañero por las leyes de la magia…o algo así (es que hay cosas que no pillé del aburrimiento…). Aparte, de esa maleta se escapan algunos animales muy raritos lo que provoca el caos en la gran manzana, aparte de un ser oscuro (patético este personaje que es como una mancha de tinta en el aire….) que amenaza con el caos. En este revuelo aparece una princesa del mundo mágico (Carmen Ejogo, “Selma“), su secuaz Graves (Colin Farrell, “Alejandro Magno“), o dos brujas encantadoras, Tina y Mary Lou (Katherine Waterston, “Steve Jobs“, y Samantha Morton, “Minority Report“), que se alían con Newt y Kowalski. Otros nombres importantes que aparecen en los créditos son los de John Voight (“Cowboy de medianoche“); Ron Perlman (“Hellboy“; Ezra Miller (“Escuadrón Suicida“) o Johnny Depp (“Piratas del Caribe“) en un breve cameo. Muy recomendable a los amantes de “Harry Potter” y en general a los “freakys” del cine fantástico de calidad…que hay muchos.

CINE: “EL ULTIMO ACTO”.

the_carer-820909579-large“El último acto”, del húngaro János Edelényi (“Prima Primavera“), es de esas pelis que va a pasar sin pena ni gloria por las pantallas patrias. Y sinceramente, tampoco va a pasar nada si uno la ve cuando la pongan en la tele más adelante. De hecho es la típica peli de después de comer de Antena 3 (los que sepan a lo que me refiero me entenderán). Una comedieta amarga sobre un famoso actor, Sir Michael Gifford (un buen Brian Cox, “Troya“), que lleva mal su decadencia física, por lo que se retira en su mansión, quejándose de todo y a todos los que le rodean (y aguantan), encerrado viendo sus propias películas, especialmente sus interpretaciones de personajes de Shakespeare. Un ser insoportable al que intentan vigilar su hija Sophia (Emilia Fox, “El pianista“) y su ex amante ahora ama de llaves Milly (Anna Chancellor,Un sueño para ella“), para el que contratan ayudantes que no suelen durar mucho…hasta que aparece Dorottya (la novel Coco König, “Die Räuber“), una joven cuidadora húngara, también aficionada a la interpretación, que despierta en Sir Michael intereses dormidos. Noventa minutos que transcurren sin pena ni gloria, apoyándose en la buena química de la pareja protagonista, y que tiene un tercio final más interesante, con un bonito final muy actoral (de actores va la cosa…). Destacar además el personaje de Joseph (Karl Johnson, “Mr. Turner“), el estoico chófer curado de espanto, y un breve cameo del mítico Roger Moore (“La espía que me amó“), haciendo de él mismo. Presencia que entiendo la han utilizado a nivel comercial para captar más público. Correcta sin más.

CINE: “EL CIUDADANO ILUSTRE”.

el_ciudadano_ilustre-221897542-largeHacía semanas que no salía de un cine tan satisfecho como ayer. “El ciudadano ilustre”, de los argentinos Gastón Duprat y Mariano Cohn (“El hombre de al lado“), es una comedia de humor inteligente (y a veces golpes de humor tonto…), que contiene un intenso trasfondo (no tan hondo) de drama/amargura personal del protagonista absoluto de la cinta. Daniel Mantovani (magnífico Oscar Martínez, “Capitán Kóblic“), es un Premio Nobel de literatura argentino, que vive apartado de todo en Barcelona, sin escribir desde hace cinco años y evitando cualquier acto público de los muchos que le propone su ayudante Irene (Nora Navas, “Pa negre“). Vamos que es bastante “especialito”. Contra todo pronóstico, acepta viajar a su pueblo natal, Salas, que no pisa hace cuarenta años, para recoger el reconocimiento de Ciudadano Ilustre que le han concedido sus paisanos. Su vuelta al pueblo está llena de situaciones cómicas, dramáticas, personajes surrealistas, encuentros, desencuentros,…, unos días que darían para escribir otra de sus novelas, que siempre ha situado allí. Otra maravilla del cine argentino que está nominada a Mejor Película de Habla no Inglesa en los próximos Oscars. Merecida nominación. Algunos de los personajes que aparecen en torno al soberbio escritor, son, su ex novia Irene (Andrea Frigerio, de la serie “Los Roldán“), casada actualmente con un amigo de la infancia, Antonio (Dady Brieva, de la serie “El sodero de mi vida“); la hija de estos, Julia (Belén Chavanne, “5.5.5“), echadita “palante”; o el Intendente (Manuel Vicente, “El fondo del mar“), típico político pelota y moldeable. Dice Sergi Sánchez en Fotogramas, nº 2077: “hace un retrato, a la vez inquietante e hilarante, de una comunidad rural empachada de miserias y bajos instintos“. Sin duda la recomiendo.

CINE: “JACK REACHER: NUNCA VUELVAS ATRAS”.

jack_reacher_2_never_go_back-708603734-largeNunca he negado mi afición por el cine “facilón” americano, que no me haga pensar, preferiblemente acción, comedia o aventuras (con un plus en lo que a las de vaqueros se refiere…). Pero reconozco que a la tercera entrega de “Jack Reacher” (que la habrá…) va a ir a verla un romano. Y es que Tom Cruise (“Risky Business“), ya me está dando una mezcla entre pereza (esa carita…) y pena (se le van cayendo las tetas…la edad….). Aún así “Jack Reacher: nunca vuelvas atrás”, de Edward Zwick (“El último samurái“), mantiene los ingredientes de lo que te vas a esperar encontrar. Es decir, que aunque previsible, puedes “echar el rato” entre mamporros y excesos de testosterona contenida …y sin contener. En esta ocasión, el personaje de las novelas (un ex militar que va a su bola) de Lee Child, ayuda a escapar de la cárcel a la Comandante Turner, (Cobie Smulders, “Los vengadores“), acusada de espionaje, cuando en verdad lo que quieren es quitarla de en medio para no entorpecer un entramado de tráfico de armas donde hay involucrados personajes importantes, y donde ella había descubierto algo raro. En su huida, intentarán averiguar quien está detrás de todo esto. No va a ser todo un camino de rosas pues les persigue un matón (Patrick Hensinger, “Frances Ha“), a las órdenes del un general sin escrúpulos (Robert Knepper, visto en la serie “Prison Break“). En medio de toda la movida aparece la supuesta hija de Reacher (Danika Yarosh, de la seire “Shameless“), una adolescente rebelde que complica más las cosas. Una de las habilidades de Cruise, que también produce este largo, es rodearse de actores de segunda fila para que no le den sombra (y no lo digo por el 1,65…). En ese elenco de secundarios reconocí a Holt McCallany (recién visto en “Sully“), como otro de los militares corruptos. Me imagino que os imaginaréis por donde van los tiros…nunca mejor dicho.

CINE: “SULLY”.

sully-538349170-largeMe va a costar reconocerlo. Pero un fan reconocido de Clint Eastwood (“Sin perdón“), tanto de su carrera como actor (“La muerte tenía un precio“, “Los violentos de Kelly“,…)como su espectacular recorrido tras las cámaras (“GranTorino“, “Million Dollar Baby“,…), como yo, salí frío de ver ayer “Sully”, su última película recién estrenada. Leo las críticas de Carlos Boyero en El País (“Eastwood es incapaz de contagiarme ni un gramo de pasión, tensión o entretenimiento con la reconstrucción de la hazaña (…) Todo es plano y romo en esta tediosa película“) y la de Luis Martínez en Metrópoli nº653, (“Eastwood consigue en “Sully” su último prodigio de rigor narrativo a vueltas con la duda, el heroísmo y la fiebre…”), y desgraciadamente me identifico más con el primero (sin ser tan visceral…ahí hay algún mal rollo que viene de lejos). No niego la correcta realización, la buena ambientación, los buenos efectos (los referidos al accidente), y sobre todo las buenas interpretaciones de la pareja protagonista. Pero salí de los renovados Cines Conde Duque Auditorio (los antiguos Morasol), como si nada. Ninguna sensación más allá de haber cumplido con el deber de verla. Clint seguirá teniendo todos mis respetos en todo caso. El hecho real que cuenta la peli es el de un avión, Airbus 320, que tuvo que amerizar en el río Hudson (Nueva York), tras haber chocado en su despegue con una banda de aves que inutilizaron los motores. La pericia de su capitán, “Sully” Sullenberger (Tom Hanks, “Forrest Gump“), y su copiloto, Jeff Skiles (Aaron Eckhart, “El caballero oscuro“), consiguieron que los 155 pasajeros (incluida tripulación) salieran con vida de lo que pudo ser una catástrofe. Lo novedoso (al menos para mí, y supongo que para el público patrio), es que esa maniobra que parecía ser heroica, fue cuestionada por las autoridades correspondientes (Mike O´Malley, “La verdad duele“, y Jamey Sheridan, “Spotlight“), y los pilotos fueron sometidos a ingratos interrogatorios. Quizás sea por el escaso interés del tema (seguro que a los yanquis van a disfrutar mucho más…les encantan los héroes), pero no puedo negar que me aburrí. Y lo siento. Laura Linney (“Mystic River“), aparece como la mujer de Sully, en un papel intrascendente que pretende aportar el punto de drama familiar al relato. Recomiendo ir a verla para que me podáis rebatir lo escrito. Espero que solo fuera una mala tarde…por mi parte.

CINE: “100 METROS”.

100_metros-170169519-large“100 metros”, de Marcel Barrena (TV movieCuatro estaciones“), son los que le auguraron nunca más recorrería a Ramón Arroyo (Dani Rovira, “Ocho apellidos vascos“), un publicista al que de la noche a la mañana le diagnostican Esclerosis Múltiple, lo que le va a cambiar la vida. Es una historia real que nos llega a la pantalla en un formato de drama, como una clara muestra de peli de superación (intentar participar en un Iron-Man, ni más ni menos, tras serle detectada la enfermedad), y con momentos de comedia…comedida. Este último toque cómico es el que edulcora (necesario) una historia real tan dura, pero a la vez tan impresionante. Y la película lo refleja perfectamente, yendo de menos a más, llegando a emocionar. Cumple por lo tanto como mensaje de que no hay que tirar la toalla, además de otros puyazos reivindicativos (la falta de atención gubernamental y las indecencias empresariales en cuestiones de bajas laborales por enfermedades como esta). La peli se sustenta en el trio protagonista. Además del citado Rovira, Karra Elejalde (“Airbag“), que vuelve a ejercer de suegro del malagueño, en este caso con su propio drama personal, pero sin dejar de tener esa vis cómica de viejo cascarrabias que en los “…apellidos vascos” le encumbraron; y Alexandra Jiménez (“Promoción fantasma“), como su abnegada mujer, en un registro más contenido pero que demuestra su versatilidad. Otras caras conocidas les acompañan en esta interesante producción: María de Medeiros (“Pulp Fiction“), pone el toque exótico; Andrés Velencoso (“Fin“); Clara Segura (“Mar adentro“), como la doctora que le atiende; o David Verdaguer (“10.000 km“), Bruno Bergonzini (“Soldados de Salamina“) y Alba Ribas (“El cadáver de Anna Fritz“), como los compañeros de tratamiento. Merece la pena verla aunque solo sea para concienciarse sobre esta enfermedad degenerativa y sus consecuencias.

CINE: “DOCTOR STRANGE”.

doctor_strange-883697036-large“Doctor Strange”, de Scott Derrickson (“Líbranos del mal“), es un nuevo producto de la inagotable (y ya cansina…) factoría Marvel, basada en unos cómics que empezaron a aparecer por los años 60, y que en este caso hacen de un arrogante cirujano un místico superhéroe. Este es el Doctor Stephen Strange (Benedict Cumberbatch, “The Imitation Game“), una eminencia en el campo de la neurocirugía (y bastante sobradito…) que sufre un grave accidente que afecta a sus manos. Ante el depresivo panorama de no poder volver a operar, y buscando solución a su drama, acaba en Kamar-Taj (por el Nepal…), en manos del Anciano (Tilda Swinton, “El gran Hotel Budapest“), un hechicero, experto en artes místicas y otras bandurrias de dobles dimensiones, que lidera una especie de grupo de maestros (entre otros Mordo, Chiwetel Ejiofor, “12 años de esclavitud“) que se proponen proteger el mundo de malvados como Kaecilius (Mads Mikkelsen, “La caza“), un ex maestro que le ha salido rana. Espectaculares efectos especiales (al estilo “Origen”…doblando ciudades…) dan grandiosidad a la peli, que no deje de tener peleas entre malos y buenos, gotas de humor negro (muy necesarias), fantasmadas incomprensibles, y demás ingredientes que hacen felices a los aficionados a este cine fantástico. Del que yo reconozco empiezo a saturarme. Al menos yo no disfruté tanto con tanto misticismo y demás monsergas de dobles espacios y otras leches. Se pueden reconocer otras caras como la de Rachel McAdams (“Sherlock Holmes“), como la compañera profesional y algo más de Strange; Michael Stuhlbarg (“Un tipo serio“), como el doctor West; Benjamin Bratt (“Traffic“), quien le da la pista a Strange para su cura; o Benedict Wong (“Marte“), como otro de los maestros. Puro entretenimiento de luz y sonido.